MILEI

Condenan a José Luis Chilavert por difamar a Alejandro Domínguez

Compartí esta noticia !

El Tribunal de Sentencia Unipersonal, en un juicio oral, condenó al exjugador internacional José Luis Chilavert a un año de prisión, con suspensión de la condena, por el caso de difamación comprobada.

A través de la red social Twitter, Chilavert realizó varias denuncias contra el presidente de la Conmebol Alejandro Domínguez, quien tomó medidas legales por ello.

En el juicio oral aclararon que Chilavert podrá ejercer su derecho a la crítica y opinión.

El día de lectura será el miércoles 1 de junio a las 12:30 en la secretaría del juzgado. Se determinará si se aplicará la prohibición de salida del país y también se estiman otras reglas como firmar un libro de comparecencia cada tres meses.

Sobre los G. 100 millones solicitados como compensación se determinó que primeramente deben analizar la solvencia de Chilavert. “No por ser una persona mediática de gran alcance no pueda fijar esa compensación”, detalló el presidente del Tribunal.

El abogado Claudio Lovera, representante legal del querellante Alejandro Domínguez, afirmó en el juicio oral quedó probado que José Luis Chilavert cometió los hechos punibles de calumnia, difamación e injuria contra el titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) mediante 13 publicaciones que el excapitán de la Albirroja realizó en su cuenta de Twitter @JoseLChilavert_ acusando de “corrupto” al dirigente del fútbol sudamericano.

En consecuencia, solicitó que Chilavert sea condenado a 2 años de pena privativa de libertad o una compensación de G. 100 millones, en concepto de reparación de daños y perjuicios, que Domínguez se comprometió a donar para el tratamiento médico de Sara Chilavert Ayala, quien padece una enfermedad oncológica.

La querella también había solicitado al Tribunal de Sentencia Unipersonal que, en caso de la suspensión de la condena, Chilavert tenga prohibida la salida del país, comparezca mensualmente ante el Juzgado de Ejecución y preste algún servicio comunitario, de manera de “garantizar su reinserción a la sociedad”.

En su declaración al inicio del juicio oral, Domínguez dijo que tomó conocimiento de los tuits de Chilavert el 13 de setiembre de 2019, cuando le mostraron que el exportero publicó una foto en la que el titular del organismo rector del fútbol sudamericano aparece junto a sus antecesores Juan Ángel Napout y Nicolás Leoz, procesados por #FIFAGate.

Por su parte, el abogado Pedro Wilson Marinoni, defensor de Chilavert, afirmó en sus alegatos finales que en el juicio oral no se probó que su cliente haya cometido los delitos de difamación, calumnia e injuria, por lo que solicitó la absolución de culpa y reproche de su defendido.

El exjugador José Luis Chilavert había anunciando su candidatura a la presidencia de la República para las próximas elecciones generales. Aclaró que se candidateará desde un partido independiente.

Compartí esta noticia !

Horacio Rodríguez Larreta adelantó que aplicará una reforma laboral y previsional si llega a la presidencia

Compartí esta noticia !

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, habló este lunes en “modo campaña” y comenzó a proyectar su candidatura. Lo hizo al referirse a las medias que tomaría en el caso de llegar a ser Presidente en las elecciones 2023. En ese sentido planteó la posibilidad de aplicar una reforma laboral y previsional.

Si bien el referente de Juntos por el Cambio evita hablar de su candidatura y su futuro, las expresiones y demostraciones no dicen lo mismo. En declaraciones a Radio Mitre, Larreta dejó en claro qué acciones tomaría en caso de ser Presidente: “Hay que replantear el sistema laboral. Hay gente que trabaja desde su casa, a la noche, horarios más flexibles”, aseguró.

Para ello, indicó el Jefe de Gobierno porteño este lunes, “se requiere cambiar la legislación, así como estamos no se genera trabajo, no hay laburo estable, privado, en la Argentina”, expresó. Por lo tanto, en esa línea, Horacio Rodríguez Larreta habló de “replantear” tanto la legislación laboral como la previsional en Argentina, si fuera Presidente. “Para que el equilibrio fiscal sea sostenible en el tiempo hay que replantear el sistema jubilatorio”, sostuvo.

Por otra parte, hizo referencia al sistema impositivo argentino, al que cuestionó por los altos costos que genera para quien ofrece trabajo. “Tomar un trabajador cuesta una fortuna”, por eso se necesita un sistema de impuestos que “promueva el empleo”, expresó.

Aunque Larreta es bastante reticente en sus afirmaciones sobre si competirá o no en 2023 por la presidencia, en sus declaraciones empieza a empaparse de la dinámica electoral, a tan solo un año de los comicios. “El kirchnerismo concentró mucho poder en el Gobierno nacional para tenernos agarrados a todos, hay gobernadores que parecen más delegados del gobierno nacional que una provincia autónoma”, consideró el alcalde porteño.

En tanto, afirmó que YPF “debería funcionar como empresa privada” y aclaró: “Puede ser de capitales del Estado, obviamente. Pero tiene que funcionar como empresa privada, es de la única manera que se consiguen inversiones e YPF requiere una inversión enorme porque tiene un rol rector en la política energética, debe tener la mayor eficiencia posible”, indicó.

Por último habló de las retenciones, otro de los temas sensibles para el Gobierno, en el marco de la discusión por el ingreso de divisas y el desacople de los precios internos respecto del mercado internacional y la inflación. “ No hay que aumentar las retenciones. Me preocupa que el Gobierno tenga esa iniciativa, pero para eso tenemos división de poderes. Es importante la unidad de Juntos por el Cambio: no se aumentan impuestos gracias a esa unidad, no pudieron sacar leyes sobre las instituciones gracias a esa unidad”, concluyó.

Compartí esta noticia !

El PRO en su encrucijada: Que vuelvan los globos

Compartí esta noticia !

Por Julio Montero, Ilustración, Leo Achilli, revista Seúl. Estamos al borde del precipicio. Otra vez. Como en el Rodrigazo, como en la híper, como en el 2001. Y esta nueva crisis podría ser, como las anteriores, un punto de inflexión. No tanto por la inflación galopante y los inéditos niveles de pobreza, sino porque el ciclo populista parece agotado. Estuvieron 12 años, se fueron, volvieron. Modelaron el país a su imagen y semejanza y les siguen echando la culpa a otros, por supuesto: pero sus recetas ya no funcionan. Ni las económicas ni las discursivas. En el lenguaje de Laclau, estamos transitando un momento contra-hegemónico. La cadena de equivalencias K se está desintegrando: las reivindicaciones que la mantenían unida se desgajan una a una y van quedando vacantes, a la espera de nuevos liderazgos. Solo los fanáticos se mantienen firmes en la fábula. En la práctica esto significa que amplios sectores de la sociedad están preparados para depositar sus expectativas en un nuevo espacio y asumir nuevas identidades y nuevas agendas.

Capitalizar esta ventana contra-hegemónica es crucial para convertirnos en una democracia inclusiva y madura. Fue la hegemonía peronista la que fraguó la Argentina que conocemos y el país solo cambiará cuando renueve sus imaginarios y su cultura pública. Como muchos han señalado, el autoritarismo anti-pluralista y el nacionalismo económico fueron una marca registrada del Partido Militar en sus dos variantes: la peronista y la supuestamente neoliberal (con Onganía, con empresas estatales, con intervención del tipo de cambio, inflación, déficit fiscal, plata dulce, etcétera.) El problema es que por una razón o por otra —por socialdemócratas de la Pampa húmeda, por demócratas de Nueva York, por pereza o por miedo a la nomenclatura— todos terminamos internalizando el pobrismo y el dogma del Estado presente. Esos son los 70 años de los que hablaba Macri mientras buena parte de la dirigencia miraba para otro lado y lo planteaba como su límite. ¡70 años culturales! La clase política también encontró su modesto lugar en la Argentina de las corporaciones. No iba a ser este niño rico el que les arruinara la fiesta.

Esos son los 70 años de los que hablaba Macri mientras buena parte de la dirigencia miraba para otro lado y lo planteaba como su límite. ¡70 años culturales!

Naturalmente, y contra lo que muchos creen, los verdaderos cambios culturales no se producen solos. A las condiciones objetivas, que en Argentina están maduras, o madurando, deben sumarse las condiciones subjetivas de las que hablaba Lenin y que tan bien teorizó Gramsci. Y esas condiciones subjetivas se generan mediante nuevos horizontes de sentido y nuevas gestualidades. El desafío para el arco democrático es imponer un relato propio que amalgame a los que abandonan el barco nacional y popular. Y, en lo posible, esa amalgama debe volverse estable y resistente a los sinsabores de una gestión que deberá cruzar el desierto. También habrá que reemplazar el léxico de la política y redefinir conceptos, sustituyendo la idea de justicia como distribución por un ideal de justicia como movilidad social ascendente, igualdad de oportunidades y progreso a través de las generaciones. A la Argentina de los planes y los subsidios habrá que contraponerle la de los inmigrantes y las clases medias reales o aspiracionales, sin correr como locos detrás de las encuestas y los focus groups. En las operaciones hegemónicas la oferta crea su propia demanda. El resto son burócratas de la política. ¿Existe en Argentina algún espacio capaz de asumir esta trascendental tarea?

EL PRO COMO PARTIDO DEL CAMBIO

En sus inicios, tal vez de manera deliberada, tal vez espontáneamente, el PRO se concibió como un espacio con ambiciones contra-culturales. Para bien o para mal, y más allá de los gustos, no se puede negar que el partido tuvo un impulso innovador. Se atrevió a romper los moldes de lo aceptado, tanto en el plano de las formas como de los contenidos. Y aunque por propia decisión dejó intacta la trama profunda de los símbolos, cultivó una sensibilidad distinta, con los globos de colores, el vecinalismo y los cierres de campaña estilo disco. Superficial y anti-político para muchos, el PRO fue altamente disruptivo para la política vernácula. Hizo política contra la política del bombo y el comité. Este espíritu renovador, me parece, es lo que explica por qué en pocos años el PRO consagró un presidente y se convirtió en el segundo partido a nivel nacional. De hecho, fue la alianza con Macri lo que salvó a un radicalismo que languidecía sin pena ni gloria y que iba camino de realizar su sueño: reducirse a una fuerza meramente testimonial sin capacidad de disputar el poder. Ese radicalismo que coqueteaba con Binner y jugaba al peronismo bueno de modales europeos fue el compañero de viaje perfecto para el populismo. Ahora les molesta ser “furgón de cola”. Era eso o la extinción.

Si el éxito del PRO tuvo mucho que ver con su estilo, ese estilo tuvo mucho que ver con Macri. Le pese a quien le pese. Llano y directo, Macri siempre logró ubicarse en la peligrosa pero redituable coordenada del outsider. Se atrevió a decir lo que muchos piensan pero callan por cobardía o convicción, y en muchos momentos logró conectar con sectores con los que la política tradicional no quería conectar: trabajo, mérito, competitividad y progreso fueron nociones clave en su mapa discursivo. Palabras malditas y olvidadas. Fue esa trama axiológica, sustantiva y potente, la que lo llevó al poder. Las tecnologías electorales y la revolución de la alegría fueron mero decorado de fondo. Fue Macri, no sus asesores; y fue lo que dijo, no lo que le enseñaron a callar.

Entre las virtudes que Macri le inyectó al PRO hay una que se destaca sobre el resto: durante mucho tiempo fue un partido sin vergüenza. No se avergonzaba de sí mismo pero, sobre todo, no se avergonzaba de sus votantes. Se atrevía a representarlos sin disimulos, sin culpa y sin ambigüedades. En eso el PRO fue muy distinto de la UCR, siempre obsesionada con el voto progresista de las grandes ciudades. Lamentablemente, ésta es una virtud que no todos cultivaron en el partido y que desapareció durante el gobierno de JxC. Como era de esperar, pronto llegó la factura. “Voto castigo”, le pusieron. Lo que se castigaba no era el fracaso de la gestión, sino la traición simbólica y la retórica misionera y pobrista.

¿PARTIDO DEL STATUS-QUO?

El PRO tiene una misión clara: reinaugurar la era de la Argentina liberal. No la era del liberalismo a secas, ni la del liberalismo libertario o el liberalismo de la UCeDé, sino la era de un liberalismo social que genere inclusión mediante la escuela pública y un Estado que actúe de manera selectiva y estratégica. Ese fue, con variantes y matices, el liberalismo del período constitucional que la reacción corporativa sepultó y que nadie quiso recuperar. No quisieron recuperarlo el “campo popular” ni la derecha conservadora. Pero tampoco quiso recuperarlo la UCR. En el fondo, los radicales nunca superaron la herida narcisista que les propinó el peronismo: todavía sueñan con volver a su lugar de gran partido popular. No por nada, en su momento de mayor esplendor concibieron la entelequia de un tercer movimiento histórico que los acercaba al General Perón. Sarmiento y Roca, los más progresivos de todos, no formaban parte de su panteón. Recelosos del mercado, proclives a las regulaciones, al Estado protector y al solidarismo, sólo lograron diferenciarse mediante un anodino programa institucionalista que condena a los corruptos y deja el resto como está. Mucho de Yrigoyen, mucho de Alfonsín, nada de Alem o Marcelo T. A veces es difícil diferenciarlos de Alberto: así lo ve Ricardito, hermano de la democracia, cómodamente instalado en su embajada de Madrid, dando clases de igualitarismo y cobrando en dólares.

Aquel impulso renovador que fue el sello originario del PRO es el que Juntos por el Cambio parece dispuesto a sepultar con pésimo timing y movidas de principiante. Justo en el momento de mayor desprestigio de la clase política desde 2001 la coalición se encadena al barco que se hunde, y en un error no forzado, casi infantil, lanza dardos al candidato que mejor canaliza el descontento y el ansia de cambio radical. No solo expele a su electorado sino que potencia activamente el clivaje que más lo favorece: el del mesías heroico que lucha contra la casta perversa. Milei de un lado, del otro todos los demás. Mitad del padrón. Sin embargo, no lo queremos: despreciamos a sus votantes, no nos hacemos cargo de su agenda. Alimentamos al monstruo que más daño nos puede hacer. Mientras Milei anuncia un plan de salida mágico e indoloro y ofrece una narrativa de reemplazo, JxC se regodea en la moralina y la interna. Milei no crece por lo que hacen o dicen los halcones; crece por lo que no dicen y no hacen las palomas. Y si no interpretan rápido el momento, va a seguir creciendo. Brutal, rudimentario, populista, para muchos Milei es el cambio: los otros solo están juntos.

Brutal, rudimentario, populista, para muchos Milei es el cambio: los otros solo están juntos.

En las decisiones que el PRO tome mientras el ciclo populista agoniza, se juega no sólo el futuro de la Argentina sino también el futuro de la coalición, su identidad y su supervivencia. El PRO puede mantener vivo el impulso transformador y conducir a JxC por el camino de la contra-hegemonía, dejando atrás a los que se aferran a sus bancas y su zona de confort. O puede, por el contrario, convertirse en el gran garante del statu quo: un amplio consenso con lugar para las corporaciones, los kirchneristas arrepentidos y la burguesía nacional de la prebenda. Evita seguirá en los billetes y la 9 de Julio, Darío en la TV Pública y los compañeros se quedarán con las universidades, la ciencia y la cultura. Esa película ya la vimos. No tuvo final feliz. No habrá problemas con los ex ministros de Cristina, ni con el amigo Massa, ni con los amigos del amigo Massa. Tampoco con los que votaron la ley de alquileres. El único excluido será el libertario de malos modales que los insulta. El outsider, el disruptivo: ¿el que más se parece a Macri? Ya lo dejaron claro: ahora Milei es el límite. ¿Se cerrará la grieta por asimilación de los polos? ¿Será, como decía el general, que al final somos todos peronistas?

Compartí esta noticia !

¿Sorpresa?: Milei es el político que mejor mide en Misiones, por encima los candidatos de ambos lados de la grieta

Compartí esta noticia !

El economista Javier Milei es el candidato de proyección nacional mejor posicionado en Misiones, con una imagen positiva de 54,7 por ciento y una negativa que solo llega al 28 por ciento. El outsider se impone a Patricia Bullrich, del grupo de los halcones de la alianza Cambiemos, que ostenta una imagen positiva del 54 por ciento, pero al mismo tiempo, en Misiones es donde sufrió la mayor caída (-7,9 puntos).

El tercer mejor valorado es Horacio Rodríguez Larreta, que tiene una imagen positiva del 53,3 por ciento. Todos ellos están a más de diez puntos de la valoración del gobernador Oscar Herrera Ahuad, que se mantiene entre los mandatarios calificados como sobresalientes, con una puntuación, en el último sondeo de CB Consultora, de 66,7 por ciento.

Según CB Consultora, los dirigentes oficialistas mejor valorados en Misiones son Alberto Fernández con 43,1 por ciento y Sergio Massa con 42,5. 

Detrás aparece el ex presidente Mauricio Macri, con 37,9 por ciento de imagen positiva y una negativa que trepa a 59,3 puntos

En Misiones, Cristina Fernández tiene la misma imagen positiva que Macri, con 37,9 puntos y una negativa casi idéntica, con 59,5.

El ministro del Interior, Eduardo de Pedro, quien vino a Misiones a hacer un acto de campaña con La Cámpora, ostenta sólo un 27,2 por ciento de imagen positiva en la tierra colorada. Pero la particularidad es que Misiones es la tercera provincia donde mejor imagen tiene, detrás de Chaco y Santiago del Estero. 

Escenarios provinciales

– El Presidente Alberto Fernández posee su imagen positiva más alta en Santiago del Estero (62,9%) y su imagen positiva más baja en Córdoba (24,2%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es en Neuquén (+2,6%), mientras que en Salta  es donde sufrió la mayor caída (-7,3 puntos ).

– La Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner obtiene al igual que el presidente su imagen positiva más alta en Santiago del Estero (55,9%) y su imagen positiva más baja en Córdoba (19,8%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es Neuquén (+4,6%), mientras que en Salta es donde sufrió la mayor caída (-4,8 puntos ).

-Sergio Massa por su parte, presenta a Santiago del Estero con (52,2%) como el distrito con la imagen positiva más alta y Córdoba (24,7%) como el más bajo. Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es Santiago del Estero (+6,7%), mientras que en San Luis es donde sufrió la mayor caída (-6,8 puntos ).

– Eduardo “Wado” de Pedro muestra su imagen positiva más alta en Santiago del Estero (28,3%) y en Córdoba su imagen más baja (17,0%).  Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es Neuquén (+6,5%), mientras que en Córdoba es donde sufrió la mayor caída (-2,3 puntos).

-Este mes se suma a este estudio el Jefe de Gabinete Nacional, Juan Manzur, que presenta en su provincia, Tucumán, la  imagen su imagen positiva más alta (62,6%) y la imagen más baja en Córdoba (12,4%).

– El Ex Presidente Mauricio Macri llega a Mayo con su imagen positiva más alta en Córdoba (54,3%) y su imagen positiva más baja en Río Negro (25,8%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es Santiago del Estero (+7%), mientras que en Salta es donde sufrió la mayor caída (-5,2 puntos ). 

– Horacio Rodríguez Larreta mantiene su imagen positiva más alta en CABA (69,7%) y su imagen positiva más baja en Neuquén (44,1%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es Santiago del Estero (+4,3%), mientras que en Neuquén es donde sufrió la mayor caída (-7,8 puntos ). 

– Este mes Patricia Bullrich presenta con (59,7%) en Córdoba su imagen más alta, y la imagen más baja en Santa Cruz (35,4%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es San Luis (+5,6%), mientras que en Misiones es donde sufrió la mayor caída (-7,9 puntos ). 

– Por el lado libertario, Javier Milei presenta en Mayo su imagen más alta en Salta (61,7%) y la más baja en La Pampa (42,5%). Donde más aumentó su imagen positiva con respecto al mes anterior es en Santa Cruz (+5,8%), mientras que en Tierra del Fuego es donde sufrió la mayor caída (-7,4 puntos).

Compartí esta noticia !

Pesimismo en la gestión y fuerte rechazo a la dolarización, datos salientes del último estudio de Zuban Córdoba & Asociados

Compartí esta noticia !

Promedia el 2022 y los últimos meses fueron de ebullición política y social de gran intensidad. El clima electoral parece haberse adelantado y casi un año y medio antes, se habla de candidaturas, posibles alianzas y de un evidente derrumbe del bi coalicionismo, que dominó la política argentina desde el 2015.

El gobierno nacional rompe nuevamente su récord de negatividad llegando a un 68% de desaprobación de gestión. El dato se complementa con la sensación de que el país va en la dirección incorrecta, que ya llega a un alarmante 72%. La negatividad, sobre todo del oficialismo, nunca fue tan alta y debería significar una alerta sobre la afectación a la capacidad de generar gobernabilidad, alerta el último estudio de Zuban Córdoba & Asociados. .

El lingüista George Lakoff, en sus estudios sobre el funcionamiento de los frames ideológicos o marcos de interpretación de la política en la mente de las personas, dice que muchas veces la mente política puede albergar y creer en ideas contradictorias sin que eso implique poner en crisis la identidad de los sujetos. Un poco de eso fue lo que descubrimos en nuestro estudio.

Un mayoritario 70% cree que el próximo gobierno debería ajustar el gasto público, mientras que un 60% cree que se debería aumentar la inversión en obra pública y un 89% afirma que debería aumentar también el gasto en educación. Los argentinos parecen creer, en general, que el país debería encaminarse hacia un proceso de ajuste fiscal, pero al tener que elegir sobre el gasto en áreas específicas ese consenso parece hacerse minoritario y la mayoría 63% considera que el gasto en planes sociales parece ser el único en el que hay que aplicar ajustes.

Por otro lado, con respecto a las últimas discusiones sobre dolarización, solo un 25% lo considera como el camino correcto y un 66% afirma en cambio que el país debería fortalecer su moneda nacional. Es muy significativa la predilección por este sistema del rango etario de entre 16 y 30 años, si se tiene en cuenta que es el rango que más intención de voto a los espacios libertarios manifiesta.

Esas mismas contradicciones aparecen en el estudio de Zuban Córdoba & Asociados en cuestiones tan variadas como la despenalización del consumo de marihuana, la instalación de emprendimientos de megaminería, la privatización de empresas públicas, y muchos otros.

Probablemente la opinión pública nunca haya tenido un debate ideológico tan transversal y en este estado de alerta. La política debería prestar más atención a esta cuestión y a cómo sus ideas se hacen presentes en las mayorías sociales. Los grandes consensos sobre el funcionamiento del Estado y la economía parecen estar en disputa y probablemente sean un gran motivador del voto el año que viene.

Hace varias semanas el politólogo Mario Riorda viene advirtiendo sobre la posibilidad de un escenario de tercios en la próxima elección presidencial. Ese escenario hoy aparece de forma nítida en el estudio de Zuban Córdoba que advierte que el liberalismo dejó de ser una curiosidad en el escenario político y es hoy una opción competitiva y que pisa fuerte. Si logra mantener y consolidar su tercio se transformará en el gran árbitro de la elección nacional y probablemente tenga un impacto no menor también en algunas elecciones provinciales y locales.

Impacto que estará sin dudas potenciado por la situación interna de Juntos por el Cambio. No debería pasar desapercibido que desde marzo JXC ha sido la opción que más intención de voto ha perdido. Las discusiones internas no resueltas y el desgasta constante de sus figuras benefician a la opciones libertarias directamente.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin