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Ventas de maquinaria agrícola: cae la facturación pese al movimiento comercial

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El mercado argentino de maquinaria agrícola transitó un primer trimestre de 2026 con señales mixtas. Si bien la comercialización mantuvo un volumen relevante, la combinación de menores precios reales, una fuerte caída de la producción nacional y la cautela de los productores se tradujo en una contracción significativa de la facturación del sector. No obstante, el repunte observado hacia finales de marzo, impulsado por Expoagro y una mayor oferta de financiamiento, abre expectativas de recuperación para los próximos meses.

De acuerdo con un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), sobre la base de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), entre enero y marzo se comercializaron 3.330 unidades de maquinaria agrícola —incluyendo tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos—, lo que representa una caída interanual del 8,2% y un nivel 8,5% inferior al promedio de los últimos cinco años.

Con un total de 3.330 unidades comercializadas, la facturación por ventas de maquinaria agrícola ascendió a $ 541.500 millones en el primer trimestre de 2026. Se advierte un retroceso en las ventas, en simultáneo con una caída real en los precios.

En el presente artículo se analiza el desempeño de las ventas de maquinaria agrícola a nivel nacional durante el primer trimestre de 2026, a partir de los datos provistos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Las cifras de montos facturados, originalmente expresadas en precios corrientes, se deflactaron para aislar el efecto del incremento de precios utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En consecuencia, los montos aquí presentados se expresan en pesos constantes de marzo de 2026.


1.    Evolución de las ventas totales.

Según datos del INDEC, las ventas de maquinaria agrícola en Argentina, que comprenden la comercialización de tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos, totalizaron 3.330 unidades en el primer trimestre de 2026. Este volumen marca una caída del 8,2% respecto al mismo período del año anterior y se ubica 8,5% por detrás del promedio de los últimos cinco años.

En términos de valor, la facturación total por ventas se ubicó en $ 541.500 millones entre enero y marzo de 2026, registrando una caída interanual real del 20,3% y posicionándose 16,3% por debajo del promedio del último quinquenio. En este sentido, la contracción más pronunciada en el monto facturado que en las unidades vendidas sugiere que parte de la caída en la facturación obedecería a una baja en los precios de la maquinaria comercializada durante el período.

En paralelo, la producción local de maquinaria agrícola también se mostró a la baja. De acuerdo con los datos disponibles para tractores, cosechadoras y sembradoras del INDEC, se evidencia que en el primer trimestre de 2026 se produjeron en Argentina 1.138 unidades de estas maquinarias, lo que representa una caída del 31,5% respecto al mismo período del año anterior y del 36,9% frente al promedio de los tres años previos. La contracción estuvo explicada principalmente por una caída en la producción de tractores, la cual totalizó 747 unidades, un 38,5% menos que en 2025. En tanto, se produjeron 177 cosechadoras, con una baja interanual del 17,3%, y 214 sembradoras, un 8,5% por debajo del año anterior.

Al contrastar estos datos con las ventas de los mismos segmentos, se observa que la caída en las unidades vendidas resulta inferior a la disminución en la producción. Específicamente, mientras la producción de sembradoras, cosechadoras y tractores registró una baja del 31,5% interanual, la disminución en las ventas resultó del 24%. Esta divergencia podría sugerir una mayor participación de equipos importados, o la utilización de stocks previamente acumulados para atender parte de la demanda.

En lo que respecta a las unidades importadas, los datos de INDEC permiten realizar un análisis parcial respecto a la proporción de maquinaria de origen extranjero comercializada en el mercado local, dado que el organismo no distingue el origen de las sembradoras vendidas por aplicación de la normativa del secreto estadístico. No obstante, considerando únicamente el origen de las cosechadoras, tractores e implementos, se evidencia que el 16,4% de los equipos comercializados en el primer trimestre del año eran de origen extranjero.

En este marco, informes del sector destacan que la dinámica del mercado en el primer trimestre del año estuvo atravesada por cierta cautela en las decisiones de compra, a la espera de definiciones de producción, precios, oferta y financiamiento. En este sentido, los datos de patentamiento de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) muestran un incipiente repunte a partir de marzo asociado principalmente a Expoagro, que dejó una mayor oferta comercial y mejores condiciones de financiamiento, así como también al avance de una cosecha abundante que se traduce en mayor liquidez para los productores.


2.    Evolución de las ventas por tipo de maquinaria agrícola

Realizando un análisis por tipo de maquinaria agrícola, se destaca que las máquinas que más se comercializaron en el primer trimestre de 2026 fueron los implementos, con 1.910 unidades vendidas, representando el 57% del total. La comercialización de tractores se posicionó en segundo lugar, con 937 unidades y una participación del 28%. Finalmente, las sembradoras totalizaron 254 unidades, mientras que las cosechadoras registraron 229 unidades vendidas, representando el 8% y 7% del total, respectivamente.

En términos de valor, los implementos también se ubicaron como el segmento de mayor facturación, con ventas por $ 180.200 millones y una participación del 33% sobre el total facturado por ventas. Luego se posicionaron los tractores, con $ 150.900 millones, y las cosechadoras, con $ 149.900 millones, ambos segmentos con una participación cercana al 28%. Finalmente, las sembradoras alcanzaron una facturación de $ 60.600 millones, equivalente al 11% del total.

Llevando la mirada al interior de cada tipo de maquinaria, se advierte que en el primer trimestre de 2026 se vendieron 1.910 unidades de implementos, marcando un crecimiento del 8,6% respecto al año anterior y del 13,2% frente al promedio de los últimos cinco años. No obstante, en términos de valor, la facturación de este segmento alcanzó $ 180.200 millones, lo que representa una caída real del 17,4% interanual debido a una baja del 23,9% en su precio unitario promedio, medido en términos reales.

En el caso de los tractores, se evidencia que se vendieron 937 unidades entre enero y marzo de 2026, lo que implica una caída del 31,2% respecto de igual período del año anterior y del 35,6% frente al promedio del último quinquenio. En términos monetarios, las ventas totalizaron $ 150.900 millones, registrando una contracción real del 31% interanual y ubicándose 38,9% por debajo del promedio. A diferencia de otros segmentos, el precio unitario de los tractores se mantuvo prácticamente estable frente al año anterior, con una suba real del 0,2%, aunque se mantuvo 6,3% por debajo del precio registrado en igual período de los últimos cinco años.

Por su parte, la cantidad vendida de sembradoras totalizó 254 unidades, marcando un incremento interanual del 4,5%, aunque ubicándose 12,3% por detrás del promedio del último quinquenio. En términos de valor, la facturación ascendió a $ 60.600 millones, prácticamente en línea con el año anterior, con una caída real del 1,3%. La menor facturación relativa se explica por una baja del 5,6% en el precio unitario promedio de estas máquinas. En relación con el promedio, el precio unitario de las sembradoras denota una baja del 9,5%, dejando una facturación 22% menor que en el último quinquenio.

Finalmente, por el lado de las cosechadoras, se registraron ventas por 229 unidades, un 13,3% menos que en el primer trimestre de 2025. Aun así, el volumen comercializado se ubicó 9,7% por encima del promedio de los últimos cinco años. En términos de facturación, las ventas alcanzaron $ 149.900 millones, con una baja real interanual del 17,2%, aunque todavía 4,1% por encima del promedio histórico reciente. En lo que respecta a los precios, su valor unitario promedio marcó una baja real del 4,6% interanual y se posicionó 6,3% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

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La vidriera Rigolleau comienza a importar desde China tras pérdidas millonarias

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La histórica vidriera Rigolleau reconfiguró su estrategia productiva tras registrar pérdidas por $5.500 millones en 2025: redujo su producción en Berazategui, opera al 60% de su capacidad instalada y comenzó a importar vajilla desde China para abastecer el mercado interno. La decisión incluyó la paralización de un horno y la salida de cerca de 100 trabajadores, en un movimiento que excede lo empresarial y se proyecta como síntoma de un cambio más amplio: ¿es un ajuste coyuntural o una señal estructural sobre la competitividad industrial en la Argentina actual?

El dato no es menor en el contexto político y económico. La reconversión de una firma fundada en 1882, con fuerte presencia en el entramado productivo, se produce en paralelo a un esquema económico que promueve apertura comercial, desaceleración inflacionaria y reconfiguración de costos internos. En ese cruce, la decisión de importar lo que antes se producía localmente instala una tensión directa entre competitividad y sostenimiento del empleo.

Un cambio de modelo forzado por el mercado interno

La propia empresa explicitó el giro. En su balance presentado en febrero y en el reporte enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), reconoció que “debe cambiar su modelo de negocio tradicional”. La caída del consumo interno, eje central de su operación —el 95% de su línea Hogar se destina al mercado local—, impactó de lleno en la estructura de costos.

El diagnóstico es claro: menor actividad, mayor ociosidad productiva y presión sobre la rentabilidad. Aun con esfuerzos por mejorar eficiencia y renegociar condiciones, el resultado fue negativo por segundo año consecutivo, duplicando incluso las pérdidas de 2024, que habían sido de $2.599.109.500.

En ese marco, la importación aparece como una salida pragmática. Según la empresa, los productos traídos desde China resultan más baratos incluso considerando flete y embalaje. La consecuencia es directa: las líneas vinculadas a vajilla y consumo hogareño dejarán de sostenerse mayoritariamente con producción local.

Sin embargo, el repliegue no es total. Rigolleau mantiene activas sus unidades ligadas a los sectores farmacéutico y alimentario, donde la demanda se muestra más estable. Esa segmentación revela que el problema no es uniforme, sino concentrado en los rubros más expuestos al consumo masivo.

Impacto laboral y señales al sistema productivo

El ajuste operativo ya tuvo efectos concretos: de una planta de más de 800 trabajadores, quedaron alrededor de 700. La paralización de un horno y la reducción de la producción implican una pérdida de escala que tensiona no solo a la empresa, sino al entramado industrial que la rodea.

El movimiento también reconfigura incentivos. Si importar resulta más competitivo que producir localmente, incluso en sectores tradicionales, el mensaje se amplifica hacia otras industrias que enfrentan estructuras de costos similares. En ese sentido, la decisión de Rigolleau puede leerse como un caso testigo dentro del proceso de apertura y reordenamiento económico en curso.

Al mismo tiempo, el vínculo histórico de la empresa con figuras como Enrique Ernesto Shaw y su tradición dentro de la doctrina social empresaria introduce una dimensión simbólica: el tránsito desde un modelo industrial con fuerte anclaje local hacia uno más flexible y globalizado.

Entre la supervivencia empresarial y el nuevo esquema económico

El dato más delicado no está en la caída, sino en la incógnita que deja abierta el propio balance: la capacidad de la empresa de sostenerse como “empresa en marcha”. Esa advertencia no es habitual y coloca el foco en la viabilidad futura del negocio.

En paralelo, los primeros meses de 2025 muestran señales de mejora, aunque todavía insuficientes para revertir el impacto previo. La recuperación aparece, pero no alcanza a compensar la caída estructural en ventas que disparó el cambio de estrategia.

Lo que está en juego no es solo la reconversión de una firma, sino la adaptación de un sector a nuevas reglas. El equilibrio entre costos locales, apertura comercial y demanda interna será determinante en las próximas decisiones.

Un caso abierto en medio de la transición económica

La decisión de Rigolleau no cierra un ciclo, lo abre. Marca un punto de inflexión en la lógica productiva de una empresa emblemática y, al mismo tiempo, deja planteadas preguntas sobre el rumbo de la industria nacional en el nuevo escenario económico.

Habrá que observar si este viraje se consolida o si, ante cambios en el consumo o en la estructura de costos, la producción local recupera terreno. También si otros actores siguen el mismo camino o si logran sostener esquemas productivos competitivos sin recurrir a importaciones.

Por ahora, el movimiento es claro: una empresa centenaria ajusta su modelo para sobrevivir. Lo que todavía no está definido es si ese ajuste será transitorio o el anticipo de una transformación más profunda.

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ACARA: más de 51.000 autos patentados en octubre confirman la recuperación del sector

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El mercado automotor creció 16,9% interanual en octubre y consolida su recuperación en 2025. ACARA reportó más de 51.000 patentamientos en el mes y proyecta cerrar el año con una expansión superior al 50% respecto de 2024

El sector automotor argentino consolidó en octubre su tendencia positiva, con 51.982 vehículos patentados, según el informe mensual de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). La cifra representa un crecimiento del 16,9% interanual, ya que en octubre de 2024 se habían registrado 44.473 unidades.

Si bien el número muestra una caída del 7,6% respecto de septiembre (56.240 unidades), el desempeño acumulado del año confirma una recuperación sostenida: en los primeros diez meses de 2025 se patentaron 552.484 vehículos, lo que implica una suba del 55,1% frente al mismo período de 2024, cuando se registraron 356.230 unidades.

Dinámica del mercado y expectativas para fin de año

El presidente de ACARA, Sebastián Beato, analizó el desempeño reciente y destacó la resiliencia del sector en un contexto de transición política.
“Completamos otro mes sensible por temas electorales, al igual que septiembre, pero con más de 50.000 patentamientos, lo cual ya es una buena noticia”, expresó.

Beato subrayó que el resultado electoral reciente generó un impacto positivo en la demanda: “Durante la última semana hemos tenido mucho movimiento en nuestras concesionarias. Evidentemente, el resultado del domingo impulsó a muchos clientes a consultar y concretar sus operaciones”.

Según el dirigente, la inercia positiva del mercado se mantiene, y el sector entra en los dos últimos meses del año con “un buen piso” para proyectar un inicio de 2026 con números también favorables.

Un repunte sostenido impulsado por la estabilidad cambiaria y el crédito

El crecimiento del 55% acumulado en 2025 se explica, en parte, por la recuperación del crédito automotor, la estabilidad del tipo de cambio oficial y la reactivación de la oferta de vehículos nacionales, factores que permitieron recomponer la confianza del consumidor.

Los patentamientos se concentraron principalmente en los segmentos de vehículos utilitarios y SUV medianos, con buena performance de marcas que producen localmente. La normalización de importaciones y la disponibilidad de unidades en concesionarias también contribuyeron a la mejora interanual.

De acuerdo con ACARA, el mercado automotor argentino cerrará 2025 con más de 600.000 unidades patentadas, nivel que no se alcanzaba desde antes de la pandemia, consolidando así su papel como indicador clave de la actividad económica y del consumo interno.

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Cooperación regional: cómo Misiones fortalece la cadena bananera de Salta desde 2020

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Desde 2020, Biofábrica Misiones aporta tecnología de vitroplantas y asistencia técnica a productores de Orán, Salta, consolidando un modelo de cooperación regional que eleva la competitividad de la banana argentina frente a los estándares internacionales.

En las últimas semanas, una delegación de Biofábrica Misiones S.A. —integrada por su presidente Leonardo Morzán, la gerenta general Luciana Imbrogno y el subgerente Juan Serventi— recorrió cultivos de banano en Orán, provincia de Salta, implantados con vitroplantas enviadas desde 2020.

La inspección permitió verificar el impacto económico y productivo de estas plantas de alto valor genético y sanitario, desarrolladas mediante biotecnología aplicada en Misiones. Según explicaron los técnicos, las plantaciones visitadas demostraron que el uso de vitroplantas es hoy la única alternativa viable para producir a escala en Argentina, al garantizar mayor rendimiento, sanidad y uniformidad.

Las ventajas son múltiples:

  • Precocidad: entrada en producción más rápida y cosechas en menor tiempo.
  • Sanidad y vigorosidad: plantas libres de plagas y enfermedades, reduciendo riesgos fitosanitarios.
  • Uniformidad: ciclos más predecibles y rendimientos de más de 40 toneladas por hectárea, con racimos de hasta 20 kilos.

Estandarización y planificación productiva

El modelo productivo impulsado por Biofábrica se basa en un manejo estandarizado que simplifica la planificación agrícola y mejora la eficiencia. La recomendación técnica establece un marco de plantación de 2 x 2,5 metros, con una densidad de 1.800 a 2.000 plantas por hectárea, lo que permite además avanzar hacia la mecanización de tareas.

Actualmente, en Orán se lleva adelante la recría de los plantines, una etapa clave para su fortalecimiento antes de la plantación definitiva, programada para los próximos días. Este esquema no solo permite acelerar la entrada en producción, sino también equiparar la calidad de la banana argentina con la importada de países líderes como Ecuador o Colombia, lo que abre una oportunidad estratégica para reducir la dependencia del mercado externo.

Cooperación regional y proyección internacional

La iniciativa refleja un modelo de cooperación regional en el que Misiones aporta innovación biotecnológica a productores de otras provincias. Desde su creación, Biofábrica Misiones se consolidó como referente nacional en el desarrollo de plantas de calidad certificada, aplicando tecnología de multiplicación in vitro en cultivos estratégicos como yerba mate, forestales, hortalizas… y, ahora, la banana.

“El impacto en campo es contundente: la única manera de producir banana competitiva en Argentina es con vitroplantas”, aseguraron desde la delegación técnica. Con este esquema, los lotes salteños alcanzan estándares que permiten pensar en abastecer al mercado interno con fruta nacional y, en el futuro, avanzar hacia la exportación.

El acompañamiento institucional también refuerza la política de sustitución de importaciones, al disminuir la necesidad de bananas extranjeras —un rubro que implica fuertes erogaciones de divisas— y promover el empleo en el norte argentino.

El desafío inmediato es escalar la superficie implantada en Salta, consolidar la recría de vitroplantas y ampliar la red de productores que adopten el esquema biotecnológico. A mediano plazo, el objetivo es posicionar a la banana argentina como un producto competitivo en calidad y volumen, disminuyendo la brecha con las importaciones.

El caso salteño marca un precedente: con innovación, cooperación interprovincial y biotecnología aplicada, Argentina puede desarrollar cadenas frutícolas con alto valor agregado, reduciendo vulnerabilidades externas y generando empleo en origen.

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