Sector energético

YPF consiguió US$ 550 millones al 8,1% y marcó su tasa más baja en nueve años

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YPF concretó con éxito la reapertura de su Obligación Negociable YM34, por un monto total de US$ 550 millones, a una tasa del 8,1% anual y con vencimiento en 2034, marcando la tasa más baja obtenida por la compañía en los últimos nueve años para una operación de este tipo. La colocación permitió mejorar el perfil de vencimientos, extender la vida promedio de la deuda y reducir el costo financiero, en un contexto de renovado apetito por activos argentinos en los mercados internacionales.

La operación registró una demanda superior a los US$ 1.400 millones, más de dos veces y media el monto adjudicado, lo que ratificó la confianza de inversores locales e internacionales en la estrategia financiera de la petrolera y en el desempeño del sector energético argentino.

Demanda récord y consolidación de la curva en dólares

Según se informó, el fuerte acompañamiento de inversores locales y de fondos internacionales de real money permitió ampliar el tamaño de la emisión, que originalmente estaba prevista en US$ 300 millones, hasta alcanzar los US$ 550 millones, manteniendo una tasa considerada competitiva en el contexto actual.

“El fuerte acompañamiento de inversores locales y de fondos internacionales de real money permitió incrementar el tamaño de la emisión desde los u$s300 millones iniciales hasta u$s550 millones, a una tasa competitiva para la compañía en el contexto actual”, señaló Juan Barros Moss, Director Advisory & Capital Markets en Balanz.

Con esta reapertura, el bono YM34 pasa a contar con un monto total en circulación de US$ 1.650 millones, considerando que el resto había sido emitido en enero de 2025. De acuerdo con el análisis de mercado, este volumen lo posiciona como uno de los instrumentos más líquidos de su segmento, lo que debería contribuir a una mejor dinámica de negociación en el mercado secundario y a una mayor participación de inversores institucionales.

Para Barros Moss, “la operación consolida la curva de YPF en dólares y refuerza su acceso al mercado internacional, en un momento donde el apetito por crédito argentino vuelve a mostrar señales constructivas”.

El sector energético lidera el acceso al financiamiento externo

La colocación de YPF se inscribe en un boom de emisiones de Obligaciones Negociables del sector energético, que volvió a liderar el acceso al financiamiento en los mercados internacionales de deuda. Tras una primera ola posterior a las elecciones de octubre, el inicio de 2026 estuvo marcado por nuevas salidas al mercado.

En lo que va del año, se destacaron colocaciones como las de PAE por US$ 375 millones, Telecom por US$ 600 millones y Banco Macro por US$ 400 millones. En términos agregados, entre empresas privadas, el Estado nacional y las provincias se colocaron cerca de US$ 8.000 millones en los últimos tres meses, con vencimientos que van de dos a diez años y tasas promedio en dólares de entre 8% y 9% anual.

Más de la mitad de ese financiamiento fue adjudicado por empresas del sector energético, en particular aquellas vinculadas a la producción y transporte de petróleo y gas, con fuerte presencia en Vaca Muerta. Entre las compañías que concentran mayor atractivo para los inversores se encuentran YPF, Vista Energy, Pampa Energía, PAE, Pluspetrol, Tecpetrol y Oldelval.

Impacto financiero

Desde el punto de vista financiero, la operación fortalece la posición de YPF en los mercados internacionales, mejora su estructura de pasivos y reduce el riesgo de refinanciación, en un escenario donde el costo del crédito sigue siendo una variable crítica para las empresas argentinas.

A nivel institucional, la elevada demanda y la compresión de tasa refuerzan el rol del sector energético como principal puerta de acceso al financiamiento externo, en un contexto de gradual normalización del mercado de deuda corporativa y creciente interés por proyectos asociados al desarrollo hidrocarburífero.

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Récord petrolero, la producción alcanzó 868.712 barriles diarios en diciembre

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Argentina alcanzó en diciembre de 2025 el mayor nivel de producción de petróleo de su historia, con 868.712 barriles diarios, lo que implicó un crecimiento interanual de 14,8% y una suba intermensual de 2,3%, según informó la Secretaría de Energía. El salto productivo no solo marca un hito para el sector hidrocarburífero, sino que tuvo un impacto directo en la balanza de dólares, que registró un superávit de US$ 893 millones en el último mes del año, reforzando el frente externo y la disponibilidad de divisas.

Un máximo histórico impulsado por inversión y reglas de juego claras

Argentina tuvo en diciembre el mejor mes de su historia en producción de petróleo: 868.712 barriles por día”, destacó la Secretaría de Energía en un posteo oficial. El registro consolidó una tendencia de crecimiento sostenido y posicionó al país en un nuevo escalón productivo, con efectos económicos e institucionales relevantes.

Desde el área energética subrayaron que el resultado se explica por un esquema basado en reglas claras, inversión privada y un Estado que ordena y deja producir, una combinación que permitió transformar recursos naturales en crecimiento económico, empleo y generación de divisas. La mejora interanual del 14,8% y el avance del 2,3% respecto de noviembre reflejan una dinámica de expansión que impacta sobre toda la cadena de valor energética.

Impacto en la balanza energética y flujo de divisas

El récord productivo tuvo una traducción inmediata en el frente externo. En diciembre, la balanza de dólares de la energía fue positiva en US$ 893 millones, impulsada por exportaciones por US$ 1.067 millones y importaciones acotadas a US$ 174 millones.

En el acumulado de 2025, el saldo energético alcanzó US$ 7.815 millones, lo que representó una mejora de US$ 2.085 millones respecto de igual período de 2024, de acuerdo con un informe al que accedió Agencia Noticias Argentinas. El principal aporte provino de mayores exportaciones por US$ 1.369 millones, junto con una reducción de importaciones por US$ 716 millones, un dato clave para la sostenibilidad macroeconómica.

Este desempeño refuerza el rol del sector energético como proveedor neto de divisas, en un contexto donde el acceso a dólares resulta central para la estabilidad financiera, el cumplimiento de compromisos externos y la reducción de vulnerabilidades estructurales.

Proyección del récord petrolero

El máximo histórico de producción consolida a la energía como uno de los pilares estratégicos de la economía argentina. El incremento del volumen extraído fortalece la capacidad exportadora, mejora el balance comercial y amplía el margen de maniobra de la política económica.

Además, el desempeño del sector impacta sobre empleo, inversión y recaudación, y refuerza la señal institucional hacia los mercados sobre la previsibilidad del marco productivo. En ese sentido, desde la Secretaría de Energía remarcaron que la consolidación del potencial energético permite transformar recursos en crecimiento y divisas, un elemento central para el mediano plazo.

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El Gobierno aprueba un préstamo de USD 400 millones de la CAF para un programa de sostenibilidad del sector energético

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Mediante el Decreto 23/2026, el Poder Ejecutivo aprobó el modelo de contrato de un préstamo por hasta USD 400 millones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para financiar el “Programa de Enfoque Sectorial Amplio (SWAP) de Apoyo a la Sostenibilidad del Sector Energético”. La medida, firmada el 18 de enero de 2026 y publicada en el Boletín Oficial el 19 de enero, apunta a reforzar el marco regulatorio del sector, mejorar la focalización de los subsidios energéticos y promover la eficiencia en el uso de los recursos, con impacto directo en la política fiscal, la administración de subsidios y la estructura institucional del sistema energético.

La operación se inscribe en la estrategia del Gobierno nacional de avanzar en reformas estructurales del sector energético, bajo un esquema de financiamiento multilateral que, según los organismos intervinientes, presenta condiciones financieras más favorables que las disponibles en el mercado y un impacto macroeconómico acotado.

Un financiamiento multilateral orientado a subsidios, regulación y eficiencia energética

El decreto aprobado establece que la CAF se compromete a asistir financieramente a la República Argentina por un monto de hasta DÓLARES ESTADOUNIDENSES CUATROCIENTOS MILLONES (USD 400.000.000), con el objetivo de cooperar en la ejecución del programa SWAP de apoyo a la sostenibilidad del sector energético.

De acuerdo con los considerandos, el objetivo general del programa es “fortalecer la sostenibilidad del sector energético a través de mejoras en la focalización de los subsidios para la protección de los hogares vulnerables y la promoción de la eficiencia energética”. El diseño del programa se estructura en cuatro componentes claramente definidos:

  1. Fortalecimiento del marco regulatorio e institucional del sector energía.
  2. Mejoras en la focalización de los subsidios energéticos.
  3. Promoción del uso y consumo eficientes de los recursos energéticos.
  4. Otros gastos vinculados a la implementación del programa.

La arquitectura del financiamiento refleja un enfoque sectorial amplio, orientado tanto a aspectos normativos e institucionales como a la gestión de subsidios y al comportamiento de la demanda energética, un eje central en la política económica y fiscal del Estado nacional.

Ejecución, gestión fiduciaria y aval macroeconómico

El Ministerio de Economía fue designado como Organismo Ejecutor del programa, a través de dos áreas específicas. Por un lado, la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético de la Secretaría de Energía, que tendrá la responsabilidad sustantiva en la materia. Por otro, la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales, dependiente de la Subsecretaría de Administración y Normalización Patrimonial de la Secretaría Legal y Administrativa, que estará a cargo de la gestión fiduciaria del programa.

En términos macroeconómicos, el decreto destaca la intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que analizó el impacto de esta y otras operaciones de financiamiento con organismos regionales de crédito. Según consta en los considerandos, el BCRA concluyó que la dimensión de la operación “implica un impacto limitado en términos macroeconómicos sobre los flujos de la balanza de pagos internacionales” y que dicho impacto “será acotado y consistente con la dinámica prevista para las operaciones externas”.

A su vez, la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio de Economía informó que no formuló objeciones al financiamiento requerido, al considerar que “el costo financiero del préstamo de referencia, basado en la información disponible y los supuestos realizados, es inferior al que la República podría obtener en el mercado”. Este aval refuerza el perfil del préstamo como una herramienta de financiamiento considerada conveniente desde el punto de vista fiscal y financiero.

Alcance normativo, facultades delegadas y repercusiones esperadas

El Decreto 23/2026 aprueba un Modelo de Contrato de Préstamo que incluye 24 cláusulas en las Condiciones Particulares, 43 cláusulas en las Condiciones Generales, un Anexo Técnico y un Anexo de Formularios para Operaciones de Manejo de Deuda, lo que da cuenta de la complejidad técnica y administrativa de la operatoria.

La norma faculta al Ministro de Economía, o a los funcionarios que este designe, y al Secretario de Finanzas, a suscribir indistintamente el contrato y la documentación adicional en representación de la República Argentina. Asimismo, autoriza al Ministerio de Economía a acordar modificaciones al contrato, siempre que no impliquen cambios sustanciales en el objeto o destino de los fondos, incrementos en el monto total ni alteraciones en el procedimiento arbitral pactado.

Desde el punto de vista institucional, la medida se dicta en ejercicio de las facultades conferidas por el artículo 99, inciso 1 de la Constitución Nacional, el artículo 53 de la Ley N° 11.672 y el artículo 60 de la Ley N° 24.156 de Administración Financiera, lo que encuadra la operación dentro del marco legal vigente para el endeudamiento público.

En términos de repercusiones, el financiamiento aprobado tiene impacto directo sobre el sector energético, la política de subsidios, la administración fiscal y la gestión regulatoria, con potencial incidencia sobre hogares vulnerables, estructuras tarifarias y la eficiencia en el consumo de energía. Al tratarse de un programa de enfoque sectorial amplio, su implementación será observada de cerca tanto por actores institucionales como por los sectores vinculados a la regulación y al financiamiento del sistema energético.

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Bolivia declara la emergencia energética y social por la crisis de combustibles y la falta de dólares

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El Gobierno de Bolivia declaró la emergencia energética y social en todo el territorio nacional ante la escasez de combustibles, la presión inflacionaria y la falta de divisas. La medida, que tendrá vigencia por un año, habilita un paquete de disposiciones excepcionales para garantizar el abastecimiento energético y sostener la actividad económica, en un contexto de restricciones externas y tensiones sobre el sistema productivo.

La decisión fue adoptada por el presidente Rodrigo Paz Pereira mediante el Decreto Supremo 5517, que autoriza de manera extraordinaria la importación y comercialización privada de derivados del petróleo a precio de importación, bajo un régimen de acceso no discriminatorio a la infraestructura del sector. El Ejecutivo sostiene que el objetivo central es mitigar el impacto de la crisis sobre la población y recomponer condiciones mínimas de funcionamiento de la economía.

El Decreto Supremo 5517 y el alcance de las medidas excepcionales

Según establece el Decreto Supremo 5517, la emergencia energética y social habilita al Estado a adoptar mecanismos extraordinarios para asegurar el suministro de combustibles y energía. El texto oficial señala que la norma busca “establecer y adoptar medidas excepcionales destinadas a garantizar el abastecimiento de combustibles y energía; reactivar la producción, con la finalidad de devolver la calidad de vida a las y los bolivianos, y garantizar la reconstrucción integral de la economía boliviana”.

Entre los ejes centrales de la medida se encuentra la apertura excepcional a la importación privada de derivados del petróleo, permitiendo su comercialización a precio de importación. Esta disposición apunta a aliviar los cuellos de botella generados por la falta de divisas y las dificultades para sostener los volúmenes de importación necesarios para cubrir la demanda interna.

El régimen previsto por el decreto establece que el acceso a la infraestructura energética deberá realizarse en condiciones no discriminatorias, un punto clave para habilitar la participación del sector privado sin alterar el funcionamiento básico del sistema.

Déficit de diésel y alivio regulatorio para el abastecimiento

Uno de los factores determinantes de la emergencia es el “déficit extremo” de diésel, combustible estratégico para el transporte, la agroindustria y otros sectores clave de la economía boliviana. En respuesta, el Gobierno dispuso la suspensión temporal del diésel de la lista de sustancias controladas, eliminando por el plazo de un año la exigencia de autorización previa ante la Dirección General de Sustancias Controladas.

Además, el decreto establece el retiro temporal del diésel del Arancel Aduanero de Importaciones, con el objetivo de facilitar su ingreso al país y reducir los costos y demoras asociados a la operatoria aduanera. Esta combinación de desregulación y alivio arancelario busca acelerar el abastecimiento interno y contener el impacto de la escasez sobre los precios y la actividad productiva.

En términos operativos, la norma instruye a la Aduana Nacional y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos a adecuar sus procedimientos en un plazo máximo de cinco días hábiles, mientras que el Ministerio de Hidrocarburos y Energías deberá reglamentar el acceso a la infraestructura del sector en un plazo de hasta 15 días.

Posibles repercusiones

La declaración de emergencia energética y social marca un punto de inflexión en la política económica y energética de Bolivia. En el corto plazo, las medidas apuntan a sostener el funcionamiento del transporte, la producción agroindustrial y los sectores estratégicos, que dependen de manera crítica del suministro de diésel y otros combustibles.

Desde el plano institucional, la habilitación de importaciones privadas a precio de importación y el alivio regulatorio implican una flexibilización significativa del esquema vigente, con el objetivo de responder a una coyuntura caracterizada por la escasez de dólares y las restricciones externas. A su vez, la presión inflacionaria constituye un riesgo adicional, en tanto la falta de combustibles tiende a trasladarse a costos logísticos y precios finales.

En este contexto, la efectividad del decreto dependerá de la rapidez en la implementación de los cambios administrativos y de la capacidad del sector privado para aprovechar el nuevo marco excepcional. El escenario abre interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema una vez finalizado el período de emergencia y sobre el impacto de estas decisiones en la estructura energética y económica del país.

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La producción de energía cayó 0,2% interanual en el tercer trimestre, con retrocesos en biodiésel y cogeneración

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La producción de energía en la Argentina registró una caída interanual del 0,2% durante el tercer trimestre de 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato refleja un desempeño dispar dentro del sector energético, con fuertes retrocesos en algunos segmentos vinculados a los biocombustibles, contrastados con avances en la autogeneración y en la producción de bioetanol.

El informe oficial da cuenta de un escenario de heterogeneidad productiva, que combina señales de estancamiento en el nivel agregado con comportamientos divergentes entre las distintas fuentes de generación y transformación energética.

Caídas en biodiésel y cogeneración eléctrica

Dentro del desagregado sectorial, el biodiésel fue uno de los rubros más afectados, con una contracción interanual del 9,6% en el período analizado. El retroceso posiciona a este segmento como el de peor desempeño relativo dentro del conjunto energético relevado por el organismo estadístico.

También mostró una evolución negativa la cogeneración eléctrica, cuya producción se redujo 2,9% interanual durante el tercer trimestre. Este comportamiento contribuyó a explicar la leve caída del nivel general de producción de energía, al tratarse de un componente relevante dentro de la matriz de generación.

En conjunto, estos descensos evidencian las dificultades que atraviesan algunos eslabones de la producción energética, en particular aquellos asociados a procesos industriales específicos y a la transformación de insumos energéticos.

Avances en autogeneración y bioetanol

En contraste con los retrocesos mencionados, el informe del INDEC destacó el crecimiento de otros segmentos. La autogeneración de energía registró un incremento interanual del 7,9%, consolidándose como uno de los principales motores de expansión dentro del sector durante el trimestre.

Por su parte, la producción de bioetanol mostró una suba del 5,3% interanual, aportando una señal positiva en el marco de un contexto general marcado por la desaceleración. Estos avances amortiguaron parcialmente el impacto de las caídas observadas en otros rubros y explican que la contracción total del sector haya sido limitada.

Lectura sectorial y posibles implicancias

El desempeño del tercer trimestre de 2025 expone una dinámica fragmentada en la producción energética, con segmentos en expansión que conviven con caídas significativas en otros. La baja del 0,2% interanual en el nivel agregado sugiere un escenario de estancamiento, más que una contracción generalizada, aunque con implicancias diferenciadas según el tipo de producción.

Para los sectores vinculados al biodiésel y a la cogeneración, el retroceso podría traducirse en tensiones productivas y operativas, mientras que el crecimiento de la autogeneración y del bioetanol refuerza el peso de estos segmentos dentro del entramado energético. La evolución futura de estas tendencias será clave para evaluar la sostenibilidad del abastecimiento y el perfil productivo del sector.

Indicadores Energeticos INDEC by CristianMilciades

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