OBISPO DE POSADAS

El obispo Martínez alertó sobre el deterioro del poder adquisitivo y la desigualdad

Compartí esta noticia !

En una nueva visita a Radio Tupambaé, el obispo de Posadas, monseñor Juan Martínez, advirtió sobre el agravamiento de la situación social al señalar que “el salario no alcanza” y que cada vez más trabajadores formales quedan por debajo de la línea de pobreza.

El prelado sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo es el eje del problema económico actual y afirmó que “la pobreza ya no está sólo asociada a la desocupación”. En ese marco, cuestionó la credibilidad del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), al considerar que sus mediciones no reflejan adecuadamente los gastos cotidianos.

“La gente ya no cree en los datos oficiales. Es necesario incorporar más variables para que los índices sean verídicos”, expresó, al tiempo que advirtió que sostener cifras alejadas de la realidad “no sirve”.

Asimismo, subrayó el aumento de la desigualdad, señalando que los sectores de mayores ingresos perciben hasta 13 veces más que los de menores recursos. Mencionó especialmente el impacto del costo de medicamentos, servicios y vivienda sobre jubilados y trabajadores.

Economía al servicio de la persona
En su análisis, el obispo posadeño insistió en que la economía debe estar al servicio de la persona. “Si no se refleja en la vida diaria de la gente, pierde sentido”, afirmó, subrayando la necesidad de escuchar las realidades concretas de las familias.

Monseñor Martínez también se refirió al escenario internacional y manifestó su preocupación por el crecimiento de la violencia, en sintonía con el llamado del papa León XIV a promover la paz y evitar discursos agresivos.

Durante la entrevista, destacó además sus recientes encuentros con jóvenes en ámbitos académicos, en los que abordó temas como la inteligencia artificial y la ética. En ese contexto, reafirmó el rol central de la educación: “De ella depende nuestra democracia”, señaló, al advertir que su postergación puede derivar en una “pseudo democracia”.

Finalmente, valoró el compromiso solidario de Cáritas, al destacar la participación de la comunidad en la colecta de Cuaresma incluso en contextos de dificultad. “Vivimos tiempos complejos, pero la fe nos impulsa a actuar”, concluyó.

Compartí esta noticia !

Martínez advierte sobre el deterioro social: “La clase media se va debilitando”

Compartí esta noticia !

El obispo de Posadas, monseñor Juan Ramón Martínez, expresó una fuerte preocupación por la situación social y económica del país. Cuestionó que “el ajuste lo están haciendo las clases baja y media”, reclamó mayor diálogo institucional en debates sensibles como la baja de la edad de imputabilidad y planteó una pregunta directa al presidente Javier Milei sobre la dignidad humana.

¿Cómo analiza la Iglesia la situación social que se está viviendo?

—El pensamiento general para nosotros es de una gran preocupación por la situación social en la que está inmersa gran parte de la población argentina. La pobreza nos preocupa mucho porque hoy es una realidad extendida. Vemos gente en cierta marginalidad, pero también percibimos que la clase media se va deteriorando, porque la relación entre los sueldos y los gastos de la vida no es buena. Cada vez las cosas están más caras. Incluso nos sorprenden algunos datos del Indec sobre inflación.

Inclusive a la gente se le agrega el no poder pagar los servicios…

Es una preocupación muy genuina. No es un análisis abstracto ni distante, sino lo que vemos caminando los barrios. Tenemos parroquias, sacerdotes, religiosas y muchos laicos comprometidos en la realidad cotidiana. Lo que vemos es preocupante.

¿Ha aumentado la cantidad de gente que necesita ayuda social de la Iglesia?

Sí. Permanentemente tenemos situaciones complejas con personas muy necesitadas. Algunos comedores ya no tienen las respuestas del Estado que tenían antes y se sostienen gracias a la solidaridad. Hay gente que no llega a fin de mes, pero igual comparte alimentos con vecinos que están peor.

¿Tienen más consideración que los políticos?

Nosotros estamos en la calle, en los barrios, y no lo hacemos previo a una campaña electoral. Hace poco se incendiaron viviendas humildes en un barrio de Posadas y la intervención de la parroquia fue muy importante. No vimos presencia política.

¿El tema social está produciendo que adolescentes cada vez más chicos delinquen o se acerquen a las drogas?

Sí, tanto en la venta como en el consumo.

En provincias limítrofes se observa que jóvenes se van a Brasil a trabajar. ¿Cuál es su opinión?

Van temporalmente porque a veces un sueldo de un mes allá equivale a lo que aquí ganan en un año. Son problemas de Estado que deberían dialogarse entre todos.

Se debate la baja de la edad de imputabilidad. La Iglesia expresó su desacuerdo…

Lamentablemente asistimos a un país donde para tratar esta ley se dialoga con gobernadores, pero no con otros sectores. Nunca fuimos convocados para aportar nuestra mirada. Emitimos un documento el día de San Juan Bosco.

Tal vez hubiera sido interesante un diálogo con la Iglesia…

Sí, deberían haberse convocado representantes de las distintas iglesias.

Redes sociales y dignidad humana

España anunció restricciones al uso de redes sociales para menores. ¿Cómo ve este tema?

No tengo una posición totalmente definida, pero es cierto que la inteligencia artificial y las tecnologías vinieron para quedarse. Debe haber un discernimiento ético. El papa León XIV planteó cómo compatibilizar la inteligencia artificial con la dignidad humana. Allí entran nuestros niños y jóvenes.

“El presidente Milei”

Si pudiera hablar a solas con el presidente Javier Milei, ¿qué le diría?

Le preguntaría qué piensa sobre la infinita dignidad humana que tienen las personas. Le haría una pregunta concreta sobre su valoración de que toda persona es infinitamente digna.

¿Ve futuro para la Argentina?

Futuro siempre hay. Me preocupa que el ajuste no lo está haciendo la casta política sino el pueblo, las clases baja y media.

¿Coincide en que muchos políticos viven otra realidad social?

—Sí.

La democracia tiene deudas pendientes…

No podremos madurar nuestra democracia si la educación no está entre los principales problemas a resolver.

Sin educación y salud como prioridad, ¿el futuro es difícil?

Sin educación y sin salud como temas prioritarios el futuro es muy difícil. En Misiones, debo decirlo, la salud y la educación son prioridad. Pero estamos ligados a contextos nacionales. Tenemos crisis en la yerba, en el té, apertura de importaciones. Se habla de inversión y no viene capital. Se van industrias a Paraguay y nadie analiza suficientemente por qué.

Martínez citó la encíclica Laborem Exercens de Juan Pablo II para sostener que el trabajo tiene prioridad sobre el capital. “El trabajo es el que produce el capital. Cuando se destruye el trabajo o se reemplaza por subsidios permanentes, tampoco se dignifica a la persona”, afirmó.

La “mea culpa” y el legado papal

¿Hay alguna mea culpa que deba hacer la Iglesia?

Sí. Tenemos defectos y debemos acercarnos más a la gente pobre. Hay una gran apertura en la Iglesia.

¿Qué dejó el papa Francisco?

Nos dejó muchísimo. Fue un hombre de Dios coherente con el Evangelio.

¿Qué expectativa tiene con León XIV?

Muchas. Creo que es continuidad de Francisco, con un estilo diferente.

Compartí esta noticia !

Fuerte mensaje del obispo de Posadas en la misa de San Cayetano: “Un proyecto de país sin inclusión es un fracaso”

Compartí esta noticia !

Miles de fieles se congregaron este jueves 7 de agosto en la parroquia San Cayetano de Posadas para venerar al santo del pan y del trabajo. En una jornada marcada por la fe y la esperanza, el obispo de la diócesis, Juan Rubén Martínez, pronunció una homilía con un mensaje contundente sobre la realidad económica y social del país, cuestionando los efectos de las políticas macroeconómicas que no contemplan la inclusión y la dignidad humana.

Entre los presentes se encontraba el presidente de la Cámara de Diputados de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, quien participó de la celebración religiosa junto a los devotos.

Durante la misa, el obispo Martínez destacó que “el trabajo dignifica” y advirtió que “si algo debe buscarse cuando se piensa un proyecto de país o de sociedad, es que la economía esté al servicio de la persona”. En ese sentido, afirmó que “nunca un proyecto que sea solo macro, sin tener en cuenta a la gente, puede ser exitoso”.

Martínez fue aún más categórico al señalar que “solo es exitoso aquello que incluye” y que “por más que los números cierren, si la gente no está incluida, en realidad es un fracaso”. Para el obispo, “lo que se construye siempre tiene que ser en función de la persona y de su dignidad”.

El mensaje se dio en un contexto de creciente preocupación social por el impacto de la recesión, la inflación y el desempleo, factores que afectan con dureza a los sectores más vulnerables. San Cayetano, patrono del trabajo, se convierte cada año en símbolo de esperanza para quienes buscan sustento y oportunidades dignas, en medio de un panorama incierto.

La celebración religiosa fue acompañada por expresiones de fe popular, procesiones, ofrendas y momentos de recogimiento, donde miles de misioneros renovaron su compromiso con los valores del trabajo, la solidaridad y la justicia social.

Compartí esta noticia !

El valor de la Peregrinación

Compartí esta noticia !

Carta de monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas, para la Solemnidad de Jesucristo Rey del universo [26 de noviembre de 2023]

Este fin de semana es especialmente significativo para nuestra Diócesis. En la Solemnidad de Cristo Rey, peregrinamos a nuestro Santuario Diocesano para recuperar la memoria de tantos hombres y mujeres que evangelizaron en estas tierras, como los mártires Roque González de Santa Cruz, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo. Entre ellos también el Padre Antonio Ruiz de Montoya, que junto a miles de indígenas vivieron una experiencia inédita en las comunidades fundadas y que en nuestra Diócesis fueron diez. En Loreto alimentamos nuestro ánimo en la memoria, pero también los sufrimientos, los martirios y la vitalidad de estos testigos del pasado. Ellos nos fortalecen en la esperanza para sobrellevar las dificultades, persecuciones y luchas en este tiempo.

Considero que nos puede ayudar un texto del documento de Aparecida sobre la importancia de la peregrinación en nuestra América Latina como un valor importante de nuestra religiosidad y espiritualidad: «Destacamos las peregrinaciones, donde se puede reconocer al Pueblo de Dios en camino. Allí, el creyente celebra el gozo de sentirse inmerso en medio de tantos hermanos, caminando juntos hacia Dios que los espera. Cristo mismo se hace peregrino, y camina resucitado entre los pobres.

La decisión de partir hacia el Santuario ya es una confesión de fe, el caminar es un verdadero canto de esperanza, y la llegada es un encuentro de amor. La mirada del peregrino se deposita sobre una imagen que simboliza la ternura y la cercanía de Dios. El amor se detiene, contempla el misterio, lo disfruta en silencio. También se conmueve derramando toda la carga de su dolor y de sus sueños. La súplica sincera, que fluye confiadamente, es la mejor expresión de un corazón que ha renunciado a la autosuficiencia, reconociendo que solo nada puede. Un breve instante condensa una viva experiencia espiritual.

Allí, el peregrino vive la experiencia de un misterio que lo supera, no solo de la trascendencia de Dios, sino también de la Iglesia, que trasciende su familia y su barrio. En los Santuarios, muchos peregrinos toman decisiones que marcan sus vidas. Esos lugares contienen muchas historias de conversión, de perdón y de dones recibidos, que miles podrían contar» (Documento de Aparecida 259-260).

Cada año se va configurando más profundamente el significado de nuestro Santuario. Esta tierra santa de Loreto está enmarcada por diversos lugares de religiosidad y oración. En la reflexión y discernimiento del proyecto que caminamos se asoció la Capilla de Loreto a los misterios gozosos del rosario. En el antiguo lugar del via crucis, como camino procesional, quedan los restos de la única capilla externa que existió en las reducciones, con el nombre de «Monte Calvario». Ese era el lugar en el que confluían todas las comunidades que venían a Loreto para rezar el Viernes Santo en peregrinación. A este lugar, que hemos recuperado después de varios siglos, hemos asociado los misterios dolorosos del rosario. Finalmente, el tercer lugar del Santuario, y ligado a los misterios gloriosos y luminosos del rosario es el Templo Mayor, abierto, ecológico, relacionado a nuestra selva misionera, en donde están los Santos Mártires de las Misiones. Son muchos los peregrinos que durante el año se acercan aquí desde Parroquias, escuelas o individualmente.

Este año la peregrinación tiene por lema «María se levantó y partió sin demora». Nosotros, como María también caminamos para encontrarnos con Dios y entre nosotros. Queremos una vez más unir nuestros corazones para pedir a Dios por la vida, por las familias, por la paz y por la evangelización. Para que hoy como ayer podamos anunciarlo a Jesucristo, el Señor.

Les envío un saludo cercano y ¡hasta el próximo Domingo! Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas

Compartí esta noticia !

Pentecostés: Iglesia y evangelización

Compartí esta noticia !

Carta de monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas, para el Domingo de Pentecostés [28 de mayo de 2023]

En este domingo estamos celebrando la gran Solemnidad de Pentecostés. El Evangelio de San Juan (20, 19-23), nos muestra a Jesucristo Resucitado, enviando a sus Apóstoles, a aquellos que fueron elegidos entre los discípulos: «Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes» (Jn 20,21). Y les otorga el poder para ejercer el ministerio de perdonar y retener los pecados, que los sacerdotes ejercen en el Sacramento de la confesión: «Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan» (Jn 20,22-23). Es bueno recordar que estos hombres eran como nosotros. Ellos estaban orando junto a María, en el cenáculo, en la mañana de Pentecostés, cuando el Paráclito prometido, el Espíritu Santo descendió sobre ellos (Hch 2). En esa mañana de hace casi dos mil años nació la Iglesia.

El Espíritu Santo prometido va acompañándola y lo hará hasta el final de los tiempos.

En esta reflexión de Pentecostés quiero tener especialmente presente a la Iglesia. Los cristianos por el bautismo somos parte de la Iglesia. Nuestra fe en Jesucristo, el Señor, por un lado, tiene una dimensión de compromiso personal y por otro necesariamente tiene una dimensión comunitaria-eclesial.

Es importante subrayar que difícilmente la fe de un cristiano pueda madurar sin esta relación con la comunidad eclesial, con la formación permanente, con la necesidad de recurrir a los sacramentos, a la Palabra de Dios y al Magisterio de la Iglesia. Esto nos permite iluminar los acontecimientos que vivimos y nos fortalece para realizar opciones a veces difíciles que ayuden a humanizar y evangelizar nuestra cultura.

Al respecto quiero citar un texto clave para profundizar en la necesaria eclesialidad en la espiritualidad de un cristiano, sobre todo en este tiempo caracterizado por un excesivo individualismo y subjetivismo. En Evangelii Nuntiandi el Papa San Pablo VI nos dice: «Existe, por tanto un nexo íntimo entre Cristo, la Iglesia y la Evangelización. Mientras dure este tiempo de la Iglesia, es ella la que tiene a su cargo la tarea de evangelizar. Una tarea que no se cumple sin ella ni mucho menos contra ella. En verdad, es conveniente recordar esto en un momento como el actual, en que no sin dolor podemos encontrar personas, que queremos juzgar bien intencionadas, pero que en realidad, están desorientadas en su espíritu, las cuales van repitiendo que su aspiración es amar a Cristo, pero sin la Iglesia, escuchar a Cristo, pero no a la Iglesia. Lo absurdo de esta dicotomía se muestra con toda claridad en estas palabras del Evangelio: “el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí” (Lc 10,16). ¿Cómo va a ser posible amar a Cristo sin amar a la Iglesia, siendo así que el más hermoso testimonio dado a favor de Cristo es de San Pablo: “Amó a la Iglesia y se entregó por ella?” (Ef 5,25)» (EN 16)

Como Iglesia diocesana, en el ámbito del laicado, de la familia y de los jóvenes, encontramos espacios que nos impulsan a profundizar en la dimensión discipular y misionera. En nuestras distintas comunidades ya sean parroquiales o educativas, en los movimientos y asociaciones, estos temas nos desafían a encontrar respuestas adecuadas a las nuevas situaciones que nos plantea esta época.

En esta reflexión quiero señalar la alegría de tantas comunidades que celebran con gozo y de diversas maneras la Solemnidad de Pentecostés. El Espíritu Santo nos da el don de la comunión en la diversidad de dones y carismas, y nos impulsa en la tarea evangelizadora que es la razón de ser de la Iglesia.

En este nuevo Pentecostés quiero terminar esta reflexión con un texto del documento de Aparecida que expresa el gozo que tiene la Iglesia sobre el amor de Dios: «Anunciamos a nuestro pueblo que Dios nos ama, que su existencia no es una amenaza para el hombre, que está cerca con el poder salvador y liberador de su Reino, que nos acompaña en la tribulación, que alienta incesantemente nuestra esperanza en medio de todas las pruebas. Los cristianos somos portadores de buenas noticias para la humanidad y no profetas de desventuras» (DA 30).

Con la alegría de celebrar la venida del Espíritu Santo sobre su Iglesia, en este Pentecostés, les envío un saludo cercano y ¡hasta el próximo domingo!

Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin