China, el nuevo mercado que busca conquistar la yerba mate misionera
La yerba mate misionera encontró una nueva vía de acceso a uno de los mercados de mayor escala del mundo. Sergio Ferreyra, empresario de San Vicente, regresó de una misión comercial de 15 días por China con un acuerdo de exportación firmado y el objetivo de sumar a otros productores de Misiones a una estrategia que busca transformar el interés inicial en negocios concretos.
Ferreyra integró una delegación organizada por Latin America International Group of China, que articuló encuentros con empresarios, funcionarios, universidades y cámaras de comercio de distintas ciudades. La agenda incluyó Beijing, Shanghái, Guiyang y otras localidades, donde el empresario llevó muestras de yerba mate, mates y bombillas para explicar cómo se prepara y consume la infusión argentina.
“En China existe una tradición milenaria en el consumo de té, y nuestro objetivo fue presentarles la cultura del mate. Tuvimos una excelente recepción”, explicó Ferreyra. La misión tuvo un resultado inmediato: formalizó un convenio con una empresa china que contempla distintas presentaciones de yerba canchada, mate cocido, yerba empaquetada y material promocional.
El acuerdo todavía requiere avanzar en aspectos operativos y comerciales, pero establece un primer vínculo directo con un comprador del mercado asiático. Ferreyra anticipó que ahora buscará reunirse con otros yerbateros interesados en participar del proceso para garantizar una oferta capaz de atender la demanda y, al mismo tiempo, ampliar la presencia de productos misioneros.
La particularidad de la experiencia es que Ferreyra no proviene originalmente de la industria yerbatera. Su actividad empresarial está vinculada a los servicios eléctricos, la energía renovable y el mantenimiento industrial de establecimientos agroindustriales. En San Vicente, además, trabaja con proyectos relacionados con paneles solares, baterías de litio y energía fotovoltaica.

Su acercamiento a la yerba mate surgió a partir de su vínculo con el sector agroindustrial y de la decisión de registrar una marca propia, Yerba Mate Margarita. La misión a China fue planteada con una estrategia más amplia: promocionar la infusión, explorar compradores, detectar oportunidades de inversión y evaluar alternativas para que empresas del gigante asiático puedan participar en proyectos productivos dentro de Misiones.
El dato que dimensiona el desafío comercial es también el que expone la oportunidad. Ferreyra calculó que apenas alrededor del 1% de las personas con las que mantuvo reuniones conocía la yerba mate. La baja penetración del producto implica una barrera cultural y comercial, pero también deja un mercado prácticamente por desarrollar.
“Acá la provincia más chica tiene como 48 millones de habitantes”, señaló el empresario al describir la escala del mercado chino. Su estrategia apunta especialmente al mate cocido, por su mayor similitud con los hábitos de consumo asociados al té, aunque también detectó interés por el mate tradicional y otros subproductos derivados de la yerba.
El objetivo, en ese sentido, no consiste solamente en enviar materia prima. Ferreyra sostuvo que para Misiones resulta más conveniente avanzar con productos terminados y con valor agregado, en lugar de limitarse a la exportación de yerba canchada. La posibilidad de ingresar con diferentes marcas, presentaciones y productos elaborados permitiría capturar una mayor proporción del valor generado por la cadena.
La experiencia también mostró la importancia de reducir intermediaciones. Latin America International Group of China funcionó como articulador para conectar a los empresarios argentinos con actores locales, pero el propósito de la misión fue generar vínculos comerciales directos con empresas, fábricas y universidades.
Ferreyra destacó particularmente el trabajo de Néstor Fernando Andrades, presidente de la organización, a quien atribuyó un papel determinante en la apertura de la agenda comercial. Según explicó, Andrades lleva 42 años construyendo vínculos entre empresarios e instituciones de Sudamérica y China, una red que permitió que la delegación accediera a reuniones que difícilmente estarían disponibles para un visitante comercial individual.

La estrategia tiene además una dimensión provincial. Durante una visita previa de Andrades a Misiones se planteó la posibilidad de impulsar inversiones chinas vinculadas con la industria alimentaria y la infraestructura. Entre las iniciativas mencionadas aparece la eventual instalación de una planta deshidratadora para legumbres, frutas y otros alimentos en las inmediaciones de Posadas u Oberá.
Ese enfoque permite ampliar la discusión más allá de la exportación de yerba mate. La búsqueda consiste en utilizar la relación comercial con China como plataforma para atraer inversiones, incorporar tecnología y generar nuevas capacidades industriales en Misiones. En paralelo, la provincia podría posicionarse como nodo logístico y productivo para empresas interesadas en operar en el mercado regional.
Para el empresario de San Vicente, la experiencia implicó también asumir el riesgo financiero de abrir una puerta comercial desde una PyME. Estimó que destinó alrededor de US$10.000 de recursos propios para concretar el viaje, una inversión que ahora busca recuperar mediante las operaciones comerciales que surjan del vínculo iniciado en China.
El primer resultado ya está sobre la mesa: un contrato de venta y una invitación para participar en septiembre de un encuentro que reunirá a unos 2.000 empresarios. El siguiente desafío será convertir ese primer acuerdo en una operación sostenida, ampliar el número de compradores y lograr que más productores misioneros puedan participar de la oportunidad.
La experiencia deja así una señal relevante para una cadena que atraviesa dificultades: abrir mercados no depende únicamente de grandes misiones oficiales o de empresas de escala exportadora. También puede comenzar con una PyME que asume el costo de viajar, lleva un producto desconocido a miles de kilómetros y encuentra un comprador dispuesto a probarlo.
Para Misiones, el desafío ahora es escalar ese primer vínculo. Si la yerba mate logra pasar de una curiosidad exótica dentro de la cultura del té a un producto comercial con distribución estable, China puede convertirse no solo en un destino de exportación, sino también en una fuente potencial de inversiones y nuevos negocios para la economía misionera.


