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PISA 2025: Argentina retrocedió en las tres áreas y quedó detrás de Chile, Uruguay y Brasil

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El diagnóstico de PISA 2025 deja pocas zonas grises para la Argentina. Los estudiantes de 15 años obtuvieron peores resultados que en la evaluación anterior en las tres competencias centrales y el deterioro no se limita al puntaje promedio: aumentó también la proporción de alumnos que no alcanza los conocimientos considerados mínimos.

La evaluación, organizada por la OCDE, alcanzó en 2025 a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías. En Argentina participaron 11.093 alumnos de alrededor de 412 escuelas, mediante una muestra representativa a nivel nacional. En América Latina participaron 13 países.

El resultado central puede resumirse en tres números: 389 puntos en Lectura, 367 en Matemática y 393 en Ciencias. Argentina quedó 62° del mundo en Lectura, 75° en Matemática y 71° en Ciencias. Y existe una llamativa regularidad regional: quedó octava entre los 13 países latinoamericanos en las tres pruebas.

Argentina contra sí misma: las tres pruebas empeoraron

La primera comparación relevante es contra PISA 2022.

ÁreaPISA 2022PISA 2025VariaciónCaída %
Lectura401389-12-3,0%
Matemática378367-11-2,9%
Ciencias406393-13-3,2%

No hubo ninguna disciplina capaz de compensar a las demás. La caída más grande en términos absolutos ocurrió en Ciencias, con 13 puntos menos. Le siguieron Lectura, con 12, y Matemática, con 11.

Pero existe una diferencia importante cuando se compara la trayectoria argentina con la de la OCDE. En Lectura, el retroceso argentino del 3% estuvo aproximadamente en línea con la caída del promedio OCDE, que fue del 3,2%. En cambio, Argentina cayó bastante más que la OCDE en Matemática y, sobre todo, en Ciencias: mientras el país perdió 2,9% y 3,2%, respectivamente, el promedio OCDE retrocedió 1,9% en Matemática y apenas 0,6% en Ciencias.

Esto convierte a Ciencias en una de las señales más relevantes de PISA 2025: era justamente el área foco de esta edición y Argentina cayó hasta 393 puntos, prácticamente el mismo nivel de 2006.

Argentina quedó en la segunda mitad de América Latina

La comparación regional también resulta adversa. En las tres disciplinas, Argentina quedó detrás del mismo grupo de siete países: Chile, Uruguay, Costa Rica, México, Brasil, Perú y Colombia. Sólo consiguió superar a Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Guatemala y Paraguay -con algunos empates según el área-.

Entre los países limítrofes que participaron de PISA 2025, la fotografía es especialmente clara:

País vecinoLecturaMatemáticaCiencias
Uruguay423405445
Chile436403442
Brasil408388409
Argentina389367393
Paraguay352334355

Bolivia no integra el conjunto de países latinoamericanos participantes consignado en el informe, por lo que no corresponde incorporarla a esta comparación.

La conclusión es contundente: Argentina solamente supera a Paraguay entre sus vecinos evaluados. Y las distancias son considerables.

Contra Uruguay, Argentina queda 34 puntos abajo en Lectura, 38 en Matemática y 52 en Ciencias. Frente a Chile, la diferencia alcanza 47 puntos en Lectura, 36 en Matemática y 49 en Ciencias. Incluso Brasil, cuyo desempeño está bastante más cerca del argentino, obtiene 19 puntos más en Lectura, 21 más en Matemática y 16 más en Ciencias.

Paraguay queda por debajo de Argentina: 37 puntos menos en Lectura, 33 en Matemática y 38 en Ciencias.

La evolución desde 2022 agrega una dimensión relevante. Argentina no sólo tiene puntajes inferiores a Brasil sino que, mientras los estudiantes argentinos retrocedieron en las tres áreas, el vecino mostró una evolución comparativamente más favorable en Matemática y Ciencias.

Algo parecido ocurre con Uruguay: continúa muy por encima de Argentina y en Ciencias alcanza 445 puntos, el mejor resultado de América Latina en 2025, ligeramente por encima de Chile.

Esto significa que el problema argentino no puede explicarse únicamente por una caída internacional posterior a la pandemia: en determinadas áreas otros sistemas educativos regionales consiguieron sostenerse o mejorar mientras Argentina retrocedió.

Matemática es la gran emergencia

El puntaje promedio cuenta solamente una parte de la historia. Probablemente el indicador socialmente más importante sea cuántos estudiantes alcanzan el nivel 2, definido como el umbral mínimo de competencia.

Aquí aparece el resultado más crítico de toda la evaluación.

En Matemática, el 76% de los estudiantes argentinos está por debajo del nivel 2. Es decir, solamente alrededor de uno de cada cuatro alcanza el umbral mínimo.

El promedio de la OCDE presenta una situación exactamente inversa: allí el 35% queda debajo del mínimo y el 65% lo alcanza o supera.

La composición argentina es todavía más reveladora:

  • 49% está por debajo del nivel 1a.
  • 27% se encuentra en nivel 1a.
  • Sólo 24% alcanza los niveles 2, 3 o 4.
  • Prácticamente 0% llega a los niveles 5 o 6.

En Uruguay, en cambio, el 43% alcanza al menos el nivel 2; en Chile lo hace el 41%; en Brasil, 28%. Argentina queda en 24% y Paraguay apenas en 9%. El promedio OCDE alcanza el 65%, incluyendo un 8% de estudiantes en los niveles más altos.

Dicho de otro modo: Chile tiene proporcionalmente casi 70% más estudiantes que Argentina capaces de superar el piso mínimo de Matemática.

Más preocupante todavía es que no se trata de un accidente estadístico de 2025. La proporción de estudiantes argentinos por debajo del nivel mínimo de Matemática presenta una secuencia casi perfectamente ascendente:

64% en 2006 → 64% en 2009 → 66% en 2012 → 69% en 2018 → 73% en 2022 → 76% en 2025.

Desde 2009, cada medición disponible fue peor que la anterior. En dieciséis años, la proporción de alumnos que no domina los conocimientos mínimos pasó de 64% a 76%: 12 puntos porcentuales adicionales.

Esta probablemente sea una de las conclusiones estructurales más importantes del informe: la crisis matemática argentina precede ampliamente a la pandemia y atraviesa administraciones nacionales de distinto signo político.

Lectura: seis de cada diez alumnos no alcanzan el nivel mínimo

En Lectura, Argentina obtuvo 389 puntos, contra 401 en 2022. Está 72 puntos debajo del promedio OCDE y quedó 62° entre los 91 sistemas educativos evaluados.

Pero nuevamente el indicador de niveles muestra la profundidad del problema.

El 59% de los estudiantes argentinos no alcanza el nivel mínimo. El 29% está incluso por debajo del nivel 1a y otro 30% permanece en ese nivel.

Solamente el 41% llega al nivel 2 o superior.

La brecha con los vecinos es grande. En Chile, el 62% alcanza al menos el nivel 2; en Uruguay, 57%; Brasil, 49%; Argentina, 41%. Paraguay queda considerablemente más abajo, con 23%.

El promedio OCDE es radicalmente diferente: 69% alcanza como mínimo el nivel 2 y 6% se encuentra en los niveles superiores.

La comparación histórica vuelve a complicar el diagnóstico. Argentina obtuvo 418 puntos en Lectura en PISA 2000. En 2025 consiguió 389. Son 29 puntos menos.

La proporción de estudiantes debajo del mínimo pasó, además, de 44% en 2000 a 59% en 2025.

Es decir que, después de un cuarto de siglo, el sistema tiene 15 puntos porcentuales más de estudiantes con bajo desempeño lector.

La trayectoria intermedia muestra oscilaciones -58% en 2006, 52% en 2009, 54% en 2012, 52% en 2018 y 55% en 2022-, pero el 59% de 2025 representa el peor valor de la serie presentada.

Ciencias merece una lectura diferente. Argentina había mostrado durante años una llamativa estabilidad: 391 puntos en 2006 y 393 en 2025. Vista de punta a punta, prácticamente no hay diferencia.

La proporción de estudiantes debajo del mínimo había oscilado entre 51% y 56% durante casi dos décadas. Fue 56% en 2006, 52% en 2009, 51% en 2012, 53% en 2018 y 54% en 2022. En 2025 saltó a 59%.

Argentina obtuvo 393 puntos, 13 menos que en 2022, mientras el promedio OCDE apenas retrocedió 0,6%.

Entre los vecinos, Uruguay llega a 445, Chile a 442 y Brasil a 409. Argentina queda nuevamente cuarta entre los cinco países limítrofes participantes.

También aquí aparece una fuerte diferencia en los niveles mínimos: los alumnos que alcanzan al menos el nivel 2 representan aproximadamente 64% en Uruguay, 64% en Chile, 48% en Brasil y sólo 41% en Argentina. Paraguay registra 24%.

PISA 2025 muestra dos fenómenos simultáneos: una enorme concentración de alumnos en los niveles bajos y una presencia prácticamente inexistente en los niveles de excelencia. En Matemática, Argentina prácticamente no registra estudiantes en nivel 5 o superior. En Lectura tiene apenas 1% y en Ciencias, 1%. La OCDE registra, respectivamente, 8%, 6% y 7%.

Por lo tanto, la brecha educativa argentina no se limita a conseguir que los estudiantes rezagados lleguen al piso de aprendizaje. También existe un déficit de alumnos de muy alto desempeño, particularmente visible en Matemática.

Si se toma el promedio simple de las tres pruebas únicamente como herramienta descriptiva -no como un indicador oficial de PISA-, Argentina obtiene alrededor de 383 puntos. Uruguay ronda los 424, Chile los 427, Brasil los 402 y Paraguay los 347.

Eso deja a Argentina aproximadamente 44 puntos detrás de Chile, 41 de Uruguay y 19 de Brasil, aunque 36 puntos por encima de Paraguay.

La ubicación argentina es así bastante nítida: no pertenece al grupo latinoamericano de mejor desempeño, encabezado por Uruguay y Chile; tampoco se encuentra en el fondo regional. Está instalada en la mitad inferior, detrás incluso de Brasil, Perú y Colombia.

El documento de Argentinos por la Educación permite separar el deterioro coyuntural de 2025 de los problemas estructurales. En Lectura, Argentina pasó de 418 puntos en 2000 a 389 en 2025.

En Matemática, cuya serie comparable presentada comienza en 2006, pasó de 381 a 367 puntos; el informe señala que esa diferencia es estadísticamente significativa.

Ciencias constituye la excepción: 391 puntos en 2006 y 393 en 2025, prácticamente sin modificaciones si sólo se comparan ambos extremos.

Sin embargo, esa estabilidad de Ciencias esconde el deterioro ocurrido entre 2022 y 2025.

PISA 2025 deja entonces varias conclusiones simultáneas. Argentina empeoró en las tres pruebas respecto de 2022. No consiguió ubicarse entre los siete mejores países latinoamericanos en ninguna de ellas. Está por debajo de Chile, Uruguay y Brasil en las tres disciplinas y únicamente supera a Paraguay entre sus vecinos participantes.

Pero el problema más profundo aparece al abandonar los rankings y mirar qué pueden hacer efectivamente los estudiantes.

Seis de cada diez no alcanzan los conocimientos mínimos en Lectura. Casi seis de cada diez tampoco lo hacen en Ciencias. Y más de tres de cada cuatro quedan debajo del piso en Matemática.

En Matemática, además, no se observa una caída aislada sino una tendencia persistente: el bajo desempeño pasó del 64% en 2009 al 76% en 2025. En Lectura, el deterioro de largo plazo lleva el porcentaje debajo del mínimo desde 44% en 2000 hasta 59% actualmente.

Hay finalmente otra dimensión que vuelve particularmente complejo el escenario. Argentina tiene simultáneamente un problema de piso y de techo: demasiados estudiantes no adquieren las competencias elementales y prácticamente ninguno llega a los niveles más elevados, especialmente en Matemática.

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