provincias

Primeros acercamientos entre Nación y Provincias para reformar la ley de Coparticipación

Compartí esta noticia !

Los ministros del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio ; de Hacienda, Nicolás Dujovne , de Finanzas, Luis Caputo , y de Educación, Esteban Bullrich , encabezaron esta tarde en Casa de Gobierno un encuentro con ministros de Economía de las provincias para avanzar en la elaboración de una nueva ley de coparticipación federal, además de una reforma tributaria y una norma de responsabilidad fiscal. Misiones estuvo representada por el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, quien elevó la postura de la Provincia en la discusión sobre el reparto de recursos y el equilibrio fiscal.

Frigerio señaló que “vamos a intentar sentar las bases de la discusión de la reforma de la coparticipación federal de impuestos, que es un mandato constitucional incumplido por más de 20 años y además ver si podemos avanzar en otras cuestiones pendientes”.
Entre ellas el ministro incluyó a “la reforma tributaria que debe comprender a las provincias también, y ya que estamos todos juntos vamos a hablar de otros temas de la coyuntura y del vínculo diario y permanente que tenemos con todos los gobiernos”.
Al término del encuentro, el ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, puntualizó que se planteó trabajar en tres proyectos de largo plazo: la reforma tributaria, el régimen de coparticipación y la ley de responsabilidad fiscal.
“Obviamente -destacó el ministro de María Eugenia Vidal- estos tres proyectos hacen al desarrollo del largo plazo en la Argentina que necesita de la concurrencia de la Nación pero también de las 24 jurisdicciones”.
Sobre este esfuerzo Lacunza consideró que “si seguimos en la lógica de tironear cada uno del mantel y con el ejercicio egoísta de ver que cheque se lleva cada uno de coparticipación para su provincia, es la mejor garantía del fracaso”.
“Por el contrario, con un enfoque colectivo en donde veamos que puede poner cada uno y se puedan resolver las cuestiones de inequidad, ahí vamos a avanzar”, analizó.
Frigerio se explayó sobre los criterios que pretende el presidente Mauricio Macri para la distribución de los fondos federales, básicamente, de eficiencia en el gasto y necesidad de cada distrito, que se cristalizarán en una nueva ley de coparticipación.
Participaron de la reunión, realizada en el Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada, los ministros de Economía de 22 provincias y el viceministro del área de la Ciudad de Buenos Aires. La única ausencia fue la de la titular de Hacienda Pública de San Luis, María Natalia Zabala Chacur.
Estuvieron presentes además el secretario de Hacienda de la Nación, Rodrigo Pena; el secretario de Provincias, Alejandro Caldarelli; el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Paulino Caballero, y otros funcionarios nacionales.
Caballero, en recientes declaraciones a Télam, dijo que la actual normativa sobre coparticipación federal proviene de “una ley transitoria de 1988 y a partir de ese momento se hicieron un parche tras otro”, lo cual originó “distintos esquemas de distribuciones parciales donde se generaron desequilibrios verticales y horizontales entre nación y provincias”.
Destacó: “La única manera de salir de este laberinto es plantear un nuevo esquema de distribución a través de ver qué gastos tiene que realizar cada jurisdicción y qué recursos puede recaudar”, porque “apostamos a un país federal y que cada nivel de gobierno pueda asumir sus responsabilidades desde lo local y desde la Nación”.

Compartí esta noticia !

La ANSeS transfirió la primera cuota automática a las cajas provinciales

Compartí esta noticia !

La ley de reparación histórica prevé 12 cuotas para 13 cajas previsionales. Son $ 8000 millones a transferir el 20 de cada mes, pero la primera se demoró a febrero.

El presupuesto nacional prevé para este año transferencias por $ 14.000 millones para que la ANSeS financie los rojos de las 13 cajas previsionales que siguen en manos de las provincias después de que se privatizó el sistema jubilatorio y de acuerdo al porcentaje de armonización con la liquidación a nivel nacional.

Según se acordó, $ 8000 millones de ese total serán transferidos en 12 cuotas iguales y consecutivas los días 20 de cada mes, lo que aportará previsibilidad a los ingresos de las provincias.

La primera transferencia, de $ 666,67 millones, se realizó finalmente el 1 de febrero a doce provincias, porque a Chubut todavía no se le realizó la auditoría correspondiente.

La provincia de Buenos Aires recibió $ 163,02 millones; Córdoba, $ 116,7 millones; Santa Fe, $ 88,5 millones; Entre Ríos, $ 74,5 millones; Chaco, $ 51 millones; Santa Cruz, $ 48,41 millones; Neuquén, $ 37,44 millones; Corrientes, $ 23,77 millones; La Pampa, $ 19,66 millones; Formosa, $ 19,58 millones; Misiones, $ 16,76 millones, y Tierra del Fuego, $ 7,22 millones.

La cuota se postergó 12 días desde la fecha prevista (20 de enero) en la ley de Reparación Histórica, hasta que ANSeS terminó de hacer los cálculos.

Sucede que la distribución a cada Tesorería está determinada en un 50% en función del déficit determinado por el organismo previsional el ejercicio anterior, en un 25% por la población de cada distrito y en un 25% por la cantidad de beneficiarios. De acuerdo a lo que detalla El Cronista, en el año, la transferencia que calculó ANSeS totalizará para la provincia de Buenos Aires$ 1956,26 millones; Córdoba, $ 1400,87 millones; Santa Fe, $ 1061,83 millones; Entre Ríos, $ 893,85 millones; Chaco,$ 612,95 millones; Santa Cruz, $ 580,99 millones; Neuquén, $ 449,39 millones; Corrientes, $ 285,24 millones; La Pampa, $ 235,92 millones; Formosa, $ 234,96 millones; Misiones, $ 201,14 millones, y Tierra del Fuego, $ 86,6 millones.

Estos importes, aunque son parciales, quedan en algunos casos por debajo de los déficits financiados en 2016, que implicó una transferencia total por parte de la ANSeS de $ 12.099,37 millones. El año pasado, el organismo fue transfiriendo los fondos a medida que las provincias eran auditadas y realizaban los cambios legislativos para armonizar el cálculo de las jubilaciones. El importe, además, neteó deudas entre las provincias y el ente previsional.

Los gobernadores confían en completar la diferencia entre los pagos mensuales automáticos y el déficit armonizado con los $ 6000 millones que restan de los presupuestados. Serán abonados tras simular el pago de las jubilaciones, retiros y pensiones de cada provincia en el sistema de liquidación de la ley 24.241 que utiliza la ANSeS menos los recursos que reciban las provincias para financiar las cajas previsionales de otras fuentes, tributarias o no.

Ese sistema de liquidación sigue la premisa de que el organismo que dirige Emilio Basavilbaso financia los déficits de las cajas previsionales en proporción al grado de armonización que se haya logrado en cinco componentes: la edad jubilatoria, las alícuotas de aportes y contribuciones patronales, la cantidad de años de servicio con aportes efectivos, la determinación del haber inicial y la movilidad jubilatoria.

Si bien se trata de parámetros objetivos, para algunas cajas previsionales la diferencia a cubrir puede estar sujeta a negociaciones políticas.

“El sistema es bien claro, es respetar la reglamentación de la ley. No hay espacio para la negociación política. Todo lo contrario. En 2017, va a ser más técnico que en 2016, porque a partir de este año va a pasar por el sistema de ANSeS y el número va a ser exacto”, dijo Basavilbaso.

Compartí esta noticia !

Equilibrio fiscal de las provincias, o el unicornio azul

Compartí esta noticia !

Por Félix Piacentini. Aunque cuando se miran las cuentas fiscales de las provincias, uno se da con que hasta septiembre venían mostrando una situación bastante buena, la estimación oficial incorporada por el ministerio de hacienda en el presupuesto 2017 para el consolidado de las 24 provincias es tan pesimista que proyecta un déficit de $ 105 mil millones en 2016, duplicando por ende el rojo consolidado de $ 52 mil millones que se presentaba en 2015. De aquí se desprenden dos reflexiones. O el último trimestre del año pasado fue una catástrofe en las provincias en el plano fiscal, o los técnicos de hacienda erraron sus estimaciones. Como hay un delay importante en la publicación de la ejecución de algunas provincias, como por ejemplo de la más grande y la que más influye en el resultado final como es Buenos Aires, tendremos que confiar en la proyección oficial hasta que se demuestre lo contrario.

De esta forma el año pasado se habría alcanzado el mayor déficit de al menos los 12 últimos años, llegando a representar el 1,3% del PBI y superando el ahora viejo máximo del 0,9% presenciado en 2015. Este pésimo resultado se registró en un año no electoral, y cuando las provincias comenzaron a recibir 3 puntos de una devolución gradual de 15 puntos de coparticipación (en el caso de Córdoba, Santa Fe y San Luis por el fallo de la Corte la devolución fue completa), más 6 puntos extra en préstamos de Nación a tasa subsidiada. También ocurrió cuando las jurisdicciones pudieron volver a financiarse en el mercado de crédito internacional, emitiendo unos US$7.050 millones en colocaciones locales.

Es decir, un año en el que las provincias contaron con ingresos inéditos del 7,2% del PBI en concepto de coparticipación, no lograron contener el gasto y llegaron a este penoso récord. En cuanto al nivel de endeudamiento, las obligaciones en moneda extranjera mencionadas implican que el stock de deuda en pesos se expandió un 41% en 2016 sólo por ese concepto. Aunque este ritmo de endeudamiento asusta, el nivel total todavía no es preocupante y no hay riesgos en el corto plazo. Pero ciertamente hay provincias como Buenos Aires en donde el cociente Ingresos Totales sobre stock de deuda ya estaría en un 52% y otras como Jujuy, CABA y Mendoza donde se encontrarían en torno al 40%. Más que nada para éstas sería aconsejable moderar la trayectoria futura de financiamiento para evitar que el nivel de endeudamiento se convierta en un problema.

En la búsqueda de causas se encuentra que el deterioro fiscal de las provincias sigue siendo consecuencia de la práctica todavía vigente de nombrar personal muy por encima del crecimiento poblacional, lo que ha llevado a un exceso de personal del 34% superior al nivel óptimo y que tiene un sobrecosto fiscal de 2 puntos del PBI por año. En el año 2005 los Gastos Totales del agregado de las 24 provincias representaban 13 puntos del PBI y hoy se llevan 18 puntos. Esos 5 puntos de ampliación del gasto público se destinaron casi completamente a gastos de personal, que pasaron de 5 a 9 puntos del PBI. Mientras tanto la inversión pública permaneció estancada en 2 puntos del PBI, casualmente lo que gastan en exceso por empleo público. Es decir que si no se hubieran nombrado en demasía a unas 500 mil personas, las provincias podrían agregar el doble de infraestructura cada año. Desde el plano fiscal podrían haber tenido superávits ininterrumpidos desde 2004, en lugar de la mayoría de déficits.

¿Y para el 2017, año eleccionario, qué podemos esperar? La historia nos dice que en años eleccionarios es muy difícil contener el gasto, siendo usual que la obra pública explote y que los aumentos salariales a los 2,2 millones de empleados públicos provinciales superen la inflación. Por el lado de los ingresos las jurisdicciones subnacionales contarán con mayores recursos, ya que la devolución adicional de coparticipación ya será de 6 puntos porcentuales de los 15 detraídos para financiar al ANSES, lo que llevará a que si lo expresamos en porcentaje del PBI las transferencias automáticas lleguen a casi 8 puntos, otro pico histórico de las últimas décadas.

Pero claro, la cuestión es cuán capaces pueden ser de evitar un desborde electoral del gasto. Si aumentara en el mismo porcentaje que el gasto nacional previsto para este año, un 22%, el déficit consolidado de los 24 distritos podría rondar los $ 97 mil millones o el 1% del PBI. En esta hipótesis de “prudencia” fiscal el déficit sería menor al 1,3% del PBI que se habría registrado en 2016. Si por otro lado somos desconfiados, la experiencia nos avala, y el gasto se expandiera al 25% el déficit total ya redondearía $ 140 mil millones y sería mayor al de 2016, representando 1,4% del producto. El lector se preguntará porqué ni siquiera mencioné la posibilidad de un equilibrio presupuestario de las provincias en 2017. Para llegar a ese “unicornio azul” el gasto debería crecer a tan sólo el 15%. Físicamente imposible.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin