DraculaLand: el megaproyecto gótico que promete transformar el turismo en Europa del Este
Con u$s1.200 millones, Rumanía apuesta a DraculaLand y se sube al nuevo boom global de los parques temáticos
Con una inversión estimada en u$s1.200 millones, Rumanía anunció la construcción de DraculaLand, un parque temático de escala internacional inspirado en la figura de Drácula, que abrirá de manera escalonada entre 2026 y 2027, a 20 minutos de Bucarest y en cercanías del aeropuerto internacional. El proyecto apunta a reposicionar al país en el mapa del turismo global, capturar parte del renovado auge de la industria del entretenimiento experiencial y competir con destinos consolidados como Orlando, París o Tokio.
La iniciativa se inscribe en un contexto de reconfiguración del consumo cultural, donde los parques temáticos recuperan centralidad como motores económicos, turísticos y simbólicos, combinando narrativa, tecnología y experiencias inmersivas. A la par de la expansión de gigantes históricos como Disney, Universal y Lego, emergen propuestas alternativas, con fuerte anclaje identitario, como el caso rumano.
Un megaproyecto gótico con impacto económico estructural
DraculaLand ocupará un predio de 160 hectáreas e incluirá un parque temático principal de más de 780.000 metros cuadrados, con seis zonas inmersivas y más de 40 atracciones mayores. El plan contempla además una arena multifuncional para conciertos, festivales y competencias de esports; áreas comerciales con más de 70 marcas; hoteles con alrededor de 1.200 habitaciones; un parque acuático con spa térmico; una pista de carreras y un hub tecnológico orientado a startups de gaming e inteligencia artificial.
Según las proyecciones oficiales del proyecto, en su primera fase el complejo podría atraer unos 3 millones de visitantes anuales, generar más de 5.000 empleos directos e indirectos y aportar cerca de u$s6.000 millones a la economía rumana en la próxima década, a través de encadenamientos con sectores como hotelería, transporte, gastronomía y servicios turísticos.
El concepto narrativo se apoya en la mitología de Drácula, inspirada tanto en la obra literaria de Bram Stoker como en la figura histórica de Vlad Tepes, con el objetivo de construir una identidad propia. Los impulsores del proyecto subrayan que el parque evita deliberadamente replicar modelos occidentales. “Rumanía no necesita una copia del sueño de otro; merece un lugar emblemático arraigado en su propia historia e imaginación”, sostienen desde la conducción del emprendimiento, encabezada por el empresario Drago Dobrescu.
Entretenimiento “phygital” y competencia por la experiencia
Uno de los ejes diferenciales de DraculaLand será su enfoque híbrido entre lo físico y lo digital. El proyecto prevé el desarrollo de un metaverso propio, construido sobre Unreal Engine 5, que permitirá a usuarios de todo el mundo interactuar con versiones digitales del parque y su narrativa. La propuesta incorpora tokens nativos, NFTs y sistemas de personalización basados en inteligencia artificial, en línea con la convergencia entre entretenimiento, tecnología y economía digital.
Esta estrategia se alinea con una tendencia más amplia del sector. En Estados Unidos, Netflix incursionó este año en el negocio con Netflix House, un formato de centros de entretenimiento inmersivo que ya abrió sedes en Philadelphia y Dallas, con una tercera prevista para Las Vegas en 2027. A diferencia de los parques tradicionales, el modelo prioriza la expansión de marca y la captación de usuarios, con acceso gratuito al espacio y tickets pagos para experiencias específicas basadas en franquicias como Stranger Things, Squid Game, Bridgerton y One Piece.
En paralelo, Universal Studios inauguró en mayo de 2025 el complejo Universal Epic Universe en Orlando, reforzando su posicionamiento con atracciones basadas en How to Train Your Dragon, Super Nintendo World y The Wizarding World of Harry Potter. La competencia ya no se define solo por volumen de visitantes, sino por profundidad narrativa, inmersión tecnológica y conexión emocional.
Un negocio en expansión con fuerte efecto derrame
El resurgimiento de los parques temáticos confirma la capacidad de reinvención de una industria que tiene como hito fundacional la apertura del primer Disneyland en Anaheim en 1955. Hoy, su impacto económico es significativo: un estudio reciente estimó que los parques de Disney en Estados Unidos generan alrededor de u$s66.900 millones anuales en impacto económico directo, indirecto e inducido, y sostienen más de 400.000 empleos.
En esa línea, la compañía anunció planes para duplicar su inversión global en parques y experiencias en un horizonte de diez años, hasta alcanzar cerca de u$s60.000 millones, lo que confirma el carácter estratégico del segmento.
Para Rumanía, DraculaLand funciona como apuesta de desarrollo turístico, herramienta de posicionamiento internacional y señal de atracción de inversiones. En un escenario de competencia global por el ocio y la experiencia, Europa del Este busca así ganar protagonismo con identidad propia, capitalizando historia, tecnología y escala económica.
