PARLAMENTO EUROPEO

El Gobierno mantiene su plan para aprobar el acuerdo Mercosur–UE en sesiones extraordinarias

Compartí esta noticia !

Aunque el Parlamento Europeo resolvió remitir el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea al Tribunal de Justicia de la UE, una decisión que congela de hecho el proceso de ratificación en el bloque europeo, el Gobierno argentino confirmó que mantendrá el cronograma legislativo y buscará aprobar el tratado en el Congreso durante febrero, en el marco de las sesiones extraordinarias. La estrategia apunta a que la Argentina se convierta en el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo y dejar operativa su parte comercial, con impacto directo en exportaciones clave y en la inserción internacional.

Un freno en Europa, sin cambios en la hoja de ruta local

Con una votación ajustada —334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones—, el Parlamento Europeo decidió enviar el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que evalúe su compatibilidad con los tratados comunitarios. La medida expuso las tensiones internas en el bloque y, en los hechos, paraliza la ratificación hasta que exista un pronunciamiento judicial. Expertos admiten que la demora podría extenderse hasta dos años.

Pese a la sorpresa inicial, el oficialismo argentino descartó modificar su agenda. “Sigue todo igual acá”, señalaron desde la Presidencia de la Cámara de Diputados, mientras que en el Senado ratificaron que el proyecto se tratará en febrero. “Hasta nuevo aviso, se sigue para adelante”, sintetizaron fuentes legislativas.

El apuro no es casual: la entrada en vigencia permitiría aprovechar cuotas de exportación —como las de carne— antes que otros socios regionales, un incentivo económico concreto en un contexto global competitivo.

Trámite legislativo y apoyos políticos: el oficialismo suma respaldos

Desde el punto de vista institucional, el tratamiento parlamentario presenta una ventaja para el Gobierno: los tratados internacionales deben aprobarse o rechazarse en su totalidad por ambas Cámaras, lo que acota el margen de negociación artículo por artículo y simplifica el debate. Además, el oficialismo subraya que las negociaciones se extendieron por 26 años y atravesaron gobiernos de distinto signo político, un argumento utilizado para justificar una aprobación expeditiva.

Varios bloques ya expresaron su respaldo. El PRO celebró que se concrete “el camino iniciado en 2019” y sostuvo que el acuerdo “abrirá nuevos mercados para nuestras PyMEs, economías regionales y exportadores”. La UCR remarcó que, en un escenario global desafiante, “la competitividad y la escala son claves” y que la cooperación entre regiones resulta indispensable.

También acompañaron bloques de centro como Provincias Unidas y la Coalición Cívica. Su presidente, Maximiliano Ferraro, definió la iniciativa como una “jugada estratégica” que reafirma la integración, el Estado de derecho y la democracia constitucional, además de la apertura a un mercado de más de 700 millones de personas, bajo reglas claras y previsibilidad.

En contraste, el peronismo aún no fijó posición y reclama que la Cancillería remita el texto definitivo para analizarlo con los sectores productivos y del trabajo, antes de definir su voto.

Las objeciones europeas y el impacto político-comercial

Entre los argumentos que motivaron el freno en el Parlamento Europeo se destaca el “mecanismo de reequilibrio”, que habilita a los países del Mercosur a impugnar normativa europea considerada perjudicial para sus exportaciones. Para varios eurodiputados, este punto podría colisionar con la autonomía regulatoria de la UE y sus tratados fundacionales.

También se cuestionaron los poderes de la Comisión Europea para dividir el acuerdo en dos partes —una política y de cooperación, y otra estrictamente comercial—, una estrategia que facilitó la firma al permitir que la parte comercial entre en vigencia de forma provisional con la sola ratificación europea.

Desde la óptica argentina, estas objeciones no alteran la conveniencia de avanzar localmente. Ratificar el acuerdo en febrero permitiría enviar una señal política y económica de apertura y previsibilidad, aun cuando la implementación plena dependa de los tiempos judiciales y políticos en Europa.

Lectura económica e institucional

La decisión del Congreso de avanzar pese al freno europeo revela una estrategia de posicionamiento: asegurar ventajas comerciales tempranas, consolidar apoyos internos y mostrar compromiso con la integración internacional. Sin embargo, el envío del tratado al Tribunal de Justicia de la UE introduce un factor de incertidumbre que podría demorar su aplicación efectiva y condicionar expectativas en sectores exportadores.

En el corto plazo, el foco estará puesto en el debate legislativo de febrero y en la capacidad del oficialismo de reunir mayorías en ambas Cámaras. En paralelo, el proceso judicial en Europa marcará el ritmo real de un acuerdo que, aun aprobado localmente, seguirá atado a definiciones externas.

Compartí esta noticia !

La Unión Europea pausó indefinidamente el acuerdo comercial con EE.UU. tras amenazas arancelarias y el conflicto por Groenlandia

Compartí esta noticia !

La Unión Europea decidió suspender “indefinidamente” las negociaciones para ratificar el acuerdo comercial con Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer aranceles adicionales de hasta el 35% a los países que se opusieran a sus planes sobre Groenlandia. La decisión, adoptada en el Parlamento Europeo, introduce un nuevo foco de tensión en la relación transatlántica y abre un escenario de alto impacto económico, político e institucional para dos de las mayores economías del mundo.

La medida fue confirmada este miércoles por el presidente de la comisión de comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, quien anunció públicamente el freno al proceso de ratificación: “¡El acuerdo UE-EE.UU. queda suspendido indefinidamente!”, escribió en la red social X. El bloqueo se produjo luego de que un grupo clave de eurodiputados impidiera la votación prevista, en rechazo a las amenazas formuladas desde Washington.

Un acuerdo en suspenso y un conflicto que escala

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos contemplaba, entre otros puntos, la aplicación de aranceles del 15% para los productos europeos exportados al mercado estadounidense. La UE y EE.UU. habían alcanzado un entendimiento preliminar en julio, y gran parte de sus disposiciones ya se encontraban implementadas antes de la firma definitiva.

Sin embargo, no está claro si la suspensión implica la cancelación total del acuerdo o si las partes ya vigentes continuarán aplicándose. Según Lange, Estados Unidos habría violado los términos pactados al amenazar con aranceles adicionales de hasta el 35%, lo que tensó al máximo la relación bilateral. “Hasta que las amenazas terminen, no habrá posibilidad de compromiso”, afirmó el funcionario europeo, aunque dejó entrever que algunos compromisos de la UE, como la compra de productos militares y energéticos estadounidenses, podrían mantenerse.

El anuncio europeo se conoció mientras Trump participaba del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde aseguró que no tenía intención de utilizar la fuerza para adquirir Groenlandia. No obstante, insistió en su exigencia de que Europa ceda ese territorio a Estados Unidos. En ese contexto, Lange precisó en una conferencia de prensa en Estrasburgo que el presidente estadounidense “quiere que Groenlandia forme parte de Estados Unidos lo antes posible y quiere tener una mesa donde podamos discutir el precio de compra”.

Reacciones políticas y la “bazuca comercial” europea

Las amenazas arancelarias y la presión sobre Groenlandia derivaron en una reunión de emergencia de representantes de los países europeos durante el fin de semana. Según trascendió, el presidente francés Emmanuel Macron solicitó a la Unión Europea que evaluara la activación del denominado instrumento anticoerción, conocido en Bruselas como la “bazuca comercial”.

Este mecanismo permitiría a la UE responder con medidas de alto impacto, como la suspensión de licencias a empresas estadounidenses o la imposición de impuestos a servicios provenientes de Estados Unidos. Los líderes europeos volverán a reunirse este jueves en Bruselas para analizar posibles represalias en caso de que Washington concrete las nuevas amenazas arancelarias.

En paralelo, la viabilidad de las medidas anunciadas por Trump también enfrenta un frente judicial interno. La capacidad del presidente estadounidense para imponer estos gravámenes depende, en parte, de un caso que se encuentra actualmente bajo análisis del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que cuestiona la legalidad de sus aranceles más amplios. Se espera que el máximo tribunal emita un fallo en el corto plazo.

Impacto económico y riesgos de una guerra comercial

El trasfondo económico del conflicto es de gran magnitud. En 2024, el comercio conjunto entre Estados Unidos y la Unión Europea alcanzó casi un billón de dólares, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio de EE.UU. Una escalada hacia una guerra comercial entre ambos bloques podría generar profundas repercusiones en cadenas de valor, flujos de inversión y precios internacionales.

La pausa indefinida del acuerdo comercial no solo introduce incertidumbre para los exportadores europeos y estadounidenses, sino que también reconfigura el equilibrio político en una relación históricamente estratégica. Con las negociaciones congeladas y las amenazas aún vigentes, el vínculo transatlántico ingresa en una fase de alta volatilidad, con efectos potenciales sobre la economía global y el sistema de comercio internacional.

Compartí esta noticia !

Parlamento Europeo paraliza el acuerdo UE-Mercosur y lo envía a la justicia europea

Compartí esta noticia !

El Parlamento Europeo decidió remitir el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que evalúe su compatibilidad con los Tratados comunitarios. La votación, realizada este miércoles, paraliza de manera efectiva la tramitación del pacto —firmado recientemente— hasta que la corte se pronuncie, un proceso que podría demorar entre 18 y 24 meses y reconfigura el escenario político, institucional y comercial del entendimiento birregional.

La decisión fue aprobada por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, en un resultado ajustado que confirma la división interna en el Parlamento. El envío al TJUE activa el artículo 218.11 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) y obliga a la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, a formalizar la consulta ante el tribunal con sede en Luxemburgo.

Qué se cuestiona: base legal, autonomía regulatoria y procedimiento

El núcleo del debate es la validez jurídica del acuerdo y, en particular, dos aspectos sensibles. Por un lado, el mecanismo de reequilibrio incluido en el texto, que varios eurodiputados consideran potencialmente lesivo para la autonomía regulatoria de la UE. Por otro, la base legal elegida para la aprobación, que permitiría ratificar los capítulos comerciales sin el consentimiento de los parlamentos nacionales, al presentarlos como competencia exclusiva de la Unión.

La remisión al TJUE supone un freno institucional al calendario previsto: el Parlamento no podrá votar la aprobación hasta que los jueces emitan su opinión. Además, el tribunal podría suspender cautelarmente la aplicación provisional del acuerdo por parte de la Comisión Europea.

Según la práctica del TJUE, las opiniones consultivas tardan en promedio entre 18 y 24 meses, aunque el propio tribunal “tiene el control total” del procedimiento y puede priorizar una solicitud cuando las circunstancias lo requieran. En los hechos, el impacto temporal es relevante: la entrada en vigor queda en suspenso.

Un precedente institucional y una votación inédita

Es la primera vez que una mayoría del Parlamento Europeo accede a consultar al TJUE sobre la compatibilidad de un acuerdo internacional con los Tratados, en los términos del artículo 218.11 del TFUE. La votación fue precedida por advertencias internas sobre su extrema paridad y por llamados a evitar dilaciones, especialmente en un contexto de tensiones comerciales y amenazas arancelarias atribuidas a Donald Trump.

La medida introduce incertidumbre jurídica y tensión política en un acuerdo que la UE firmó el sábado como su mayor pacto comercial, y que involucra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Aunque el texto aún requiere aprobación para entrar en vigor, la decisión parlamentaria reordena prioridades y reabre el debate sobre competencias, control democrático y soberanía normativa.

La fragmentación del acuerdo y la crítica política

La Comisión Europea había optado por dividir el acuerdo en dos instrumentos: el ITA, de naturaleza comercial, y el Acuerdo de Asociación (EMPA), enfocado en cooperación y política. El objetivo era aplicar la parte comercial sin ratificación nacional, al encuadrarla como competencia exclusiva de la UE. Esta estrategia fue cuestionada por eurodiputados que denunciaron una vulneración de los principios de legalidad y soberanía consagrados en los Tratados.

Desde VOX, el resultado fue celebrado como “una victoria histórica”. El jefe de delegación, Jorge Buxadé, afirmó que se trata de “una gran victoria para el campo español” y sostuvo que la decisión gana tiempo y credibilidad frente a lo que definió como imposición burocrática. En ese marco, la consulta al TJUE es leída como un golpe institucional para la Comisión y un freno a la ratificación acelerada.

Repercusiones

En términos prácticos, la remisión al TJUE congela la tramitación y prolonga la incertidumbre para los sectores productivos y exportadores de ambas regiones, que aguardaban señales claras sobre plazos y reglas. Políticamente, eleva el umbral de control sobre la arquitectura legal del acuerdo y reafirma el rol del Parlamento en la verificación de compatibilidad con los Tratados.

Hacia adelante, los escenarios dependen del dictamen del TJUE: una opinión favorable despejaría el camino institucional, aunque con el costo del tiempo perdido; una observación crítica obligaría a revisiones sustantivas del diseño legal y del procedimiento de aprobación. En ambos casos, el episodio marca un precedente y redefine el equilibrio entre rapidez comercial y control jurídico-democrático en la política comercial de la UE.

Compartí esta noticia !

El Parlamento Europeo elogió las políticas climáticas de Misiones

Compartí esta noticia !

En el marco de la crisis ambiental y de pérdida de biodiversidad a nivel global, Misiones continúa demostrando su liderazgo ambiental al mundo.

El ministro de Cambio Climático de Misiones, Patricio Lombardi, se reunió con el titular de la Comisión de Ambiente (ENVI) del Parlamento Europeo, Javi López, para trabajar en una agenda conjunta entre la provincia y la Unión Europea. López, además de presidir la Comisión más numerosa del parlamento cuya mayor ambición es la lucha contra el cambio climático, también es presidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat), un organismo internacional compuesto por 150 parlamentarios de países europeos y latinoamericanos que fue creada para mejorar y promover las relaciones entre Latinoamérica y Europa.

Del encuentro, participaron los eurodiputados Mónica González y César Luena López, quienes se encontraron muy entusiasmados por las acciones climáticas que desarrolla la provincia y sus políticas que favorecen la conservación de su biodiversidad. Mónica González destacó que “lo que defendéis desde el gobierno misionero va en línea con nuestra postura en el Parlamento Europeo”. El dato más elogiado fue el aumento de la población de yaguaretés conocido días atrás, así como por la preservación del último remanente continuo de Bosque Atlántico, con la mitad del territorio provincial cubierto por árboles.

La meta de la UE es ser carbono neutral para el 2050, logró que Misiones superó ya que es la única provincia de la Argentina que mantiene su tendencia hacia la carbono negatividad, según el informe del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero del 2016; es decir, que absorbe más carbono del que emite.

Desde la Unión Europea, hay un interés en trabajar en general con gobiernos regionales y locales, ya que son estas quienes están más cerca del problema, desde una visión práctica de la realidad local y en consonancia con el rol clave que pondera el ministerio en relación a los Estados subnacionales como agentes de cambio. Por esta razón para la Unión Europea es importante tener un pie a nivel nacional pero también a nivel regional ya que permite abordar temas locales de manera eficaz.

En este marco, cabe recordar que Misiones, meses atrás, asumió la presidencia de la Comisión de Ambiente y Cambio Climático de la ZICOSUR, una zona de integración regional que comprende a 71 Estados subnacionales de siete países de América del Sur y continúa reafirmando el rol clave de las provincias que “son los verdaderos agentes de cambio. Son los gobernadores y los alcaldes quienes conocen el territorio, saben cómo cuidarlo y cómo emprender acciones climáticas positivas“, sostiene el ministro Lombardi. Tarea que cumple la misión de difundir el ejemplo de buenas acciones ambientales de la provincia en otras jurisdicciones, tal como lo encomendó personalmente Su Santidad, el Papa Francisco.

La Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) es la institución parlamentaria de la Asociación Estratégica Birregional, establecida en junio de 1999 en el marco de las Cumbres UE-ALC (entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe). EuroLat se creó en 2006. Su Sesión Constitutiva tuvo lugar en Bruselas los días 8 y 9 de noviembre. La EuroLat adopta y presenta resoluciones y recomendaciones a varias organizaciones, instituciones y grupos ministeriales responsables del desarrollo de la Asociación Estratégica Birregional.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin