Mercado ganadero

La faena bovina cayó 9% en el primer semestre, pero el mayor peso por animal abre una ventana para estabilizar el rodeo

Compartí esta noticia !

La ganadería argentina comenzó 2026 con una señal que puede marcar un cambio de tendencia en el ciclo productivo. La faena bovina acumuló una caída del 9% durante el primer semestre y alcanzó el nivel más bajo de la última década para ese período, pero el menor ritmo de extracción viene acompañado por un incremento histórico del peso de faena, un indicador que mejora la eficiencia del sistema y podría contribuir a recomponer el stock ganadero.

Así surge de un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza los registros preliminares de remisiones a plantas de faena y las perspectivas para el cierre del año. Entre enero y junio se habrían faenado aproximadamente 6.025.000 cabezas, frente a los 6.613.000 animales registrados en igual período de 2025.

En los primeros seis meses del año, la faena bovina estaría superando muy ligeramente los 6 millones de animales.

Como dato preliminar, las remisiones a plantas de faena registradas mediante el DTe registran el traslado de 1.081.077 vacunos durante el último mes. En consecuencia, considerando este último registro, la faena acumulada entre enero y junio sumaría aproximadamente 6.025.000 cabezas.

Comparado con los 6.613.000 vacunos faenados en igual período del año pasado, el volumen actual resulta un 9% inferior y constituye, a su vez, el registro más bajo de los últimos diez años.

Más allá del dato parcial, el aspecto más relevante es proyectar cuál podría ser la faena total del año a fin de evaluar su eventual impacto sobre el ciclo ganadero.

Si bien la faena mensual presenta una relativa estabilidad a lo largo del año, las estadísticas muestran una estacionalidad consistente: la actividad registrada durante el primer semestre suele representar una proporción ligeramente inferior a la de la segunda mitad del año.

Sobre la base de los últimos 25 años, la faena del primer semestre representó, en promedio, el 49% de la faena anual, con un máximo del 51% y un mínimo del 46%.

En términos generales, los años en los que el ritmo de faena fue más acelerado —es decir, cuando más del 50% de la faena anual se concentró en el primer semestre— terminaron registrando un volumen anual relativamente bajo de animales. En cambio, los años en los que la participación del primer semestre fue inferior al promedio tendieron a cerrar con niveles de faena más elevados.

Para el presente ciclo, los datos observados hasta el momento sugieren un escenario de faena más cercano a un ritmo lento que a uno acelerado.

En efecto, la creciente participación de la recría dentro de los sistemas de engorde con destino a faena, sumada al fuerte incentivo económico para agregar kilos antes de la terminación, está desplazando hacia adelante la oferta de animales terminados. Este proceso ya comienza a reflejarse en el incremento del peso de faena: en mayo, el peso promedio de la res en gancho alcanzó un máximo histórico de 240 kilos, con un aumento interanual de 7,5 kilos por res.

Este comportamiento sugiere que una mayor proporción de los animales en producción llegará a faena durante la segunda mitad del año, reduciendo la participación relativa del primer semestre sobre la faena anual.

Bajo este escenario, si se extrapola el volumen faenado hasta junio y se asume que el primer semestre representará entre el promedio histórico (49%) y el mínimo observado en la serie (46%) de la faena anual, los poco más de 6 millones de animales faenados hasta la fecha permitirían proyectar una faena total de entre 12,4 y 13,1 millones de cabezas. Esto implicaría una reducción de entre 500 mil y 1,2 millones de animales respecto de la faena registrada el año pasado.

Como referencia, en 2025, la producción de terneros aportó aproximadamente 14,4 millones de cabezas al sistema, mientras que la faena alcanzó los 13,6 millones. Sin embargo, el stock bovino cerró el año con una caída cercana a las 700 mil cabezas, explicada principalmente por la mortandad natural del rodeo, que habitualmente representa entre el 2% y el 3% de las existencias.

Para el presente año, aun suponiendo una tasa de destete similar o incluso ligeramente superior, el potencial de crecimiento de la producción de terneros se encuentra limitado por una menor cantidad de vientres en servicio. En efecto, el rodeo cuenta actualmente con unas 500 mil vacas menos expuestas a servicio, por lo que difícilmente el número de terneros destetados resulte significativamente superior al del ciclo anterior.

En consecuencia, si la oferta de reposición no aumenta de manera sustancial, la faena anual debería ubicarse entre 1 y 1,5 millones de cabezas por debajo de la registrada en 2025 para permitir que el stock bovino cierre el año en niveles relativamente estables, una vez descontadas las pérdidas naturales del sistema.

En adelante, será clave seguir de cerca la evolución de los feedlots, dada la creciente participación que vienen adquiriendo dentro de la oferta total de animales destinados a faena. Con los datos del primer semestre puede estimarse que más del 37% de los animales remitidos a faena provienen de corrales de engorde, cuando apenas cinco años atrás esa participación apenas superaba el 30%.

Asimismo, la elevada ocupación de los establecimientos de engorde a corral —más de 2,17 millones de animales en stock al 1º de julio, según SENASA, el segundo mayor registro de la serie— reafirma el papel protagónico que seguirán teniendo en la oferta de hacienda durante los próximos meses.
Este incentivo no solo responde a la favorable relación entre el costo del alimento y el valor de la hacienda terminada, sino que además se presenta en un contexto de precios históricamente elevados para la hacienda en general.

En efecto, si bien el precio de la invernada viene mostrando desde el año pasado una relación de reposición relativamente cara respecto de su promedio histórico —habitualmente entre 1,2 y 1,3—, durante el mismo período el costo del maíz medido en kilos de novillito llegó a ubicarse entre un 40% y un 45% por debajo de su promedio histórico (93,4), fortaleciendo significativamente los márgenes del engorde.

En definitiva, el sector atraviesa una de las combinaciones más favorables para la producción ganadera: precios firmes para la hacienda y costos relativos más bajos tanto para el maíz como también para otros insumos necesarios para intensificar los sistemas de producción. Esta mejora en la relación insumo-producto redunda en mayores incentivos para agregar eficiencia y productividad a lo largo de toda la cadena.

En este contexto, el mejor escenario para el sector sería cerrar el año con una faena moderada en número de animales, pero con una mayor eficiencia productiva, reflejada en un incremento del peso medio de faena y, en consecuencia, en una mayor producción de carne por cabeza. De este modo, la menor extracción de animales no necesariamente implicaría una caída proporcional en la producción de carne, al tiempo que contribuiría a estabilizar el stock bovino.

Compartí esta noticia !

La ganadería muestra señales de retención, pero la recuperación del rodeo aún no está asegurada

Compartí esta noticia !

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que la faena de hembras cayó al nivel más bajo de los últimos años, aunque la tasa de extracción continúa por encima del umbral considerado sostenible para recomponer el stock bovino.

La ganadería argentina comienza a exhibir algunos indicadores compatibles con una etapa de mayor retención de vientres, aunque los datos todavía no permiten afirmar que el proceso de recomposición del rodeo haya comenzado de manera consolidada. Así lo sostiene un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza la evolución de la faena de hembras, uno de los principales termómetros para anticipar los cambios del ciclo ganadero.

En torno a este concepto existen distintos indicadores que, para una correcta interpretación, deben analizarse de manera integrada

El primer dato que observar es, sin dudas, el número absoluto de hembras faenadas en comparación con años anteriores.

Durante los primeros cinco meses del año, la faena total de hembras ascendió a 2.345.880 cabezas, frente a las 2.573.937 registradas en igual período de 2025. Esto representa una caída del 9% interanual y constituye, en términos absolutos, el volumen más bajo de los últimos años, considerando la serie desde 2020 hasta la actualidad.

Otro indicador relevante es la proporción que representan las hembras dentro de la faena total. Sin embargo, al tratarse de un indicador relativo, su interpretación debe realizarse en conjunto con el nivel de faena total y con la persistencia temporal de dicho porcentaje.

En este sentido, los datos de los primeros cinco meses muestran una faena total en retroceso, cercana al 10% respecto de un año atrás, con una participación de hembras del 47,5%. Durante el mismo período de 2025, este indicador promediaba el 47%, lo que indica que la reducción de la faena de hembras fue ligeramente menos pronunciada que la de machos.

Por otra parte, si bien existen antecedentes de participaciones superiores —como el 50% alcanzado en 2019—, este es el cuarto año consecutivo en el que esta participación se mantiene por encima del 47%, umbral que suele considerarse como límite de equilibrio para la evolución del stock.

Un tercer indicador a observar es la relación entre la cantidad de hembras faenadas y el stock existente al inicio del ciclo. Este factor permite medir el nivel de extracción del rodeo, es decir, la proporción de animales que salen del circuito productivo en relación con la disponibilidad inicial.

En los primeros cinco meses del año, la tasa de extracción de vacas y vaquillonas alcanzó el 8,2%, resultado de una faena de 2,35 millones de cabezas sobre un stock inicial de 28,4 millones. Si bien este porcentaje muestra una tendencia descendente respecto de años anteriores, continúa siendo elevado en relación con la capacidad actual de reposición del rodeo.

En efecto, al analizar la serie desde 2008 hasta la fecha, se observan dos períodos claramente diferenciados luego de los mínimos alcanzados tras la liquidación de stock ocurrida entre 2008 y 2010: una etapa de crecimiento sostenido hasta 2018 y, posteriormente, una fase de contracción. En términos generales, sobre la serie analizada, puede identificarse un punto de equilibrio en torno a una tasa de extracción del 8% donde, niveles superiores a ese umbral se asociaron con caídas del stock, mientras que tasas inferiores permitieron procesos de recomposición y crecimiento.

No obstante, este indicador también debe evaluarse en función de los ingresos generados anualmente por el sistema. En otras palabras, cuanto mayores sean los niveles de preñez y destete alcanzados, mayor será la capacidad de extracción de hembras sin comprometer la producción futura.

En este aspecto, la situación muestra ciertas limitaciones. Desde los 7,56 millones de terneras obtenidas en 2022, la producción total de terneros -machos y hembras- no ha logrado crecer. Por el contrario, se ha reducido año tras año, restringiendo el ingreso de animales al sistema y, en consecuencia, limitando la capacidad de extracción genuina del stock. Este año, la cantidad de terneras incorporadas al rodeo al inicio del ciclo fue de 7,19 millones de cabezas, unas 120.000 menos que las registradas el año anterior.

Por último, resulta igualmente importante analizar la dinámica con la que evolucionan estos indicadores, es decir, el ritmo que va marcando la faena mensual a lo largo del año.

En particular, la faena de vacas presenta una marcada estacionalidad asociada al ciclo reproductivo, con los mayores volúmenes de salida concentrados entre mayo y agosto para luego, descender significativamente, durante la primavera y el verano, coincidiendo con los períodos de servicio y gestación.

Compartí esta noticia !

Carne bovina: las exportaciones marcaron un récord mientras la menor faena redefine el mercado interno

Compartí esta noticia !

El sector bovino argentino atraviesa un escenario de fuerte reconfiguración. La menor disponibilidad de hacienda está reduciendo la producción de carne y el consumo interno, pero al mismo tiempo mejora el posicionamiento exportador gracias a precios internacionales más altos y una mayor demanda de mercados estratégicos como Estados Unidos y la Unión Europea.

Así lo refleja un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza el desempeño del complejo cárnico durante el primer cuatrimestre de 2026 y muestra un cambio de ciclo: la oferta doméstica continúa ajustándose mientras el comercio exterior registra los mejores resultados de las últimas décadas.

El valor de las exportaciones del complejo bovino alcanza US$ 1.654 M (+36% interanual), nuevo récord histórico. La faena registra un mínimo de diez años, aunque el peso promedio de los animales faenados se mantiene firme.

La presente nota analiza la coyuntura del sector bovino argentino durante el período enero-abril de 2026, con foco en la faena y producción de carne, el comercio exterior, la dinámica de los precios internacionales y el consumo interno. Se observa una contracción en la oferta doméstica sumada a un contexto internacional favorable para el sector exportador.

Faena y producción

El año pasado había cerrado con una faena de 13,6 millones de cabezas, lo que representó una contracción del 2,5% respecto de 2024 y del 1,6% frente al promedio de los cinco años previos. De este modo, la faena decreció por segundo año consecutivo luego de haber tocado un máximo relativo de 14,5 millones de cabezas en 2023, pico que había estado en gran medida impulsado por la severa sequía de ese año y su impacto negativo sobre las pasturas.

En el primer cuatrimestre de 2026 la tendencia contractiva se profundizó: con 3.935.598 de cabezas faenadas, la serie se ubicó en su registro mínimo en diez años para un primer cuatrimestre. La disponibilidad hídrica y los buenos precios del kilogramo vivo incentivaron a los productores a extender el período de engorde, aumentando el peso de los animales previo al envío a faena. 

En términos mensuales, la faena de febrero de 2026, con 925.235 cabezas, fue la más baja desde abril de 2017, y el dato de abril de 2026 (960.871 cabezas) se ubicó como el más bajo para dicho mes en los últimos nueve años. 

Por el lado de la producción de carne, en el primer cuatrimestre de 2026, la misma se ubicó en 926.583 toneladas equivalente res con hueso, el menor registro en nueve años. No obstante, el dato más destacado es que el peso promedio por animal faenado ascendió a 235,4 kg en gancho, el valor más elevado en los registros para un primer cuatrimestre, con datos disponibles desde 1990. Este indicador supera en 9 kg al promedio de los últimos 10 años para el mismo período (226,4 kg) reflejando una decisión productiva orientada a maximizar el rendimiento por animal en un contexto de precios favorables y oferta restringida.

Exportaciones: primer cuatrimestre récord en valor

De acuerdo con datos de INDEC, el valor exportado por Argentina en productos del complejo Carne y Cueros Bovinos durante el primer cuatrimestre de 2026 ascendió a US$ 1.653,7 millones, un 36% por encima del mismo período del año previo y un 39% por encima del promedio de los últimos cinco años para el mismo lapso, consolidándose como el máximo histórico para un primer cuatrimestre, con datos desde 2002. 

Esto se vio apuntalado en buena medida por el aumento de los precios de exportación: durante abril de 2026, el precio promedio de exportación informado por SAGyP alcanzó los USD 5.490 por tonelada (eq. res con hueso), un máximo desde mayo de 2014.

Excluyendo el secreto estadístico, la distribución por destino muestra que el 39,1% del valor exportado tuvo como destino China, el 19,0% a Estados Unidos, el 12,9% a Israel, el 7,8% a Alemania, el 5,6% a Países Bajos y el 15,6% restante se distribuyó entre otros 35 destinos.

En términos de volumen, las exportaciones de carnes bovinas alcanzaron en el primer cuatrimestre 257.345 toneladas res equivalentes, un 10% superior al mismo período de 2025 y se un 2% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

Se destaca un incremento en los despachos de carne a la Unión Europea, particularmente de carne fresca deshuesada. En el primer cuatrimestre, el volumen despachado ascendió a 15.580 toneladas (peso producto), siendo este el mayor volumen exportado al bloque de este producto desde el año 2009, para un primer cuatrimestre. Desde luego, Estados Unidos también viene jugando un rol muy relevante, pero en este caso se destacan fundamentalmente las compras de carne deshuesada congelada, que suman 28.539 t, siendo el máximo registro histórico para un primer cuatrimestre. El volumen de carnes despachado a China, si bien continúa liderando el podio, se presenta como el menor en los últimos seis años para un primer cuatrimestre, totalizando 128.698 t (p.p.). Cabe recordar, sin embargo, que Argentina cuenta con una cuota de 511.000 toneladas de carnes para enviar al gigante asiático durante el año en curso.

Detrás de los incrementos de exportaciones a la Unión Europea y a Estados Unidos, se encuentran el Acuerdo Mercosur – Unión Europea y la Proclama Presidencial presentada este año por EE. UU.

Con respecto al primero, se estableció que a partir del primero de mayo la alícuota de la cuota Hilton bajó de 20% a 0%. Además, se creará una nueva cuota de 99.000 toneladas de carne bovina para el Mercosur, con un arancel preferencial del 7,5%, la cual está dividida en dos cuotas de carne congelada y enfriada de 54.450 y 44.550 toneladas, respectivamente, y de la cual todavía resta definirse la distribución entre los países miembros. Todo esto permite pensar que haya un repunte las exportaciones al bloque europeo se mantengan en niveles elevados en el transcurso de 2026. 

En relación con el acuerdo con EE. UU., cabe recordar se adicionaron 80.000 toneladas libres de aranceles para recortes de carnes magras, las cuales ingresan en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas durante el año 2026. Este volumen se suma al acuerdo preexistente de 20.000 toneladas anuales que cuentan con un arancel preferencial. De este modo, durante el corriente año el volumen total con preferencias arancelarias asciende desde 20.000 hasta 100.000 toneladas.

Dinámica del consumo interno

En el primer cuatrimestre de 2026, el consumo aparente se ubicó en 681.209 toneladas equivalente res con hueso, un 11,7% por debajo del año previo y un 7,8% por debajo del promedio de los últimos cinco años para el mismo período. La caída responde a dos factores que operan de manera simultánea. Por un lado, el incremento real de los precios minoristas que tuvo lugar en el transcurso del último año. En segundo lugar, el menor consumo es también consecuencia a una menor oferta de carne, resultado directo de los mínimos productivos mencionados anteriormente en el informe.

Compartí esta noticia !

ROSGAN acelera remates y comercializa casi 42.000 cabezas en abril

Compartí esta noticia !

El mercado ganadero ROSGAN cerró abril con un dato que marca el pulso del sector: comercializó 41.933 cabezas de hacienda premium a través de ocho subastas realizadas durante el mes, en pleno período de zafra. El volumen, calificado como histórico, refleja una intensificación de la actividad comercial y una reorganización de la oferta en función de las necesidades productivas.

El dato adquiere relevancia en un contexto de tensión estructural entre oferta limitada y demanda sostenida, con un stock nacional que se mantiene por debajo de las 50 millones de cabezas, según lo informado.

Con récor de remates en abril, ROSGAN vendió casi 42.000 cabezas

Transcurrió un abril histórico para el mercado ganadero con la realización de 8 subastas y un total de 41.933 cabezas puestas a la venta, incluyendo hacienda de invernada, cría y faena. En pleno período de zafra, la salida escalonada de la hacienda —según las necesidades de los productores— impulsó una agenda intensa de eventos a lo largo del mes.

Durante este período se destacaron dos tendencias claras: por un lado, la hacienda que viene saliendo posee un mayor kilaje, encontrándose pocos lotes livianos pese a estar en plena zafra; por otro, hubo cambios en la composición de la oferta, donde el mayor volumen correspondió a terneros y terneras (más del 60%), mientras que novillos y novillitos representaron el 12%, cifra que se prevé aumentará con el avance de la recría.

Si bien ROSGAN es el referente nacional en invernada y cría, en abril la oferta con destino a faena fue significativa. El volumen total se distribuyó de la siguiente manera:

Invernada: 34.480 cabezas.
Faena: 3.753 cabezas.
Vientres: 3.762 cabezas.

El espíritu federal del mercado se consolidó a través de remates que cubrieron 13 provincias, mostrando la calidad de los rodeos y la diversidad de la matriz productiva argentina.

En relación al análisis de precios y demanda, aunque los valores promedio de abril se ubicaron un escalón por debajo de los registros de marzo, la demanda se mantuvo firme tanto por parte del invernador tradicional como del sistema de confinamiento. Pese a los intentos de la industria por moderar los precios en animales recriados para engorde en hotelería, la escasez de volumen —con un stock nacional por debajo de las 50 millones de cabezas— mantuvo la firmeza del mercado.

Compartí esta noticia !

Ganadería: el mercado busca precios de equilibrio tras la suba y expone límites del consumo y la exportación

Compartí esta noticia !

El mercado ganadero argentino entró en una fase de ajuste silencioso pero significativo. Tras alcanzar máximos históricos entre fines de 2025 y febrero de 2026, los precios de la hacienda comenzaron a retroceder en marzo y abril, en un contexto donde ni el consumo interno ni la exportación logran convalidar nuevos aumentos. El dato no es menor: el reacomodamiento ocurre en plena discusión sobre costos, tipo de cambio y rentabilidad sectorial. ¿Se trata de una corrección transitoria o de un nuevo piso de precios condicionado por la macroeconomía?

Un cambio de tendencia tras el pico de precios

En las últimas semanas, el mercado ganadero comenzó a mostrar cierta cautela a la hora de convalidar valores, tanto en la hacienda gorda como en la reposición, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

A pesar de un contexto de oferta limitada y precios internacionales favorables, el mercado local parece estar en una fase de búsqueda de equilibrio, luego de la fuerte suba registrada dos meses atrás.

Si se observan los valores de la hacienda gorda en el MAG desde la segunda mitad del año pasado hasta la actualidad, el cambio de tendencia es evidente. En términos constantes, entre octubre de 2025 y febrero de este año —cuando se alcanzaron máximos históricos— los novillos subieron un 28%, mientras que novillitos y vaquillonas lo hicieron un 32% y 33%, respectivamente.

Desde ese pico, en marzo y durante los primeros veinte días de abril, los precios comenzaron a corregir: los novillos retrocedieron un 9% y novillitos y vaquillonas un 6%.

Históricamente, marzo y abril suelen concentrar las mayores subas de precio de la hacienda gorda, dada la mayor fluidez de demanda que se traslada desde los mostradores. Sin embargo, en esta campaña el ajuste se anticipó a febrero y en una magnitud que el consumo no logra absorber completamente.

En el primer trimestre, el precio del gordo acumuló una suba nominal del 11%, frente a una inflación mayorista del 6,2%. Con niveles de consumo menores, el margen para nuevas subas en el precio de la hacienda resulta extremadamente acotado, al menos en el corto plazo.

Exportación condicionada y tipo de cambio en tensión

Del lado de la exportación, que suele actuar como sostén en escenarios de debilidad del consumo interno, tampoco se observan condiciones para convalidar mayores valores. Si bien los precios internacionales se mantienen firmes, la ecuación del exportador se deteriora por el aumento del costo de la hacienda y un tipo de cambio que, lejos de acompañar, se ha apreciado en los últimos meses.

En el primer trimestre, el novillo pesado en el MAG subió 9%, la inflación en pesos fue del 9,4% y el tipo de cambio oficial —al que liquida el exportador— retrocedió más de 5%, afectando aún más la rentabilidad del sector.

En la reposición también se observa mayor cautela. A pesar de la escasa oferta, los valores se ubican por debajo de los máximos recientes.

El Índice Ternero ROSGAN, tras acumular una suba nominal del 19% en los primeros tres meses del año, registró en abril su primera caída mensual, con un retroceso del 6%, ubicándose en $6.410 frente a los $6.809 de marzo.

Aun así, los valores continúan en niveles elevados: en términos reales, los precios actuales se ubican un 76% por encima del promedio de la serie iniciada en 2010.

Reposición, retención y señales productivas

La cantidad de terneros y terneras disponibles por stock es de 14,4 millones de cabezas, unas 200 mil menos que en el ciclo previo. A su vez, según datos de SENASA, en el primer trimestre salieron de los campos de cría cerca de 2 millones de terneros/as, unas 400 mil cabezas menos que en igual período del año anterior, lo que refleja una mayor retención.

Paralelamente, en términos de ingresos -a valores de hoy- el criador obtiene un 42% más por cada jaula de terneros vendida que hace un año. Esto implica que, con un 30% menos de hacienda vendida, puede alcanzar ingresos similares a los del año pasado, sin considerar además el mayor peso potencial de la invernada retenida.

En este contexto, a pesar de la limitada oferta, una adecuada gestión productiva permitiría al criador generar un excedente de fondos que podría destinarse a una mayor retención de hacienda, tanto en machos para recría y engorde como en hembras orientadas a la reposición de vientres.

A modo de referencia, al analizar las estadísticas que surgen de los remates habituales de ROSGAN, se observa que, mientras la oferta total de terneros y terneras cayó un 17% en lo que va del año, la de novillitos y vaquillonas aumentó 10% interanual.

En estas categorías mayores, se observa además una contracción cercana al 30% en la oferta de vaquillonas, lo que redujo su participación frente a los machos del 37% del año pasado al 26% actual.

En efecto, durante el último remate de ROSGAN la categoría vaquillonas de invernada incluso no registró oferta, una situación que comienza a repetirse con mayor frecuencia en las distintas subastas ganaderas y que constituye una señal clara de la visión que subyace a la actual decisión de venta del productor.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin