El principal paso argentino-brasileño arrancó 2026 con una caída del 31% en el flujo migratorio
El flujo migratorio entre Argentina y Brasil a través del corredor Paso de los Libres–Uruguaiana mostró una fuerte retracción en los primeros días de 2026. Según datos oficiales de las autoridades migratorias brasileñas, el flujo total de viajeros cayó un 31% en comparación con el mismo período del año anterior, una señal relevante para el turismo, el comercio fronterizo y la dinámica económica regional en uno de los pasos internacionales más activos del Mercosur.
Menos cruces en el inicio del año
Entre el 1 y el 5 de enero de 2026 se registraron alrededor de 41.000 movimientos de entrada y salida por la aduana de Uruguaiana, en el sur de Brasil, frente a la ciudad correntina de Paso de los Libres, sobre el río Uruguay. De ese total, aproximadamente 32.000 correspondieron al ingreso de ciudadanos argentinos a territorio brasileño.
La comparación interanual refleja con claridad la magnitud de la baja. En el mismo lapso de enero de 2025, el volumen había alcanzado unos 60.000 registros migratorios, de los cuales cerca de 48.000 fueron entradas de argentinos a Brasil. La diferencia entre ambos períodos marca una reducción cercana al 31% en el flujo total, con un impacto directo en el turismo de verano y en las actividades asociadas al tránsito fronterizo.
Un corredor clave que mantiene su relevancia
A pesar de la caída, las autoridades brasileñas remarcan que las cifras continúan siendo elevadas en términos absolutos y ratifican la importancia estratégica del puesto de Uruguaiana como uno de los principales corredores de tráfico internacional entre Brasil y Argentina.
Durante la temporada estival, el paso suele concentrar un intenso movimiento de turistas y viajeros por motivos recreativos, familiares y comerciales. Incluso con la merma registrada en el inicio de 2026, el cruce sigue figurando entre los más concurridos de la frontera sur brasileña, lo que refuerza su rol central en la integración regional y en la logística del tránsito binacional.
Señales para la región
La disminución del flujo migratorio en este punto fronterizo introduce señales de cautela para los sectores vinculados al turismo, el comercio y los servicios en ambas márgenes del río Uruguay. Menos cruces implican menor circulación de consumo turístico y una desaceleración relativa en economías locales que dependen en gran medida del movimiento estacional.
Al mismo tiempo, el hecho de que los volúmenes sigan siendo significativos sugiere que el corredor Paso de los Libres–Uruguaiana continúa siendo una vía estructural del intercambio argentino-brasileño, aunque con un arranque de año más moderado que el observado en 2025.







