subsidios energéticos Argentina

El gasto público subió en marzo, pero el ajuste persiste en el trimestre

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El gasto primario del Estado nacional mostró en marzo una leve recuperación en términos reales, pero el balance del primer trimestre sigue marcado por el ajuste. Mientras caen con fuerza las transferencias a provincias y la obra pública, los subsidios -especialmente energéticos- vuelven a crecer y reconfiguran el mapa del gasto.

En marzo, el gasto primario devengado aumentó un 1,7% interanual en términos reales. Sin embargo, el acumulado del primer trimestre refleja una caída del 3,3% medido a precios constantes, consolidando la tendencia contractiva que domina desde comienzos de año.

El recorte sigue teniendo focos muy definidos. Las transferencias a provincias registraron una caída del 64,1% interanual en marzo, mientras que la obra pública se redujo un 21,1%, con un desplome del 48,6% en las transferencias de capital. En contraste, el componente de construcciones mostró una suba del 34%, lo que sugiere una recomposición parcial en ejecución directa.

En el frente social, también se verifican retrocesos. Las asignaciones familiares cayeron un 12,3% en términos reales y la Asignación Universal por Hijo (AUH) retrocedió un 11,8% interanual. En el acumulado trimestral, los programas sociales presentan una baja del 29,8%.

Del otro lado, algunas partidas crecen con fuerza. El gasto en bienes y servicios aumentó un 47,6% interanual en marzo, mientras que los subsidios económicos avanzaron un 25,7%. En el trimestre, estos últimos se disparan un 66,9%, convirtiéndose en uno de los principales motores del gasto.

Un caso particular es el de las pensiones no contributivas, que registraron en marzo un salto del 120,9% interanual real, impulsadas por transferencias por invalidez laboral por $0,9 billones. No obstante, en el acumulado del trimestre esta partida muestra una caída del 3,9%, lo que sugiere un efecto compensatorio tras los bajos niveles de ejecución en enero y febrero.

Energía: el regreso de los subsidios

El componente energético explica gran parte del aumento en subsidios. En marzo, las transferencias en este rubro crecieron un 141,8% interanual real y acumulan una suba del 180,5% en el primer trimestre.

El 75,3% de estos fondos se destinó a CAMMESA, con un incremento del 136,8% interanual. Detrás de este salto aparece un dato clave: la cobertura tarifaria sobre el costo de generación cayó al 69,2% en febrero de 2026, desde el 83,6% registrado un año antes. Es decir, pese a los aumentos tarifarios, los costos energéticos crecieron más rápido, ampliando la necesidad de subsidios.

A esto se suman transferencias a Energía Argentina (ENARSA), que en enero alcanzaron los $0,3 billones, cuando en el mismo período de 2025 no se habían registrado.

A diferencia de la energía, los subsidios al transporte continúan en retroceso. En marzo cayeron un 33,3% interanual real y acumulan una baja del 25,3% en el trimestre.

El principal componente, el Operador Ferroviario -que concentra el 55,9% del gasto- mostró una leve caída del 3% en el período. En tanto, el Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT), que representa el 39% de las transferencias, registró un recorte mucho más profundo del 42,8%.

El dato de fondo es claro: el ajuste del gasto público no es uniforme, sino selectivo. Mientras se profundiza el recorte en transferencias a provincias, obra pública y programas sociales, los subsidios -en especial los energéticos- vuelven a ganar peso en la estructura del gasto.

El resultado es una reconfiguración del Estado: menos federalismo fiscal, menor inversión pública y mayor presión de los costos energéticos sobre las cuentas públicas.

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El costo mayorista de la energía se disparó más de 500% por los precios liberados de Nación

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El costo mayorista de la energía eléctrica en Argentina registró un salto histórico durante 2024, con un incremento promedio del 525%, impulsado por una serie de resoluciones de la Secretaría de Energía que redefinieron los precios de referencia en el mercado administrado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), pero que impacta directamente en las tarifas finales que deben pagar los usuarios, aunque, como el caso de Misiones, no se trasladen todos los mayores costos. Se trata de la energía que compra Misiones para el suministro de hogares, comercio e industrias, clientes tanto de Energía de Misiones y las cooperativas.

El dato más contundente se observa en el precio de la potencia ($POTREF), que pasó de 80 pesos por kW-mes a 3.010,3 pesos, lo que representa un aumento superior al 3.600% en apenas un año. Esta suba respondió a un proceso de recomposición tarifaria que buscó reducir subsidios y acercar los precios mayoristas a niveles de cobertura de costos.

Durante ese año, las decisiones oficiales se materializaron en múltiples resoluciones. Entre las principales, la Resolución 7/2024 de CAMMESA, aplicó un incremento del 166,5% en febrero y un ajuste adicional en marzo. Luego, en junio, la Resolución 92/2024 sumó otro 63%, mientras que normativas posteriores -como las resoluciones 192, 234, 283 y la Resolución 19/2024- consolidaron una escalada sostenida del costo mayorista de la energía.

Sin embargo, este fuerte aumento no se trasladó de manera lineal a los usuarios finales, ya que el esquema de subsidios energéticos amortiguó parcialmente el impacto en las tarifas residenciales o fue absorbido por las provincias, como el caso de Energía de Misiones.

2025: menor suba general, pero mayor presión sobre usuarios con subsidios

En 2025, el incremento promedio del costo mayorista se desaceleró al 20%, aunque con un efecto más marcado en determinados segmentos de usuarios.

En particular, los hogares con subsidios enfrentaron aumentos significativamente mayores debido a la reducción de las bonificaciones:

  • Nivel 2 (ingresos bajos): +55%
  • Nivel 3 (ingresos medios): +35%

A su vez, el precio de la potencia volvió a escalar con fuerza, pasando de 3.010 a 8.181,8 pesos por kW-mes, lo que implica un incremento superior al 170%.

Este proceso estuvo respaldado por una batería de resoluciones nacionales (19/2024, 26/2024, 110/2025, 171/2025, 226/2025, 281/2025, 334/2025, 359/2025, 383/2025, 437/2025 y 488/2025), que consolidaron la política de actualización progresiva de los costos mayoristas.

2026: subas más moderadas, pero con continuidad del ajuste

En lo que va de 2026, el costo de compra de energía a CAMMESA acumula un incremento cercano al 10%, en línea con una estrategia de ajustes más graduales.

Las actualizaciones se definieron a través de resoluciones como la 604/2025, 36/2025, 22/2026 y 13/2026, en el marco del régimen de subsidios energéticos focalizados, que continúa segmentando el impacto según niveles de ingresos.

Un cambio estructural en el esquema energético

La evolución de los últimos tres años marca un cambio profundo en la estructura de costos del sistema eléctrico argentino. Tras años de tarifas fuertemente subsidiadas, el Gobierno nacional avanzó en una recomposición que trasladó una mayor proporción del costo real de la energía hacia usuarios y provincias.

En ese contexto, CAMMESA -como administradora del mercado eléctrico mayorista- se convirtió en el eje de una política energética que combina reducción de subsidios, segmentación tarifaria y actualización de precios, con impacto directo en las economías regionales y en el costo de vida.

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