Passalacqua relanza Mirar Mejor en Panambí y consolida una estrategia territorial con inversión en salud pública
El gobernador Hugo Passalacqua encabezó este jueves 19 de febrero de 2026 el operativo N.º 63 del programa Mirar Mejor en Panambí y abrió formalmente la tercera etapa anual de una política sanitaria que ya alcanzó 60 municipios en 2025. La actividad, desarrollada en la Delegación Municipal, funcionó como la tercera parada del recorrido 2026 y sumó nuevo equipamiento oftalmológico de última generación.
El dato político no pasa inadvertido: en un contexto social complejo, el Gobierno provincial eligió poner en escena inversión tecnológica, cobertura territorial y gratuidad en prestaciones vinculadas a la salud visual. La pregunta es estratégica: ¿se trata solo de continuidad administrativa o de una reafirmación del modelo de gestión basado en presencia directa y despliegue en el interior?
Un programa que articula recursos provinciales y presencia municipal
Mirar Mejor transita su tercer año consecutivo con el acompañamiento de la Sociedad Oftalmológica de Misiones (SOMI) y el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC). Según datos oficiales, el programa ya benefició a más de seis mil personas y retomó su despliegue luego de haber cubierto 60 municipios el año pasado.
En esta edición incorporó un autorrefractómetro que mide graduación y presión ocular en un mismo procedimiento. La mejora técnica reduce tiempos de atención y amplía capacidad diagnóstica. No es un detalle menor: detectar presión intraocular y cataratas en el territorio permite cerrar el circuito con derivaciones sin costo al hospital de referencia.

En paralelo, el Gobierno destacó la incorporación al Hospital Madariaga de un equipo Alcon modelo Constellation con endoláser, destinado a cirugías de cataratas, retina y vitrectomías en adultos y pacientes pediátricos. La disponibilidad de esta tecnología en la provincia evita traslados fuera de Misiones y consolida un esquema de resolución local.
Durante el operativo en Panambí se asignó un cupo de 160 vecinos. Además de controles y entrega de anteojos, el dispositivo incluyó líquidos de limpieza y refrigerio, ampliando el componente social del programa. El objetivo oficial es cubrir los 79 municipios durante 2026, con intervención semanal los miércoles en distintas localidades.
Correlación de fuerzas y mensaje político
La presencia del gobernador en el territorio, probando equipamiento y entregando anteojos, refuerza una narrativa de cercanía. El mensaje es claro: la política sanitaria se financia con recursos provinciales y vuelve en prestaciones concretas. Desde el IPLyC remarcaron que los fondos provenientes de la recaudación de apuestas se destinan a programas sociales, subrayando la decisión política detrás de esa asignación.
En términos de poder real, el despliegue fortalece al Ejecutivo provincial en el interior y consolida una alianza operativa entre provincia, municipio y profesionales de la salud. La oposición queda frente a un esquema difícil de impugnar sin cuestionar la inversión en salud pública.
También hay impacto económico indirecto. Resolver diagnósticos y cirugías dentro de la provincia reduce costos de traslado y optimiza recursos sanitarios. En localidades sin oculistas u ópticas, el programa cubre un vacío estructural y amplía acceso en sectores de menores ingresos.
Escenario abierto: cobertura total y sostenibilidad
El desafío ahora no es simbólico sino operativo. Alcanzar los 79 municipios implica sostener logística, equipamiento y recursos humanos durante todo el año. La incorporación de ciudades más pobladas al cronograma exigirá mayor coordinación y capacidad de respuesta.

Habrá que observar si el ritmo semanal se mantiene, si la demanda crece y cómo impacta la ampliación tecnológica en la red hospitalaria. También si el programa logra consolidarse como política estructural más allá del calendario político.
Por ahora, el Gobierno provincial eligió mostrar gestión concreta en el territorio y reforzar una agenda sanitaria con inversión visible. El alcance final dependerá de ejecución, continuidad y del clima social que rodee a una política que, en Misiones, ya se convirtió en una marca de gestión.






