Ley de Responsabilidad Fiscal

El FMI destaca la fortaleza de Paraguay, pero reclama acelerar reformas y ordenar las cuentas públicas

Compartí esta noticia !

La economía de Paraguay sigue demostrando una notable resiliencia, respaldada por sólidos fundamentos macroeconómicos y esfuerzos de reforma. La implementación de reformas estructurales de manera sostenida será esencial para impulsar la productividad y garantizar un crecimiento duradero e inclusivo en el mediano plazo.

La política fiscal debe seguir anclada en restablecer el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) protegiendo al mismo tiempo los gastos esenciales, reforzar la gestión financiera pública, y regularizar los atrasos en los pagos, a fin de preservar la credibilidad de la política fiscal.

La calibración actual de la política monetaria es adecuada en el corto plazo y deja margen para una flexibilización gradual adicional si el shock energético resulta ser temporal, las expectativas de inflación permanecen ancladas, y la actividad económica se modera según lo proyectado.

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Paraguay[1]. Las autoridades han dado su consentimiento para la publicación del informe del personal técnico del FMI preparado para esta consulta[2].

Paraguay ha registrado un sólido desempeño macroeconómico. Tras expandirse un 6,6% en 2025, el PIB real creció un 5,8%, en cifras interanuales en el primer trimestre de 2026, sustentado en el sólido desempeño de los sectores de servicios, manufactura, agricultura, construcción, y distribución energética. Se prevé que en 2026 el crecimiento alcance el 4,4% y que a mediano plazo se modere hasta su nivel potencial del 3,8%. Los riesgos en torno a las perspectivas económicas están equilibrados. En junio la inflación general se situó en un 2,1%, en términos interanuales, debido a que el alza de los precios internos de los combustibles se vio compensada por reducciones de precios en algunos segmentos alimentarios y en los bienes duraderos importados, gracias a la apreciación del guaraní. Se proyecta que la inflación general alcance la meta del banco central del  3,5% este año. El déficit en cuenta corriente disminuyó en 2025 hasta el 2,5% del PIB y se prevé que se sitúe en el 2,6 % en 2026. El guaraní se apreció un 23,1%, interanual frente al dólar estadounidense en términos nominales, y un 8,6% en lo que va del año hasta junio de 2026. A fines de junio, las reservas internacionales netas rondaban USD 11.000 millones, y las reservas brutas se encuentran dentro del rango considerado adecuado.

El déficit presupuestario alcanzó el 2% del PIB en 2025 y se prevé que aumente hasta el 3,5% del PIB en 2026, debido principalmente a la regularización parcial de los atrasos en el pago de gastos acumulados durante el período 2023-2025 y a la disminución de los ingresos como consecuencia de la apreciación del guaraní. Hasta junio de 2026, los ingresos tributarios crecieron un 2,1% en cifras interanuales acumuladas, impulsados por los impuestos internos, mientras que los ingresos aduaneros se contrajeron un 11,5%. Los ingresos no tributarios disminuyeron un 11,3% en términos interanuales, debido principalmente a la apreciación del guaraní.

El crecimiento general del crédito se ha moderado, y el sector bancario sigue mostrando buenos niveles de capitalización, liquidez, y rentabilidad. Tras alcanzar un máximo del 22,8% a comienzos de 2025, el crecimiento del crédito fue del 6,8% en cifras interanuales en diciembre, y el 3,2% en mayo de 2026. Sin embargo, el crédito al consumo sigue creciendo y se situó en el 22,8%. En mayo de 2026, los activos líquidos de los bancos representaban el 24,3% de los pasivos totales y los coeficientes de suficiencia de capital se situaban en el 14% y el 17,3% (capital de nivel 1 y capital regulatorio total, respectivamente), muy por encima de los mínimos del 8% y el 12%.

Evaluación del Directorio Ejecutivo[3]

Los directores ejecutivos estuvieron de acuerdo en términos generales con la evaluación del personal técnico. Acogieron con satisfacción los buenos resultados macroeconómicos que sigue registrando Paraguay, respaldados por políticas sólidas y reformas estructurales sostenidas, y valoraron positivamente las perspectivas favorables de crecimiento a mediano plazo, así como el equilibrio de los riesgos para las perspectivas. No obstante, teniendo en cuenta la mayor incertidumbre externa y las vulnerabilidades internas, los directores subrayaron la necesidad de mantener políticas macroeconómicas prudentes y seguir impulsando reformas estructurales para reforzar la resiliencia y apoyar un crecimiento duradero e inclusivo.

Los directores celebraron el compromiso de las autoridades de restablecer el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal para 2028. Señalaron que las iniciativas sostenidas para mejorar la administración tributaria y ampliar la base imponible, así como para fortalecer la eficiencia en el gasto, facilitarían la consolidación fiscal y generarían margen para el gasto social y en desarrollo prioritario. Los directores destacaron la importancia fundamental de regularizar oportunamente los atrasos por concepto de gastos y de reforzar la gestión financiera pública para preservar la credibilidad de la política fiscal, y acogieron con satisfacción los esfuerzos de las autoridades en este sentido. Asimismo, se mostraron a favor de revisar y fortalecer el marco fiscal, una vez que se hayan alcanzado las metas de consolidación.

Teniendo en cuenta el aumento de la incertidumbre externa, los directores se mostraron de acuerdo con que las decisiones de política monetaria deben seguir basándose en los datos. Coincidieron en que la credibilidad del régimen de metas de inflación de Paraguay y su tipo de cambio flexible han contribuido a la estabilidad macroeconómica, y subrayaron que el tipo de cambio debe seguir desempeñando una función esencial a la hora de absorber los shocks externos. Los directores instaron a realizar esfuerzos adicionales para mejorar los marcos de gestión de liquidez y de divisas, así como para fortalecer la autonomía y la gobernanza del banco central.

Los directores señalaron que, si bien los riesgos del sector financiero parecen estar controlados, el rápido crecimiento del crédito al consumo justifica un seguimiento minucioso y la disposición a actuar en caso de que surjan indicios de un debilitamiento de los criterios de evaluación de préstamos. Destacaron que el desarrollo de un conjunto de herramientas macroprudenciales, especialmente de aquellas basadas en los prestatarios, contribuirá a reforzar la capacidad de las autoridades para contener las vulnerabilidades. Los directores instaron a las autoridades a que completen la aprobación de la Evaluación Nacional de Riesgos actualizada y subsanen sin demora cualquier deficiencia detectada, con el fin de reforzar aún más el marco de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (LLD/LFT).

Los directores valoraron positivamente los esfuerzos de las autoridades en materia de reformas estructurales y subrayaron que su aplicación continuada será fundamental para aumentar la productividad y garantizar un crecimiento duradero e inclusivo. Animaron a las autoridades a seguir adelante con nuevas reformas para reducir la informalidad, aprovechando los avances recientes.  Asimismo, los directores alentaron a las autoridades a seguir fortaleciendo la gobernanza y las instituciones de lucha contra la corrupción para mejorar el clima de inversión. También señalaron que continuar con las reformas relacionadas con el clima, incluidas las iniciadas en el marco del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (SRS), afianzaría aún más la resiliencia de Paraguay ante los desastres naturales.

Se prevé que la próxima consulta del Artículo IV con Paraguay se celebre en el ciclo normal de 12 meses.

[1] Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con sus países miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera, y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo.

[2] Opción 1: El Convenio Constitutivo del FMI establece que la publicación de documentos que se refieren a los países miembros es voluntaria y requiere el consentimiento del país miembro. El memorando del personal técnico se publicará en breve en la página www.img.org/pry.

[3] Al concluir las deliberaciones, la Directora Gerente, como Presidenta del Directorio, resume las opiniones de los directores ejecutivos, y el resumen se comunica a las autoridades del país. En el siguiente enlace consta una explicación de las expresiones utilizadas en las exposiciones sumarias: https://www.imf.org/external/spanish/np/sec/misc/qualifierss.htm.

Compartí esta noticia !

El FMI advierte a Paraguay por la transparencia fiscal y pone el foco en un activo clave: la credibilidad del grado de inversión

Compartí esta noticia !

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó un mensaje que trasciende la discusión sobre el déficit fiscal de Paraguay y apunta a uno de los principales activos construidos por el país durante las últimas décadas: la credibilidad de su política económica. En la declaración preliminar de la misión del Artículo IV correspondiente a 2026, el organismo valoró la fortaleza macroeconómica paraguaya, pero advirtió que la transparencia en las cuentas públicas será determinante para sostener la confianza de los mercados y preservar el reciente doble grado de inversión.

El informe reconoce que Paraguay mantiene una de las economías más estables de América Latina. El FMI proyecta un crecimiento del 4,4% para este año, destaca la fortaleza del régimen de metas de inflación, el tipo de cambio flexible, el elevado nivel de reservas internacionales y el avance de reformas estructurales orientadas a mejorar la competitividad, la inversión privada y la productividad. Sin embargo, identifica un punto de vulnerabilidad que considera prioritario: la forma en que el Estado registra sus compromisos fiscales.

Actualmente, el Gobierno informa un déficit equivalente al 2,2% del Producto Interno Bruto, alrededor de US$1.300 millones sobre una economía cercana a los US$59.000 millones. No obstante, el FMI sostiene que esa cifra no refleja completamente la posición fiscal porque existen obligaciones acumuladas con proveedores —principalmente de Salud y Obras Públicas— que todavía no están plenamente incorporadas a las estadísticas oficiales. Esas deudas rondan los US$1.100 millones.

Si esos compromisos fueran registrados íntegramente bajo criterios contables más estrictos, el desequilibrio fiscal se acercaría al 4,1% del PIB, muy por encima del límite de 1,5% establecido por la Ley de Responsabilidad Fiscal paraguaya. La observación del organismo no cuestiona únicamente el tamaño del déficit, sino la necesidad de que las cuentas públicas representen fielmente todas las obligaciones asumidas por el Estado.

En ese sentido, el FMI recomendó avanzar hacia un sistema de contabilidad basado en el principio de devengado, mediante el cual el gasto se registra cuando nace la obligación de pago y no cuando efectivamente se desembolsa el dinero. Para el organismo, este cambio mejoraría significativamente la transparencia fiscal y reduciría las diferencias entre la ejecución presupuestaria y la realidad financiera del sector público.

La misión también instó al Ministerio de Economía y Finanzas a fortalecer la coordinación entre el presupuesto, la planificación financiera y el flujo de caja, además de profundizar los controles sobre la ejecución del gasto. Entre las recomendaciones figura completar la implementación del Sistema Integrado de Gestión de Bienes y Servicios (SIGEBYS), garantizar su interoperabilidad con los sistemas de planificación de los distintos organismos públicos y evitar que las instituciones asuman compromisos sin respaldo presupuestario.

El propio Gobierno de Santiago Peña había identificado este problema al asumir la administración, cuando denunció el elevado volumen de obligaciones impagas heredadas y recurrió a emisiones de bonos soberanos para cancelar parte de esos compromisos. Durante los últimos meses se abonaron alrededor de US$330 millones a proveedores de Salud y Obras Públicas. Sin embargo, el FMI considera que aún persiste un importante stock de obligaciones que debe incorporarse plenamente a las estadísticas fiscales para fortalecer la credibilidad del esquema presupuestario.

El organismo incluso ofreció asistencia técnica para acompañar la implementación de estas mejoras, mediante capacitación a los equipos del Ministerio de Economía y Finanzas y apoyo en la transición hacia estándares internacionales de administración financiera.

Más allá del aspecto técnico, la advertencia tiene una dimensión estratégica. Paraguay consiguió durante años posicionarse como una de las economías más previsibles de la región gracias a una combinación de disciplina fiscal, estabilidad monetaria y reglas macroeconómicas consistentes. Ese recorrido permitió alcanzar el doble grado de inversión otorgado por dos de las principales agencias calificadoras internacionales, un hito que redujo el costo del financiamiento soberano y amplió el interés de los inversores extranjeros.

Precisamente por ese motivo, el FMI subraya que la consolidación fiscal no debe medirse únicamente por el cumplimiento de una meta numérica, sino también por la calidad institucional de la información que presentan las cuentas públicas. La confianza de los mercados depende tanto de la solvencia financiera como de la transparencia con la que los gobiernos informan sus obligaciones.

El informe también plantea que Paraguay deberá continuar el proceso de consolidación fiscal hasta converger nuevamente al límite de 1,5% del PIB previsto en la Ley de Responsabilidad Fiscal para 2028, aunque aclara que el reconocimiento de los atrasos acumulados implicará un incremento transitorio del déficit durante este año.

Al mismo tiempo, el Fondo recomendó ampliar la base tributaria mediante una mayor formalización de la economía, fortalecer la administración impositiva, revisar beneficios fiscales y mejorar la eficiencia del gasto público para generar espacio fiscal destinado a infraestructura y desarrollo sin comprometer la estabilidad macroeconómica.

El mensaje del organismo llega en un momento especialmente sensible para Paraguay. Con el grado de inversión recientemente consolidado y una creciente llegada de capitales atraídos por sectores como energía renovable, agronegocios, infraestructura e inteligencia artificial, cualquier señal que afecte la percepción sobre la transparencia fiscal podría ser observada con atención por las agencias calificadoras y los mercados internacionales.

En ese contexto, la advertencia del FMI funciona más como un llamado preventivo que como una señal de alarma inmediata. El desafío para la administración de Santiago Peña será demostrar que puede preservar el principal activo económico construido durante más de una década: una reputación internacional basada en disciplina fiscal, previsibilidad institucional y credibilidad frente a los inversores.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin