Cierran preventivamente la Garganta del Diablo por el aumento del caudal del río Iguazú
El Parque Nacional Iguazú dispuso el cierre preventivo del Circuito Garganta del Diablo luego de que las intensas lluvias registradas en la cuenca provocaran un incremento sostenido del caudal del río Iguazú. La medida, adoptada por razones de seguridad, permanecerá vigente hasta una nueva evaluación técnica programada para este jueves 2 de julio.
De acuerdo con la información oficial difundida por el Área Cataratas, las mediciones realizadas durante la tarde en los puntos fijos de monitoreo confirmaron una suba significativa del caudal como consecuencia de las precipitaciones acumuladas en los últimos días en toda la región.
Ante este escenario hidrológico, la Administración de Parques Nacionales (APN) y la concesionaria Iguazú Argentina S.A. (IASA) resolvieron cerrar temporalmente el circuito más emblemático del área protegida, mientras se lleva adelante una inspección integral del estado de las pasarelas, la infraestructura y las condiciones operativas del recorrido.
La decisión se enmarca en los protocolos de prevención que se activan cuando el río presenta crecidas que podrían afectar la seguridad de los visitantes, del personal y de las instalaciones turísticas. Las autoridades remarcaron que el objetivo es minimizar riesgos y preservar la integridad de la infraestructura frente a la fuerza extraordinaria del agua.
A pesar del cierre de la Garganta del Diablo, el resto de los circuitos del Parque Nacional Iguazú continúa habilitado con normalidad. Los visitantes podrán recorrer los circuitos Superior e Inferior y disfrutar de una de las postales más impactantes de las Cataratas: el aumento del caudal que potencia el volumen y la energía de los saltos.
Desde el punto de vista turístico, este tipo de episodios suele generar una doble dinámica. Por un lado, obliga a restringir temporalmente el acceso a sectores sensibles de la infraestructura; por otro, ofrece un espectáculo natural excepcional que atrae el interés de visitantes nacionales y extranjeros, especialmente durante la temporada invernal.
La evolución del río será monitoreada de manera permanente y este jueves se definirá si las condiciones permiten reabrir el Circuito Garganta del Diablo o si será necesario extender el cierre preventivo hasta que se garantice plenamente la seguridad operativa.
El comportamiento del río Iguazú en esta época del año depende de las precipitaciones registradas tanto en Misiones como en la cuenca alta brasileña, por lo que las autoridades mantienen un seguimiento constante de los niveles y del impacto sobre las pasarelas que conducen al principal balcón de observación de las Cataratas del Iguazú.
