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Resina de pino: innovación y oportunidades en el NEA

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La resina de pino, una actividad que históricamente acompañó al desarrollo forestal, está cobrando nuevo impulso en el Nordeste argentino. En la actualidad, este sector genera más de 3.000 empleos directos y sostiene exportaciones por 42,5 millones de dólares anuales, consolidándose como un complemento estratégico de la foresto-industria en Misiones y Corrientes.

El potencial es enorme: en 2024 se extrajeron 52.600 toneladas de resina de más de 18 millones de árboles, cifras que muestran la magnitud de una economía que aún tiene amplio margen de crecimiento. Su valor agregado es evidente: la resina no solo se destina a adhesivos, barnices y pinturas, sino también a fragancias, medicamentos y desarrollos de alta tecnología.

El INTA impulsa un programa de innovación que combina genética, manejo y agregado de valor. Por un lado, selecciona familias de pino con mayor rendimiento resinero y calidad; por otro, trabaja en prácticas de manejo que optimizan la edad de sangrado, la densidad de plantación y la poda. A ello se suma la búsqueda de procesos que garanticen más ingresos a los productores, generen empleo local y diversifiquen la matriz productiva regional.

La apuesta es clara: la resina permite obtener ingresos adicionales mientras las plantaciones alcanzan la edad de cosecha de la madera, reduciendo riesgos y mejorando la rentabilidad de los proyectos forestales.

Con la articulación entre investigación pública, productores y empresas privadas, el sector resinero se proyecta como un nuevo motor económico del Litoral. Su crecimiento no solo promete divisas y empleo, sino también un modelo de aprovechamiento integral de los recursos forestales, alineado con la sustentabilidad y la innovación.

La resina de pino se perfila así como una oportunidad estratégica para Misiones y Corrientes: una industria que suma valor, diversifica ingresos y potencia al NEA en los mercados internacionales.

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El INTA trabaja en la conservación de recursos genéticos para la producción de resina de pino

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Por sus características, la resina de pino y sus derivados se consolidan como alternativas para reemplazar productos de síntesis y derivados del petróleo. En este contexto, desde el Programa Forestal del INTA, se multiplican ejemplares seleccionados de pinos con mayor producción de resina para obtener una nueva generación de áreas semilleras y conservar el material genético para el futuro.

Con el objetivo de producir de un modo más sustentable y atendiendo a la necesidad de cuidar el medio ambiente, a nivel mundial, se estudian alternativas para reemplazar al petróleo y sus derivados por bioproductos renovables. En este sentido, la resina de pino se ubica como una alternativa sustentable.

Javier Oberschelp – miembro del Grupo de Mejoramiento Genético Forestal de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Concordia del INTA, de Entre Ríos- explicó: “La importancia de la resina de pino genera una demanda de tecnologías para incrementar su producción, tanto desde el manejo como desde el desarrollo de materiales genéticos de mayor rendimiento”.

La resina de pino y sus derivados se han usado históricamente en grandes cantidades para el tratamiento de cascos, velas, cabos y otros implementos de uso naval. Posteriormente sus derivados, la colofonia y trementina, se empezaron a utilizar en los procesos de fabricación de tintas, barnices, pegamentos, detergentes, insecticidas, esencias, entre otros, lo que ha hecho que su producción sea de interés mundial.

Oberschelp comentó que, en la Argentina, esta actividad se inició en la década de 1960, empleando fundamentalmente plantaciones de Pinus elliottii.

“Esta especie, originaria del sudeste de Estados Unidos, es cultivada en áreas subtropicales y tropicales de todo el mundo para una diversidad de usos, principalmente celulósicos-papeleros y maderables. Generalmente, la extracción de resina se trata de una alternativa productiva complementaria, que depende de las variaciones de precios nacionales e internacionales”, puntualizó Oberschelp.

En 1981 se instalaron en el país, ensayos de Pinus elliottii, a partir de semillas provenientes de Georgia y Florida, Estados Unidos que, posteriormente, se transformaron en huertos semilleros.

El único huerto semillero del INTA de Pinus elliottii se encuentra en la Estación Experimental Agropecuaria Concordia del INTA y fue habilitado en el año 1998, con individuos seleccionados por su mayor producción de resina.  

Oberschelp comentó: “Este huerto es el único de este tipo que dispone INTA en Argentina, se cosecha desde el año 1998, y lleva distribuidos más de 1.400 kg de semillas al sector productivo, a través de la cooperadora de la EEA Concordia”.

Por su parte, Leonel Harrand – miembro del Grupo de Mejoramiento Genético Forestal de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Concordia del INTA, de Entre Ríos, puntualizó que, gracias al interés generado por la resina y por las plantaciones de pinos, desde el INTA “se están clonando -injertando- y multiplicando por semilla -o sea produciendo los plantines- los mejores árboles de la población de INTA, para instalar nuevos ensayos y obtener una nueva generación de áreas semillera”.

“Estas actividades son fundamentales para garantizar la disponibilidad de semilla mejorada y la conservación del material genético para futuras generaciones”, indicó Harrand y agregó: “También se destinarán semillas del huerto original para su conservación en el Banco Base de Germoplasma de INTA, contando con un resguardo en caso de que las áreas sean afectadas por eventos extremos, como incendios, sequias o ataques de plagas y/o enfermedades”.

Estas acciones de clonación, multiplicación y conservación del material genético son desarrolladas en conjunto entre varias unidades del INTA como la EEA Concordia, la EEA Bella Vista y la EEA Montecarlo, dentro del Programa Forestales de INTA y apuntan a forjar una apropiada gestión de los Recursos Genéticos Forestales para contribuir con su conservación a largo plazo y al mismo tiempo, brindar un servicio estratégico a las economías de base biológica.

Por otro lado, la producción de resina de pino fortalece al sector forestal ya que genera mano de obra intensiva y la actividad de la resinación es continua a partir del décimo año, brindando la posibilidad de generar empleo formal y permanente. Los mercados internacionales demandan constantemente resina de pino y se estima que, en los próximos años podría haber una demanda muy alta de este subproducto maderero.

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