SANTA CATARINA

Santa Catarina, a punto de convertirse en el tercer estado más rico de Brasil

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Resultados positivos de empleo y movimiento económico deberían confirmar a Santa Catarina como el tercer estado más rico de Brasil al final de este año, considerando el PIB per cápita. 

Santa Catarina, uno de los estados fronterizos con Misiones, desplazará así a Río de Janeiro, que actualmente ocupa ese puesto. 

Esa confirmación vendrá con la divulgación del Producto Interno Bruto (PIB) de los estados, que suele hacer el IBGE en noviembre. 

Los datos son retroactivos a dos años -en este caso, 2020- y en esta ocasión incluirán el periodo de la pandemia.

Actualmente, según el PIB per cápita de 2019, divulgado por el IBGE a fines del año pasado, Santa Catarina es el cuarto estado más rico de Brasil. 

El PIB por habitante es de R$ 45.118,41 (apróximadamente 1.714.499,58 pesos), un poco por detrás de Río de Janeiro, que es de R$ 45.174,08. 

El Distrito Federal lidera el ranking, con un PIB per cápita de R$ 90.742,75, seguido de São Paulo con R$ 51.140,82.

Entre las dos últimas divulgaciones del PIB per cápita, SC ya había reducido la diferencia con São Paulo y Río de Janeiro. 

En los datos de 2018 (publicados en 2020), el PIB por habitante de Santa Catarina estaba BRL 8.179 y BRL 3.860 por debajo de estos dos estados, respectivamente. 

En 2019, SC redujo la diferencia con SP, que quedó en R$ 6.022, y tocó a RJ, con solo R$ 55 separando los estados de Río de Janeiro y Santa Catarina en el análisis del PIB per cápita.

Para 2020 y 2021, la confirmación de la tasa de desempleo de Santa Catarina como la más baja del país, según el IBGE, debería ayudar en el ranking. 

Con menos de la mitad de la población de RJ, Santa Catarina generó 203 mil empleos formales en los últimos dos años, en medio de la pandemia.

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El trigo transgénico avanza sobre miles de hectáreas en Argentina, mientras Brasil demora su aprobación

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Por Lucía Guadagno, agencia Tierra Viva. Brasil volvió a postergar, este jueves, la aprobación del trigo transgénico HB4, desarrollado por la empresa argentina Bioceres. La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad de ese país (CTNBio) comunicó que el tema no fue tratado en su reunión ordinaria porque esperan información solicitada a la empresa. Mientras Brasil no lo apruebe, el trigo HB4 no puede comercializarse en la Argentina, pero sí puede ser cultivado y acopiado. Así lo dispuso el gobierno de Alberto Fernández en octubre pasado, cuando, pese al fuerte rechazo local —desde cámaras de acopiadores hasta científicos y organizaciones socioambientales—, autorizó su cultivo. Pero condicionó su comercialización a la aprobación en Brasil, principal importador del cereal.

El trigo HB4, desarrollado por la empresa argentina Bioceres junto con la multinacional francesa Florimond Desprez, es un cultivo modificado genéticamente para ser tolerante a la sequía y resistente al herbicida glufosinato de amonio, un veneno más tóxico que el glifosato.

El año pasado, se sembraron en Argentina unas 6000 hectáreas de trigo HB4, de acuerdo a lo que informó Bioceres. Como resultado, se estima que a fines del año pasado se cosecharon y acopiaron unas 17.000 toneladas. Este año, volvió a sembrarse en Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Santiago del Estero, de acuerdo a lo que publicita la empresa en sus redes sociales. También anunciaron su cultivo en el Noreste argentino. No hay precisiones sobre la cantidad de hectáreas ni los lugares de acopio. El Ministerio de Agricultura de la Nación no respondió a las consultas sobre este tema. Tampoco Bioceres.

La situación preocupa por el riesgo de que el trigo transgénico contamine al resto de los trigos, algo que en la naturaleza es imposible de controlar y, además, es irreversible. Así lo advierten especialistas, organizaciones sociales y la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales, que ya presentaron demandas en juzgados federales y provinciales.

La contaminación de un cultivo a otro se produce por fecundación cruzada (uno no transgénico se cruza con uno que sí lo es) o por mezcla de semillas. En el caso del trigo, lo más común es que se produzca al mezclarse las semillas durante la cosecha (porque se utilizan las mismas máquinas para distintos cultivos), en el transporte o en el acopio. Aves y ratones, entre otros animales, también contribuyen a la contaminación al llevar semillas de un campo a otro. “Eso ya pasó con los otros cultivos transgénicos. No hay manera de controlarlo”, afirma el investigador brasileño Rubens Nodari, del programa de Graduados en Recursos Genéticos Vegetales de la Universidad Federal de Santa Catarina.

Trigo transgenico
Foto: Subcoop

Un transgénico nuevo y muy cuestionado

Hasta el momento, ninguna multinacional del agronegocio había conseguido que se apruebe un trigo transgénico. Esto se debe al fuerte rechazo por parte de los consumidores a nivel mundial a alimentarse con harina transgénica y sus derivados. Por eso es que las cámaras de acopiadores y de la industria molinera, tanto en Brasil como en la Argentina, pusieron el grito en el cielo al conocer la noticia el año pasado.

La Asociación Brasilera de la Industria del Trigo (Abitrigo) reiteró esta semana su oposición a comprar trigo transgénico y advirtió que, en caso de que la CTNBio lo apruebe, apelarán la decisión ante el Consejo Nacional de Bioseguridad, un órgano político que depende del presidente Jair Bolsonaro. “Con fuerte oposición de los sectores empresariales (especialmente de la cadena de producción de trigo), de la sociedad civil y los consumidores brasileños, la liberación en Brasil todavía incurre en numerosos cuestionamientos y evaluaciones insuficientes sobre los impactos del trigo modificado genéticamente para la salud humana, animal y de la biodiversidad, además de sus impactos socioeconómicos”, afirmó el lunes pasado Rubens Barbosa, actual presidente de Abitrigo y ex embajador brasileño en Inglaterra y Estados Unidos.

Días antes, el Ministerio Público brasileño, junto con el Foro Catarinense de Combate a los Impactos de los Agrotóxicos y Transgénicos, presentaron un oficio ante la CTNBio en el que exigieron que se haga pública la información que se solicitó a Bioceres, que se realicen nuevas audiencias públicas y que se suspenda el proceso de aprobación del trigo transgénico hasta que se hayan hecho todos los estudios necesarios sobre los impactos ambientales y en la salud.

En la Argentina, la Federación de Acopiadores espera que el juzgado Contencioso Administrativo Federal 10 resuelva el recurso de amparo presentado el año pasado para evitar que se cultive trigo transgénico en el país.

Han dejado en manos de Bioceres el cuidado y el control sin prueba alguna. Se han jugado a que Brasil iba a aprobar el trigo transgénico y que automáticamente eso disparaba la comercialización. Eso no pasó. Y ahora nos encontramos con miles de toneladas con un riesgo importantísimo de contaminar al resto del trigo argentino. Y de que tengamos que vender ese trigo como forraje”, advirtió Fernando Rivara, presidente de la Federación. “Ningún país del mundo está comprando trigo transgénico”, enfatizó. Temen que el trigo HB4 se cuele en los contenedores y que, al ser detectado en los países de destino, se rechace toda la carga.

Uruguay tampoco aprobó el trigo HB4. Sólo autorizó su uso para “ensayos de investigación a campo bajo condiciones controladas de bioseguridad”. Entre los motivos, mencionan la presencia de un gen que confiere resistencia a antibióticos, algo que no está presente de manera natural en el trigo sino que es producto de la modificación genética. En este sentido, remarcan que siguen la posición de la autoridad alimentaria reguladora europea (EFSA), que tampoco autoriza la comercialización de cultivos que contengan ese gen de resistencia a antibióticos.

Ausencia de estudios independientes y dudosas aprobaciones

Tanto en la Argentina como en Brasil los transgénicos se aprueban a espaldas de la ciudadanía, con los informes que presentan las mismas empresas que piden los permisos y luego comercializan esos productos. En la mayoría de los casos, como en el trigo HB4, son estudios de corto plazo, que no sirven para detectar daños en la salud ni los impactos en el ambiente. Los Estados no hacen estudios propios, por lo que no pueden garantizar a la población que los transgénicos que liberan sean seguros.

Así lo advirtió en 2019 un informe de la Auditoría General de la Nación: “Argentina no cuenta con un marco de referencia teórico-metodológico para garantizar el uso seguro y sustentable de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados) acorde a lo estipulado en el plano nacional en el principio precautorio establecido en la Ley 25.675 (Ley General del Ambiente, artículo 14º)”. Y agrega: “La Comisión Nacional de Biotecnología (Conabia) no realiza análisis experimentales sobre los materiales a aprobar (…). Las evaluaciones de riesgo ambiental son de tipo documental, realizadas en base a la información técnico científica remitida por el solicitante a modo de declaración jurada.”

Un modelo con más agrotóxicos

El trigo HB4 de Bioceres también es rechazado porque implica el uso de un herbicida más tóxico que el glifosato, el glufosinato de amonio. Si bien el trigo convencional hoy ya se fumiga con pesticidas, este transgénico sumaría el uso de uno más potente.

El glufosinato de amonio está ampliamente cuestionado y prohibido en muchos países por su alta toxicidad aguda y sus efectos teratogénicos, neurotóxicos, genotóxicos y alteradores de la colinesterasa”, advierte la campaña “¡Con nuestro pan no!”, a la que adhieren cientos de organizaciones de América Latina. “Además de ser un herbicida, tiene propiedades insecticidas. Es altamente tóxico para organismos benéficos (…) y puede incrementar la susceptibilidad de la planta a enfermedades, con el consecuente aumento en el uso y dependencia de agrotóxicos.”

En octubre pasado, más de mil investigadoras e investigadores del Conicet y de universidades públicas de la Argentina rechazaron la aprobación del trigo HB4 y advirtieron sobre los riesgos para la salud y el ambiente.

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Brasil tiene el tres por ciento de población mundial pero el 10% de muertos por Covid

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Brasil, con sus 210 millones de habitantes, cuenta con poco menos del 3 % de la población mundial, pero, como uno de los epicentros globales de la pandemia de la covid-19, acumula el 10,3 % de los muertos por coronavirus en todo el mundo y el 9,5 % del total de contagiados.

Las cifras forman parte de un boletín de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de investigación médica de América Latina y vinculada al Ministerio de Salud, para mostrar que Brasil vive “el peor escenario desde el inicio de la pandemia”, publicó un reporte de la agencia EFE.

De acuerdo con el boletín del Observatorio Covid-19 de la Fiocruz, Brasil se encuentra entre los países con peores indicadores al cumplirse este jueves un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la epidemia de la covid se había convertido en una pandemia global.

Sin embargo, y contra toda lógica, el presidente Jair Bolsonaro aseguró este jueves que “Brasil fue un ejemplo para el mundo” en la lucha contra la pandemia.

El presidente hizo un balance positivo de su gestión y destacó que Brasil lanzó el “mayor programa social del mundo”, con ayudas de emergencia que beneficiaron a más de 60 millones de personas y que el país ya puso diez millones de vacunas, “más que la población de Israel”, presumió.

Pero Brasil tiene más de 212 millones de habitantes y el porcentaje de personas vacunadas con las dos dosis es del 1,36 por ciento de la población (2,8 millones de personas), mientras que Israel ya inmunizó totalmente al 44,3 por ciento de sus habitantes (3,9 millones de personas), según el recuento de la Universidad John Hopkins.

Siguen los récords negros

Brasil encadenó este jueves dos días consecutivos con más de 2.200 óbitos diarios por covid (2.233 fallecimientos este jueves tras el récord de 2.286 fallecimientos registrados el miércoles), con lo que la epidemia ya deja más de 272.000 muertos y unos 11,2 millones de contagios en el país.

El promedio de muertes en la última semana subió este jueves a las 1.703 diarias y el de contagios a los 69.141 diarios. Las dos medias son récords desde el comienzo de la crisis.

Los elevados promedios en los últimos días ratifican a Brasil como la segunda nación con mayor número de óbitos por Covid en el mundo, tan solo superada por Estados Unidos, y como la tercera en cantidad de contagios, por detrás de Estados Unidos e India.

“Brasil enfrenta el peor escenario desde el inicio de la pandemia y nunca logró una reducción significativa de su curva de transmisión. Por el contrario, como viene siendo alertado por la Fiocruz, los récords de nuevos casos y óbitos vienen siendo superados diariamente, acompañados por una situación de colapso de los sistemas de salud en gran parte del país”, según el boletín.

El centro de investigaciones agregó que la incidencia del Síndrome Respiratoria Aguda Grave se encuentra en niveles elevados en todos los estados del país y con tendencia de aumento en los del sudeste y del sur, los más poblados.

“Entre los registros con resultados positivos para virus respiratorios, el 96,7 % de los casos y el 99,1 % de los óbitos son en consecuencia del nuevo coronavirus”, agrega.

La Fiocruz alertó que el agravamiento de la pandemia tiene al borde del colapso hospitalario a gran parte del país por las elevadas tasas de uso de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) y que algunos estados ya no tienen camas disponibles y sí filas de pacientes esperándolas.

En 20 de los 27 estados del país las tasas de ocupación de las UCIs supera el 80 %, por lo que están en la zona de alerta crítico, y 13 tienen tasas superiores al 90 %.

La Fiocruz afirmó que, ante ese escenario, los especialistas defienden como principal herramienta para frenar la pandemia “medidas más rigurosas de restricción de la circulación y de las actividades no esenciales”.

Varios gobiernos regionales y alcaldías han reimplantado las medidas de distanciamiento social que habían impuesto el año pasado, como confinamientos, cierre de comercios y toques de queda, pero el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insistió este jueves en criticar tales decisiones.

Según el líder de la negacionista ultraderecha brasileña, los confinamientos, por generar desempleo y hambre, tienen un efecto colateral peor que el de la propia pandemia.

El estado de Sao Paulo, el más poblado del país con 46 millones de habitantes y epicentro de la pandemia, con unos 63.000 muertos y 2,1 millones de contagios por Covid, endureció aún más este jueves las medidas restrictivas que se venían aplicando desde una semana atrás y las prorrogó hasta el 30 de marzo.

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Paraná superó los 300 mil contagios y en las fronteras brasileñas con Misiones ya hay más de un millón de casos

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El estado de Paraná superó los 300 mil contagios de coronavirus y ya acumula 6.414 muertos por la enfermedad. En total, son 301.458 contagios con las 1.465 confirmaciones en las últimas 24 horas, que también sumaron 38 fallecidos. De este modo, en las fronteras brasileñas con Misiones, los tres estados acumulan más de un millón de contagios y 17.690 muertes.

El estado con más contagios es Santa Catarina, que está al límite de los 400 mil casos: con 399.691 pacientes, es sin embargo, el distrito con menos muertes de los que se rozan con Misiones, con 4.041. 

En cambio, Río Grande do Sul con 350.569 contagios lleva 7.235 fallecidos y es el distrito con peores indicadores.

Si se suma Paraguay, con 87.920 contagios y 1.853 muertes, las fronteras extranjeras con Misiones acumulan 1.139.638 casos de coronavirus y 37.233 muertes.

Los estados de Santa Catarina y Paraná están con toque de queda para intentar frenar la expansión de casos, lo que tiene en alerta a toda la región. El gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, ratificó que las fronteras con el exterior seguirán cerradas, salvo el planteo de una prueba piloto para el turismo en Puerto Iguazú, protocolo que fue elevado a la Nación.

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¿Por qué mantener cerradas las fronteras? El riesgo de un estrés sanitario en Misiones

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¿Por qué tanto énfasis en mantener las fronteras cerradas? ¿Por qué no se abren las escuelas si tenemos pocos casos? Preguntas que sobrevuelan en las cada vez más relajadas conversaciones cotidianas en Misiones en los últimos días. Para responderlas hay que ir más allá de los 83 contagios de coronavirus, que mantienen a Misiones en la provincia con menor cantidad de casos del país. Sin embargo, lejos de aplanarse la curva, septiembre es el mes con mayor cantidad de contagios, con 29 en 25 días, dejando atrás a meses con escasos aumentos y semanas enteras sin novedad.

El gobernador Oscar Herrera Ahuad y el vice, Carlos Arce, ambos médicos, analizan otros parámetros que van mucho más allá de el número de contagios y que se focalizan en el riesgo potencial para el sistema sanitario de una apertura descontrolada de las fronteras o las reuniones masivas en lugares cerrados como escuelas o discotecas. 

Por eso el comité científico -que encabeza Arce- prácticamente descarta el regreso a clases presenciales en 2020 y brega por mantener el estatus de fronteras bloqueadas. 

“Lo económico va por otro lado”, aclaró Herrera Ahuad en referencia a los diez mil millones de pesos que se retuvieron en el consumo misionero al frenar el éxodo hacia las tierras guaraníes. El comercio minorista es el más beneficiado con 6.500 millones extra de consumo interno potenciado, que se convierte también en un excelente argumento para reclamar a la Nación una política diferencial impositiva para toda Misiones. 

Pero mientras se negocia con Alberto Fernández por la cuestión económica, se mira con lupa el frente sanitario que llegó a septiembre sin estrés, pero que está expuesto a un riesgo que puede hacerse explícito de la noche a la mañana. 

Para una población de 1,3 millones de personas, Misiones tiene 3.626 camas entre el sector público y privado -1.813 en cada uno-, más 2.587 acondicionadas en hospitales de campaña, con 604 camas con gases medicinales y 137 respiradores en UTI

En los hospitales públicos hay solo 162 camas en terapia intensiva, a las que se suman 114 en el sector privado de toda la provincia. Esos son los números que realmente importan, porque son las camas que se necesitarían ante una demanda mayor de contagios. 

El jueves, con apenas un contagiado por coronavirus internado, la capacidad de camas críticas del sistema público estaba ocupada en 48 por ciento

De los tres pacientes internados, solo uno estaba en UTI sin asistencia respiratoria por COVID. Los dos restantes en sala de internación común aislamiento. La ocupación de camas con gases, el mismo día, era del 41 por ciento. ¿Por qué entonces estaban ocupadas casi la mitad de las camas? Accidentes, ACV, infartos u otras patologías que siguen existiendo en paralelo. 

Entonces, de las 162 camas, quedan disponibles poco más de 80, casi el mismo número de contagios que exhibe Misiones. Ochenta camas libres parece ser un número elevado para los números de contagios que se registran, pero cobran otra dimensión si se agrega el elemento fronteras abiertas: Misiones está rodeada por más de 602.620 mil contagios (al sábado a la mañana). Cualquier ingreso descontrolado multiplicaría contagios internos y presionará sobre el sistema sanitario porque, como es de uso común, miles de vecinos paraguayos se atienden en la salud pública misionera -por cualquier patología- e incluso hay acuerdos formales entre los gobiernos de ambas orillas.

Otro dato: cada internado por COVID-19 en sala común, le cuesta al Estado 10.000 por día. Si es en terapia intensiva sin asistencia mecánica respiratoria, 19.700 al día. Con asistencia, el monto se eleva a 23.640. Misiones tiene 1.570 médicos en el sistema público. 

Abrir la frontera implica un riesgo porque los sistemas sanitarios de la región también están sometidos a un enorme estrés. En Paraguay hay 5800 camas, pero solo 729 de UTI, para una población de 7,2 millones de personas. Con una ocupación esta semana que llegó a 92 por ciento (487 internados). De las camas UTI había 101 pacientes con Covid (31 con respiradores).

En Foz do Iguaçu, con una población de 269.447 personas, de las cuáles 6.828 se contagiaron de coronavirus, hay solo 75 camas UTI, de las cuáles al jueves estaban ocupadas, 55. 

Hacia el sur, en Corrientes, hay 300 camas UTI con igual número de respiradores. Hacia el fin de semana había más de 59 internados -41 con Covid- y 294 casos activos de coronavirus, con más de mil contagios. La vecina provincia tenía, en plena pandemia, apenas 38 médicos terapistas en la capital, donde se concentra el sistema de salud. Por eso tuvo que incorporar de urgencia a 70 residentes que se sumaron al plantel. 

La cantidad de camas de unidad de terapia intensiva (UTI) representa un importante dato a seguir como medida de disponibilidad de recursos para la atención de pacientes en centros hospitalarios. Antes de la pandemia, Argentina contaba con 8.584 camas de terapia intensiva. Actualmente, se registran 12.023 camas UTI.

Para analizar este dato, se tienen en cuenta distintas métricas: la cantidad de camas UTI cada 10.000 habitantes, cada 1.000 personas mayores a 65 años y cada 1.000 contagios. Esta última métrica, resulta la más alarmante donde Argentina sólo tiene capacidad para proveer con cuidados intensivos al 3,7% de los contagios, cuando en promedio, se espera que el 5% de los pacientes sean críticos. Aquí aparecerían como más complicadas: Buenos Aires (18 camas UTI cada mil contagiados), Mendoza (21), Jujuy (22), Río Negro (24), Santa Cruz (31) y Santa Fe (37), revela un estudio de la fundación Mediterránea.

En Misiones hay 2,2 camas de UTI para mayores de 65 años, con una población estimada en 300 mil. 

Bajo esta última métrica, Tierra del Fuego (6,7) y Catamarca (6,5) se posicionan como las provincias con mayor capacidad para atender a los adultos mayores de su población, mientras que Mendoza (1,4), Entre Ríos (1,5) y Buenos Aires (1,5) se colocan en la base de este ranking. De hecho, si se considera el Área Metropolitana bonaerense (CABA + Buenos Aires), la razón de 2 camas UTI cada mil adultos mayores se ubica debajo del total del país.

Misiones es una de las pocas provincias que tiene 200 camas cada mil contagios. 

¿Qué pasa cuando se relajan las restricciones?

La cantidad de contagios de coronavirus aumentaron de manera exponencial en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Mendoza y Salta en los últimos días, por lo que las autoridades hacen esfuerzos para evitar el colapso del sistema sanitario y piden a la población que mantenga un riguroso aislamiento en las zonas críticas.

El aumento de casos de coronavirus en Córdoba está vinculado a brotes puntuales por la movilidad social en distintas localidades, eventos clandestinos y otros vinculados a contagios en establecimientos geriátricos. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE), “permanentemente analiza la alternativa de disminuir la circulación social”.

Córdoba registra hasta hoy 22.546 casos positivos de Covid-19, 278 personas fallecidas y 686 internadas, lo que representa un 51,6 % del total de camas críticas de la salud pública y privada.

En Santa Fe, donde se espera el momento más álgido de la pandemia para inicios de octubre, la curva de contagios se mantiene en alza desde inicios de este mes, que empezó con 600/700 casos diarios y en los últimos días llegó a superar los 1500.

También, en los últimos días creció la incidencia de la ciudad de Santa Fe, que salió de una larga etapa de tranquilidad y en las últimas jornadas viene superando los 100 casos diarios, con un pico este martes de 146.

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