Selva Viva

Alumnos del Liceo Storni realizarán una jornada de limpieza de costanera el jueves

Compartí esta noticia !

La comunidad educativa del Liceo Naval Militar “Almirante Storni” de Posadas, realizará este jueves 15 a las 14hs. la “Jornada de limpieza de la Costanera” por el “Día del Medio Ambiente”.

Junto a docentes y padres este jueves a partir de las 14hs desde el cuarto tramo de la Costanera hasta el Brete, se realizará una nueva tarde de limpieza a la vera del río Paraná. Se recolectarán residuos, así como también y se repartirán etiquetas con el objetivo de concientizar a la población sobre la importancia del día.

También se sumarán como apoyo por agua, las embarcaciones del liceo Storni, piraguas, falúa, veleros y una lancha. Cabe destacar que el liceo con esta jornada, pretende la concientización sobre el medio ambiente a través del cuidado del agua, del suelo y del aire como recursos renovables, de alto valor para el desarrollo de las actividades del ser humano, en el medio urbano posadeño. Además, promover en la comunidad la concientización de asumir prácticas cotidianas responsables sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.

Compartí esta noticia !

Se conformó el “Frente ciudadano ambiental Capuera”

Compartí esta noticia !

Quedó constituido el Frente Ciudadano Ambiental Capuera, integrado por mujeres y hombres de diferentes edades y ocupaciones, de áreas urbanas y rurales, autoconvocados para propiciar la integración de las personas con la naturaleza en Misiones.

“El primer afectado por la destrucción del ambiente es la gente”, reflexionó el dirigente agrario Hugo Sand, en uno de los encuentros que dieron origen al Frente Ciudadano Ambiental. “Nos juntamos porque nos sentimos en un estado de orfandad”, agregó Claudio Salvador, periodista y escritor, invitando al desafío de reconstruir a partir de la Capuera. “Con la honestidad como bandera y el conocimiento como herramienta”, enfatizó el guardaparque Diego Ciarmiello.

“Estamos además ante el desafío que impone el Cambio Climático”, dijo la antropóloga María Rosa Fogeler, ampliando el horizonte y dando lugar al ingeniero Eric Barney, quien manifestó que “la construcción natural bioclimática, el reciclado de residuos, la agricultura natural, el uso racional de los recursos, el desarrollo de tecnología para el aprovechamiento de las energías renovables y el respeto por los bienes que la naturaleza nos brinda, forman parte de los valores que sostienen las acciones concretas que se pretende encarar”.

Sin dudas, “somos fragmentos de algo muy importante: la Selva”, señaló, con un dejo de espiritualidad, el ambientalista Rulo Bregagnolo allí en el Jardín Botánico de Oberá, cuyo anfitrión, el naturalista Rubén Maletti, marcó, sabiamente, que “la naturaleza es biodiversidad, y también los grupos, como el nuestro, tienen que ser biodiversos”, ilustrando la característica de pluralidad de sectores y voces bajo el mismo horizonte: la comunión de las personas con la naturaleza.

Como base de trabajo, el Frente Capuera consensuó un Manifiesto, que tiene como objetivo resumir los principales lineamientos de este movimiento que además de los nombrados, se completa (en sus inicios) con Martín González, de la Reserva Privada Yaguaroundí; Raúl Aramendy, docente y Director de CEMEP-ADIS; Rosana Maletti, educadora ambiental, Jardín Botánico de Oberá; los maestros rurales Alejandra Rosi y Martín Cornell, Escuela 940 Educación para las Primaveras, El soberbio; y Cristina Besold, periodista.

El Frente Ciudadano Ambiental Capuera emerge a partir de una inspiración: el desafío de recuperar y conservar los bienes naturales nativos de la Provincia de Misiones. Dicha convicción asume que el ser humano y la naturaleza no están escindidos sino que, por el contrario, constituyen la misma esencia del territorio que habitan como modo de establecer sus respectivas supervivencias.

Así como la palabra “Capuera”, de origen guaraní, significa “donde el monte volverá con el tiempo”, del mismo modo el Frente Ciudadano Ambiental asume como el tema más urgente en la agenda pública el de la recuperación de bienes naturales y nativos indispensables como el agua, el suelo, el aire, la biodiversidad, y por lo tanto propone el establecimiento de políticas públicas orientadas a profundizar la comunión entre el ciudadano misionero y los bienes comunes naturales.

Si bien los ciudadanos de nuestra provincia están integrados a la naturaleza y eso es una evidencia en nuestra historia cultural, creemos que esa integración puede y debe profundizarse y afianzarse en acciones políticas y económicas que reemplacen a aquellas que únicamente están orientadas a dominar, consumir y destruir los bienes naturales.

Queremos que en Misiones sus habitantes, urbanos o rurales, trabajen con la certidumbre y la esperanza que provean hechos concretos por parte de un Estado presente ​en aspectos básicos como la gestión eficiente de los residuos, suficientes pulmones verdes en las ciudades, bajo impacto sonoro y visual, el cuidado del suelo para garantizar la productividad; la eliminación del uso de venenos para evitar más daños a la salud; el freno a semillas (y plantaciones) transgénicas y exóticas y a las maquinaria que pudieran reemplazar la mano de obra; la garantía del funcionamiento cabal de las instituciones públicas y la  aplicación de las normas vigentes; la garantía en el acceso al agua (para consumo y para la producción), a la energía (en tiempo y forma con el menor impacto socio ambiental), y a la plena información pública sobre hechos inherentes; la certeza de la gestión pública para que la distribución y uso de la tierra priorice a los ciudadanos misioneros; queremos chacras económicamente rentables, generadoras de empleo genuino y con familias agrarias fortalecidas.

Confiamos en un turismo respaldado por la biodiversidad y la belleza escénica que brinda la Selva Paranaense, pero observamos escasas medidas por parte del Estado para conservar ese “gran paraguas que es el monte” y, así considerado, se reduce -principalmente- la prosperidad social y económica de los pequeños y medianos emprendimientos privados y cooperativos, que son los motores de la economía doméstica. Avisoramos un cambio en este sentido, donde se conjuguen las defensa del sector turístico junto a la defensa de la naturaleza.

Defendemos la Selva Paranaense porque queremos asegurar la permanencia del pueblo Mbya Guaraní, de su extraordinaria cultura vinculada de manera ancestral a los bienes naturales, que floreció  hace más de dos mil años en una Selva que antes tenía más de un millón de kilómetros cuadrados y que hoy se reduce a pequeñas superficies, hecho que conspira contra su Tekoporã, su manera de ser y de vivir.

Aspiramos a una educación desde la base, la familia, pasando por la educación escolar y hasta la universitaria, inspirada en la identidad de esta región, donde las personas y la naturaleza son intrínsecos. Queremos a hombres y mujeres formados en la defensa de su territorio por su esencia y su rica y dinámica historia. Junto a una educación identitaria, anhelamos la presencia permanente de investigadores, de la ciencia y de instituciones agrarias turísticas y educativas para resguardar los bienes comunes naturales nativos, multiplicarlos y potenciarlos con beneficios directos para los ciudadanos misioneros. “La educación es uno de los factores que más influye en el avance y progreso de personas y sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como seres humanos” (Plan Educativo Nacional UNAM).

La Selva Paranaense es la proveedora de todos los bienes comunes naturales. Y Misiones cuenta con la legislación necesaria para asegurar esos servicios esenciales. Una de ellas es la ley de Corredor Verde. Definida como Área Integral de Conservación y Desarrollo Sustentable, esta norma tiene por objetivo producir la unión física de las masas selváticas, preservando la vida silvestre (asegurando la dispersión y reposición natural de la flora y la fauna), atendiendo el desarrollo humano de las personas que viven en el área con la aplicación de medidas amigables con el medio ambiente, y protegiendo las nacientes y altas cuencas de los ríos y arroyos misioneros, que constituyen su rica y vasta hidrografía, manteniendo el paraguas del Acuífero Guaraní.

A 17 años de esta vanguardista iniciativa, la realidad indica un sostenido proceso de insularización de la Selva y con eso, la pérdida de los bienes comunes naturales de Misiones. Es una urgencia revertir esta destrucción y creemos que podemos lograrlo uniéndonos bajo la premisa de la integración entre las personas, la recuperación de monte (para lo cual entre otras cosas debemos “dejar crecer la Capuera”) y el uso responsable de los bienes naturales.

Somos Capuera, queremos ser SELVA.

 

Compartí esta noticia !

Corrientes apuesta a desarrollar el turismo de observación de aves

Compartí esta noticia !

La provincia cuenta con más de 350 especies en su territorio, lo que representa más del 34% de la oferta nacional de aves para la observación.

 La provincia de Corrientes busca fortalecer y desarrollar su producto turístico “observación de aves”, que atrae miles de visitantes a su territorio, mediante un convenio entre su Ministerio de Turismo y la organización Aves Argentinas, que será firmado en el marco de la Feria de Aves y Vida Silvestre del Iberá, anunció esa cartera.

La ministra de Turismo correntina Inés Presman, y el director ejecutivo de Aves Argentinas – Asociación Ornitológica del Plata, Hernán Enrique Casañas, firmarán el acuerdo durante la 7º Feria de Aves y Vida Silvestre del Iberá, “en las próximas semanas”, según un comunicado, que destaca que esta provincia litoraleña que cuenta con 350 especies diferentes.

La Feria tendrá lugar en la localidad de Colonia Carlos Pellegrini -Portal Laguna Iberá- y está incorporada al Calendario Turístico Cultural de la provincia y del Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur) del Ministerio de Turismo de la Nación.

El acuerdo tiene que ver con “el creciente desarrollo del avistaje de las diversas especies que se encuentran en el Iberá y en diferentes puntos de la provincia de Corrientes, lo que ha ido dando lugar al surgimiento de muchísimos clubes de observadores”, destacaron desde el Ministerio de Turismo local.

El objeto es establecer una alianza para la programación y desarrollo de actividades de asistencia técnica, gestión, investigación y cooperación entre ambas partes para promover también la conservación de la biodiversidad en Argentina y en especial en territorio correntino.

La Feria de Aves y Vida Silvestre es un espacio de intercambio, aprendizaje y recreación para los amantes de de la naturaleza donde pueden compartir salidas de campo, talleres, programas especiales, charlas con especialistas de renombre, exposiciones de fotos y arte, feria de artesanías, excursiones inéditas, feria de comidas y música típica.

Corrientes cuenta con más de 350 especies en su territorio, lo que representa más del 34% de la oferta nacional de aves para la observación.

Desde Aves Argentinas, Francisco González Taboas, precisó a Télam que la actividad llegó a traer cerca de 50.000 turistas extranjeros al año, según las encuestas del Ministerio de Turismo.

Conocida como Observación de Aves -Birdwatching en inglés-, la actividad es uno de los segmentos turísticos especializados que más rápido crecimiento ha tenido en los últimos 20 años, y “que mueve anualmente a más de 120 millones de personas en viajes alrededor del mundo”, aseguraron desde el Ministerio de Turismo de Corrientes.

Países de alta diversidad ornitológica, como Perú, Brasil, Venezuela, Costa Rica, Ecuador, Australia y Nueva Guinea, entre otros, son los principales destinos elegidos por los millones de observadores de aves de países emisores, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Holanda y Alemania.

Compartí esta noticia !

Hace diez años se iniciaba la aventura de repoblar el Iberá

Compartí esta noticia !

Se cumplen 10 años desde que Ivoty Porá llegase a Iberá. Esta hembra fue el primer ejemplar de oso hormiguero que volvió a pisar suelo correntino después de que, a mediados del siglo pasado, su especie se extinguiera en la provincia. Fue el primer programa de reinserción llevado adelante por Conservation Land Trust.

A día de hoy, Ivoty Porá, que tiene ya unos doce años de edad y ha sido madre al menos en siete ocasiones durante estos años, convive en libertad con más de 60 ejemplares más de su especie en Rincón del Socorro. A este número hay que sumarle los más de 30 que viven en la segunda población creada de esta especie, en la isla de San Alonso.

Durante un par de años, desde que son liberados con un arnés emisor de señal de radio, los ejemplares son monitoreados semanalmente mediante un equipo de telemetría VHF, que permite localizar al oso, conocer más de la biología de la especie, el rango de acción de cada individuo y las horas de actividad/inactividad, así como ver en qué condiciones de salud se encuentra y, en el caso de las hembras, ver si tiene cría y chequear el desarrollo de la misma hasta que se independiza de la madre a los 7-8 meses de edad.

Después de esos dos años siendo monitoreados se les retira el arnés y a partir de ahí el seguimiento se realiza, de forma menos invasiva, mediante el uso de cámaras trampa estratégicamente colocadas en todo el territorio de acción de los osos, y que obtienen fotografías de los animales cuando pasan por delante de la misma.

Un proyecto con historia:

Las primeras liberaciones de osos hormigueros en la Reserva Rincón del Socorro (una reserva de CLT incluida en el Iberá y situada junto a la localidad de Carlos Pellegrini) se iniciaron en el año 2007. Desde entonces se han seguido liberando animales en esa zona hasta alcanzar un número estimado en unos 60 ejemplares, habiéndose comprobado el nacimiento de al menos 36 crías en vida silvestre. En octubre del 2013 se liberaron los primeros cuatro animales en otra zona del Iberá, la isla San Alonso. Desde entonces se siguieron liberando ejemplares en San Alonso hasta alcanzar un total de 30 animales, incluyendo al menos 10 crías nacidas en vida libre. Según estiman desde CLT en Iberá viven actualmente entre 80 y 90 osos hormigueros distribuidos en dos poblaciones.

¿Qué es un oso hormiguero gigante?

El oso hormiguero gigante es uno de los mamíferos más llamativos y peculiares de la Argentina. Posee un hocico alargado desprovisto de dientes del que sale una larga lengua que utiliza para obtener su alimento principal: hormigas y termitas. Gracias a su larga cola estos animales pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. Esta especie se encuentra en la región chaqueña del Norte argentino y en los bosques húmedos de la provincia de Misiones. Debido a que sólo tiene una cría por año es un animal muy sensible a la persecución humana y a la pérdida de su hábitat natural. Todo esto ha hecho que se considere como una especie en peligro de extinción en Argentina.

¿Cómo se realiza el proyecto?

Los objetivos, acciones, metodologías, plazos e indicadores relacionados con la recuperación de la especie en la región de Iberá están detallados dentro de un “Plan de Recuperación” aprobado oficialmente por la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes y avalado por la Dirección de Fauna Silvestre de Argentina.

En términos generales, el proyecto se nutre de ejemplares cautivos que son rescatados de casas de particulares o donados por entes privados o públicos. Muchos de estos animales son crías de oso que quedan huérfanas cuando algún cazador mata a su madre en el interior del monte chaqueño. Una vez que estos animales ingresan al proyecto pasan por una fase de cuidados intensivos en el caso de las crías, y de cuarentena sanitaria en el de los adultos.

Cuando han pasado todos los chequeos sanitarios pertinentes y cuentan con el tamaño adecuado para desenvolverse libremente en un ambiente silvestre, los osos son trasladados al interior de la reserva Rincón del Socorro donde pasan 10 días en “corrales de aclimatación”. Después de este período se abren las puertas de los corrales y los osos quedan libres para empezar su vida en los pastizales, humedales y montes del Iberá.

Cada oso liberado cuenta con un emisor de radio que ayuda a seguir su adaptación al medio natural y la posible reproducción en el caso de las hembras. Este seguimiento ha permitido saber el estado de la población reintroducida y mejorar continuamente los métodos de manejo. Se ha comenzado a quitar los radiotransmisores a aquellos animales que ya han sido monitoreados por un periodo de tiempo, con el fin de que vivan totalmente libres y sin intervención humana. En su lugar, hemos colocado cámaras trampa a lo largo de las reservas, que permiten tener un seguimiento de los ejemplares, conocer su estado, e incluso detectar el nacimiento de crías.

Paralelamente a estas actividades de manejo de los animales, el proyecto realiza actividades regulares de difusión de sus métodos y logros, como es la creación de un documental explicativo del proyecto o la elaboración de folletos y boletines informativos de las últimas novedades.

Compartí esta noticia !

Un estudio del Conicet estableció áreas específicas para la conservación del Yaguareté

Compartí esta noticia !

Un estudio analizó las principales zonas para conservar la especie y diseñó estrategias para mejorar el hábitat y recuperar la población del mayor felino de América. En Misiones quedan solo 65 ejemplares.

Aislados y con poco espacio. Así viven los pocos yaguaretés que resisten en la selva misionera ante el deterioro de su hábitat por el avance de las actividades agropecuarias y las plantaciones agroindustriales. De acuerdo a las estimaciones de relevamientos de científicos realizados en la zona, apenas quedan 65 ejemplares en toda la provincia y en las áreas vecinas de Brasil.

Para poder garantizar su supervivencia, un grupo de investigadores del Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET – UNaM) analizó cuáles son las mejores zonas para conectar las áreas donde aún quedan yaguaretés y elaboró un plan para conservarlas. Estas acciones, explicadas en un trabajo publicado recientemente en la revista Animal Conservation, permitirían no solo recuperar y mantener el entorno natural para esta especie, sino también para otros animales nativos.

La investigación que se llevó adelante en Misiones –en la que trabajaron en conjunto científicos de Argentina, Italia y España-, se centró en cinco áreas del territorio provincial ubicadas dentro del Corredor Verde, una región de casi un millón de hectáreas que forma parte del Bosque Atlántico y que se extiende por parte de Argentina, Brasil y Paraguay.

“Evaluamos las áreas que aún conservan bosque nativo y pueden servir de corredores, las dividimos en parches de distinto tamaño de acuerdo a los lotes o propiedades en las que se encuentran. Fuimos analizando la situación de cada área a través de distintas variables: si están o no en una zona protegida, si están atravesadas por rutas, cuál es el estado de conservación del hábitat y cómo es la conectividad con otras zonas”, explica una de las autoras del proyecto, la becaria doctoral del CONICET en el IBS, Julia Martínez Pardo.

El relevamiento de datos incluyó imágenes satelitales y registros de GPS de animales que están bajo seguimiento. Con un método informático basado en el enfoque de la teoría de grafos –una técnica matemática que permite explicar cómo funcionan las conexiones-, se realizaron mediciones que determinaron el valor de cada área, aplicando una serie de índices que combinan las distintas variables analizadas y ayudan a establecer cuáles son los parches más importantes dentro de cada zona. “Es un método muy completo que da información no solo del ranking de importancia de los parches sino también del por qué son importantes. Eso también ayuda a direccionar las medidas de manejo y permite adaptar el análisis a distintas escalas”, detalla la bióloga, que nació y se formó en España, realizó una Maestría en la Universidad Nacional de Córdoba y se radicó en Misiones hace 4 años para estudiar de cerca al yaguareté en su tesis de doctorado.

Con los datos analizados se elaboraron propuestas para proteger las áreas y potenciar la conectividad entre ellas, lo que permitiría que los yaguaretés puedan moverse entre los grandes remanentes de selva que aún subsisten en la región. “La aplicación de estos métodos analíticos es fundamental no sólo para resolver problemas concretos de conservación como los abordados en este trabajo, sino también para utilizarlo como ejemplo para aplicarlo en otros países y ambientes con problemáticas similares”, comenta Santiago Saura del Joint Research Centre de la Comisión Europea en Italia, co-autor del trabajo y uno de los principales especialistas de estos análisis de conectividad.

Las situaciones que ponen en riesgo a los yaguaretés en Misiones son múltiples y van desde los desplazamientos por la transformación de grandes superficies destinadas a la ganadería, hasta la muerte de individuos por cacería y atropellamientos. “Hay parches que son muy importantes y están atravesados por rutas y existe un riesgo latente de que los yaguaretés mueran atropellados. Para evitarlo, es necesario identificar estas zonas con carteles y colocar reductores de velocidad, a fin de que los conductores circulen con precaución, sumado a una infraestructura vial adecuada para áreas de protección de la fauna”, ejemplifica Martínez Pardo. Además, señala que la mayoría de las zonas que fueron determinadas como más relevantes están por fuera de áreas protegidas, por lo que la necesidad de adoptar medidas de protección es urgente.

Para la recolección y el procesamiento de datos, los científicos contaron con la colaboración y el apoyo del Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, la Asociación Civil Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA) y la Fundación Vida Silvestre Argentina. “El análisis de los registros de GPS de animales monitoreados nos sirvió para saber qué distancia son capaces de recorrer los yaguaretés: cuántos kilómetros se están moviendo y con qué dificultad lo hacen. Esto nos da una idea de cómo se desplazan a través de áreas ganaderas o de plantaciones forestales”, agrega el investigador asistente del CONICET en el IBS, Carlos De Angelo, otro de los autores de la investigación.

Este nuevo trabajo se vincula con otras investigaciones de las que participó el IBS, como un reciente estudio que determinó que en todo el Bosque Atlántico de Argentina, Brasil y Paraguay queda apenas el 3 por ciento del hábitat original del yaguareté. “Una de las principales conclusiones de ese estudio era que mantener interconectadas a las poblaciones es fundamental para lograr la preservación de la especie. Esta nueva investigación nos permite dar un paso más hacia ese objetivo”, señala el investigador asistente del CONICET en el IBS, Agustín Paviolo, quien participó de ambos.

Para los investigadores, la información obtenida a través de estos relevamientos será de gran utilidad para la implementación de medidas de protección por parte del estado provincial y nacional. “Lo ideal sería que organismos como el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales y Renovables de Misiones tengan en cuenta estos datos para el ordenamiento territorial que establece la Ley de Bosques Nativos. Esta norma contempla el otorgamiento de subsidios que se pueden utilizar, por ejemplo, para fomentar que los propietarios no conviertan el área a cultivos y protejan áreas boscosas que, según se comprobó en el estudio, son de gran importancia para la conservación”, opina Martínez Pardo.

“Nuestro objetivo principal fue generar una herramienta para que los planes de ordenamiento territorial tengan en cuenta información específica acerca del yaguareté, no solo porque está amenazado, sino porque se trata de una especie paraguas, que necesita de grandes extensiones de terreno para vivir. Cuidando al yaguareté se puede logar la conservación de un montón de otros animales nativos, posibilitando el correcto funcionamiento de todo el ecosistema y evitando la pérdida de la biodiversidad en el Bosque Atlántico”, finaliza la becaria.

Foto gentileza Proyecto Yaguareté

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin