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Supermercados en alerta: seis de cada diez empresas señalan que la falta de demanda frena la actividad

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Los supermercados y autoservicios mayoristas atraviesan la segunda mitad de 2026 con una combinación difícil de disimular: ventas debilitadas, márgenes bajo presión, crédito todavía restrictivo y expectativas de empleo en retroceso. Aunque una parte del sector espera una mejora moderada durante el trimestre julio-septiembre, las decisiones concretas de las empresas muestran una cautela mucho mayor que la reflejada en sus declaraciones generales.

La Encuesta de Tendencia de Negocios difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos ubicó en junio el Indicador de Confianza Empresarial del sector en -0,4%. El resultado se construye a partir de la evaluación de la situación comercial actual, las expectativas para los próximos tres meses y la percepción sobre el nivel de stocks.

Debajo del promedio conviven una evaluación muy negativa del presente, expectativas apenas favorables para el futuro y existencias inferiores a las consideradas normales. En otras palabras, los empresarios no observan todavía una recuperación firme, aunque algunos esperan que el deterioro deje de profundizarse.

Solo el 8,4% de las empresas calificó como buena su situación comercial en junio. El 62,7% respondió que era normal y el 28,9% la consideró mala.

La diferencia entre opiniones positivas y negativas produjo un balance de -20,5 puntos porcentuales, una señal de que la percepción empresarial sigue ampliamente inclinada hacia el deterioro.

El dato resulta significativo porque la cantidad de empresas que describen una mala situación comercial más que triplica a las que observan un desempeño favorable

La desaceleración inflacionaria no se tradujo automáticamente en una recomposición homogénea del consumo. Los hogares siguen administrando el gasto con cautela, priorizan productos esenciales, sustituyen marcas y concentran compras en promociones, descuentos bancarios y canales mayoristas.

El 61,4% señaló a la demanda como el principal obstáculo. Tres meses antes, esa proporción era del 58,7%, por lo que la restricción no solo continúa encabezando las preocupaciones, sino que ganó otros 2,7 puntos porcentuales.

La cifra implica que casi dos de cada tres empresas consideran que no pueden crecer porque no encuentran compradores suficientes, no porque carezcan de productos, espacio físico o capacidad de almacenamiento.

La debilidad de la demanda se ubica muy por encima del resto de las limitaciones. El costo laboral fue mencionado por el 19,3%, frente al 17,3% registrado tres meses atrás. El costo del financiamiento pasó del 6,7% al 9,6%.

El nivel de existencias ofrece una lectura ambivalente. El 63,9% de las empresas informó que sus stocks se encontraban en valores normales, mientras que el 22,9% los ubicó por debajo de lo habitual y solamente el 13,3% por encima.

La situación financiera también permanece deteriorada. Solo el 8,4% de las compañías la calificó como buena; el 69,9% la consideró normal y el 21,7%, mala. El balance financiero se ubicó en -13,3 puntos.

Casi la mitad volvió a aumentar precios

El 49,4% de las empresas informó que sus precios promedio de venta aumentaron durante junio. Otro 47% señaló que no hubo variaciones y apenas el 3,6% registró bajas.

La mirada hacia el trimestre julio-septiembre muestra una mejora respecto de la evaluación actual.

El 16,9% de las empresas espera que la situación comercial mejore, el 75,9% considera que permanecerá igual y el 7,2% anticipa un empeoramiento. Tres de cada cuatro compañías no esperan modificaciones sustanciales.

Cuando se consulta por el volumen de pedidos previsto para los próximos tres meses, solo el 1,2% de las empresas espera aumentarlo. El 85,5% considera que no habrá cambios y el 13,3% anticipa una reducción. El balance fue negativo en 12 puntos porcentuales.

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La Anónima inició operaciones en Posadas y eleva la competencia en el retail misionero

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La llegada de La Anónima a Posadas marca uno de los movimientos más relevantes del retail argentino en los últimos años para el mercado misionero. La cadena nacida en la Patagonia abrió oficialmente sus puertas este martes en la capital provincial, ocupando el espacio que hasta hace pocas semanas pertenecía a Libertad, y lo hizo con una estrategia que combina agresividad comercial, fuerte apuesta al precio y una decisión explícita de preservar el empleo.

La operación forma parte de la adquisición de doce sucursales y un centro de distribución que pertenecían a Grupo Libertad, una jugada que le permitió a La Anónima acelerar su expansión nacional y consolidarse como la cadena supermercadista con mayor presencia federal del país.

La apertura en Posadas se concretó en tiempo récord. Según explicó el gerente local, Ricardo Arrieta, la empresa transformó el salón comercial en apenas ocho días para adaptar la propuesta a los estándares de la cadena.

“La expectativa realmente hoy, en el marco de la cantidad de gente que nos está visitando, ya nos está superando”, señaló durante la inauguración.

La primera señal del interés generado fue la importante afluencia de consumidores desde las primeras horas de la mañana, atraídos por una política comercial basada en promociones de lanzamiento y una oferta diferenciada respecto de la competencia local.

La estrategia: precios, frescos y marcas propias

El desembarco no se limita a un cambio de cartel. La compañía apuesta a introducir en Posadas algunos de los atributos que le permitieron consolidarse en la Patagonia y gran parte del interior argentino.

Uno de los pilares es el área de frescos. Arrieta destacó que La Anónima cuenta con dos frigoríficos propios y actividad exportadora, lo que le permite controlar calidad y abastecimiento.

“Claramente la calidad del producto y justamente con muy buen precio va a ser uno de los grandes destacados que tenemos en esta nueva propuesta”, sostuvo.

A ello se suma una fuerte presencia de marcas propias. La cadena comercializa líneas desarrolladas exclusivamente para sus sucursales, tanto en segmentos premium como en opciones de bajo costo, una herramienta clave para competir en un contexto donde el consumidor prioriza precio y rendimiento.

La oferta también incluye un amplio sector de electrodomésticos con financiación de hasta 18 cuotas sin interés y una línea de productos importados para decoración y hogar, categorías que la empresa considera diferenciales dentro de la plaza posadeña.

“La propuesta va a ser superadora para la plaza y poder sorprender a los clientes es nuestro gran anhelo”, afirmó Arrieta.

Ricardo Arrieta Gerente Anónima Posadas

Una apuesta contracíclica

La apertura se produce en un momento complejo para el consumo masivo. Las ventas en supermercados continúan mostrando signos de debilidad y las cadenas buscan estrategias cada vez más agresivas para captar clientes.

Sin embargo, para la conducción de La Anónima, los ciclos económicos forman parte de una visión empresarial de largo plazo.

“Todos sabemos que la situación del consumo no es la ideal. Pero a veces las mejores oportunidades se dan también en los momentos de mayor crisis. Nosotros apostamos al futuro”, sostuvo Walter Rothstein, director de la compañía.

La empresa cuenta con 118 años de trayectoria y considera que la volatilidad económica argentina es un fenómeno recurrente que debe afrontarse con planificación y expansión.

“Somos una compañía que tiene 118 años, con lo cual estos vaivenes los hemos atravesado en muchas oportunidades”, remarcó.

La adquisición de las sucursales de Libertad fue interpretada internamente como una oportunidad estratégica difícil de replicar.

Durante años, la cadena buscó crecer fuera de su núcleo histórico en la Patagonia, pero encontraba dificultades para acceder a grandes superficies comerciales y mercados urbanos consolidados.

“La oportunidad se nos da de la mano de Libertad, que se retiró del retail en Argentina. Para nosotros fue excelente porque es la puerta de ingreso”, explicó Rothstein.

La continuidad laboral, un factor decisivo

Más allá de la estrategia comercial, uno de los aspectos más sensibles de la operación era el futuro de los trabajadores.

La incertidumbre que suele acompañar a este tipo de transacciones quedó despejada con la decisión de mantener toda la planta laboral.

Arrieta confirmó que la nueva sucursal conserva 162 puestos de trabajo y que incluso ya se incorporaron tres nuevos empleados durante la puesta en marcha.

“162 puestos se mantienen y tres ya se incorporaron esta semana. Tenemos pensado justamente, si esto va creciendo, no tan solo mantener sino también crecer en capacidad laboral”, afirmó.

La continuidad de los trabajadores, con reconocimiento de antigüedad y preservación de las condiciones salariales, fue uno de los elementos que más valoraron tanto los empleados como la dirigencia sindical durante el proceso de transición.

Rothstein reconoció además que el factor humano fue central en la integración.

“Ayer fue una fiesta realmente, con mucha expectativa y momentos de emoción, pero con un cambio muy positivo, sobre todo por la continuidad laboral”, señaló.

Walter Rothstein Director Anónima Argentina

La expansión más ambiciosa de su historia

La apertura de Posadas forma parte de un plan de crecimiento de alcance nacional.

Antes de la adquisición de Libertad, La Anónima operaba 171 sucursales. Con la incorporación de las nuevas unidades alcanzó las 183 y proyecta superar las 200 en menos de dos años.

“Tenemos un plan de expansión muy fuerte”, aseguró Rothstein.

La compañía reivindica además una identidad particular dentro del retail argentino: ser una empresa del interior que creció sin presencia en la Ciudad de Buenos Aires ni en el Gran Buenos Aires.

“Hoy logramos ser el supermercado de mayor presencia federal del país. No estamos en Capital Federal ni en Gran Buenos Aires. Somos una empresa del interior que profundiza su presencia en el interior”, resumió.

Posadas se convierte así en una de las puertas de entrada para una nueva etapa de expansión hacia el norte argentino. La apuesta es clara: competir con precios, fortalecer el surtido, aprovechar la escala nacional y ganar participación en una plaza donde el consumidor se ha vuelto cada vez más exigente y selectivo.

El éxito de esa estrategia comenzará a medirse desde ahora, pero las primeras señales parecen auspiciosas: la respuesta de los clientes durante la apertura superó las previsiones de la propia compañía.

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