ROLLOVER

El Tesoro logró colocar $13,2 billones y refinanció vencimientos en una licitación con fuerte demanda por bonos de largo plazo

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Finanzas concretó una nueva licitación de deuda en la que adjudicó instrumentos por un valor efectivo de $13,22 billones, tras recibir ofertas por $14,93 billones. El resultado implicó un rollover del 81,26% sobre los vencimientos que enfrentaba el Tesoro, en una operación que volvió a mostrar un importante interés del mercado por los títulos públicos, aunque sin alcanzar una refinanciación total de los compromisos.

La colocación combinó instrumentos a tasa fija, bonos ajustados por inflación (CER), títulos vinculados a la tasa TAMAR, bonos duales CER/TAMAR, instrumentos dólar linked y deuda denominada directamente en dólares estadounidenses. La estrategia del Ministerio de Economía volvió a apuntar a diversificar las alternativas de financiamiento y extender los plazos de vencimiento, consolidando la curva de deuda en moneda local.

Uno de los datos más relevantes fue el marcado interés de los inversores por los bonos de mayor duración. El instrumento con mayor volumen adjudicado fue la nueva Lecap con vencimiento el 13 de noviembre de 2026, que captó $4,18 billones con una tasa efectiva mensual del 2,10%, equivalente a una Tasa Interna de Retorno Efectiva Anual (TIREA) del 28,32%.

Sin embargo, el mayor protagonismo volvió a concentrarse en los instrumentos indexados. El bono dual CER/TAMAR con vencimiento en diciembre de 2029 absorbió $3,77 billones, mientras que el nuevo bono a tasa TAMAR con vencimiento en julio de 2027 obtuvo colocaciones por $2,43 billones. A ellos se sumaron tres emisiones ajustadas por CER con vencimientos entre 2027 y 2028 que, en conjunto, captaron más de $2,1 billones.

La preferencia por este tipo de activos refleja que una parte importante del mercado continúa buscando cobertura frente a la evolución futura de la inflación y de las tasas de interés, aun cuando el Gobierno sostiene que el proceso de desinflación continuará durante los próximos meses.

En el segmento vinculado al tipo de cambio, el Tesoro adjudicó aproximadamente $694.000 millones equivalentes mediante dos títulos dólar linked con vencimientos en agosto de 2026 y diciembre de 2028, instrumentos que permiten a los inversores protegerse frente a eventuales movimientos del dólar oficial.

Por otra parte, el Gobierno volvió a salir al mercado internacional de deuda en moneda dura mediante la reapertura del Bonar 2028 (AO28). En esta licitación recibió ofertas por USD 527 millones y finalmente adjudicó USD 257 millones de valor efectivo, equivalentes a un Valor Nominal Original (VNO) de USD 266 millones, con un rendimiento del 7,83% anual y una tasa nominal del 7,56%.

La demanda superó ampliamente el monto finalmente adjudicado, por lo que se aplicó un fuerte prorrateo sobre las ofertas presentadas al precio de corte, fijado en USD 967 por cada USD 1.000 de valor nominal. Además, la Secretaría de Finanzas anunció que el próximo lunes realizará una segunda vuelta exclusivamente para el AO28, por hasta USD 100 millones adicionales, manteniendo el mismo precio de corte.

Desde la perspectiva financiera, la licitación vuelve a mostrar que el Tesoro mantiene acceso al mercado doméstico de deuda pese a no alcanzar un rollover pleno. La decisión de refinanciar poco más del 81% de los vencimientos implica que el resto podrá cubrirse con parte de la liquidez acumulada por el Gobierno, una estrategia que el equipo económico viene utilizando en los últimos meses para administrar el perfil de vencimientos sin incrementar significativamente el stock de deuda.

Al mismo tiempo, la composición de la demanda ofrece una señal relevante sobre las expectativas del mercado. Mientras los títulos a tasa fija continúan encontrando compradores, la mayor concentración de colocaciones en instrumentos indexados por inflación o vinculados a tasas variables refleja que los inversores todavía privilegian mecanismos de cobertura ante un escenario macroeconómico que, aunque muestra señales de estabilización, continúa transitando un proceso de normalización.

Para el Ministerio de Economía, la continuidad de licitaciones con elevados niveles de participación constituye un componente central de la estrategia de financiamiento del Tesoro, en un esquema que busca sostener el equilibrio fiscal sin recurrir a la emisión monetaria del Banco Central y consolidar un mercado de deuda en pesos cada vez más profundo.

Compartí esta noticia !

Economía absorbe pesos y capta otros US$350 millones para reforzar el pago de deuda

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Economía cerró la última licitación de mayo con un doble objetivo cumplido: refinanció más deuda de la que vencía y consiguió nuevos dólares para afrontar compromisos financieros de mitad de año. La Secretaría de Finanzas adjudicó instrumentos por $12,57 billones frente a vencimientos estimados en torno a $11 billones, alcanzando un rollover de 114,36%, mientras captó otros US$350 millones mediante bonos soberanos en moneda estadounidense.

La señal política y financiera no pasó inadvertida. El equipo económico volvió a ratificar la estrategia impulsada por el presidente Javier Milei: retirar liquidez del sistema para sostener el proceso de desaceleración inflacionaria y evitar presiones cambiarias en un contexto de fuerte necesidad de financiamiento.

Según informó la Secretaría de Finanzas, se recibieron ofertas totales por $16,14 billones y finalmente se adjudicaron $12,57 billones. El resultado permitió cubrir la totalidad de los vencimientos y absorber excedentes, evitando que nuevos pesos quedaran circulando en la economía.

La operación consolida una lógica que el Gobierno viene sosteniendo desde comienzos de año: priorizar el orden monetario incluso a costa de mantener tasas elevadas y restringir liquidez.

La mayor demanda de inversores se concentró en instrumentos de corto plazo y en bonos a tasa fija o vinculados a la tasa TAMAR. Desde Portfolio Personal Inversiones señalaron que la licitación mostró “una duration algo más moderada que las anteriores y una fuerte concentración en instrumentos a tasa fija y TAMAR”.

La principal colocación en pesos fue una letra capitalizable con vencimiento en septiembre de 2026, por $5,16 billones, con una tasa efectiva mensual de 1,99% y una TIREA de 26,68%.

También hubo fuerte participación en bonos ajustados por CER y en instrumentos dólar linked, una señal de que parte del mercado sigue buscando cobertura ante posibles movimientos inflacionarios o cambiarios.

El Gobierno sumó dólares para enfrentar vencimientos

La otra lectura relevante de la licitación estuvo en el financiamiento en moneda dura. Economía adjudicó US$200 millones del BONAR 2027 (AO27) y otros US$150 millones del BONAR 2028 (AO28), captando en total US$350 millones.

En el caso del AO27, que vence en octubre de 2027, la tasa adjudicada fue de 5,12% TIREA. Para el AO28, con vencimiento en 2028, la tasa escaló a 8,49%.

El objetivo inmediato es fortalecer depósitos y liquidez en dólares antes del próximo gran vencimiento de deuda soberana, estimado en aproximadamente US$4.300 millones para mitad de año.

El dato político es relevante porque el Gobierno continúa recurriendo al mercado para obtener financiamiento sin acudir a emisión monetaria directa ni mecanismos extraordinarios del Banco Central.

La estructura de la licitación mostró un mercado financiero que sigue privilegiando instrumentos de cobertura y horizontes relativamente cortos.

Las letras dólar linked adjudicaron $0,75 billones para vencimiento en julio de 2026 y $1,06 billones para marzo de 2027, ambas con tasas reales positivas.

Mientras tanto, el bono atado a TAMAR con vencimiento en 2028 absorbió $3,76 billones, reflejando que los inversores todavía exigen mecanismos que protejan rendimientos frente a la volatilidad financiera.

La estrategia oficial mantiene una tensión de fondo: absorber pesos ayuda a contener inflación y tipo de cambio, pero también sostiene un esquema de tasas elevadas que encarece el crédito y restringe actividad económica.

Disciplina monetaria y señal al mercado

El resultado de la licitación fortalece la narrativa oficial de disciplina fiscal y monetaria. El Gobierno logra mostrar capacidad de refinanciamiento en moneda local y acceso parcial al financiamiento en dólares sin recurrir a organismos multilaterales ni emisión extraordinaria.

Al mismo tiempo, la elevada demanda por cobertura cambiaria y bonos ajustados expone que el mercado todavía mantiene cautela sobre la estabilidad de mediano plazo.

La segunda vuelta prevista para los BONAR 2027 y 2028 permitirá medir si el apetito financiero se sostiene en las próximas horas y cuánto margen adicional consigue acumular el Tesoro antes de los vencimientos de junio.

La licitación mostró que el Gobierno conserva capacidad de financiamiento en el mercado local y todavía logra captar dólares para sostener sus compromisos externos. Sin embargo, el equilibrio sigue dependiendo de variables delicadas: inflación, demanda de pesos, tasas reales y confianza financiera.

La próxima prueba será verificar si la estrategia de absorción monetaria logra sostener estabilidad sin profundizar la desaceleración económica que ya empieza a reflejarse en varios indicadores de actividad y consumo.

Compartí esta noticia !

Blindaje financiero: el Tesoro logra un rollover del 110%

Compartí esta noticia !

En la primera licitación de deuda de mayo, el Gobierno colocó USD 300 millones en los bonos en dólares AO27 y AO28, que forman parte de la estrategia oficial para pagar los vencimientos de deuda de julio por 4.300 millones de dólares. En cuanto a los títulos en pesos, la Secretaría de Finanzas de la Nación adjudicó un total de $10,71 billones, tras recibir ofertas por $14,40 billones, lo que representa un rollover del 110% respecto de los vencimientos previstos para la fecha.

Los resultados de la licitación de este miércoles revelan un mercado que, aunque convalidó tasas reales positivas en el tramo corto, busca desesperadamente protección en activos ajustables. Con ofertas recibidas por $14,40 billones, el Tesoro decidió adjudicar solo el 74% de lo ofrecido, priorizando la sostenibilidad de la tasa de corte sobre el volumen. La señal es clara: el Gobierno central busca absorber el excedente de pesos para mitigar la presión inflacionaria, pero al hacerlo, establece un “crowding out” (desplazamiento) que encarece el financiamiento para las pymes madereras y yerbateras que buscan capital de trabajo fuera del sistema de subsidios provinciales.

Análisis de instrumentos y el termómetro de las tasas

La composición de la adjudicación muestra un giro hacia la deuda de mediano plazo y la indexación, factores que el tomador de decisiones en el NEA debe monitorear para sus proyecciones de inversión:

LECAP (Tasa Fija): Se colocaron $4,48 billones con vencimiento a septiembre de 2026. La TEM de corte del 2,09% (TIREA del 28,14%) actúa como el nuevo benchmark para los plazos fijos y, por ende, para las tasas de descubierto bancario en la región.

Ajuste por CER y Duales: Se adjudicaron instrumentos por más de $5,6 billones (incluyendo los nuevos Bonos Duales 2028 y 2029). Esto confirma que el mercado aún desconfía de la convergencia inflacionaria veloz y exige cláusulas de protección (CER o TAMAR) para plazos que superen los 24 meses.

Apuesta al Dólar: La reapertura de los bonos AO27 y AO28 (Hard Dólar) captó USD 295 millones con tasas de hasta el 8,55% (TIREA). La fuerte demanda en este segmento refleja la necesidad del sector exportador de calzar sus pasivos con sus flujos de divisas.

Contexto Regional: El impacto en la frontera y el comercio

A diferencia de la Pampa Húmeda, donde la liquidación de cosecha gruesa aporta fluidez, en Misiones la restricción crediticia golpea sobre una estructura de costos condicionada por el flete y las asimetrías fronterizas.

Cuando el Tesoro Nacional absorbe liquidez a estas tasas, los bancos regionales tienden a endurecer los requisitos para el crédito al consumo. Para el comercio posadeño, esto se traduce en una menor velocidad de rotación de stock en bienes durables, ya que el financiamiento con tarjeta de crédito suele indexarse siguiendo la curva de las LECAP. Además, una tasa real atractiva en pesos desalienta parcialmente la fuga hacia el dólar blue o el real, estabilizando temporalmente el consumo local frente a la competencia de Encarnación o Foz do Iguaçu.

Impactos Clave para el Sector Productivo

Costo de Capital: El piso de la tasa de interés se estabiliza en torno al 2,1% mensual; cualquier proyecto de inversión en secaderos o aserraderos deberá arrojar una rentabilidad superior para ser viable frente al costo de oportunidad financiero.

Cobertura Exportadora: La disponibilidad de instrumentos Dólar Linked al 5,11% TIREA ofrece una ventana de cobertura para los exportadores de té y madera ante posibles correcciones del tipo de cambio oficial.

Liquidez Bancaria: El rollover del 110% implica que el Tesoro retira $710.000 millones netos del mercado, lo que reducirá la oferta de créditos personales en el corto plazo.

La “segunda vuelta” de este jueves para los bonos en dólares (AO27 y AO28) por otros USD 200 millones será el termómetro definitivo del apetito por riesgo argentino. Si la demanda se mantiene firme, el Gobierno nacional tendrá aire para sostener el esquema de crawling peg sin sobresaltos inmediatos, factor decisivo para el costo de los insumos importados de la industria maderera misionera.

El Tesoro logra un rollover del 110% by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

El Gobierno logra rollover del 102% y capta US$700 millones en una licitación clave del Tesoro

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional consiguió este martes renovar más deuda de la que vencía y captar divisas en una licitación del Tesoro que buscaba despejar tensiones de corto plazo. Según informó la Secretaría de Finanzas, se adjudicaron $8,11 billones frente a compromisos por $7,9 billones, lo que implicó un rollover del 102,15%, además de obtener unos US$700 millones mediante bonos en dólares.

El dato no es menor. En un contexto de ajuste fiscal, desinflación en curso y necesidades de financiamiento, el resultado funciona como una señal de respaldo del mercado a la estrategia económica oficial.

Deuda, tasas y necesidad de dólares

La operación se da en un escenario donde el Gobierno intenta sostener el equilibrio fiscal sin recurrir a emisión monetaria. El rollover por encima del 100% indica que no solo cubrió vencimientos, sino que consiguió financiamiento adicional, lo que reduce presión sobre el Banco Central.

Al mismo tiempo, la captación de divisas aparece alineada con obligaciones inmediatas. Parte de esos fondos se utilizarían para afrontar un pago cercano al Fondo Monetario Internacional, estimado en torno a US$800 millones según lo informado.

Qué instrumentos colocó el Tesoro

La licitación combinó deuda en pesos y en dólares, con fuerte presencia de instrumentos de corto plazo.

Más del 60% del total se concentró en letras capitalizables (Lecap), que absorbieron cerca de $4,94 billones con tasas mensuales en torno al 2,10%. También se colocaron bonos ajustados por inflación (CER) por $1,04 billones y títulos vinculados a la tasa TAMAR por $1,03 billones.

A eso se sumaron instrumentos dólar linked por $0,16 billones y un bono dual (CER/TAMAR) por $0,95 billones con vencimiento en 2029.

En moneda dura, el Tesoro emitió dos bonos bajo legislación local: uno a 2027 por US$350 millones con una tasa cercana al 5,16% y otro a 2028 por el mismo monto con rendimiento en torno al 8,77%. Ambas colocaciones explican la captación total de US$700 millones.

El resultado refuerza la posición del Ministerio de Economía en un momento donde la consistencia del programa depende de sostener financiamiento sin sobresaltos. Lograr rollover positivo y acceso a dólares permite ganar tiempo y reducir urgencias.

Sin embargo, la señal es acotada. La dependencia de colocaciones frecuentes y tasas que aún reflejan riesgo marcan que el proceso sigue en transición. El mercado acompaña, pero con condiciones.

Alivio de corto plazo

La operación aporta aire en dos frentes. Por un lado, evita que el Gobierno tenga que recurrir a emisión para cubrir vencimientos en pesos. Por otro, suma reservas en dólares en la antesala de pagos externos.

Esa combinación ayuda a sostener expectativas de estabilidad, un factor clave para contener la inflación y dar previsibilidad a decisiones de inversión.

Compartí esta noticia !

Deuda: el Gobierno capta $9,92 billones y reordena vencimientos en una licitación clave del Tesoro

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional logró adjudicar $9,92 billones en la última licitación de deuda del Tesoro realizada el 15 de abril, en una operación que combinó emisión de nuevos instrumentos, reaperturas y un canje de títulos para extender vencimientos. La decisión, instrumentada bajo las Resoluciones Conjunta 20/2026 y 21/2026, no solo buscó captar liquidez sino también reconfigurar el perfil de deuda en un contexto donde el manejo de los plazos se vuelve tan relevante como el volumen colocado.

El dato central es doble: por un lado, la demanda superó los $11,80 billones en instrumentos en pesos y dólar linked, lo que permitió seleccionar ofertas por debajo del total ofertado; por otro, el Tesoro avanzó con una conversión significativa de títulos con vencimientos en 2026 y 2027 hacia papeles más largos. En paralelo, se adjudicaron USD 295,57 millones en bonos en dólares, con una segunda vuelta prevista para el 16 de abril.

La señal es clara: el equipo económico busca sostener el financiamiento en el mercado local mientras descomprime vencimientos inmediatos. Pero el equilibrio no es lineal. Economía le sacó liquidez al mercado, al absorber más pesos de los que necesitaba para el próximo viernes (cuando se realice la liquidación). Esto se enmarca en la necesidad de “sacar todos los pesos de la calle hasta que colapse el índice de inflación”, tal como anunció el presidente Javier Milei durante su paso por el Summit 2026 de AmCham (Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina).

Financiamiento y tasas: entre la liquidez y el costo

La licitación mostró un menú amplio de instrumentos, con fuerte concentración en pesos. La nueva letra capitalizable a agosto de 2026 absorbió $4,44 billones con una tasa efectiva mensual de 2,00% (TIREA 26,82%), mientras que los bonos ajustados por CER y los atados a tasa TAMAR también captaron volumen relevante.

Los instrumentos a tasa variable (TAMAR) marcaron rendimientos elevados, con TIREA superiores al 33%, lo que expone el costo implícito de sostener la demanda en un contexto de tasas reales positivas. A la vez, los bonos CER a 2028 y 2029 consolidan la estrategia de indexación como ancla para los inversores.

En el tramo dólar linked, el Tesoro adjudicó la totalidad de las ofertas (USD 458 millones), reflejando interés por cobertura cambiaria aun con precios por debajo de la par (USD 835,50 por cada 1.000).

En el segmento en dólares, la licitación de BONAR 2027 y 2028 mostró un recorte significativo vía prorrateo: se adjudicaron USD 296 millones sobre USD 741 millones ofertados. La decisión de limitar la colocación sugiere una administración selectiva del endeudamiento en moneda dura.

Conversión de deuda: patear vencimientos sin ruido

El otro eje de la operación fue la conversión de títulos próximos a vencer. Con 133 ofertas recibidas, el Tesoro logró canjear bonos como el TZXD6, TZXM7 y el dual TTS26 por instrumentos con vencimiento en 2028.

El volumen más significativo se concentró en la Opción 1: se adjudicaron $14,42 billones en el BONCER TZXM8, lo que implicó rescatar $4,74 billones del bono con vencimiento en diciembre de 2026. A esto se suman otras conversiones menores y la emisión de un nuevo bono TAMAR a febrero de 2028.

La lógica es explícita: reducir presión en el corto plazo y trasladar compromisos hacia adelante. El marco legal que habilita estas operaciones —especialmente el decreto 846/2024— permite incluso suscripciones en especie, lo que amplía el margen operativo del Tesoro.

Respaldo del mercado, pero a un precio

El resultado exhibe un dato político clave: el Gobierno mantiene acceso al financiamiento en el mercado doméstico, con un nivel de ofertas que supera ampliamente lo adjudicado. Esa relación sugiere confianza relativa de los inversores en la continuidad del programa financiero.

Sin embargo, ese respaldo no es gratuito. Las tasas elevadas en instrumentos variables y la indexación creciente implican compromisos futuros más exigentes. El Tesoro consigue rollover y financiamiento adicional, pero consolida una estructura de deuda sensible a tasas e inflación.

Al mismo tiempo, la decisión de acotar la colocación en dólares marca un límite: el endeudamiento en moneda extranjera sigue siendo administrado con cautela, probablemente para evitar señales de vulnerabilidad externa.

Un equilibrio en construcción

La operación del 15 de abril combina tres movimientos simultáneos: captar pesos, ofrecer cobertura (CER y dólar linked) y estirar vencimientos. Es una arquitectura que busca estabilidad en el corto plazo sin resignar margen de maniobra.

La próxima señal será la segunda vuelta de la licitación en dólares y, más importante aún, la capacidad de sostener este nivel de demanda en futuras colocaciones. El calendario de vencimientos no se detiene y el costo financiero empieza a acumularse.

En ese contexto, el interrogante no es solo si el Tesoro logra financiarse, sino a qué precio y con qué composición de riesgo hacia adelante.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin