El Tribunal Penal Uno de Posadas condenó a José Raúl G. a 12 años de prisión efectiva tras hallarlo culpable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, cometido en perjuicio de su hija cuando tenía 5 años. Los hechos ocurrieron entre 2012 y mayo de 2013.
El veredicto fue comunicado minutos después de las 17:30, luego de un extenso debate oral que retomó una causa iniciada hace 13 años. El imputado ya había sido absuelto en un primer juicio realizado en 2022, pero esa decisión fue anulada en 2024 por el Superior Tribunal de Justicia de Misiones, lo que derivó en la realización de un nuevo proceso.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Gustavo Bernie, Juan Carlos Sosa y Miguel Mattos, estos últimos actuando por subrogación. Tras analizar las pruebas y escuchar los alegatos finales, los magistrados resolvieron condenar al acusado por dos hechos de abuso sexual en concurso real, conforme al artículo 119 (segundo y cuarto párrafo, inciso b) en función del artículo 55 del Código Penal argentino, con más accesorias legales y costas.
Alegatos y posiciones de las partes
La acusación estuvo representada por el fiscal Vladimir Glinka y el abogado querellante Hugo Zapana, quienes solicitaron una pena de 16 años de prisión efectiva, al considerar acreditada la responsabilidad penal del acusado en los hechos denunciados.
La defensa, a cargo del defensor oficial Mario Ramírez y del abogado particular Federico Tilli —incorporado en la última audiencia—, pidió la absolución del imputado, argumentando que durante el debate no se logró probar el delito.
De manera subsidiaria, los defensores solicitaron que, en caso de condena, se aplicara la figura de abuso sexual simple, con una pena de tres años de prisión en suspenso.
Planteos rechazados y situación procesal
Durante la sentencia, el tribunal también resolvió rechazar diversos planteos procesales, entre ellos un pedido de nulidad de la defensa respecto de la acusación fiscal y una solicitud de sanción contra el defensor particular planteada por el Ministerio Público Fiscal.
Asimismo, los jueces dispusieron convertir la detención de José Raúl G. en prisión preventiva, manteniendo su alojamiento en la Comisaría Seccional Cuarta de Posadas a disposición del tribunal.
También se ordenó abrir un incidente para analizar el pedido de prisión domiciliaria solicitado por la defensa, que será evaluado en una instancia posterior.
Lectura de fundamentos
El Tribunal Penal Uno fijó audiencia para la lectura de los fundamentos completos de la sentencia el 26 de marzo de 2026 a las 12, en la sala de debates ubicada en avenida Santa Catalina 1561 de Posadas.
Una vez firme el fallo, se ordenó comunicar la resolución al Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Criminal y a las dependencias judiciales correspondientes, conforme a lo previsto por la legislación vigente.
Nació en Posadas, se formó como periodista en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y encontró en la sección policiales su primera escuela de humanidad. Hoy, radicada en Barcelona, Susana Breska Sisterna publica Ella es Agustina, una novela negra basada en un infanticidio real ocurrido en Argentina en 2011.
No es un libro cómodo. Tampoco pretende serlo.
Susana comenzó a escribir en la infancia, pero fue el periodismo el que le dio método, mirada y responsabilidad. En 2010 ingresó a un medio gráfico misionero para cubrir policiales, una pasión que ya poseía cuando era estudiante. Allí aprendió que detrás de cada titular hay un entramado de heridas invisibles.
“No se trataba solo de narrar lo ocurrido. Era escuchar. Dar voz. Entender que cada testimonio implica una responsabilidad”, recuerda.
Uno de esos casos la marcó para siempre: el asesinato de una niña de cinco años a manos de su padre. Enero de 2011. Una de sus primeras coberturas.
El seguimiento periodístico se extendió durante cinco años, hasta la sentencia: juicio abreviado, reconocimiento de los hechos y cadena perpetua para el acusado.
La historia, sin embargo, no se cerró ahí.
La idea de escribir estuvo latente más de diez años. Recién en 2024, ya instalada en Barcelona, comenzó a redactar la novela.
“Quería que el recuerdo de Agustina no se apagara. Que el sufrimiento no nos resulte indiferente. Que no haya más Agustinas”.
La obra se inscribe en la novela negra, pero con un anclaje firme en la realidad. Los hechos centrales se apoyan en testimonios recogidos el día del crimen y durante el proceso judicial. La ficción aparece como herramienta para reconstruir escenas, atmósferas, silencios.
Porque, explica, no se trata solo de un crimen atroz, sino de la radiografía de un entorno social que permitió que ocurriera.
Los personajes: un espejo incómodo
Agustina es presentada como una niña dulce, frágil y curiosa. Su hermano Gabriel, de diez años, es uno de los personajes más potentes: el niño que intentó advertir sobre el horror que se gestaba en su casa. Nadie lo escuchó.
Juan Carlos y Analia reflejan el miedo silencioso. Lourdes, la madre, encarna la resignación de quien vive atrapada en la violencia de género. Cristina, líder religiosa del barrio, simboliza la fe que convive con la indiferencia.
Y Darío -apodado por los medios como “la bestia”- aparece como un joven con antecedentes penales desde la adolescencia, cuya violencia no fue sorpresa sino continuidad.
En esa construcción coral, la autora no apunta solo al agresor. Interpela a la sociedad. “Durante años quise contar la historia de Agustina para que su recuerdo viva, para que el sufrimiento no nos sea indiferente y para que no haya más Agustinas, víctimas de una sociedad violenta que mira y justifica sin intervenir”.
Más que un libro
Las opiniones que ha recibido se repiten: relato crudo, mirada periodística, historia que incomoda. Y ese es, quizás, su mayor mérito.
Ella es Agustina no busca entretenimiento. Busca conciencia. Funciona como espejo y como denuncia. Obliga a mirar lo que suele ignorarse: la violencia naturalizada, el machismo estructural, la pobreza, la desprotección.
¿Por qué cree que podría enganchar al lector esta historia, qué la diferencia de un libro convencional?
Este relato exige ser contado, porque cada historia de sufrimiento es un llamado a la acción. La indiferencia es un cómplice silencioso que permite que el horror se instale sin que nadie lo cuestione. Aunque parezca una lucha titánica, cada pequeña victoria, cada voz que se eleva contra la violencia, representa un rayo de luz ante la oscuridad.
Ella es Agustina, es una cronista de lo innegable. Una invitación a mirar lo que muchos han querido ignorar. A través de sus páginas, el lector es interpelado, obligado a confrontar los horrores que se viven a diario, a reconocer que la indiferencia no es una opción.
Así, este relato se convierte en un espejo de la sociedad. Un reflejo que debería incomodar, que debería provocar vergüenza. Porque, aunque la rueda de la indiferencia gira, aún hay tiempo para cambiar su dirección. Este no es solo un libro; es un grito por la justicia, una súplica para abrir los ojos y tomar conciencia.
¿Quiénes son los protagonistas de su obra y qué les caracteriza a cada uno de ellos?
Debo aclarar que los nombres de los personajes son ficticios, excepto el de Agustina. Ella es presentada como una niña dulce, frágil y curiosa.
Gabriel, el hermano mayor, impacta por su madurez impuesta. Tiene diez años y es uno de los personajes más valientes. Su coraje lo llevó a buscar ayuda, advirtió sobre el horror que se cernía en el interior de la casa, pero nadie, ni siquiera Lourdes, su madre, pareció escuchar.
Juan Carlos y Analia, también hermanos de Agustina, son niños silenciosos, reflejan el miedo en sus miradas.
Lourdes, la madre, vivía atrapada en una telaraña de resignación, víctima de violencia de género que parecía no tener fin. Ella muestra una resignación dolorosa ante el horror.
Cristina, la líder religiosa del barrio, una mujer cuya fe parecía brillar intensamente. Sin embargo, al igual que los vecinos, decidió permanecer en la comodidad de su indiferencia.
Dario, el asesino, apodado por los medios de comunicación como “la bestia”, es un sujeto agresivo cuyos antecedentes penales iniciaron a los 13 años. Se presenta como un joven de apariencia inofensiva que recurre a distintas formas de violencia e incluso torturas para causar daño y mantener su lugar de poder y autoridad.
¿Cómo se puede conseguir el libro y dónde lo vas a presentar?
En marzo estaré en Argentina y allí será la primera presentación. Es muy importante para mí porque será en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, donde me formé como Licenciada en Comunicación Social.
Estoy muy agradecida con el director del Departamento de la Carrera, Carlos García Da Rosa quien hizo posible la presentación.
Posteriormente, en mayo, realizaré otra presentación en la biblioteca de Salvador Vives Casajuana de Sant Vicenç de Castellet, Barcelona.
El libro se puede conseguir en tiendas virtuales como Amazon y Mercado Libre. También, está disponible en Ebook y audiolibro en portales.
El libro ya puede conseguirse en Amazon, Mercado Libre, en formato ebook y audiolibro.
Pero más allá de la plataforma, la intención es clara: que la historia circule. Que incomode. Que despierte.
Porque, como sostiene Susana Breska Sisterna, todavía estamos a tiempo de cambiar la dirección de la rueda de la indiferencia.