Trump aprobó un acuerdo nuclear con Arabia Saudita
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Estados Unidos anunció este miércoles que llegó a un acuerdo nuclear sin precedentes con Arabia Saudita que permitirá al país de Medio Oriente desarrollar una industria energética con acompañamiento estadounidense.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron el “Acuerdo 123” de cooperación nuclear “con fines pacíficos”, junto con un acuerdo bilateral de salvaguardias que lo acompaña, informó la Casa Blanca.
“En conjunto, estos dos acuerdos sientan las bases legales para una alianza de varias décadas y de miles de millones de dólares que impulsa varios objetivos económicos y estratégicos prioritarios, incluida la no proliferación nuclear”, dice un comunicado.
El acuerdo ha generado preocupaciones de que pueda derivar en una carrera por el desarrollo de armas nucleares en la volátil región de Medio Oriente.
El secretario Wright expresó en el comunicado: “Tengan la seguridad de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, al tiempo que se basan en la mejor tecnología nuclear y los mejores científicos del mundo, diseñados aquí mismo en Estados Unidos”.
El pacto deberá ahora pasar por el Congreso de EE.UU. para su revisión.
Según informó previamente CBS News, la cadena de noticias socia de la BBC en Estados Unidos, un objetivo del acuerdo es que empresas estadounidenses gestionen centrales nucleares en territorio saudita.
Aún no se han dado a conocer oficialmente las empresas implicadas. Según CBS, una de ellas sería Westinghouse Electric Company.
Arabia Saudita no cuenta actualmente con ninguna central nuclear, pero, en septiembre de 2023, su ministro de Energía reiteró la intención del país de construir una.
De acuerdo con los últimos datos disponibles sobre Arabia Saudita en la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), el país de Medio Oriente tiene como fuentes de energía el gas natural (62%), el petróleo (38%) y menos de un 1% de energías renovables.
Rosemary Kelanic, una experta en Medio Oriente, afirma que resulta “bastante impactante” la posibilidad de que EE.UU. permita el enriquecimiento de uranio en territorio saudí.
“Estados Unidos nunca había hecho algo así antes; nunca habíamos ayudado a otro país a enriquecerlo en su propio territorio”, dijo a la BBC.
Según Kelanic, la razón es que “si puedes producir tu propio combustible nuclear, te conviertes en un riesgo mucho más grande” en la fabricación de armas nucleares.
El anuncio del acuerdo, que se conoció informalmente desde la mañana de este miércoles, generó diversas reacciones en EE.UU. y el mundo.
En Israel, el ministro de Economía, Nir Barkat, dijo que su país no se opone a que Arabia Saudita tenga energía nuclear siempre y cuando no se use fuera del suministro energético.
“Si la quieren con fines pacíficos, podremos manejarlo. Los estadounidenses no quieren poner en peligro a Israel. [El primer ministro] Netanyahu y Trump saben cómo maniobrar sin correr riesgos”, declaró Barkat a la radio militar israelí.
Pero para el exministro de Defensa y de Relaciones Exteriores israelí, Avigor Liberman, su país debería detener este acuerdo.
“El programa nuclear civil de Arabia Saudita terminará, en última instancia, en armas nucleares”, escribió en X, y agregó que esto conduciría a una “loca carrera armamentista en todo Medio Oriente”.
En Washington, Brad Sherman, un congresista demócrata por California, dijo que Estados Unidos solo debería aprobar un acuerdo de este tipo si cuenta con “las mismas garantías de máxima calidad” que el que tienen con Emiratos Árabes Unidos.
En virtud de ese acuerdo de 2009, Emiratos Árabes Unidos no produce su propio uranio.
“Un presidente que libra una guerra para impedir la proliferación nuclear en Medio Oriente no debería facilitar dicha proliferación solo porque las empresas estadounidenses puedan obtener beneficios”, escribió Sherman en X.
El también demócrata John Garamendi describió el pacto como una “política terrible, terrible” que “nunca jamás” debería permitirse.
“El uranio enriquecido puede utilizarse para fabricar un arma nuclear. Se trata de una política realmente, realmente mala”, dijo a la cadena CNN.
El republicano Marlin Stutzman señaló al mismo medio que no tiene ninguna “preocupación inicial” respecto al acuerdo, pero que le gustaría “recibir más información de los servicios de inteligencia”.
“Los saudíes son realmente el factor de estabilidad en Medio Oriente”, afirmó.
