Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo Mercosur–Unión Europea vuelve a escena y coloca a Misiones ante una oportunidad estratégica. La provincia viene impulsando una visión productiva basada en bioinsumos y prácticas orgánicas que hoy encuentran en Europa un mercado que las demanda y valora.
A este diferencial se suma una capacidad logística que posiciona a Misiones en el mapa exportador: el puerto de Posadas y un aeropuerto con carga permiten proyectar exportaciones con mayor eficiencia y trazabilidad.
Yerba mate, té, miel, madera y frutas son parte de un universo productivo que ya cuenta con reconocimiento en mercados que exigen origen, calidad y valor agregado. “La oportunidad es ahora: exportar con valor y marca misionera”, destacó López Sartori.
El presidente Emmanuel Macron anunció hoy, 08/01, que Francia votará en contra del tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, en la votación prevista para mañana en Bruselas. La decisión marca un punto de inflexión en décadas de negociaciones y dispara incertidumbre sobre el futuro del pacto.Las negociaciones entre UE y Mercosur
Este acuerdo, largamente negociado durante más de 25 años, tiene por objetivo eliminar la mayoría de los aranceles entre los dos bloques, facilitando el comercio de bienes como vehículos europeos y productos agroindustriales sudamericanos, y abriendo un mercado de cerca de 780 millones de consumidores. Sus defensores en Europa sostienen que potenciaría las exportaciones europeas hacia Sudamérica e impulsaría el crecimiento económico.
Sin embargo, Francia decidió dar un paso al costado. Macron justificó la medida por el “rechazo político unánime” dentro del país y por las preocupaciones de sectores clave, especialmente el agrícola, que teme que la apertura expondrá a los productores europeos a la competencia de productos sudamericanos a menor costo. Además, Macron remarcó que no tiene sentido exponer a un sector sensible por un posible crecimiento económico del 0,05% del PBI de la UE hacia 2040.
Según el mandatario francés, aunque se han logrado “progresos indudables” en el texto negociado por la Comisión Europea, el acuerdo sigue siendo insuficiente para proteger a los agricultores y a la economía rural y refiere a otra época.
Agricultores en pie de lucha
La oposición interna en Francia no se limitó a discursos oficiales. En las últimas horas, miles de agricultores protagonizaron protestas en diversas regiones del país, con tractores bloqueando carreteras y accesos a París, incluyendo zonas alrededor del Arco de Triunfo y la Asamblea Nacional. Los manifestantes argumentan que el acuerdo, al permitir importaciones más baratas de carne, azúcar y otros productos, socavará las industrias locales que ya enfrentan altos costos de producción y una competitiva presión internacional.
También otros países de la UE expresaron dudas similares: Irlanda anunció que también votará en contra, citando temores por la entrada de productos cárnicos baratos y la falta de salvaguardas efectivas; mientras que naciones como Polonia y Hungría han manifestado reservas por motivos tanto ambientales como productivos.
La pugna de la UE en Bruselas
La postura de Francia pone en riesgo la aprobación del acuerdo en el Consejo Europeo, donde se requiere una minoría de bloqueo para frenar su ratificación. A pesar del rechazo galo, analistas políticos señalan que el bloque todavía podría aprobarse si otros países miembros respaldan la iniciativa y si se concretan concesiones adicionales.
Bruselas ha intentado aplacar las críticas ofreciendo cláusulas de salvaguardia específicas y compromisos adicionales para proteger sectores sensibles, así como más fondos para la Política Agrícola Común (PAC), pero estas medidas no lograron convencer a Macron ni a parte de su gabinete.
Implicancias en el Mercosur
La decisión francesa tiene repercusiones geopolíticas y económicas importantes para los países sudamericanos. Brasil y Argentina, en particular, han visto el acuerdo como una oportunidad para diversificar sus exportaciones agrícolas y reducir barreras comerciales. Desde hace semanas líderes como el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva habían instado a Macron a apoyar la finalización del tratado, subrayando su potencial beneficio mutuo.
Para el Mercosur, el rechazo de uno de sus principales socios comerciales europeos es un golpe diplomático que podría obligar a replantear estrategias comerciales o renegociar términos más favorables, aunque también fortalece la discusión sobre nuevas alianzas globales en mercados emergentes.
¿Un pacto en peligro?
En las próximas horas, la atención internacional estará centrada en la votación en Bruselas. Si la oposición francesa logra sumar suficientes aliados, el horizonte del acuerdo UE-Mercosur podría modificarse drásticamente, extendiendo la incertidumbre sobre uno de los proyectos comerciales más ambiciosos de las últimas décadas.
El Parlamento Europeo decidió prorrogar la entrada en vigencia del Reglamento 1115/2023, la normativa que exige que una serie de productos de exportación ingresen al mercado europeo libres de deforestación y degradación forestal. El aplazamiento ofrece un margen temporal adicional, pero no despeja las preocupaciones del sector agropecuario argentino.
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) señalaron que la Unión Europea debe revisar el alcance del reglamento para permitir que cada país gestione el uso de sus recursos naturales conforme a sus propias regulaciones, tal como ha ocurrido históricamente. Además, remarcaron que la categorización de riesgo asignada a la Argentina -catalogada como Riesgo Bajo– solo debería exigir como objetivo el freno a la deforestación ilegal, sin incorporar restricciones adicionales.
Cuestionamientos a la “diligencia debida”
La entidad rural también reclamó eliminar la obligación de “diligencia debida” que impone la normativa europea. Según la SRA, ese requisito trasladará sobrecostos a las cadenas de abastecimiento, que terminarán impactando en mayores precios para los consumidores europeos y podrían generar presiones inflacionarias sobre los alimentos.
“Las cargas administrativas y financieras asociadas a este esquema no solo afectan la competitividad de nuestras exportaciones, sino que distorsionan el funcionamiento del comercio internacional”, advirtieron.
La SRA sostuvo que la Argentina cuenta con herramientas y sistemas para demostrar el cumplimiento de los estándares ambientales requeridos por la Unión Europea, pero enfatizó que las exigencias deben aplicarse de forma transparente, simple y previsible. “Las dilaciones y la falta de certidumbre no favorecen el comercio ni fortalecen la relación institucional entre la Argentina y la Unión Europea”, señaló la entidad.
El sector exportador agroindustrial sigue con atención la evolución del reglamento, que impacta particularmente en cadenas como carne bovina, soja, cuero, cacao, café y madera. La prórroga abre una ventana de negociación, pero deja claro que la discusión sobre los criterios ambientales seguirá en el centro de la agenda entre Bruselas y los países productores.
El Mercosur y la Unión Europea alcanzaron hoy un acuerdo de comercio luego de 25 años de negociaciones que abre un mercado de 700 millones de personas.
“Siempre es bueno abrir lazos comerciales”, destacó el presidente Javier Milei.
El anuncio fue realizado este viernes en Montevideo en el marco de la 65° Cumbre del Mercosur de la que también participa la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien viajó especialmente para cerrar las negociaciones.
En la conferencia de prensa que se realizó en la sala especialmente habilitada en la sede de deliberaciones también estuvieron presentes el presidente, Javier Milei, y sus pares de Brasil, Luis Inacio “Lula” Da Silva, y de Paraguay, Fernando Peña, además del anfitrión local, Luis Lacalle Pou.
Al comunicar el acuerdo, Lacalle Pou, destacó que “no es solo un intercambio comercial ya de manera más importante, sino que es mucho más que eso porque tenemos vínculos con Europa más allá del comercio”.
Asimismo, señaló que “no es una solución, sino que es una oportunidad y dependerá de nosotros en cada uno de nuestros países la importancia que le demos”.
Von der Leyen celebró el pacto alcanzado y lo calificó como “un hito histórico”, al tiempo que consideró que el acuerdo es “ambicioso y equilibrado”.
Añadió que “el vínculo entre país de Europa y el Mercosur es uno de los más fuertes del mundo” y enfatizó que “estamos fortaleciendo esta alianza como nunca antes”.
La funcionaria remarcó que en “tiempos “convulsionados estamos mandando un mensaje contundente al mundo” y destacó que “demostramos que las democracias pueden apoyarse mutuamente.
En ese sentido recalcó que “ambos creemos en la apertura y en la cooperación”.
“Estamos generando un mercado de 700 millones de consumidores”, destacó Von der Leyen y aseguró que la alianza “va a generar inversiones y trabajo a ambos lados del Atlántico”.
“Le estamos diciendo al mundo que tiene que estar ligado por valores”, añadió la funcionaria europea.
Asimismo, dijo que “esto es una ganancia para Europa” porque “hay 70 mil empresas exportan al Mercosur de las cuales 30 mil son pymes así se aseguran un mercado, facilidades de ingresos, menores aranceles y acceso preferencial a materias primas”.
Además afirmó que “este acuerdo incluye salvaguardas robustas” y le permitirá ahorrar a las empresas europeas 4,000 millones de euros.
Durante la reunión del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay emitieron una Declaración solicitando a la Comisión Europea postergar la implementación del Reglamento (UE) 2023/1115 previsto para el 30 de diciembre 2024.
En el marco de la 136° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria organizada por la Sociedad Rural Argentina, se realizó la XLVII Reunión Ordinaria del Consejo Agropecuario del Sur (CAS) con la participación del Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta; el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos; el Ministro de Agricultura de Chile, Esteban Valenzuela; el Secretario Ejecutivo Adjunto del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, Cléber Oliveira Soares ; el Director de Ganadería de Paraguay, César Duarte; y el Director de Producción Pecuaria, Acuicultura y Pesca del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras de Bolivia, Víctor Hilari, y el secretario Ejecutivo del Consejo Agropecuario del Sur, Gabriel Delgado.
El encuentro permitió el intercambio entre los países de la región sobre los diversos temas de interés común, destacándose en la agenda el tratamiento de la implementación del Reglamento (UE) 2023/1115 de cadenas libres de deforestación. En particular, en una declaración conjunta que será presentada formalmente mediante nota dirigida a la Comisión Europea, los representantes expresaron su preocupación en cuanto al impacto negativo que este reglamento pueda tener en el comercio internacional y manifestaron dudas en cuanto su compatibilidad con las obligaciones ante la Organización Mundial de Comercio. En este sentido, resaltaron el liderazgo de la región en la adopción de buenas prácticas de producción agrícola y tecnologías para mejorar la producción agroindustrial. Señalaron que los problemas globales requieren soluciones globales, no existiendo soluciones únicas, para lo cual es fundamental fortalecer el multilateralismo y la cooperación internacional, donde cualquier medida debe basarse en fundamentos científicos sólidos y adaptarse a las realidades locales en el marco de las legislaciones nacionales.
Por su parte, el secretario y presidente pro tempore del CAS, Sergio Iraeta, señaló: “la Declaración solicita a la Comisión Europea postergar la implementación de la normativa prevista para el 30 de diciembre de este año, entendiendo que constituye una barrera para el acceso al mercado europeo, agravado por la importante falta de precisiones aún existente en el proceso de implementación y que viene generando una alta incertidumbre en el comercio internacional”.
Los Ministros reiteraron la disposición de los países del CAS de trabajar en forma conjunta y entablar un diálogo real y efectivo con la UE para encontrar mecanismos que permitan cumplir con el importante objetivo de reducir la deforestación y la degradación forestal, atendiendo las realidades y capacidades locales, así como la legislación nacional.
Además, la agenda del encuentro incluyó una Declaración sobre las decisiones sobre Límites Máximos de Residuos y otra Declaración sobre Resistencia Antimicrobiana, remarcando la importancia de adoptar decisiones con base en evidencia científica sólida, incluidas evaluaciones de riesgos exhaustivas que consideran diferentes condiciones de suelo, clima y prácticas productivas, y que las mismas deben ser proporcionales al riesgo cuantificado y el objetivo perseguido, de acuerdo con los compromisos asumidos en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y las recomendaciones del Codex Alimentarius, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF).
La agenda incluyó un repaso sobre los trabajos en el marco de la Declaración CAS 1/2024 para la mejor en la estimación de mediciones GEI, el trabajo en el marco del acuerdo de biotecnología entre los países del Mercosur, la presentación del Informe actualizado sobre las perspectivas climáticas para el cono sur realizado por el Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y AgroIndustrial del Cono Sur (PROCISUR), que reúne a los Institutos de Investigación Agropecuaria de la región; entre otros temas.
En el cierre de la reunión, se realizó un diálogo con la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) y la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur (COPROFAM), abordando los principales temas de interés de la agenda regional.