La deuda pública cayó US$11.835 millones en octubre y acumuló seis meses de baja
La deuda pública cayó en octubre y acumula seis meses consecutivos de descenso en medio de la incertidumbre política
El stock de deuda bruta de la Argentina se redujo en octubre a US$442.196 millones, tras una baja mensual de US$11.835 millones. Se trata del sexto mes consecutivo de descenso, impulsado por pagos por US$10.959 millones y una menor exposición en moneda extranjera. La dinámica se produce en un contexto marcado por la volatilidad electoral y la transición legislativa del 26 de octubre.
Seis meses de bajas: composición, monedas y peso de cada instrumento
El informe oficial difundido por la Secretaría de Finanzas detalla que el stock de deuda en situación de “pago normal” se ubicó en US$439.688 millones, lo que representó una reducción mensual de US$11.187 millones (-2,62% respecto de septiembre).
Del total de la deuda bruta:
- 76,3% corresponde a Títulos y Letras del Tesoro Nacional.
- 22,3% se compone de obligaciones con Acreedores Externos Oficiales, incluidos organismos financieros internacionales.
- 0,6% son Adelantos Transitorios otorgados por el Banco Central al Tesoro.
- 0,8% representa otros instrumentos.
El recorte de octubre se dio en un contexto político especialmente sensible, tras las elecciones legislativas del 26 de octubre, que generaron presión sobre el mercado financiero y expectativas respecto del rumbo económico del nuevo Congreso. En ese marco, la reducción del stock se interpretó como una señal de disciplina fiscal y gestión activa del pasivo público.
En cuanto a la composición por moneda, el informe precisa que:
- El 57% del total corresponde a deuda en moneda extranjera por US$250.845 millones.
- De ese monto, 75% corresponde a instrumentos emitidos en dólares (US$187.668 millones).
- 23% son Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalentes a US$56.763 millones.
- El 2% restante corresponde a euros, por US$6.024 millones.
- El 43% de la deuda está nominada en pesos, con un total de US$188.843 millones.
- De ese porcentaje, US$101.050 millones se encuentran en tasa ajustable (54%).
- Y US$87.793 millones en tasa no ajustable (46%).
La reducción simultánea del stock en moneda extranjera y en pesos confirma una estrategia de administración orientada a disminuir vulnerabilidades cambiarias y reforzar el perfil de vencimientos.
Pagos por US$10.959 millones y efecto fiscal: cómo impacta en las cuentas públicas
La Secretaría de Finanzas precisó que durante octubre la administración central realizó pagos por US$10.959 millones, de los cuales: 96% se efectuó en moneda nacional y 4% correspondió a pagos en moneda extranjera.
La mayor parte de los desembolsos se destinó a cancelación de capital, por un total de US$10.715 millones, lo que redujo la necesidad de refinanciamiento y comprimió el stock general.
Este comportamiento se suma a otros elementos de la estrategia oficial: la búsqueda de superávits fiscales primarios, la expansión de instrumentos en pesos y la moderación del financiamiento monetario. Con seis meses consecutivos de caída, la deuda muestra una tendencia compatible con el enfoque de consolidación fiscal que el Gobierno sostiene como eje de su programa económico.
Implicancias para el mercado y perspectivas
La reducción mensual del stock en octubre —uno de los mayores del año— envía una señal de previsibilidad al mercado financiero en un mes particularmente volátil. La caída de US$11.835 millones se combina con pagos en moneda local que reducen la presión sobre el tipo de cambio y los vencimientos en divisas.
En paralelo, la menor exposición en dólares y DEG atenúa los riesgos externos, aunque la estructura de pasivos continúa siendo sensible a variaciones del tipo de cambio, tasas internacionales y negociaciones con organismos multilaterales.
De cara al cierre del año, los analistas seguirán de cerca la evolución del endeudamiento en pesos ajustables, la dinámica de Letras y Títulos del Tesoro y la capacidad del Gobierno para sostener la trayectoria descendente del stock en un contexto de fragilidad política y demanda creciente de financiamiento por parte de provincias y sectores productivos.
