El presidente del IPS, Carlos Arce acompañó esta mañana en plaza 9 de Julio la charla con profesionales neurólogos sobre la enfermedad de Parkinson a raíz del día mundial de esta enfermedad que afecta actividades de la vida diaria que impliquen movimiento y coordinación fina.
Este encuentro tuvo como objetivo visibilizar y concientizar sobre esta enfermedad y también encontrar mecanismos institucionales para ayudar a quienes lo padecen.
Este encuentro en el espacio público céntrico contó con la participación también de la ONG Parkinson Misiones.
Allí el neurólogo Emanuel Silva explicó que “el origen de la enfermedad es multifactorial y no es estrictamente genética, aunque hay ciertas predisposiciones en cuanto a riesgo de sufrir parkinson por familiares con la misma enfermedad degenerativa. Existen tratamientos con medicación (pastillas o parches transpiel), terapias ocupacionales con kinesiología y fonoaudiologia, ya que las personas con parkinson hablan, comen y se mueven lento. Aunque también para la rehabilitación de los pacientes existe la posibilidad de cirugía.
Por otro lado, existe el Implante Estimulador cerebral profundo.
Además del presidente del IPS, la charla pública estuvo a cargo de la gerontóloga del IPS, Norma Catalano.
Agradecidos por el apoyo del IPS y la presencia de su presidente la jornada cumplió con su principal objetivo de hacer público el trabajo de las organizaciones que dedican esta tarea de estar con las personas que atraviesan esta enfermedad.
En 2015, una investigación poblacional dirigida por la neuróloga Emilia Gatto advirtió la existencia de una relación estadística inversa entre el consumo de mate y el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Este estudio, cuya casuística tomó 223 pacientes con Parkinson y 406 casos control, sirvió para dar impulso a investigaciones el campo de la biología celular y molecular con el propósito de poner a prueba dicha relación y poder explicar sus mecanismos.
Un trabajo publicado ayer en la revista especializada Movement Disorders, realizado por investigadores del CONICET, parece robustecer la hipótesis de que la yerba mate (Ilex paraguariensis) podría tener efectos benéficos en relación al desarrollo y la progresión del Parkinson.
El trabajo dirigido por Juan Ferrario, investigador adjunto del Consejo en el Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEN, UBA), mostró que la yerba mate (YM) tiene la propiedad de prolongar la vida de las neuronas dopaminérgicas en cultivo. Pedro Ballestero, Oscar Gershanik, Juan Ferrario y Alejandra Bernardi. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.
“Las neuronas dopaminérgicas, relacionadas con control de la locomoción, además de ser las primeras en verse afectadas en los pacientes con Parkinson, son también las que mueren con mayor rapidez en las condiciones de cultivo que nosotros realizamos –entre los 10 y los 15 días-, justamente, por ser más proclives a sufrir daño celular. Nosotros testeamos el efecto de administrar un extracto de yerba mate sobre dicho modelo de neuronas dopaminérgicas en cultivo y vimos que el mate tiene un efecto neuroprotector poderoso –incluso mayor al de otros neuroprotectores conocidos como el Trolox- que enlentece el momento su muerte.”, explica Ferrario.
Una vez caracterizado el extracto de YM desarrollado por el equipo dirigido por Sandra Guerrero, investigadora principal del CONICET en el de Tecnología de Alimentos y Procesos Químicos ITAPROQ (CONICET-UBA), y establecidos los efectos sobre las neuronas dopaminérgicas en cultivo, los investigadores quisieron ver qué es lo que ocurría al tratarlas con algunos de sus componentes por separado.
“Pudimos establecer que dos de los compuestos principales de YM, la teobromina y el ácido clorogénico, individualmente también actuaban como neuroprotectores, aunque en ambos casos su efecto protector fue ligeramente más bajo que el del extracto de YM en su conjunto. Sin embargo, en sendos casos la neuroprotección fue más potente que la brindada por otros compuestos neuroprotectores ya conocidos como la cafeína, la nicotina y el antioxidante Trolox”, explica Ferrario.
Los experimentos realizados sobre las neuronas dopaminérgicas en cultivo por Alejandra Bernardi y Pedro Ballestero, ambos del Instituto de Investigaciones Farmacológicas (ININFA, CONICET-UBA), mostraron que la YM además de postergar su muerte puede estimular el crecimiento de sus axones y dendritas. Al probar los componentes principales individualmente, los investigadores notaron que el ácido clorogénico tenía un efecto similar, mientras la teobromina no afectaba el tamaño de las proyecciones neuronales.
“Lo interesante es que la YM es uno de los principales proveedores naturales de ácido clorogénico y la ingesta de los tomadores de mate es entre 3 y 5 mayor que la de los tomadores de café. En este trabajo pudimos demostrar también que este compuesto por sí sólo es un poderoso agente neuroprotector”, comenta el investigador.
Ferrario destaca que si bien las conocidas propiedades antioxidantes de la YM hacían esperable que brindara cierta protección sobre las neuronas dopaminérgicas, lo sorprendente es que tanto la YM como el ácido clorogénico tengan un efecto neuroprotector más poderoso que un antioxidante reconocido como el Trolox, lo que hace pensar que el efecto biológico no solo se debe a las propiedades antioxidantes del mate sino que involucrarían mecanismos celulares aún por descubrir.
“Aunque resta mucho trabajo por hacer, nuestro trabajo presta por primera vez evidencia sobre el efecto protector que la YM puede brindar sobre la neuronas dopaminérgicas que se ven afectadas en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson”, concluye el investigador.
Aunque actualmente Ferrario se desempeña en el Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEN, UBA), la mayor parte del trabajo de investigación -que contó con un subsidio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)- fue desarrollada en el Laboratorio de Parkinson Experimental del ININFA dirigido por Oscar Gershanik.
En el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson desde el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” informan sobre la mencionada enfermedad, que registra una prevalencia de 1 cada 100 personas.
En este sentido, el Neurólogo del Hospital Escuela, doctor Hugo Solis (MN106230 MP M03610) explicó que el Parkinson es una enfermedad neurológica degenerativa, es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, después del Alzheimer. “Neurodegenerativa quiere decir que determinadas poblaciones neuronales van sufriendo deterioro”, dijo.
Al tiempo que recordó “cuando Jame Parkinson publicó un artículo que denominó parálisis agitante describe 6 casos, la descripción fue casi perfecta de la enfermedad. Pasaron 50 años y Jean Martin Charcot avanzó en el diagnóstico diferenciando dos formas de Parkinson, una temblorosa y otra que se caracterizaba por la rigidez en el cuerpo”.
En este marco agregó, en esa época ya se pone el foco en que no todo Parkinson presenta temblor “aproximadamente el 80 % de los casos registran temblores, pero existe un 20 % que no presenta ese síntoma. No todo temblor es Parkinson y no todo Parkinson
conlleva temblor “.
Además, el doctor Solis describió algunos de los primeros síntomas que la persona puede manifestar mucho antes de que aparezca la enfermedad. Estos pueden ser: perdida del olfato, trastorno del estado de ánimo: depresión , ansiedad, trastornos del sueño
(pesadillas vividas), estreñimiento.
Al tiempo que informó, los síntomas en la fase de la enfermedad pueden ser: trastornos motores, lentitud para iniciar y finalizar movimientos, temblor asimétrico de reposo, rigidez, inestabilidad postural, entre otros. Dilatar el inicio del tratamiento va en contra de la calidad de vida del paciente, por lo que un diagnóstico temprano es fundamental para comenzar con el tratamiento, subrayó.
“La prevalencia del Parkinson es de 1 cada 100 personas, mayores de 65 años puede llegar a tener esa enfermedad. Se puede llegar a presentar en la sexta década de la vida, pero tenemos pacientes con 28 o 30 años con Parkinson, por lo que se podría decir que
existe una una forma juvenil y otra de edades más avanzadas a los 60 o 70 años”, mencionó.
Finalmente comentó que en el mundo están trabajando fuertemente en la creación de fármacos neuroprotectores para interrumpir la enfermedad, esperamos que se avance en esos estudios científicos. Hugo Solis, Neurólogo del Hospital Escuela Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson
La Organización Mundial de la Salud declaró en 1997, que el 11 de abril se establecería como Día Mundial del Parkinson, coincidiendo con el aniversario de James Parkinson, neurólogo británico que en 1817descubrió lo que en aquel tiempo llamó parálisis agitante y
que hoy conocemos como enfermedad de Parkinson.