IRSA acelera el regreso de marcas globales y apuesta a una recuperación del consumo
El mayor operador de shoppings de la Argentina volvió a enviar una señal de optimismo sobre el rumbo del consumo y la economía. Eduardo Elsztain, presidente del grupo IRSA, aseguró que las marcas internacionales “ven una oportunidad” en el país y confirmó que cadenas globales avanzan con nuevos desembarcos, ampliaciones y aperturas en centros comerciales argentinos. Entre ellas, ratificó la llegada de H&M, uno de los ingresos más esperados por el retail local.
La definición no es menor. IRSA controla activos clave del negocio comercial argentino, desde Alto Palermo y DOT hasta Patio Bullrich y Abasto, por lo que el movimiento de marcas funciona como termómetro adelantado sobre expectativas de inversión, consumo y estabilidad macroeconómica.
El fenómeno también empieza a tener lectura regional. Aunque las aperturas iniciales se concentran en Buenos Aires, el regreso de firmas internacionales impacta sobre ciudades fronterizas y polos comerciales del interior, especialmente en provincias como Misiones, donde el consumo históricamente convivió con la competencia de Paraguay y Brasil.
El regreso de las marcas: una señal de normalización económica
Durante años, muchas compañías internacionales evitaron expandirse en Argentina por restricciones cambiarias, dificultades para importar, inflación alta e imposibilidad de girar utilidades. El nuevo escenario económico modificó parcialmente esa percepción.
“Las marcas están viniendo porque ven en la Argentina una oportunidad”, sostuvo Elsztain durante un encuentro con periodistas organizado por IRSA.
La frase sintetiza un cambio de clima empresarial. El sector comercial interpreta que la desaceleración inflacionaria, la estabilización financiera y la reapertura importadora reactivaron planes de expansión que permanecían congelados desde hace más de una década.
La lista de compañías mencionadas por el empresario muestra un fenómeno transversal: marcas premium; fast fashion; deporte; accesorios; belleza; y retail masivo. Entre los desembarcos y expansiones confirmadas aparecen: H&M, Decathlon, Victoria’s Secret, Mango, Miniso, Skechers, Armani Exchange, Dolce & Gabbana, Maje, Only, y Jack & Jones
La llegada más simbólica probablemente sea la de H&M. La cadena sueca llevaba años analizando el mercado argentino, pero nunca había logrado condiciones macroeconómicas que garantizaran previsibilidad operativa.
Elsztain dejó una definición que explica buena parte del interés internacional: las marcas consideran que el consumidor argentino ya conoce sus productos. “Los argentinos ya las compraron en Miami, Brasil o Nueva York”, explicó.
Ese punto es central para entender el atractivo del mercado local. Argentina no necesita “educar” consumidores para las grandes marcas globales. El cliente ya existe; lo que faltaba era estabilidad para monetizar esa demanda dentro del país.
Para Misiones, esa lectura tiene un matiz particular. Durante años, la apertura de shoppings y comercios en Encarnación o Foz do Iguaçu funcionó como vía de escape del consumo argentino hacia el exterior.
Ahora aparece un escenario más competitivo: mayor presencia de marcas globales dentro del país; menor brecha cambiaria; y un consumidor más racional frente al gasto.
El nuevo consumidor: menos ansiedad y más selectividad
Elsztain describió además un cambio relevante en la conducta de compra.
Según el empresario, el consumidor dejó atrás la lógica defensiva típica de la inflación alta, donde la prioridad era gastar rápido antes de que los precios subieran nuevamente.
“Cuando el consumidor cree que la plata se le derrite, la gasta más rápido. Cuando ve que los precios van bajando, espera”, afirmó.
Esa transformación tiene impacto directo sobre el retail. El consumo sigue activo, pero se volvió más selectivo y competitivo.
Por eso el presidente de IRSA lanzó otra definición que resume el momento comercial actual: “El que no baja los precios vende menos”.
La frase refleja una nueva dinámica para cadenas, importadores y marcas nacionales, acostumbradas durante años a trasladar inflación casi automáticamente a precios.
Elsztain vinculó el nuevo ciclo comercial con otro fenómeno que el mercado sigue de cerca: el regreso del financiamiento de largo plazo.
El empresario destacó que hoy las compañías vuelven a emitir deuda a diez años, algo prácticamente inexistente durante la última década argentina.
La mejora del riesgo país —que cayó desde niveles superiores a 2.500 puntos hasta la zona de 500— empieza a modificar decisiones de inversión inmobiliaria y comercial.
Para IRSA, el dato es estratégico porque el negocio inmobiliario requiere horizontes largos de estabilidad.
Pero el análisis también alcanza a sectores productivos. Si el crédito hipotecario y corporativo logra consolidarse, podría reactivarse parte de la inversión privada hoy postergada en construcción, comercio y servicios.
Minería y oro: el otro negocio que entusiasma a Elsztain
Además del retail, el empresario ratificó su interés en minería y particularmente en el oro.
Elsztain explicó que la emisión monetaria global volvió a posicionar al metal precioso como activo de resguardo para fondos y bancos centrales.
IRSA ya realizó inversiones en proyectos mineros en San Juan y el empresario dejó abierta la puerta para futuras iniciativas, incluso bajo el régimen RIGI.
El dato no pasa inadvertido en el mundo financiero: los grandes grupos económicos argentinos están empezando a diversificar posiciones entre real estate, energía, minería y consumo, buscando capturar oportunidades en distintos sectores de la economía post-ajuste.
El entusiasmo empresario todavía convive con una recuperación desigual del consumo.
Elsztain reconoció que el salario real sigue condicionado por nuevos costos que antes no existían para muchas familias, aunque sostuvo que la continuidad de la estabilidad económica podría mejorar gradualmente el escenario.
Ahí aparece la principal incógnita para el retail argentino de los próximos meses: si la desaceleración inflacionaria logra transformarse en recomposición sostenida del ingreso; y si el nuevo ciclo de apertura comercial impulsa más competencia o profundiza la concentración.
Por ahora, los grandes jugadores ya tomaron posición. Y el regreso de marcas internacionales funciona como una señal concreta de que el mercado global volvió a mirar a la Argentina como un territorio nuevamente atractivo para invertir.

