TUCUMAN

Tafí y los Valles Calchaquíes, las perlas del verano tucumano

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Las alturas precordilleranas y las llanuras del sur; las sierras orientales; la imponencia de la Yunga. Todos los ambientes de Tucumán guardan un tesoro de agua y frescura para el alivio de los visitantes en verano. Pero existen sitios que ya son un clásico para quienes buscan en esta provincia las tardes y noches frescas en los meses más calurosos del año. 

Tapizada de verde, bendecida por la humedad de su tierra y su aire, con lugares donde el agua brota como en un ensueño para refrescar a quienes tienen el privilegio de conocerla. Tucumán es un oasis que ofrece a los visitantes experiencias únicas todo el año, por su clima benévolo y por la variedad de paisajes que la visten. Y en los calurosos meses de verano, la maravilla de sus embalses, ríos y cascadas ofrecen un encantador remanso de frescura.

La reducida geografía de esta rica tierra de contrastes, es además su fortaleza a la hora de atraer a los turistas del país y el mundo que la recorren. En pocos minutos, en cortos tramos de ruta, se puede divisar desde la magia selvática de la Yunga hasta la aridez majestuosa de los Valles Calchaquíes; desde la fertilidad de sus planicies hasta la imponencia de sus altitudes en el Aconquija. Y en cada una de estas regiones, siempre presente, la bendición del agua para satisfacernos, para regocijarnos.

Y cualquier visita a Tucumán no puede dejar de tocar uno de sus puntos turísticos más pintorescos y visitados, Tafí del Valle. Ascendiendo por la serpenteante ruta provincial 307 hacia el noroeste, y tras sortear las sierras centrales de la provincia, se llega al valle del Tafí, demarcado en su otro extremo por las Sierras Calchaquíes. Esta planicie más árida que deja atrás la exuberancia de la Yunga y nos sumerge en la imponencia de las sierras y bolsones, también nos sorprende con el refrescante milagro del agua.

A unos 15 kilómetros de Tafí del Valle se encuentra la maravillosa cascada de Los Alisos, a la que se accede luego de una travesía en vehículo al principio, y por senderos de a pie al final, reservado preferentemente para quienes estén dispuestos a una larga caminata de 3 horas por el maravilloso paisaje calchaquí.

Lo que se encuentra allí es sorprendente: una cascada de 60 metros de caída que derrama imponentemente las aguas del río Los Alisos, ideal para refrescarse en verano luego de la caminata, o maravillarse con el agua congelada en invierno. Allí se pueden almorzar los víveres que cada visitante debe llevar, para reponer fuerzas antes del retorno. Quienes quieran un poco más de adrenalina, se puede practicar rappel o canyoning en la cascada, por supuesto bajo la guía de los prestadores especialistas en la materia.

El recorrido por esta zona de la provincia de Tucumán no puede evitar una parada en el dique La Angostura, un impresionante espejo de agua que abre la puerta de los valles Calchaquíes a quienes ingresan desde el sudeste por la Ruta Provincial 307. El lago forma parte de una reserva natural de 1.400 hectáreas en cuyo extremo sur se encuentra la villa veraniega de El Mollar y al norte la reconocida Tafí del Valle.

La importancia biológica de este lago artificial se sustenta en la protección de un enorme número de especies de aves acuáticas y migratorias que allí moran. Este humedal forma parte del sistema hídrico subterráneo de la Yunga y Chaqueño, por lo cual recibe una corriente migratoria de aves andinas que atraviesa Perú, Bolivia y Argentina. En un principio, el objetivo de la construcción del dique fue alimentar a una central hidroeléctrica, pero sólo se llegó a construir el muro del embalse. Los deportes náuticos y la pesca deportiva encuentran aquí un punto destacado en la geografía tucumana, con pejerreyes y truchas como piezas más destacadas.

Otra cascada impactante en esta zona, aunque más destinada a su contemplación que al baño, debido a la baja temperatura de sus aguas, es la cascada El Remate, ubicada a menos de 10 kilómetros al sur de Amaicha del Valle. Se accede allí por un camino de tierra apto para autos, motos o bicicletas, para descubrir un profundo cañón de piedra donde casi no entran los rayos del sol, con saltos de agua cristalina y un maravilloso juego de sonidos que provocan el cauce y las caídas de agua al chocar con las paredes rocosas del río de Amaicha.

Para terminar esta parte del recorrido, llegamos a la reserva natural Los Sosa, en plena cuesta de acceso desde el centro de la provincia hacia los valles Calchaquíes, sobre la Ruta Provincial 307. El “Chasqui”, monumento al indio originario, moldeado por el artista plástico Enrique Prat Gay, es la imagen más representativa de esta reserva, y se levanta altivo en medio de la espesura de la Yunga tucumana.

Al pie de la ruta corre el río Los Sosa, que atraviesa las casi 900 hectáreas de la reserva, bajando desde su nacimiento, a 2 mil metros sobre el nivel del mar, hasta los 400 metros que alcanza la llanura este de la provincia. Cientos de especies de aves, mamíferos y anfibios habitan este ecosistema único, que en sus más de mil metros de diferencia de altitud comprende tres ambientes de Yunga: la selva pedemontana en su base, la selva montana en su parte media, y el bosque montano por arriba de los 1.500 msnm.

Lo abrupto de su terreno, lo impenetrable de su vegetación, las ríspidas caídas desde sus barrancos, son además una barrera natural al avance del hombre en este ambiente, por lo que puede conservarse esta enorme biodiversidad casi intacta y sólo ser observada desde la serpenteante ruta que la atraviesa. Como también, desde lo alto, lo atraviesan las dos corrientes migratorias de aves que buscan aquí sus nidos temporarios: la altoandina y la panamericana central. 

Cultura, tradición y producción en los Valles Calchaquíes

La Ruta Nacional 40 en Tucumán contiene la mayor concentración de sitios arqueológicos, emprendimientos productivos y parte de la Ruta del Vino donde está la única bodega administrada por un pueblo comunitario: Los Amaicha. La cultura, la naturaleza y la aventura son las propuestas que ofrece un recorrido en verano por los Valles Calchaquíes.

Sólo 41 de los más de 5 mil kilómetros de la Ruta 40 pisan suelo tucumano, y los viajeros que llegan a este breve segmento de la columna vertebral del país perciben inmediatamente en cada pueblo y en sus habitantes el orgullo de una cultura ancestral, una cultura viva. Desde Ampimpa, El Pichao, Amaicha del Valle, El Bañado, Talapazo, Quilmes y Colalao del Valle, hasta los propios Quilmes, que mantienen hoy su asentamiento. No son pueblos con el diseño español de la plaza central y los edificios públicos, sino que las casas se mantienen con sus tierras y una amplia superficie. Un verdadero viaje hacia nuestros antepasados.

El viaje desde Tafí hasta Amaicha del Valle, por la ruta 307, requiere atención ante la dificultad del camino de cornisa como la belleza de sus vistas. Son unos 50 kilómetros en los que, a mitad del camino, nos regala un maravilloso mirador en el abra del Infiernillo (3.042 msnm), descendiendo luego por la cuesta de Los Cardones, donde cientos de cactus gigantes que parecen bajar del cerro en procesión, nos acompañan hasta llegar al pueblo.

Amaicha abre la puerta hacia la traza de la mítica Ruta 40 en Tucumán. Cuando ingresamos por sus calles, en las antiguas casas se pueden apreciar los dinteles de madera de cardón sobre las puertas, y al llegar a la plaza hay un cartel que anuncia 365 días de sol. En el vehículo propio o contratando un guía, se ofrece la posibilidad de recorrer la Ruta del Artesano, que incluye la visita a cada atelier y a cada taller con el autor de las obras que, en madera, cerámica, textiles o hasta plateros, trabajan en forma manual.

Si bien en esta localidad se celebra el día de La Pachamama el primer día de agosto, como en todas las provincias del Norte y de la Argentina, también en cada mes de febrero se realiza el Festival a la Madre Tierra. Es en este festejo, en época de carnaval, cuando el pueblo se tiñe de color y costumbres ancestrales, que nos trasladan a las raíces de este suelo norteño. La plaza se colma de un ambiente festivo con una feria de comidas y productos regionales, artesanos, agrupaciones musicales, delegaciones gauchas y bailarines. El evento prioriza a la mujer y distingue la sabiduría de la más anciana, que es elegida como representante de La Pachamama. Además, se elige a la Ñusta (que representa la fertilidad), al Yastay (deidad protectora de los animales), y al Pujllay (espíritu del diablillo del carnaval). 

Los valles calchaquíes son un territorio generoso, alimentado por los minerales de las areniscas, arroyos, vertientes y ríos que convierten a esta región en un sitio de producciones de excelencia. Será esta la razón por la que las primeras bodegas resaltaron su arquitectura con el telón de fondo de las montañas y se lucen inmersas en el paisaje típico de los valles.

Justamente en Amaicha del Valle se encuentra la única Bodega Comunitaria de Sudamérica administrada por su pueblo originario. En homenaje a su historia y cultura la bodega está diseñada emulando las unidades habitacionales propias del período prehispánico. Siguiendo la técnica del pircado, los recintos son circulares e interconectados, tal como perfilan las casas de piedra original y hasta los restos que pueden observarse en los sitios arqueológicos. Este estilo de construcción indígena está fuertemente caracterizado por la relación del hombre con la naturaleza, proveedora de las materias primas utilizadas. Tanto la bodega como la implementación de viñedos se enmarcan en el buen vivir de los Amaichas, que en su concepción trata de reintegrar la relación de equilibrio entre el ser humano y la madre tierra como un todo. En la actualidad la bodega posee dos etiquetas con nombre en lengua Cacán. “SumajKawsay” (El Buen Vivir) y “KusillaKusilla” (Ayúdame, sé generosa), expresión habitual en la invocación a la Pachamama.

La majestuosidad de la Ciudad Sagrada de Quilmes

Desde Amaicha, en menos de media hora, se llega por RP 307 para acceder a la mítica RN 40 y desde allí, por un camino enripiado pero en buen estado, durante unos 5 kilómetros, se llega hasta al sitio arqueológico de Quilmes, al pie del cerro Altos del Rey. A un lado y al otro hay arbustos y algarrobales, sobre un suelo de arenas blancas. El centro de interpretación es muy novedoso por cuanto contiene cinco salas imperdibles. Entre ellas, un auditorio con pantalla gigante donde se proyecta un audiovisual en el que participaron miembros de la comunidad Amaicha y relata la historia y el presente. Además, en la segunda sala, se extienden una “línea del tiempo” que narra los hechos de la historia en el mundo y la de los calchaquíes, lo que permite conocer qué ocurría en diversos lugares mientras crecía este pueblo diaguita calchaquí, desde que llegaron los incas hasta los españoles y la actualidad.

A continuación se encuentra otro ambiente donde las audioguías acompañan al visitante con descripciones de la forma de vida calchaquí y, en otra sala, se pueden observar piezas arqueológicas. Casi terminando el recorrido por el museo, otro recinto expone el valor de la tierra y la labor comunitaria para su explotación sustentable y al final, un ámbito dedicado al concepto del cosmos y la naturaleza de la cultura andina. La Ciudad Sagrada de los Quilmes, es uno de los sitios arqueológicos más importantes del Norte argentino, que atrae visitantes de todo el mundo y convierte a la travesía en una experiencia que une pueblos, culturas e historias.

Muchos eligen llegar al sitio arqueológico Ciudad Sagrada de Los Quilmes y recorrer a pie. Se puede hacer. Pero también se puede reservar una guiada de culto que lo llevará a conocer desde Amaicha, en vehículo para cuatro o para ocho personas, este sitio único. La importancia de los bosques de algarrobas, de los cazadores recolectores de la prehistoria, del pueblo de Incalilla, el primer asentamiento en la zona, los 50 años del inca, los 300 años de resistencia calchaquí, qué representa el sitio, de qué manera fue reconstruido en 1977; y luego  privatizado en los años 90, recuperándose en 2008, con un sistema de manejo compartido entre la comunidad Amaicha y el estado provincial; son algunos de los aspectos que podrán conocerse durante esta guiada.

El Pichao, Talapazo y Colalao del Valle son parte del universo rutero en estos valles calchaquíes tucumanos donde el turismo rural, el turismo rural comunitario; ruta del vino, los productores de nueces, dulces artesanales y cada comunidad abre sus puertas para ofrecer momentos únicos plenos de cultura, historia y naturaleza. Muchos viajeros intentan recorrer en un día esta travesía, pero los valles calchaquíes atrapan y sugieren disfrutar de la tranquilidad de cada lugar. Una mixtura imperdible entre el terruño, la arquitectura, los aromas, colores y sabores de este territorio que imprime la fuerza de la historia.

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Fernández ratificó la necesidad de bajar el déficit paulatinamente y definirá medidas con Batakis

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El presidente Alberto Fernández reiteró hoy la necesidad de “bajar el déficit fiscal paulatinamente” y adelantó que mañana se reunirá con la ministra de Economía, Silvina Batakis, para analizar medidas sobre la suba de precios.

“Ayer hablé con Silvina y quedamos en vernos mañana y ya vamos a ir viendo qué medidas primeras vamos a ir tomando para poder abocarnos a ese tema que nos preocupa mucho”, anticipó Fernández desde Tucumán.

En referencia a la renuncia del exministro de Economía Martín Guzmán, el Presidente afirmó que “él sabe lo que yo pienso de cómo lo hizo; hay cuestiones de responsabilidad institucional que recomendaban que hubiera ocurrido de otro modo; ahora la ministra se llama Batakis y tenemos que hablar de ella”, subrayó.

El jefe de Estado se encontraba en esa provincia con motivo de su participación en el acto central por el 206º aniversario de la Declaración de la Independencia en la Casa Histórica, donde denunció una “feroz embestida” de grupos concentrados que “quieren provocar una devaluación”.

Posteriormente, en declaraciones al canal C5N, Fernández consideró además que “si quiero terminar el déficit fiscal en 24 horas, voy a generar un caos”.

“Buscamos ir bajándolo paulatinamente”, señaló, al tiempo que afirmó que ese objetivo “va a demandar tiempo” al igual que la inflación.

Al respecto, remarcó que “el problema de la inflación se desató en todo el mundo; nosotros lo padecemos más porque hace 20 años tenemos un ciclo inflacionario de dos dígitos”.

Por ello, explicó que “Argentina tiene una suerte de inflación estructural y parte de un piso más alto”.

“Si a eso se le suma el endeudamiento que en su momento contrajo Mauricio Macri, complica mucho más las condiciones de desarrollo argentino porque nos impide acumular reservas y eso también afecta a los precios; el escenario es muy complejo”, indicó Fernández.

Resaltó además que “hay dos temas en el mundo que se han disparado, la energía y los alimentos”, lo cual, consideró, “es un problema inmenso”.

“Con Silvina estamos trabajando en eso; para mí es un tema poder bajar la inflación en un escenario que no nos es favorable porque el mundo no es favorable para Argentina en este contexto”, analizó Fernández.

En otro orden, afirmó que “hay una parte de la Argentina que está funcionando bien, que tiene que ver con el desarrollo, con la producción, con la generación de trabajo”.

“Cuando uno mira los resultados de mayo se da cuenta que hay actividades que han crecido el 54% en relación al mismo mes del año anterior, pero todas están en un promedio del 20%”, resaltó.

El mandatario afirmó que “también el salario en términos reales se ha recuperado, pero tres puntos más o menos, pero viene de una caída de 20 puntos en los años de Macri”.

“Entonces, esa recuperación no se siente y soy muy consciente de eso; hay que trabajar ordenando las cuentas públicas, poco a poco, no aplicando la ortodoxia que algunos proponen porque esa ortodoxia termina hambreando gente”, completó.

Más temprano, desde la Casa Histórica tucumana, Fernández denunció que en la última semana soportó “una pública y feroz embestida de grupos concentrados y poderosos que quieren quedarse con toda la renta y provocar una devaluación, y que buscan generan desánimo e incertidumbre”.

Asimismo, condenó “las falsas noticias en redes sociales que se usan como instrumentos desestabilizadores”, y agregó: “Se van a chocar con mi firme decisión de seguir trabajando por la patria”.

“Los mismos que siembran el desánimo son los que nos endeudaron”, aseveró el titular de la Casa Rosada, y convocó a los argentinos a “forjar todos los días la unidad que nos va a sacar adelante”.

En esta línea, Fernández reafirmó su compromiso “para seguir recuperando los salarios” y llamó a los argentinos “a trabajar para erradicar la pobreza extrema y reconstruir el país más igualitario que tuvimos”.

“Cada uno de los que integramos este Gobierno se la juega por la gente; los convoco de corazón a construir la Argentina que deseamos, defender cada día la emancipación y hacerse cargo de los sueños y deseos” de los patriotas, concluyó.

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La historia y el turismo religioso se unen en la Ruta de la Fe de Tucumán

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La historia y las religiones se unen en el territorio tucumano, donde nace la Patria, y la veneración por la Virgen de La Merced se renueva año tras año cuando se conmemora su día, el 24 de septiembre, junto al triunfo en la Batalla de Tucumán. Desde el año 1500 a nuestros días, los milagros y las reliquias son imperdibles en la Ruta de la Fe que se abre en cada rincón de Tucumán para renovar la esperanza.

Cuenta la historia que cuando el General Manuel Belgrano, en 1812, “desobedeció las órdenes de Buenos Aires y resolvió enfrentar a los invasores españoles, llegó a Tucumán, reunió a la población que ni siquiera sabía manejar armas, y pasó varias horas frente a la imagen de la Virgen de La Merced para pedirle que interceda en la batalla”, detalla el coordinador de Turismo Religioso, del Ente Autárquico Tucumán Turismo (EATT), Gustavo Maccio, quien además integra la Comisión Argentina de Turismo Religioso (CATR).

“En pleno campo de batalla, sucede un hecho que trasciende como milagro. Es la invasión de langostas que cubrió a los invasores, obstaculizando así la visión de los españoles. Y fue entonces cuando el Ejército del Norte, que conducía Belgrano, expulsó a los realistas a las órdenes de Pío Tristán”, sintetiza Maccio y añade que a partir de allí, Belgrano le atribuye a la Virgen haber intercedido en la batalla, y cuando regresa de luchar, en medio de la procesión, se acerca a la imagen de la Virgen de la Merced, le entrega el Bastón de Mando, y la nombra Generala del Ejército Norte.

La Virgen de la Merced ostenta varias imágenes, una de ellas en el sur de la provincia con una talla del siglo XVI.

Para quienes gustan de bucear en la historia, Maccio destaca que la actual Plaza Manuel Belgrano de la capital tucumana, donde hoy está el Hospital de Niños, fue el verdadero y original campo de la Batalla de Tucumán. Además, le llamaban “La Ciudadela” o “Campo de las Carreras” porque era un campo donde se corrían carreras cuadreras, desafíos de destreza criolla que en aquel entonces se corrían entre dos o más jinetes, durante una cuadra -unos 129 metros, unidad de medida durante la época colonial-.

Este territorio tucumano, durante los años de lucha por la Independencia, lo que se conoce hoy como provincia, pertenecía en aquel momento al Norte Grande que abarcaba también parte de los actuales provinciales de La Rioja, Córdoba, Catamarca, Salta, Santiago del Estero y Jujuy, que conformaron una región donde las historias religiosas se tallan desde el siglo XVI, con la llegada de los españoles y las distintas órdenes religiosas entre otras, los Jesuitas, Domínicos, Franciscanos, para evangelizar.

“Hay historias en cada paso por Tucumán”, dice Gustavo Maccio, quien se encuentra por estos días en “Lules”, una de las ciudades del Circuito Sur de Tucumán, donde también hay sitios históricos religiosos como San José de Lules, donde se estableció la reducción de los indios Lules, fundada por la compañía de Jesús en 1670 y donde funcionó una escuela y se cultivó por primera vez la caña de azúcar.

El santuario de la Virgen del Valle, en la localidad de La Reducción, convoca a miles de fieles cuando se acerca el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción de la Virgen, en tiempos sin pandemia, mientras que la Iglesia Nuestra Señora de La Merced, que data del siglo XIX y está ubicada en Villa de Medinas, alberga la imagen más antigua de la Virgen de la Merced, esculpida y tallada en madera semi dura, con una lámina de oro que data del año 1600. Cada 15 de julio, se conmemora la coronación de la Virgen y se congregan los fieles para renovar los votos de Fe, y cada 24 de septiembre, el Día de la Virgen de la Merced, también es una fecha que une a los feligreses.

Hay que recordar que la primera ciudad capital fue fundada en 1565, en el emplazamiento de Ibatín, donde hoy se encuentra Monteros, otra de las localidades de este recorrido por el Sur tucumano, donde las tierras fueron entregadas como medio de pago al capitán Espinoza, devoto de la Virgen de Rosario, y en su honor construyó la capilla de adobe y paja. Allí, en 1719, durante tres días, la imagen sudó mojando sus vestiduras, episodio que se consideró como un Milagro de la Virgen.

En cada rincón tucumano se conocen historias y milagros. Desde San Francisco Solano, que a fines del siglo XVI recorría la región, hasta el Cura Gaucho, el Padre Brochero (1840-1914), santificado por el Papa Francisco en 2016, han acrecentado la esperanza en un pueblo que talló la Independencia.

Tanto es así que se recuerdan episodios que trascendieron como cuando en el sitio llamado “Pozo del Pescado”, a unos 3 kilómetros de Trancas, los habitantes sedientos y hambrientos no podían seguir el paso hasta que San Francisco Solano apoyó su bastón en el suelo y brotó un manantial de agua pura y con peces, resolviendo la sed y el hambre de los pobladores.

“También se recuerda el milagro de cuando San Francisco Solano se dirigía hacia Santiago del Estero y al encontrarse con el río crecido, éste se retiró a orar y luego se acercó a la orilla e hizo señas para continuar viaje. Ante el asombro de todos, las aguas se abrieron y a partir de allí el río tomó el nombre de Río Hondo, relata el funcionario.

Otros capítulos históricos sitúan a San Francisco Solano en plena ciudad de San Miguel, a fines del siglo XVI, cuando durante una jornada en que lidiaban con toros, una de las bestias se escapó por una calle, la misma por la que caminaba San Francisco Solano quien, al verlo y frente al estupor del pueblo, lo espero con su mano en alto, gesto que impuso tranquilidad al animal que adoptó una postura servil al tiempo que el Padre con el cordón franciscano que llevaba en sus hábitos, lo sostuvo y condujo nuevamente a su corral. Este milagro está representado en la obra del pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo (1610-1682) y se encuentra en la ciudad de origen como Patrimonio Nacional Real, en el Alcázar de Sevilla, España.

Son grandes las coincidencias en los hechos de la historia y los milagros, cuando se recuerda también que hacia 1950, un hombre proveniente de Asturias (España), que sobrevivió a un accidente, en muestra de agradecimiento y devoción, prometió a la Virgen de Covadonga construir un sitio de culto en su honor, con la condición de que el lugar guardara similitud con las tierras de Asturia y, fue así que construye una Iglesia en la localidad de El Mollar cerquita de Tafí del Valle, en los Valles Calchaquíes tucumanos donde se venera a la Virgen de Covadonga (cuya traducción es Nuestra Señora de la Cueva), señaló Gustavo Maccio.

Tucumán es una tierra que ofrece una amplia gama de sitios religiosos católicos, sobre todo la Mariana (Devotos de la Virgen María) a pesar de que en este suelo también se radicaron judíos, budistas, personas con distintos credos y religiones que componen la mixtura cultural de la región.

La Ruta de la Fe en la provincia de Tucumán invita a recorrer Templos, Iglesias, Catedrales, Basílicas, Museo de Arte Sacro, Grutas y Ermitas existentes en los diferentes destinos de la provincia. Cada día, mes y año, en el calendario de eventos religiosos, los fieles renuevan su fe y devoción y en este 2021 de pandemia, también se podrá celebrar a la Virgen de la Merced que, en este contexto, visitará cada barrio de la ciudad.

Devotos, creyentes, fieles, peregrinos y visitantes que se interesan por la historia y la cultura, son parte del universo que en cada recorrido por el territorio tucumano descubren los mayores tesoros de este pueblo: su historia y su cultura.

Este segmento turístico en el mundo entero representa unos 300 millones de fieles que viajan y recorren los lugares donde se expresa la Fe, y esta provincia fue anfitriona en el 2016 del Primer Congreso Internacional Santuarios y Turismo Religioso y Encuentro Argentino de Turismo Religioso.

RELIQUIAS PARA CONOCER

Un recorrido por la historia puede realizarse a través de distintos objetos, pero cuando nos enfrentamos a reliquias es la emoción la que atrapa el alma.

Pocos conocen las reliquias que se atesoran en los templos de la Ruta de la Fe en esta provincia y tan sólo visitar la capital, San Miguel de Tucumán, unirán desde distintas aristas la grandeza de la historia de cada lugar y de la Argentina.

Por eso, cuando uno recorre el microcentro de la ciudad más poblada del Norte argentino, es posible que en tan sólo mil metros se sorprenda a cada paso. Desde la arquitectura hasta los capítulos de la historia tallada en cada templo podrán sumergirse en el paso del tiempo.

Las Iglesias Catedral, San Francisco, La Merced y Santo Domingo y el Museo de Arte Sacro son lugares para recorrer, admirar y renovar la Fe y los ribetes de la historia. Las influencias jesuíticas, dominicas, franciscanas y mercedinas presentes en cada templo son parte de este recorrido imperdible.

Desde el casullo de San Francisco Solano o la primera Bandera Argentina en suelo tucumano y la segunda en el país, son reliquias únicas que pueden conocerse en este recorrido por los templos capitalinos.

Claro que, en la Iglesia y Convento San Francisco, que perteneció a la Orden Compañía de Jesús (jesuitas), luego a los dominicos y después a la Orden Franciscana es la imagen de San Miguel de Arcángel, Patrono del Templo, la que todos quieren conocer porque es la reliquia que participó de la primera fundación de la ciudad. Pero pocos saben que aquí se resguarda el casullo de San Francisco Solano, una indumentaria bordada; o las mesas y tres sillas franciscanas prestadas a los congresales de 1816, y el Cristo Yacente articulado de los jesuitas que es una escultura del Alto Perú del siglo XVIII.

Del templo original, se resguardan el retablo y los altares (Siglo XVIII) y entre sus muros se alojaron congresales de 1816, también soldados de Belgrano y San Martín. Parte de su estructura actual, el ala Este, se terminó de construir hacia 1901, hoy son Monumento Histórico Nacional (MHN).

En la Basílica Menor Nuestra señora de La Merced, también llamada Parroquia de la Victoria, preserva como reliquia el Bastón de Mando con empuñadura de oro que el general Manuel Belgrano le ofrendó a la Virgen de la Merced tras ganar la Batalla a los realistas. También hay una bandera que fue tomada a los realistas durante la Batalla de Salta, en 1813, pero es la primera Bandera Argentina en territorio tucumano y la segunda en el país, la que atrapa los corazones.

El estilo neoclásico de la Catedral Nuestra Señora de la Encarnación se admira desde la Plaza Independencia. En una de sus cúpulas se observa un reloj londinense que perteneció al Cabildo de Tucumán; dentro del templo, una Cruz de madera utilizada en la primera fundación de la ciudad, en 1565, y un piano traído de Paris en 1800. La tumba del Sacerdote José Eusebio Colombres, impulsor de la industria azucarera también se encuentra en esta Catedral.

Claro que, en esta región argentina, muchos coinciden en destacar a la Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario Iglesia Santo Domingo como una de las más bellas, fundada por los dominicos en 1785, contiene entre muchas obras, un antiguo órgano aún en uso y junto al templo, funciona la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino.

Si las reliquias lo atrapan puede continuar con su recorrido visual y pleno de emoción en el Museo de Arte Sacro, que pertenece a la Arquidiócesis de Tucumán y posee piezas y obras que reflejan la historia y el arte de la Iglesia Católica y de la sociedad tucumana.

MURILLO, SOLANO Y EL TORO

La historia cuenta que el Padre Fray Francisco Solano caminaba por una calle de San Miguel de Tucumán en momentos en que estaban lidiando con toros, cuando uno de los animales se escapó y en su embestida mató a varias personas y varias mulas, para continuar su enfurecida carrera en la misma dirección por donde se trasladaba, de a pie, Solano. Lejos de amilanarse, el franciscano, tomó su cordón de la envestidura, lo antepuso sobre la cabeza del toro y la bestia frenó, lo olió y se comportó como un animal doméstico. Fue
testigo del hecho, el gobernador de entonces, Don Juan Ramírez de Velazco.

Esta historia trascendió como milagro, San Francisco Solano es Patrono de los toreros, de su ciudad de origen Montilla y Patrono del Floklore argentino. Pero lo colosal es también, que integra la obra del pintor del barroco español, Bartolomé Esteban Murillo (1618-1682) quien se caracterizó por exaltar las virtudes de la Orden Franciscana y su arte se distingue por el naturalismo y la iluminación difusa.

De las 13 obras de Murillo, hoy se conservan 11, una de ellas es “San Francisco y el Toro”, un óleo sobre lienzo de 1645, donde el pintor viste a Solano con el hábito perteneciente a los franciscanos y reproduce la escena con el toro. La pintura se puede admirar en la ciudad de origen, Sevilla, donde integra el Patrimonio Nacional Real Alcázar de Sevilla, España.

CALENDARIO DE EVENTOS
San Miguel de Tucumán:
La Pasión – Semana Santa – Parque 9 de Julio.

Fiesta de San Cayetano – 07 de Agosto.

Fiesta de San Roque – 16 de Agosto.

Fiesta de la Virgen de La Merced – 24 de Septiembre.

Yungas:
Semana Santa – El Siambón.

San Antonio de Padua – Tafí Viejo – 13 de Junio.

Fiesta de la Virgen de Iratí – El Cadillal – 2° Domingo de Diciembre.

Valle Calchaquí:
La Pasión – Tafí del Valle – Semana Santa.

Fiesta de San Ramón – Amaicha del Valle – 31 de Agosto.

Fiesta de la Virgen de Covadonga – El Mollar – 2° de Noviembre.

Sur:
Semana Santa – Pasión de Cristo – La Cocha

Fiesta de San Isidro de Lules – Lules – 15 de Mayo.

Fiesta de la Santísima Trinidad – La Trinidad – 7 días antes de Corpus Cristi.

Fiesta de la Virgen del Carmen – Famaillá – 16 de Julio.

Fiesta de San Ignacio de Loyola – San Ignacio – La Cocha – 31 de Julio.

Fiesta de la Virgen de Santa Rosa – León Rougés – 30 de Agosto.

Fiesta de la Virgen de La Merced – Villa de Medina – 24 de Septiembre.

Fiesta de la Virgen de La Merced – Simoca – 24 de Septiembre.

Fiesta de la Virgen inmaculada Concepción – Concepción – 8 de Diciembre.

Fiesta de la Virgen del Valle de La Reducción – La Reducción – 8 de
Diciembre.

Valle Choromoro:
Fiesta de la Virgen de Lourdes – San Pedro de Colalao – 11 de Febrero.

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