Tras reclamo de Passalacqua, Nación abrió discusión por tarifa eléctrica diferencial para el Norte Grande
El reclamo histórico del Norte Grande por una tarifa eléctrica que reconozca las diferencias climáticas con el resto del país dio este martes un paso político relevante. El Gobierno nacional abrió formalmente la discusión con las provincias para diseñar un esquema especial de subsidios para las denominadas zonas cálidas y muy cálidas, donde el consumo de electricidad se dispara durante los meses de verano por la necesidad de refrigeración, tal como lo planteó el gobernador Hugo Passalacqua la semana pasada, durante la reunión de gobernadores y el ministro del Interior, Diego Santilli. El mandatario cuestionó la suba de tarifas y el impacto en Misiones, única provincia que carece de gas natural en todo el territorio, lo que impacta en la competitividad de las industrias.
La discusión tiene especial importancia para Misiones. La provincia no solamente soporta temperaturas elevadas durante buena parte del año, sino que además carece de gas natural por redes, por lo que la electricidad ocupa un lugar todavía más importante dentro de la matriz energética de los hogares. La reunión tuvo un saldo positivo, señalaron los funcionarios, aunque evitaron dar detalles para no alimentar expectativas inmediatas.
Por Misiones participaron de la mesa técnica el ministro de Energía, Paolo Quintana, y el presidente de Energía de Misiones, Julio César Barreto, llevando la posición provincial a una negociación que podría modificar la arquitectura de los subsidios nacionales y establecer criterios diferenciados según las características climáticas de cada región. “La reunión salió bien. Hubo acuerdo”, precisó Barreto, aunque los detalles serán dados más adelante.
El encuentro realizado en el Ministerio de Economía estuvo encabezado por el ministro Luis Caputo y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto con el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, y la secretaria de Energía, María Tettamanti. También participaron gobernadores y representantes de las provincias del Norte Grande.
Al término de las conversaciones, Caputo dio una señal política concreta sobre el avance de las negociaciones. El ministro aseguró que Nación y las provincias consensuaron una propuesta para redefinir los subsidios energéticos de las zonas cálidas y muy cálidas y acordaron continuar trabajando para instrumentarla.
Todavía no está definido, sin embargo, el diseño final del beneficio, ni los bloques de consumo que recibirían subsidios, ni cuál será el costo fiscal que asumirá el Estado nacional.
Del reclamo en Posadas a la mesa de Caputo
La reunión no surgió de manera aislada. Es consecuencia directa de la agenda que los gobernadores del Norte Grande llevaron a la 24ª Asamblea regional realizada la semana pasada en Posadas, donde la energía volvió a aparecer como uno de los principales factores de desigualdad estructural entre el norte y otras regiones del país.
En aquella cumbre, con Hugo Passalacqua como anfitrión, los mandatarios plantearon ante Santilli una agenda que incluyó rutas nacionales, infraestructura, reversión del Gasoducto del Norte, Hidrovía y, especialmente, un tratamiento diferencial para el consumo eléctrico de las provincias sometidas a temperaturas extremas.
La discusión parte de una realidad física difícil de soslayar: un hogar del Norte Grande necesita consumir más electricidad para alcanzar condiciones similares de confort que uno ubicado en una región templada.
Durante los meses más calurosos, los equipos de aire acondicionado, ventiladores y sistemas de refrigeración funcionan durante más horas y elevan considerablemente la demanda. Ese consumo adicional no responde necesariamente a una decisión discrecional del usuario, sino a las condiciones climáticas.
Precisamente ese fue el eje de la reunión: analizar alternativas ante el mayor consumo energético que enfrentan las provincias norteñas durante los meses de temperaturas extremas.
Para Misiones, la discusión incorpora además otra variable: la ausencia de gas natural. Junto con Corrientes y Chaco, continúa fuera de la red de gasoductos que abastece a buena parte del país, una asimetría que los gobernadores también pusieron sobre la mesa en Posadas.
La negociación adquiere una dimensión adicional porque se desarrolla mientras el Congreso discute cambios en el régimen de Zona Fría, que subsidia el consumo de gas de hogares ubicados en regiones de bajas temperaturas.
La modificación de ese esquema ya obtuvo media sanción en Diputados y espera su tratamiento en el Senado. En paralelo, las provincias norteñas buscan instalar una suerte de contracara conceptual: si el Estado reconoce que el clima frío obliga a determinados hogares a consumir más gas para calefaccionarse, las temperaturas extremas del norte también deberían ser contempladas al momento de determinar cuánto consumo eléctrico recibe subsidio.
No necesariamente se trataría de trasladar mecánicamente el régimen de Zona Fría hacia el norte. La negociación apunta a construir un mecanismo propio, asociado al consumo eléctrico y con diferenciaciones incluso dentro del propio Norte Grande.
Desde Nación ya adelantaron que no habrá una tarifa plana y que se analiza establecer distintos esquemas según la intensidad climática y los niveles de consumo. Los detalles todavía permanecen abiertos.
Ese punto será central para Misiones: cómo se define técnicamente una zona cálida o muy cálida, qué municipios quedan comprendidos, cuáles serán los bloques subsidiados y durante qué meses regirá el beneficio determinará el verdadero impacto económico del nuevo régimen.
En el Congreso ya existen proyectos que permiten dimensionar hasta dónde podría llegar una política de este tipo, aunque no deben confundirse esas iniciativas con la propuesta definitiva que negocia ahora el Gobierno.
Uno de los textos impulsados desde el Norte Grande propone crear un Régimen Federal de Tarifa Diferenciada de Energía Eléctrica para la región, con reducciones de hasta 50% para hogares de menores ingresos y 35% para sectores medios y entidades sociales. También plantea eliminar topes de consumo subsidiado y aplicar IVA cero para usuarios que no cuentan con gas natural.
La mesa encabezada por Caputo deberá ahora determinar cuánto de esas demandas puede incorporarse a un esquema compatible con la política fiscal y energética de Nación.
