Este lunes 6 de abril, la nave Orion —con Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense) a bordo— pasará a escasos miles de kilómetros de la superficie lunar en el punto más cercano de toda la misión Artemis II. Y Netflix lo transmitirá.
El sobrevuelo ocurrirá sobre la cara oculta de la Luna, la región que nunca es visible desde la Tierra. En ese instante, la gravedad lunar actuará como catapulta natural para modificar la trayectoria de la nave y enviarla de regreso al océano Pacífico, donde amerizará el 10 de abril.
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Netflix transmite en vivo: cuándo y cómo verlo
Netflix formalizó en 2025 un acuerdo con la NASA para integrar el canal NASA+ Live dentro de su plataforma. Desde entonces, la transmisión del sobrevuelo lunar de Artemis II es el evento más significativo emitido bajo ese convenio.
Según What’s on Netflix, la señal incluirá imágenes en tiempo real de la nave y datos de telemetría del acercamiento lunar. La plataforma no transmitió el lanzamiento del 1 de abril, pero confirmó su presencia para este hito específico del viaje.
De hecho, como dato de actualidad, la misión despegó hace apenas unos días, el 1 de abril de 2026.¿Por qué no bajan en esta misión?
Es una prueba de fuego: Artemis 2 es la primera misión tripulada del programa. El objetivo principal es probar que la nave Orion y el cohete SLS pueden mantener con vida a los cuatro astronautas (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) en el espacio profundo
Sin módulo de aterrizaje: La nave Orion no tiene la capacidad de aterrizar ni de despegar desde la superficie lunar. Para eso se necesita un vehículo especial (como el Starship de SpaceX), que recién se utilizará en misiones posteriores.
Trayectoria de “retorno libre”: La nave usará la gravedad de la Luna para dar la vuelta y ser impulsada de regreso a la Tierra de forma natural. Es una medida de seguridad: si algo falla, la física los trae de vuelta a casa “gratis” sin necesidad de encender motores.
Si todo sale bien en esta vuelta que están dando ahora, el plan de la NASA es el siguiente.
Artemis 3: Se proyecta para finales de 2027 o 2028. Esa será la misión que finalmente lleve a los seres humanos (incluyendo a la primera mujer y a la primera persona de color) a pisar el polo sur lunar.
Filmada casi en su totalidad en escenarios naturales de Misiones —incluyendo las Cataratas del Iguazú, el Parque Nacional Iguazú y Puerto Libertad— la producción inició su rodaje el 17 de mayo de 2025 y destacó por el importante despliegue en la tierra colorada.
En este sentido, el productor de Leyenda Films, Ignacio Rey, valoró la experiencia de filmar en la provincia: “La experiencia de haber filmado en Misiones fue espectacular. Era un desafío adentrarnos por el río hasta las cataratas e incluso filmar debajo de ellas. Contamos con un apoyo total de la provincia, de Parques Nacionales y del sector privado. Encontramos una mano de obra espectacular y gente sumamente amable. Fue un placer y esperamos haber hecho honor a la majestuosidad de la provincia con esta película”.
La producción también contó con una importante participación de técnicos y extras locales, convocados a través de Misiones Casting y con el acompañamiento de la Comisión de Filmaciones del IAAviM, consolidando el crecimiento del entramado audiovisual en la región.
Por su parte, Juanjo Méndez, líder de políticas públicas para América del Sur de Netflix, destacó el impacto integral de este tipo de producciones: “Es una gran oportunidad para mostrarle al mundo lo maravillosas que son las Cataratas del Iguazú. Esta producción utilizó una gran cantidad de recursos locales: hoteles, gastronomía, logística y talento. Es importantísimo todo lo que hay detrás de una producción audiovisual, y esperamos que muchas personas descubran Iguazú a partir de esta historia y se animen a visitarla”.
Durante la presentación, Marcos Carnevale expresó su agradecimiento al equipo y al territorio que hizo posible la película: “Lo mío son todos gracias. Gracias a Netflix por hacer posible la película, al elenco maravilloso y a mi equipo técnico, que es mi segunda familia. Sin ellos nada sería posible”.
En la misma línea, Matías Mayer, protagonista del film, compartió su emoción: “Para mí es bastante surreal estar acá con este elencazo y con esta imagen detrás. Le agradezco profundamente a Marcos y a todo el equipo por la confianza para encarar este proyecto”.
El último gigante narra la historia de Boris, un guía turístico que se reencuentra con su padre tras más de dos décadas de abandono, en un viaje atravesado por el duelo, el resentimiento y la posibilidad del perdón. Pero además de su potencia narrativa, la película se convierte en una vidriera global para Misiones, posicionando a la provincia como un escenario privilegiado para producciones internacionales.
El estreno en Netflix no solo amplifica el alcance de las Cataratas del Iguazú como destino turístico internacional, sino que también evidencia el impacto socioeconómico que genera la industria audiovisual: empleo local, fortalecimiento de servicios, transferencia de conocimientos y proyección internacional del talento misionero.
Desde el IAAviM se destaca la importancia de seguir impulsando políticas públicas que promuevan el desarrollo y la sostenibilidad de la actividad cinematográfica en la provincia, consolidando a Misiones como un polo estratégico para la producción audiovisual en Argentina y la región.
El momento que los fans de BTS han estado esperando llegó: los integrantes RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jung Kook actuando juntos sobre el escenario por primera vez en casi cuatro años.
En el corazón del regreso de BTS hay un concierto gratuito y público en Seúl para sus fans más fieles. Aunque solo 22.000 recibieron el “Golden Ticket” para asistir, se esperaba que el evento atrajera hasta 260.000 fans, lo que lo convertiría en el mayor concierto público de la historia de Corea del Sur.
El concierto de una hora forma parte de una gira promocional del nuevo quinto álbum de estudio de larga duración de BTS, “Arirang”. Publicado el día anterior y llamado así por una canción folclórica tradicional coreana que funciona como el himno nacional no oficial del país, explora temas como la identidad personal y el sentido de pertenencia. También precede a su gira mundial —la más grande de la banda hasta la fecha—, que abarcará 34 regiones entre abril de 2026 y marzo de 2027. Un documental sobre su esperada reunión, así como el concierto en vivo del regreso, ya está disponible en streaming en Netflix.
Varios fans de BTS que asistieron al concierto se inspiraron en el hanbok, un vestido tradicional coreano. En las semanas previas, las redes sociales se han inundado de inspiraciones de atuendos que incorporan el estilo del hanbok y sus accesorios.
Vivienne Ferrier, que llevaba una cazadora y un vestido ornamentados hasta el suelo, junto con pasadores y accesorios tradicionales para el cabello coreanos, dijo a CNN que había viajado desde Estados Unidos para el concierto. “Elegí los colores rojo y blanco porque el álbum es rojo y blanco, así que quería celebrar lo que nos estaban mostrando. Este es un hanbok tradicional coreano. Y de verdad quería rendirle homenaje”, dijo.
Otros incorporaron toques de morado, el color simbólico de BTS y de su base de fans. Los propios BTS también han apostado por destacar la cultura coreana, al vender pasadores para el cabello, bolsitas y otros accesorios en colaboración con MU:DS, la marca oficial de merchandising del Museo Nacional de Corea.
El concierto se inauguró con los integrantes de BTS caminando hacia el escenario por la histórica “King’s Road”, un camino ceremonial a través del Palacio Gyeongbokgung tradicionalmente reservado para los reyes durante la dinastía Joseon. Cada miembro optó por un look monocromático en blanco y negro, compuesto por tops fluidos, prendas exteriores estructuradas y pantalones de corte holgado. El espectáculo comenzó con una interpretación de “Body to Body”, la primera pista del álbum recién lanzado del grupo, con BTS acompañado en el escenario por bailarines que vestían hanboks y otros atuendos tradicionales coreanos. El grupo también interpretó canciones más antiguas como “Butter”.
Cabe destacar que el concierto fue dirigido por Hamish Hamilton, el director británico reconocido por su trabajo en grandes eventos de entretenimiento, incluido el show de medio tiempo anual del Super Bowl y los premios Oscar, lo que da una idea de la magnitud del regreso de BTS.
En declaraciones a CNN por correo electrónico, Hamilton describió la producción como “entre las más desafiantes” en términos de “pura complejidad logística”.
El diseño del escenario, construido por los reconocidos especialistas en eventos y producción Guy Carrington y Florian Wieder, se inspiró en el concepto de un marco de cuadro: “Una estructura que, por un lado, ancla el espectáculo en la energía moderna de BTS y, al mismo tiempo, honra la importancia histórica y cultural del lugar”, dijo. “No queríamos llegar y construir algo que se sintiera en desacuerdo con la ubicación (y) simplemente plantar un concierto en medio de uno de los espacios más sagrados de Seúl”.
Aun así, pese a los amplios preparativos (para alimentar la producción, el equipo está tendiendo 9,4 km de cable eléctrico), mucho depende de que BTS ofrezca una actuación impecable. “Este es un espacio público, lo que significa que no hubo ensayo con la banda en el escenario real antes de la noche, algo con lo que no me había encontrado antes en mi carrera”, dijo Hamilton.
Al reflexionar sobre su experiencia trabajando con BTS, que han estado practicando para su gran regreso dentro de un estudio, lo que más le impresionó a Hamilton fue su compañerismo y la “reflexión y dedicación a su trabajo”, dijo. “Escuchan. Hacen preguntas. Aportan ideas. Se toman el pelo y se ríen juntos. Está claro que son siete amigos que, casualmente, están entre las personas más famosas de la Tierra”.
La ética de trabajo de BTS también ha dejado huella en Hamilton, quien, después de trabajar en el Super Bowl de este año, reunió a los siete integrantes de BTS para volver a verlo juntos. “Querían entender cómo se arma todo esto. Ese nivel de implicación por parte de un artista de esta talla es un verdadero regalo”.
Una asistencia colosal
Considerada ampliamente como la mayor boy band del mundo, BTS ha estado en pausa desde 2022 mientras sus integrantes completaban el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, donde casi todos los hombres físicamente aptos están obligados a servir en el ejército durante 18 meses.
Los fans de BTS —conocidos como ARMY (siglas de “Adorable Representative M.C. for Youth”)— comenzaron a hacer fila temprano por la mañana y esperaron para poder acceder a un área vallada dentro de la plaza Gwanghwamun, el espacio público al aire libre en el centro de Seúl que también alberga el famoso Palacio Gyeongbokgung, donde se celebraba el evento del sábado. Quienes no tenían entradas también se reunieron alrededor del recinto, con la esperanza de ver aunque fuera un vistazo de sus ídolos.
“Este es el regreso del siglo”, dijo Hye Jin Lee, profesora clínica asociada de comunicación en la USC Annenberg School for Communication and Journalism en Los Ángeles. “Es la primera vez (en bastante tiempo) que vemos a BTS actuar como grupo. Algunos de los miembros se han centrado en sus carreras en solitario, así que será interesante ver cómo ha cambiado el propio fandom de BTS. Todo el mundo está esperando ver cómo será este regreso”.
“Pura alegría” es lo que Hamilton espera que los espectadores se lleven del concierto de este fin de semana. “Cientos de miles de personas van a estar en Seúl, dejándose llevar por la positividad de la música, y millones más lo verán desde todo el mundo. Quienes lo vean desde casa deberían sentirse tan presentes como quienes estén de pie en la plaza Gwanghwamun, sintiendo la emoción del regreso de la banda, el orgullo de Corea en un escenario mundial y el amor entre BTS y el ARMY que ha mantenido esto vivo durante cuatro años de espera”.
Aunque la entrada era gratuita, los asistentes debían reservar con antelación, y las entradas se agotaron de inmediato. Unidades policiales especiales y medidas de seguridad adicionales (incluidas secciones designadas para fans sin entrada y el cierre de sitios e instituciones culturales cercanas, como el Museo Nacional del Palacio de Corea, el Museo Nacional de Historia Contemporánea de Corea y el Centro Sejong para las Artes Escénicas) fueron desplegadas alrededor de la plaza para gestionar la gran afluencia prevista. También se desplegaron perros rastreadores para inspeccionar la zona ese día.
La Policía ha estado celebrando reuniones desde diciembre con el objetivo de garantizar la gestión de multitudes y la seguridad. Según la Policía, se desplegarían cerca de 6.000 agentes y más de 4.000 miembros de personal de seguridad de Hybe.
En una reunión del gabinete a principios de esta semana, el presidentede Corea del Sur, Lee Jae Myung, describió el concierto como “una oportunidad importante para demostrar la excelencia de la K-culture y la alta posición de Corea del Sur ante el mundo”, al tiempo que subrayó que la seguridad debe ser la máxima prioridad. Señaló que todas las autoridades pertinentes “deben mantenerse en máxima alerta y prepararse a fondo para todas las situaciones posibles”, incluidas “posibles amenazas terroristas”, aunque “la probabilidad no sea alta”.
Una relación altamente interactiva
BTS no es ajeno a ofrecer actuaciones gratuitas y de acceso público. En 2022, unos 50.000 asistentes llenaron el estadio Asiad en Busan —la segunda ciudad más poblada de Corea del Sur después de Seúl— para el concierto gratuito de BTS “Yet to Come in Busan”. El evento emblemático, destinado a apoyar la candidatura de Corea del Sur para albergar la Exposición Mundial de 2030, incluyó la primera interpretación en vivo del grupo de “Run BTS” y fue disfrutado por millones más que lo siguieron en línea. Este tipo de iniciativas son organizadas predominantemente (y también financiadas) por su agencia HYBE, con el apoyo de patrocinadores corporativos.
Una seguidora de BTS vista a través de mensajes escritos por otras personas durante un evento en Seúl en marzo de 2026 para promocionar el nuevo álbum del grupo.Kim Hong-Ji/Reuters
El enorme evento de este fin de semana marcó la primera aparición de BTS con todos sus integrantes en años y consolidó la conexión excepcionalmente profunda del grupo de k-pop con su vasta base de fans. En el centro del éxito de BTS está la comunicación altamente interactiva y constante que mantienen con ARMY. Apenas un mes antes, por el Día de San Valentín, BTS instaló muros de rosas en Seúl, Los Ángeles y Londres. Quienes visitaron estos pop-ups recibieron rosas gratis con códigos QR que enlazaban a una página interactiva que incluía una lista de reproducción musical seleccionada por sus integrantes. Al mismo tiempo, plantearon una pregunta críptica —“¿Cuál es tu canción de amor?”— que apareció en vallas publicitarias de todo el mundo.
“Mientras que los artistas pop occidentales y sus fans tienden a mantener una relación jerárquica convencional —celebridades como ídolos y fans como adoradores—, los ídolos del k-pop y sus fans a menudo construyen su relación más como socios comerciales”, dijo Stephanie Choi, profesora asistente de etnomusicología en la Universidad de Colorado Boulder. Ella cree que es un movimiento astuto. “Los fans funcionan como los promotores más eficaces, que son quienes mejor conocen a los ídolos”, dijo Choi, señalando que eventos como el concierto gratuito “generarían historias adicionales e historias compartidas que fortalecen aún más la relación ídolo–fan”.
Combinado con los temas del nuevo álbum de BTS, añadió Choi, esto también ayudaría a “promover el turismo entre los fans internacionales”.
Kim Yu-hyuk, analista del banco de inversión con sede en Seúl IBK Investment & Securities, estima que el regreso de BTS generaría al menos 2,9 billones de wones surcoreanos (unos US$ 1.930 millones), una cifra que, según Bloomberg, podría llegar a rivalizar con los US$ 2.000 millones de ingresos de la gira “Eras Tour” de Taylor Swift. “Arirang” ya supera los 4 millones de pedidos anticipados, y se espera que las ventas acumuladas alcancen aproximadamente 6 millones de copias, escribió, describiendo el impulso de la banda como “fuerte”. Añadió: “Se espera que este regreso vaya más allá del desempeño de BTS y sirva como una oportunidad para ampliar la trayectoria de crecimiento general de la industria del k-pop”.
El nuevo álbum de BTS ha generado mucha conversación sobre los significados detrás de su nombre, “Arirang”. Se cree que la canción coreana de la que toma su nombre se originó al menos durante la dinastía Joseon (1392–1910) y existe en cientos de variaciones. Al simbolizar identidad cultural, resiliencia y unidad, la melodía pasó a representar la resistencia coreana durante el dominio colonial japonés (1910–1945) y hoy cuenta con el reconocimiento de la UNESCO.
El tráiler de Netflix del concierto público, en el que aparece BTS con el palacio como telón de fondo tanto de día como de noche, sugería una especie de regreso cultural a casa para los integrantes, en un momento en que los jóvenes coreanos están redescubriendo activamente su herencia y redefiniendo su cultura para adaptarla a sus gustos.
Por ejemplo, aunque el hanbok normalmente se ha usado en ocasiones más especiales y no tanto de manera casual, se ha vuelto tendencia entre los locales y también a nivel internacional, a medida que estrellas del k-pop, incluidas BTS y Blackpink, lucen versiones modernizadas en sus videoclips. También se puede ver a muchos jóvenes visitantes de palacios antiguos y otras atracciones turísticas de Seúl alquilando hanboks en tiendas de renta, mientras que algunas marcas de moda lo han reinterpretado para un estilo de vida moderno.
Un camino a seguir para el k-pop
El regreso de BTS sin duda será observado con lupa, y hay quienes esperan que el grupo aporte energía renovada a la industria del k-pop, donde un número creciente de artistas no es étnicamente coreano. Muchos también cantan en coreano, además de en inglés y japonés. (Cuando Blackpink lanzó su nuevo miniálbum “Deadline” en febrero, fue distinto a su música anterior en que las canciones eran casi por completo en inglés). También se están formando grupos más nuevos, que se basan en el marco tradicional del k-pop pero cantan en idiomas distintos del coreano: Katseye en Estados Unidos, Santos Bravos de América Latina y DearALICE en el Reino Unido.
Fans que no pudieron conseguir entradas se toman selfies con boletos hechos por fans como recuerdo en la plaza Gwanghwamun, que será el lugar del concierto de regreso de BTS.Kim Hong-Ji/Reuters
“Lo que me parece interesante es que el título del álbum de BTS lleva el nombre del espíritu de Corea”, dijo Lee, de la USC Annenberg School. “Cuando se reveló, mucha gente se emocionó. Decían: ‘Oh, BTS va a mostrar cómo se puede hacer el k-pop’. Pero las 14 canciones (del nuevo álbum) tienen títulos en inglés y los nombres asociados a estos temas son como Ryan Tedder (compositor y productor discográfico estadounidense) y Diplo (DJ y productor musical estadounidense), así que ha habido cierta confusión sobre si será música más occidental”.
El viernes, cuando BTS lanzó el primer video musical de una canción (“Swim”) de su nuevo álbum, algunos espectadores lo interpretaron como un giro estratégico hacia el mercado del pop occidental. Con BTS a bordo de un barco deslizándose sobre un océano resplandeciente, la canción está cantada íntegramente en inglés. También participa la actriz estadounidense Lili Reinhart, conocida sobre todo por su papel en la serie dramática juvenil “Riverdale”, y fue dirigido por Tanu Muino, quien ha trabajado en videos nominados al Grammy para Lil Nas X y Harry Styles.
BTS zarpa en el “Arirang”: así es el video de “Swim”, su nuevo sencillo
A medida que BTS avanza en esta dirección, ¿corren el riesgo de perder el favor de los fans? Al fin y al cabo, constantemente surgen nuevos talentos y, durante su pausa, han empezado a pisarles los talones. Stray Kids, por ejemplo, ha superado a BTS en la ruptura de récords en la lista Billboard 200, al conseguir la mayor cantidad de álbumes consecutivos en el puesto número 1 entre los actos de k-pop hasta septiembre de 2025.
En opinión de Lee, hará falta mucho más que eso. “Si solo miramos los números, entonces parece que estos grupos se están acercando. Pero cuando se trata del poder de marca, no estoy segura de que sea lo mismo. Stray Kids han tenido mucho éxito, pero no tienen el mismo nivel de reconocimiento de nombre en Corea”; en particular entre una base de fans multigeneracional, dijo Lee. “Hay un orgullo nacional ligado al éxito de BTS”.
Tan sólida es la posición de BTS que, según Lee, incluso políticos locales están intentando subirse a su éxito. “Con las elecciones de mitad de mandato que se acercan en Corea, algunos políticos ven el concierto como una buena oportunidad de relaciones públicas… y lo están usando para destacar sus logros, aunque no hayan hecho nada (para que BTS actúe)”, dijo. “El k-pop siempre ha sido una parte importante del esfuerzo del Gobierno por aumentar su poder blando. El hecho de que BTS pueda usar el palacio para su actuación se debe a que han obtenido la aprobación de la ciudad de Seúl… que ve esto como algo que beneficia a Corea y que resalta la cultura y el patrimonio coreanos”.
“Solo un grupo del calibre de BTS puede hacer que esto suceda”.
Con información de Yoonjung Seo y Gawon Bae, de CNN.
Entre el 11 y el 20 de marzo, la ciudad de Puerto Iguazú será escenario del rodaje de “El Futuro es Nuestro”, una ambiciosa serie internacional que se emitirá en la plataforma Netflix. Se trata de una producción a gran escala realizada por la reconocida productora argentina K&S Films, una de las compañías audiovisuales más prestigiosas de Latinoamérica, y cuenta con el acompañamiento del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM).
La serie está basada en la novela “The World Jones Made” del escritor estadounidense Philip K. Dick y propone una historia ambientada en un futuro distópico. En un mundo devastado por el colapso ecológico, una coalición de países sudamericanos intenta contener el hambre y la violencia. La aparición de un líder religioso que anuncia la caída del nuevo gobierno desata una crisis política y social que alterará el orden establecido. Frente a ese escenario, un ex detective será quien intente salvar lo que queda del mundo antes de que sea demasiado tarde.
El rodaje en Misiones comprenderá ocho jornadas de filmación y movilizará un importante despliegue logístico diario con más de 100 técnicos, elenco, extras y equipamiento especializado, además de camiones y unidades de producción que ya se encuentran en la provincia para el inicio del rodaje.
Las locaciones confirmadas en Puerto Iguazú incluyen el Barrio 2000 Hectáreas, la Comunidad Yryapú y el Camino al Salto El Turista, entre otros espacios que aportarán el marco natural y territorial que requiere la historia.
Paisaje, comunidades y logística: las claves para elegir Iguazú
El Supervisor de Locaciones de la producción, Mariano Cukar, explicó que la elección de Puerto Iguazú respondió principalmente a las características del entorno natural y social que plantea la historia.
Según señaló, el guion requería “una comunidad que resiste en medio de la naturaleza en un contexto de crisis climática”, y, en ese sentido, destacó que Puerto Iguazú reúne paisajes naturales, presencia de comunidades y condiciones logísticas que facilitan el trabajo de una producción de gran escala, con conectividad aérea, infraestructura de alojamiento y servicios disponibles.
El equipo también trabajará en espacios habitados por comunidades, lo que implica una articulación previa con sus integrantes. Cukar explicó que el desafío en estos casos “es dialogar con los vecinos y organizaciones para explicar el proyecto, coordinar las necesidades del rodaje y generar un intercambio que resulte beneficioso para ambas partes, incluyendo oportunidades laborales y colaboraciones con la comunidad local”.
Articulación con el IAAviM y trabajo con el sector local
El desarrollo del rodaje en la provincia contó con el acompañamiento del IAAviM a través de su Comisión de Filmaciones. En este sentido, Cukar destacó que el Instituto fue un punto de contacto clave para iniciar las gestiones en la provincia. “Nos abrieron un montón de puertas y nos dieron contactos en distintos municipios donde empezamos la búsqueda de locaciones”, explicó; y agregó que el IAAviM funciona como un vínculo directo que permite acceder rápidamente a las áreas locales capaces de acompañar las necesidades del rodaje.
En ese marco, la producción también articula con servicios y profesionales del sector audiovisual local. Entre otras tareas, el trabajo de casting y gestiones vinculadas a la participación de menores fue realizado por profesionales de Puerto Iguazú, y se suman integrantes locales en áreas de producción, realización y arte, especialmente en la construcción de decorados para algunas de las escenas.
Además, el Supervisor de Locaciones remarcó la importancia de contar con equipos y servicios acostumbrados a trabajar en producciones audiovisuales: “Siempre es un plus poder filmar en un lugar donde hay gente que tiene oficio, que conoce los tiempos y las necesidades de un equipo de filmación”, señaló.
Una productora con trayectoria internacional
La serie es producida por K&S Films, compañía con más de veinte años de trayectoria que ha participado en algunas de las producciones más reconocidas del cine y las series latinoamericanas. Entre sus títulos, se encuentran “Relatos Salvajes”, nominada al Oscar y ganadora del BAFTA a Mejor Película Extranjera; “El Clan”, premiada en el Festival de Venecia; y “El Ángel”, presentada en el Festival de Cannes, entre muchas otras producciones destacadas.
En el ámbito de las series, la productora ha realizado proyectos para plataformas internacionales como Netflix y Amazon Prime Video, incluyendo títulos como las dos temporadas de “El Reino” y de “División Palermo” -ganadora del Emmy a Mejor Comedia Internacional-, y la adaptación de “El Eternauta”, protagonizada por Ricardo Darín, entre otras.
El rodaje de “El Futuro es Nuestro” comenzó en octubre de 2025 en Buenos Aires y, luego de su paso por Misiones, su finalización está prevista para mayo de 2026 en Uruguay.
Misiones, cada vez más presente en la pantalla internacional
La llegada de esta producción reafirma el posicionamiento de Misiones como uno de los territorios elegidos para rodajes audiovisuales, gracias a la singularidad de sus paisajes, la diversidad de sus escenarios naturales y el crecimiento del sector audiovisual local.
En esa misma línea, el 1 de abril se estrenará también en Netflix la película “El último gigante”, rodada en Cataratas del Iguazú durante 2025, dirigida por Marcos Carnevale y protagonizada por Oscar Martínez y Matías Mayer, una producción que también contó con el acompañamiento del IAAviM.
Sergio Acosta, presidente del IAAviM, se mostró satisfecho por un nuevo desembarco de Netflix y remarcó que “cuando estas producciones lleguen al público internacional, los escenarios de la provincia tendrán un papel central en la construcción visual de sus historias, proyectando la riqueza natural y cultural de Misiones a audiencias de todo el mundo”.
Las Cataratas del Iguazú, uno de los paisajes naturales más imponentes del planeta, serán escenario de una nueva producción internacional que llegará a millones de espectadores. Netflix presentó el trailer oficial de “El último gigante”, la película dirigida por Marcos Carnevale y protagonizada por Oscar Martínez, que tendrá estreno en cines argentinos el 26 de marzo y desembarcará en la plataforma global el 1 de abril.
La producción, filmada en Misiones, combina drama familiar con una fuerte impronta visual que aprovecha el paisaje de las Cataratas, un ícono del turismo argentino que ahora tendrá presencia directa en el catálogo de Netflix. En términos de proyección cultural y económica, la película posiciona nuevamente a Iguazú como escenario cinematográfico internacional y como vidriera global para el turismo.
El film reúne a Oscar Martínez, Inés Estévez y Matías Mayer, junto a un elenco que completan Silvia Kutika, Yoyi Francella, Alexia Moyano y la participación especial de Luis Luque. La historia se centra en el reencuentro entre un padre y su hijo en el entorno de las Cataratas del Iguazú, donde un vínculo roto intenta reconstruirse.
Matías Mayer interpreta a Boris, un carismático guía turístico que vive en el área de las Cataratas y cuya vida cambia abruptamente cuando su padre, Julián (Oscar Martínez), reaparece inesperadamente. Lo que comienza como un encuentro incómodo se transforma en un recorrido emocional en el que ambos deberán enfrentar el pasado para descubrir si es posible reconstruir el vínculo familiar.
El guion plantea una reflexión sobre la reconciliación y el perdón. Según la sinopsis oficial, la historia explora “la fuerza transformadora del perdón y la posibilidad de una segunda oportunidad”, en un viaje íntimo atravesado por el paisaje natural de uno de los destinos más emblemáticos de Sudamérica.
Para Oscar Martínez, uno de los actores más prestigiosos del cine argentino, el film representa un nuevo capítulo en una carrera que incluye más de treinta películas, obras teatrales y reconocimientos internacionales. En 2016 se convirtió en el primer latinoamericano en ganar la Copa Volpi al Mejor Actor en el Festival de Venecia por su interpretación en El ciudadano ilustre.
El actor, que reside en España desde hace más de cinco años, continúa alternando proyectos internacionales mientras mantiene su vínculo con el cine argentino. En distintas entrevistas, Martínez señaló su preocupación por el clima social y político del país, aunque destacó la importancia de sostener una convivencia plural y respetuosa.
Con “El último gigante”, las Cataratas del Iguazú no solo vuelven a convertirse en escenario cinematográfico, sino que también ingresan a la vitrina global del streaming. La presencia del destino misionero en Netflix amplía su alcance internacional y refuerza el potencial del cine como herramienta de promoción turística y cultural.