La yerba mate, emblema de la cultura misionera, vuelve a sorprender por sus propiedades: investigadores locales identificaron en sus compuestos bioactivos un potencial efecto antiviral contra el virus del dengue. Los estudios preliminares muestran que ciertos metabolitos flavonoides, podrían convertirse en aliados para prevenir o acompañar el tratamiento de una de las enfermedades que más preocupa en la región y en el mundo.
El proyecto se centra en el estudio de compuestos bioactivos de origen vegetal, particularmente aquellos presentes en la yerba mate, y en su potencial acción antiviral frente al virus del dengue (DENV). El DENV pertenece al género Flavivirus y posee un genoma de ARN que codifica proteínas clave para su replicación, consideradas blancos estratégicos para el desarrollo de antivirales.
“En los ensayos antivirales trabajamos con cultivos celulares y expusimos al virus del dengue a diferentes extractos de la yerba mate —desde la hoja fresca a la presentación comercial —. Allí observamos que ciertos metabolitos flavonoides, lograron reducir de manera significativa la replicación del virus, lo que abre la posibilidad de avanzar hacia un suplemento que pueda ayudar en la prevención o incluso en el tratamiento de la enfermedad” Karina Salvatierra, Doctora en Biotecnología e integrante del equipo de investigación.
De la computadora al laboratorio
En una primera etapa se realizó la evaluación “in silico”, es decir, mediante análisis computacional se logró identificar principios activos presentes en yerba mate con potencial acción antiviral.
A partir de esos resultados, se realizó el extracto de yerba mate, desde la hoja fresca al producto final, ricos en metabolitos de interés y se realizaron ensayos in vitro caracterizados por cultivos de células infectadas con el virus dengue las que fueron tratadas con dichos extractos. Los resultados preliminares mostraron una inhibición alentadora de la replicación viral, destacando su potencial uso en el control de la infección.
Infraestructura y apoyo local
Parte de esta investigación se lleva adelante en el BioLab de la Agencia Misionera de Innovación, que brinda el equipamiento especializado necesario para la obtención de extractos vegetales y procedimientos de conservación como la liofilización.
Nexo Universitario. La doctora Karina Salvatierra, graduada, docente e investigadora de la Facultad de Exactas, Químicas y Naturales (FCEQyN) investiga un posible antiviral para los virus: dengue y zika, en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos
Desde 2020 es referente nodo Misiones del Proyecto Argentino Interinstitucional de Genómica de SARS-COV-2, que estudia los linajes circulantes del SARS-CoV-2 y busca detectar las variantes del Covid 19.
Su investigación en Hepatitis C iniciada hace 15 años sumó un gran avance en los tratamientos a nivel mundial.
“Convivimos con el dengue hace tiempo y los casos no cesan ni en épocas de interbrotes. De allí que la posibilidad de un antiviral sea un proyecto ansiado”, señaló.
“Estamos evaluando la efectividad de la vacuna contra el dengue (para los cuatro serotipos) y por otro lado pretendemos encontrar un fármaco para prevenir (profilaxis) el dengue, zika y chikungunya. Además, estamos en la búsqueda de un tratamiento antiviral para las personas que se han contagiado y están desarrollando la enfermedad. Actualmente no hay un tratamiento efectivo para el dengue que genera náuseas, vómitos, sarpullido, dolores (dolor en los ojos, generalmente detrás de los ojos, dolor muscular, dolor en las articulaciones o dolor en los huesos) un malestar general muy fuerte. Entonces la idea es lograr obtener un antiviral que sea efectivo para esta enfermedad infecciosa”, expuso la investigadora.
¿Cómo surgió la posibilidad de desarrollarlo en Estados Unidos?
En 2016 fui invitada a la Universidad de Wisconsin para presentar mi investigación sobre la variabilidad genética del virus de la hepatitis C y sobre el virus influenza, desde entonces se generó un vínculo con los investigadores y trabajamos en colaboración en la temática del virus influenza en aves y los arbovirus. A mediados de julio de este año viajé para una estancia de formación-capacitación en Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 y Animalario, además de perfeccionarme en el desarrollo de vacunas. En esta ocasión también viajé para desarrollar parte de mi proyecto de investigación de antivirales, ellos financian una parte de este proyecto.
La primera fase de la investigación de los antivirales fueron análisis Bioinformáticos in silico, realizados en la Universidad Nacional de Misiones, ahora estoy en la segunda etapa de desarrollo in vitro (cultivo celular), luego se pasa a la fase in vivo (animales de laboratorio), siempre siguiendo estrictos Protocolos de Bioseguridad.
¿Cuándo podríamos contar con la vacuna del dengue en Argentina?
La vacuna candidata tetravalente contra el dengue (TAK-003), prevé hacer presentaciones regulatorias en Argentina, Brasil, Colombia, Indonesia, Malasia, México, Singapur, Sri Lanka y Tailandia durante 2021. El ensayo fundamental de fase 3 TIDES cumplió con su criterio de valoración principal de la eficacia general de la vacuna. El ensayo TIDES de fase 3, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo evalúa la seguridad y la eficacia de dos dosis de TAK-003 para la prevención del dengue sintomático, de cualquier gravedad y confirmado por análisis de laboratorio, provocado por cualquiera de los cuatro serotipos de virus dengue en niños y adolescentes.
En cuanto al Covid-19, sos referente del nodo Misiones en el proyecto Argentino Interinstitucional Genoma País. ¿En qué consiste?
Desde que se inició la pandemia en 2020, junto con el licenciado en Genética Marcelo Gamarra fuimos convocados para participar de la secuenciación de los genomas del Covid-19 en el proyecto Genoma País. Este fue aprobado por el Comité de Ética y el Ministerio de Salud de Misiones.
Genoma País es un proyecto de vigilancia epidemiológica, todas las provincias participan. Se envían muestras al azar para determinar cómo se está comportando el virus en cada región, detectar si hay alguna nueva mutación que genere nuevas variantes. Es una investigación muy importante, porque también aporta para conocer si la vacuna está siendo efectiva para las nuevas variantes que puedan llegar a circular en el país.
¿Cuál es tu motivación para seguir investigando?
Hace varios años cuando cursaba Bioquímica comencé este camino en la investigación en Virología y realmente me resulta apasionante. En la docencia busco transmitir lo que aprendí y lo que sigo aprendiendo. Hay muchas cosas que podemos desarrollar en la UNaM y más con este laboratorio Nivel 2 Plus “Madar”, que estamos inaugurando este año. Permitirá desarrollar trabajos de investigación de alta calidad.Lo que más quiero es dar respuestas a la población en lo que necesita. Eso es lo que me empuja a seguir investigando, por el bien de la comunidad, que en definitiva es la que aporta con sus impuestos al funcionamiento de la Universidad.