Mielofibrosis

Mielofibrosis: una enfermedad rara y silenciosa que desestabiliza a la médula ósea en poco tiempo

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Por la Dra. Sofía Burgos, Médica Hematóloga Invitada de la Asociación Civil Linfomas Argentina (ACLA) M.N. 147.448. El último día de febrero se conmemora el “Día Mundial de las Enfermedades Raras”, una iniciativa que tiene como objetivo visibilizar, sensibilizar y estimular el diagnóstico precoz y la prevención de enfermedades poco frecuentes o de baja incidencia en la población.

Una enfermedad es considerada rara cuando afecta a menos de 5 de cada 10.000 personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen cerca de 9.000 enfermedades raras que afecta al 7% de la población. Los datos brindados por el Ministerio de Salud de Argentina informan que en nuestro país la incidencia de enfermedades raras es de 1 persona cada 2.000.

Una de estas enfermedades poco frecuentes es la mielofibrosis, una patología que altera la producción normal de células sanguíneas del cuerpo. Se caracteriza por la presencia de tejido fibroso en la médula ósea (fábrica de la sangre), impidiendo su correcto funcionamiento. En consecuencia, se presenta anemia, problemas de sangrado y alto riesgo de infecciones. Tiene un claro componente genético y puede ser primaria o secundaria a otras enfermedades de la médula ósea como la Policitemia Vera o la Trombocitemia Esencial.

Se diagnostica habitualmente en personas entre los 50 y 80 años de edad; aunque recientemente se notó un aumento de casos en personas más jóvenes como resultado de mayores controles médicos y un aumento del grado de sospecha por parte de la comunidad médica.

Alrededor de un tercio de los pacientes no tiene síntomas al momento del diagnóstico. La enfermedad se manifiesta de forma lenta y silenciosa. A medida que la enfermedad empieza a avanzar, los síntomas se hacen más visibles. Elmás frecuente es la hinchazón abdominal por agrandamiento

del bazo. Otros síntomas que hay que tener en cuenta son: cansancio extremo, debilidad, dolor óseo, pérdida de peso, fiebre, susceptibilidad a las infecciones, episodios de sangrado, sudoración nocturna y picazón de la piel. En etapas posteriores de la enfermedad, también puede ocurrir un agrandamiento del hígado.

Es muy complejo llegar a un diagnóstico definitivo de la enfermedad. El primer paso para diagnosticar esta enfermedad es un examen físico, en el cual puede notarse el agrandamiento del bazo. Luego puede procederse a estudios como el CSC (conteo sanguíneo completo) con frotis de sangre y pruebas genéticas. Se necesita una biopsia de médula ósea para hacer el diagnóstico definitivo y descartar otras causas de los síntomas.

El trasplante de médula ósea es uno de los posibles tratamientos de la mielofibrosis. En personas jóvenes, los trasplantes de células madre mejoran el pronóstico y pueden curar la enfermedad. Sin embargo, muchos pacientes no reúnen las condiciones para recibir este tratamiento, ya sea por la edad, estabilidad de la enfermedad u otros problemas de salud. Otros abordajes terapéuticos pueden implicar: extracción quirúrgica del bazo, transfusiones de sangre, radioterapia y quimioterapia.

Desde la Asociación Civil Linfomas Argentina (ACLA), en el marco de nuestra campaña de concientización permanente, acompañamos el Día Mundial de las Enfermedades Raras, concientizando sobre esta patología y acompañando a los pacientes con mielofibrosis agrupados a nuestra asociación. El día 28 de febrero a las 16:00 horas se realizará un encuentro de apoyo emocional a cargo de la Lic. Mariana Godoy, es gratuito y virtual. Se accede a ellas desde: ID: 832 6101 4604 – Clave: ACLA.

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Mielofibrosis: una enfermedad rara que afecta a 1 de cada 100.000 habitantes en el mundo

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Por Sofía Burgos, Asesora Médica de la Asociación Civil Linfomas, Mielodisplasias y Mielofibrosis de Argentina (ACLA), M.N. 147.448. Cada 29 de febrero (este año por no ser bisiesto el 28) se conmemora simbólicamente el “Día Mundial de las Enfermedades Raras”, una iniciativa que tiene el objetivo de visibilizar y estimular el diagnóstico precoz y la prevención de enfermedades pocos frecuentes o de baja incidencia en la población. Una enfermedad es considerada rara cuando afecta a menos de 5 de cada 10.000 personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen cerca de 9.000 enfermedades raras que afecta al 7% de la población. En Argentina 3,6 millones de argentinos poseen una enfermedad poco frecuente. Una de estas es mielofibrosis, esta patología altera la producción normal de células sanguíneas del cuerpo. Es diagnosticada habitualmente en personas entre los 50 y 80 pero últimamente el diagnóstico viene ocurriendo también en personas más jóvenes.

Una de las señales de alerta de esta enfermedad es la hinchazón abdominal.El 85% de los pacientes diagnosticados con mielofibrosis presentan elaumento del abdomen por agradamiento de un órgano abdominal llamado bazo. Otros síntomas que hay que tener en cuenta son: cansancio extremo, debilidad, dolor óseo, pérdida de peso, fiebre, susceptibilidad a las infecciones, episodios de sangrado por el descenso del recuento de plaquetas, sudoración nocturna y picazón de la piel. Alrededor de un tercio de los pacientes no tiene síntomas al momento del diagnóstico, ya que el avance de la enfermedad suele ser bastante silencioso y los síntomas suelen aparecer en una fase avanzada. En etapas posteriores de la enfermedad, también puede ocurrir un agrandamiento del hígado.

Si bien es muy complejo llegar a un diagnóstico definitivo de la enfermedad, el primer paso es un examen físico, en el cual puede notarse el agrandamiento del bazo. Luego puede procederse a estudios como el CSC (conteo sanguíneo completo) con frotis de sangre y pruebas genéticas. En el frotis de sangre evaluado en el microscopio por un especialista, pueden notarse glóbulos rojos en forma de lágrimas. Generalmente, se necesita una biopsia de médula ósea para hacer el diagnóstico definitivo y descartar otras causas de los síntomas.

La mielofibrosis tiene tratamiento para mejorar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad. El tratamiento no es universal y varía según el paciente y el grado de avance. En personas jóvenes, el trasplante de médula ósea podría estar indicado para mejorar el pronóstico y curar la enfermedad, pero la decisión debe ser muy bien estudiada. Otros tratamientos pueden implicar transfusiones de sangre y medicamentos para corregir la anemia, quimioterapia, medicamentos dirigidos a una mutación genética ligada a esta enfermedad (si está presente).

Cuando un paciente recibe el diagnóstico de mielofibrosis, muchas veces la urgencia se focaliza en atender al cuerpo, relegando los aspectos emocionales. Por ello, además de los tratamientos médicos es importante el apoyo psicológico. ACLA brinda encuentros gratuitos para pacientes con mielofibrosis y sus familiares que quieren apoyarlos y acompañarlos en todo el proceso de la enfermedad.

En el Día Mundial de las Enfermedades Raras, ACLA se suma a las actividades de concientización acerca de esta patología, dedicando su esfuerzo a visibilizar sus síntomas, para favorecer el diagnóstico temprano y mejorar la calidad de vida de las personas. Para mayor información pueden entrar a la página web www.mielofibrosis.com.ar.

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Cinco datos acerca de la mielofibrosis

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Por la Dra. Sofía Burgos

Asesora Médica de la Asociación Civil Linfomas, Mielodisplasia y Mielofibrosis Argentina (ACLA)

El 26 de noviembre se conmemora el Día de la Mielofibrosis, una fecha para concientizar sobre esta enfermedad poco frecuente de la sangre. La mielofibrosis es una enfermedad que altera la producción normal de células sanguíneas del cuerpo. Se caracteriza por la presencia de tejido fibroso en la medula ósea, impidiendo su correcto funcionamiento. Tiene un claro componente genético y puede ser primaria o secundaria a otras enfermedades de la medula ósea, como la Policitemia Vera o la Trombocitemia Esencial.

1) La mielofibrosis es una enfermedad poco frecuente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial se diagnostica 1 caso de mielofibrosis por cada 100.000 habitantes. Por ello, si bien estamos promoviendo su propio día de concientización, suele estar comprendida en las campañas en el marco del Día Mundial de las Enfermedades Raras, que se conmemora cada 29 de febrero.

2) Pese a lo que se cree, puede darse en personas jóvenes. La mielofibrosis es diagnosticada habitualmente en personas entre los 50 y 80 años de edad (la media de diagnóstico es de 65 años) y se detecta con más frecuencia en hombres; aunque recientemente se notó un aumento de casos en personas más jóvenes como resultado de mayores controles médicos y un aumento del grado de sospecha por parte de la comunidad médica.

3) El síntoma más frecuente es la hinchazón abdominal. El 85% de los pacientes diagnosticados con mielofibrosis presentan el aumento del abdomen por agradamiento de un órgano abdominal llamado bazo. Otros síntomas que hay que tener en cuenta son: cansancio extremo, debilidad, dolor óseo, pérdida de peso, fiebre, susceptibilidad a las infecciones, episodios de sangrado por el descenso del recuento de plaquetas, sudoración nocturna y picazón de la piel. Alrededor de un tercio de los pacientes no tiene síntomas al momento del diagnóstico, ya que el avance de la enfermedad suele ser bastante silencioso y los síntomas suelen aparecer en una fase avanzada. En etapas posteriores de la enfermedad, también puede ocurrir un agrandamiento del hígado.

4) Es muy complejo llegar a un diagnóstico definitivo de la enfermedad. El primer paso para diagnosticar esta enfermedad es un examen físico, en el cual puede notarse el agrandamiento del bazo. Luego puede procederse a estudios como el CSC (conteo sanguíneo completo) con frotis de sangre y pruebas genéticas. En el frotis de sangre evaluado en el microscopio por un especialista, pueden notarse glóbulos rojos en forma de lágrimas. Generalmente, se necesita una biopsia de médula ósea para hacer el diagnóstico definitivo y descartar otras causas de los síntomas. 

5) No hay un tratamiento universal. La mielofibrosis tiene tratamiento para mejorar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad. En personas jóvenes, el trasplante de médula ósea podría estar indicado para mejorar el pronóstico y curar la enfermedad. Una remisión a largo plazo (mayor a 5 años) es posible para algunos pacientes con trasplante de médula ósea de mayor edad, pero la decisión debe ser muy bien estudiada. Otros tratamientos pueden implicar transfusiones de sangre y medicamentos para corregir la anemia, quimioterapia, medicamentos dirigidos a una mutación genética ligada a esta enfermedad (si está presente). 

26 de noviembre: Día de la Mielofibrosis

El 26 de noviembre se conmemora el Día de la Mielofibrosis. Por ello la Asociación Civil Linfomas, Mielodisplasia y Mielofibrosis de Argentina (ACLA), asociación de pacientes con linfoma, mielofibrosis y síndromes mielodisplásicos, se suma a la campaña de difusión de estas patologías organizando una charla gratuita vía ZOOM, que estará a cargo de la Dra. Sofía Burgos, asesora médica de ACLA. La cita es el viernes 26 de noviembre a las 18 horas y no requiere inscripción previa: ID: 838 7051 5714 – Clave: ACLA.

La Mielofibrosis es una enfermedad poco frecuente que altera la producción normal de células sanguíneas del cuerpo. Es diagnosticada habitualmente en personas entre los 50 y 80 años de edad; aunque recientemente se notó un aumento de casos en personas más jóvenes. A nivel mundial se presente 1 caso por cada 100.000 habitantes. Algunos de sus síntomas son: aumento del tamaño del bazo, pérdida de peso, fatiga, dolor óseo, sangrados, mareos sin antecedentes de golpe, dificultad para respirar y sensación de saciedad abdominal. Alrededor de un tercio de los pacientes con mielofibrosis no tiene síntomas al momento del diagnóstico ya que el avance de la enfermedad suele ser bastante silencioso y los síntomas suelen aparecer en una fase avanzada.

La Dra. Sofía Burgos es médica especialista en Hematología. Egresada de la Universidad de Guayaquil, convalidada por la Universidad del Nordeste. Realizó su entrenamiento en trasplante de médula ósea y realizó un perfeccionamiento en eritropatías en el Hospital de Agudos Dr. J. M. Ramos Mejía.

La Asociación Civil Linfomas, Mielodisplasia y Mielofibrosis de Argentina trabaja con pacientes que presentan Mielofibrosis, ofreciéndoles información, contención, apoyo psicológico y asesoría legal en función de su acceso a los tratamientos disponibles y con el objetivo de contribuir a mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

“Soy paciente desde hace 14 años, aprendí a buscar el lado positivo a la enfermedad y a no bajar los brazos. Colaboro con ACLA, acompañando a los nuevos pacientes que se acercan con miedos e incertidumbres a la asociación brindado contención e información ya que con un tratamiento adecuado se pueden mejorar los síntomas y retrasar la progresión de la mielofibrosis” aseguró Eva Chávez, paciente con mielofibrosis y voluntaria de ACLA.

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