IVA Argentina

El Gobierno analiza una reforma del IVA: alícuota única y que la Coca Cola pague lo mismo que el pan

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El Gobierno nacional avanza en el diseño de una profunda reforma del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que modificaría uno de los pilares del sistema tributario argentino. La propuesta apunta a eliminar las múltiples alícuotas y exenciones vigentes para reemplazarlas por una tasa única, estimada entre el 18% y el 19%, con el objetivo de simplificar el esquema, ampliar la base imponible y mejorar la recaudación.

El cambio implicaría que productos que hoy cuentan con beneficios fiscales, como el pan (10,5%) o la leche (exenta), pasen a tributar la misma alícuota que bienes gravados actualmente con el 21%, como las bebidas gaseosas. La apuesta oficial es que, al ampliarse la cantidad de productos alcanzados, la tasa general pueda reducirse algunos puntos sin afectar los ingresos fiscales.

Una reforma que el Gobierno prepara para 2027

Fuentes del Ministerio de Economía señalaron que el proyecto contempla unificar las actuales alícuotas del 10,5%, 21% y 27%, además de eliminar gran parte de las exenciones vigentes.

La iniciativa forma parte de la reforma tributaria más amplia anunciada por el presidente Javier Milei, que también incluiría cambios en el Impuesto a las Ganancias, el impuesto sobre los Débitos y Créditos Bancarios y los derechos de exportación.

Según el propio mandatario, el paquete será enviado al Congreso antes de 2027, en línea con los compromisos asumidos por la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

También se estudia un IVA dual para las provincias

En paralelo, el Ejecutivo mantiene bajo análisis un esquema de IVA dual, que dividiría la recaudación entre Nación y provincias.

La propuesta inicial contempla:

  • Una alícuota nacional fija del 9%.
  • Un componente provincial que cada jurisdicción definiría libremente, con una referencia cercana al 12%.

La intención es que las provincias compitan entre sí mediante una menor presión tributaria, incentivando inversiones y generando las condiciones para reemplazar progresivamente el impuesto sobre los Ingresos Brutos, considerado uno de los tributos más distorsivos por su efecto “en cascada” sobre la producción.

El FMI impulsa cambios estructurales

El organismo internacional viene insistiendo en una reforma del IVA como parte de la modernización del sistema tributario argentino.

Según el FMI, las exenciones y alícuotas diferenciales generan un elevado “gasto tributario”, es decir, recursos que el Estado deja de percibir por beneficios fiscales.

Actualmente:

  • El IVA representa cerca del 27% de la recaudación nacional.
  • Las exenciones y reducciones implican una pérdida estimada en 1,2 puntos del PBI.
  • El gasto tributario total ronda 3,5% del PBI.

Además, el organismo sostiene que Argentina presenta niveles de cumplimiento del IVA inferiores a los de otros países de la región, lo que también reduce la eficiencia recaudatoria.

Cómo es hoy el esquema del IVA

La legislación vigente contempla tres niveles principales:

21% (alícuota general)

Se aplica a la mayoría de los bienes y servicios.

10,5% (alícuota reducida)

Incluye, entre otros:

  • Pan y productos de panadería elaborados con harina de trigo.
  • Carne bovina fresca.
  • Frutas y verduras.
  • Ganado en pie.
  • Bienes de capital.
  • Construcción de viviendas.
  • Transporte de pasajeros.
  • Medicina prepaga.
  • Algunos servicios agropecuarios.

Exención (0%)

Comprende productos y servicios como:

  • Leche fluida y en polvo sin aditivos.
  • Agua natural.
  • Libros.
  • Educación oficial.
  • Servicios de obras sociales.
  • Comedores escolares.
  • Guarderías.
  • Alquileres destinados a vivienda.
  • Determinadas operaciones con medicamentos.

El debate: simplificación versus impacto social

Uno de los principales cuestionamientos a la reforma es el efecto que podría tener sobre el precio de los alimentos básicos y otros bienes esenciales.

Actualmente, los productos de primera necesidad cuentan con tratamientos diferenciales para reducir la carga tributaria sobre los sectores de menores ingresos.

Sin embargo, el FMI sostiene que estas exenciones benefician por igual a hogares vulnerables y de altos ingresos, lo que reduce la eficiencia del sistema.

Como alternativa, propone eliminar esos beneficios generales y reemplazarlos por transferencias directas focalizadas hacia los hogares de menores recursos.

El IVA sigue siendo un impuesto regresivo

Pese a las exenciones actuales, distintos estudios muestran que el IVA mantiene un carácter regresivo.

Los hogares de menores ingresos destinan aproximadamente 2,11% de sus recursos al pago del IVA, mientras que los sectores de mayores ingresos destinan apenas 0,81%.

Por esa razón, el debate no sólo pasa por la simplificación del sistema, sino también por cómo compensar el mayor impacto que una alícuota uniforme tendría sobre el consumo básico.

Si finalmente prospera la iniciativa, la Argentina avanzaría hacia un esquema similar al adoptado en otros países que reformaron su sistema de impuestos al consumo, con un IVA más uniforme, menos excepciones y una mayor participación de las provincias en la administración del tributo.

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Ganancias a más trabajadores y monotributo más caro, las nuevas recomendaciones del FMI a Milei

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner sobre la mesa una profunda reforma tributaria para la Argentina. En el marco de la revisión del “Artículo IV”, el organismo internacional recomendó avanzar con cambios estructurales sobre impuestos clave como Ganancias, IVA y Monotributo, con el objetivo de ampliar la recaudación, reducir distorsiones y simplificar el sistema impositivo argentino.

El informe, difundido tras la segunda revisión del acuerdo con la Argentina, sostiene que una reforma fiscal integral podría generar ingresos adicionales equivalentes al 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI), con un impacto directo también sobre las provincias, que captarían aproximadamente la mitad de esos recursos adicionales.

Uno de los puntos más sensibles de la propuesta apunta al Impuesto a las Ganancias. El FMI consideró que la reforma impulsada en 2023 redujo drásticamente la cantidad de trabajadores alcanzados por el tributo y dejó a menos del 1% de los empleados formales pagando el impuesto. Aunque en 2024 se produjo una reversión parcial, el organismo advirtió que el piso de exención continúa elevado respecto de los niveles previos.

Por eso, el FMI recomendó reducir el umbral de ingresos y avanzar hacia un esquema donde al menos el 20% de los trabajadores quede alcanzado por Ganancias. Además, propuso simplificar las escalas y armonizar deducciones entre distintas categorías laborales. Según sus estimaciones, esos cambios permitirían incrementar la recaudación en torno al 0,4% del PBI.

El segundo gran eje de la discusión fiscal gira alrededor del Monotributo. El organismo reconoció que el régimen simplificado permitió ampliar la formalización y el acceso a cobertura previsional y sanitaria para pequeños contribuyentes, pero advirtió que actualmente genera fuertes diferencias respecto del régimen general.

El FMI señaló que las brechas entre categorías y los saltos abruptos de carga tributaria desalientan el crecimiento de pequeñas empresas y fomentan fragmentaciones artificiales. En consecuencia, sugirió “alinear” gradualmente el Monotributo con el sistema general, homogeneizar contribuciones sociales y reducir las distorsiones generadas por los topes de facturación. El organismo incluso planteó utilizar herramientas tecnológicas para simplificar la administración tributaria y mejorar el cumplimiento fiscal.

De acuerdo con las proyecciones del FMI, una reforma sobre el Monotributo podría aportar entre 0,4% y 1% adicional del PBI en recursos fiscales.

El documento también incluyó observaciones sobre el IVA. Allí el organismo recomendó avanzar hacia una unificación de alícuotas, reducir regímenes especiales y limitar exenciones tributarias que no tengan un objetivo social claramente definido. Como contrapartida, sugirió implementar mecanismos compensatorios focalizados para sectores vulnerables.

En paralelo, el FMI cuestionó la estructura actual del impuesto a las sociedades, cuya alícuota máxima del 35% consideró elevada respecto de los estándares internacionales. En ese punto, propuso evaluar una tasa fija del 30% y crear un impuesto mínimo basado en facturación para desalentar maniobras de evasión.

El informe también incluyó sugerencias sobre impuestos internos y especiales, particularmente sobre combustibles, tabaco, alcohol y bebidas azucaradas. El organismo propuso actualizar automáticamente esos tributos por inflación y avanzar hacia un esquema mixto de imposición específica y ad valorem.

En paralelo a la ampliación de la recaudación, el FMI insistió en la necesidad de eliminar progresivamente impuestos considerados “distorsivos”, entre ellos las retenciones a las exportaciones y los gravámenes sobre transacciones financieras. Según el organismo, una reducción gradual de los derechos de exportación podría incrementar la producción agroindustrial, mejorar las exportaciones y aumentar el ingreso de divisas.

El reporte incluso estimó que una eliminación total de las retenciones sobre soja y derivados podría generar unos US$5.000 millones adicionales por año y sumar cerca de 0,4 puntos porcentuales al PBI argentino.

La propuesta del FMI se inscribe dentro de las negociaciones abiertas con el gobierno de Javier Milei y forma parte del compromiso asumido por la administración nacional de presentar antes de fin de año una propuesta de reforma tributaria integral orientada a mejorar la eficiencia, simplificar el sistema y sostener el equilibrio fiscal.

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