Tu esfuerzo activa la fe

En su reflexión de esta semana, el Pastor Guillermo Decena expresa que de acuerdo al tamaño de tu esfuerzo será tu bendición. Todo lo que has hecho con esfuerzo y sacrificio para obtener la bendición, tendrá recompensa porque impacta el corazón de Dios. 

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreos 11:6 RVR.

Debemos creer en Dios y creer que cuando le buscamos le encontramos. Es fundamental que creas que algo vas a obtener de toda búsqueda espiritual.

Este es uno de los pasajes más desafiantes de la Biblia porque no solo revela la posición en cuanto a pensamiento para la manifestación de Dios, sino también nos marca la acción para dicha manifestación.

La búsqueda de Dios demanda actividad intensa y trabajo esforzado, porque no hay algo más resistido que el trabajo del alma y del espíritu, pues va contra la naturaleza humana. Todo esfuerzo en el ámbito espiritual que hagamos activará la fe, y esto agradará a Dios. 

¿Qué le habrá querido decir Dios a Josué en Josué 1:9? A qué esfuerzo se refería sino al enfoque, dedicación y fortaleza emocional para encarar los desafíos que enfrentaría. Dios nos pide la perseverancia y el esfuerzo para vencer las cuestiones emocionales que muchas veces nos debilitan. El esfuerzo es vencer todo tipo de tentaciones. El esfuerzo activa la fe. 

El pensamiento debería ser que Dios estará escuchando y viendo, porque Él existe, y también que estaré dispuesto a cualquier esfuerzo para buscarle, pues estoy absolutamente seguro que Él recompensará esa búsqueda apasionada e incesante. Esto marca la diferencia entre unos cristianos y otros. Algunos están dispuestos a hacer grandes esfuerzos para agradar a Dios y dejan las excusas de lado, pues saben que hay recompensa para cualquier esfuerzo. Esto es motivante y les impulsa más y más pues saben que algo Dios hará. Entonces vendrán a alabar a Dios y a escuchar su palabra contra viento y marea, desafiando cualquier inconveniente, cualquier imprevisto, cualquier tentación.

La fe que se esfuerza, la que va adelante es la que Dios va a premiar. 

– La fe transferida.

(Marcos 2:3-5 RVR) Es impactante el pasaje en cuanto a la fe que se trasfiere a los demás. Y nos muestra que la fe agrada tanto a Dios que puede ser transferida impartiéndola a los que nos rodean, si estos quieren recibirla. Esto significa que mi fe puede servir para que otro reciba un milagro, y la fe de otro puede servirme a mí. Lo importante es involucrarse en el ambiente de fe. La fe se activa, se transmite y se imparte. 

El pensamiento del cristiano que quiere activar y crecer en la fe, debe ser un pensamiento sacrificial, de esfuerzo de búsqueda como sea y donde sea. La fe que se trasmite hace que la atmósfera sea transformada y que sea un ambiente propicio para que la bendición de Dios fluya

Y era eso lo que ocurría con la maravillosa vida de Jesús. El Señor hacia grandes esfuerzos en su trabajo de oración y ayuno, pero parecía que los discípulos no veían la vida de la misma manera. Mientras sus discípulos comían, Jesús ayunaba. (Juan 4:31-54 RVR).

Cuando Jesús hacia vigilias los discípulos dormían, la fe de Jesús estaba absolutamente activada porque Él sabía que el Espíritu Santo actuaría, sabía que la recompensa vendría, estaba totalmente persuadido que la gente recibiría lo que tanto necesitaba. Pero estos milagros eran por la tremenda fe de Jesús que se activaba por esfuerzo y trabajo espiritual por buscar al Padre, Él sabía que los milagros acontecerían. 

Otros ejemplos: Lucas 9:28, 37-40 RVR /Mateo 17:19-21 RVR / Marcos 9:22-23 RVR.

Mientras Jesús se esforzaba en vigilias, oración y ayunos los discípulos no tenían la revelación y se apoyaban solo en el trabajo de Jesús. Lamentablemente eso hacía que cuando Jesús no estaba, el servicio a los demás se complicara, y eso es porque no tenían la fe suficiente. Dios nos llama a una transferencia de nuestra fe. 

– La fe en la misericordia de Dios desata el perdón

Cuando la fe está activada, agrada tanto a Dios que lleva a perdonar los pecados del que necesita el milagro. La frase del perdón de los pecados, llamó la atención de los que estaban persiguiendo a Jesús para descubrirle algún error, y esto escandalizó a los religiosos de ese momento. 

Ellos dijeron “solo Dios perdona pecados” y una vez más confunde Jesús la sabiduría de los sabios de este mundo: “para que vean que tengo potestad para perdonar pecados, le dijo al paralitico levántate y anda”. Sin que nadie dijera nada, Jesús expresó al paralítico “tus pecados te son perdonados”.

Lo más concreto es que Jesús tiene potestad para perdonar pecados porque es Dios con nosotros. Y lo misterioso para nosotros es saber si el paralítico estaba arrepentido, si era un pecado lo que causó la parálisis, o si por la fe que observó fue movido a misericordia y fue perdonado.

Jesús dice: “al que cree, todo le es posible” porque para el esquema mental teológico no puede ser perdonado sino se arrepiente. Si todas las enfermedades empiezan por la caída, ¿entonces toda la gente que sanaba Jesús se arrepentía? Dios en su misericordia es un Dios tardo en la ira y pronto a perdonar.

Cuando uno piensa en este misterio, ¿no es lo que hace Dios para otorgarnos la salvación? La fe hace que Dios te perdone los pecados del pasado y es la fe en Él lo que hace que no tome en cuenta todas nuestras transgresiones.

– La fe se ve por las obras

Seremos salvos por la fe, pero la fe se ve por las acciones. Si el cristiano va y viene, este tipo de desgano de búsqueda, es porque no hay expectativas, no hay fe en Dios. Cuando la persona está dispuesta a buscarle a Dios con esfuerzo y sacrificio, su fe se va acrecentar. 

La fe activada es la que Dios anhela ver en su pueblo, es la fe que se da a Dios con sacrificio, con esfuerzo y devoción. Es parte de amar a Dios con todas nuestras fuerzas y es dedicarle a Él lo mejor de nuestra vida. Esto sí que desatará milagros maravillosos, esta es la clase de fe que trae galardón.

Dios quiere ver una fe decidida, que no tiene dudas, que se sacrifica por lo que Dios ha prometido.

El caso de una mujer que quiso su milagro y que nada ni nadie pudo detener. Sabemos que había estado sangrando durante doce años y había sufrido mucho a manos de todo tipo de médicos, había gastado todo lo que tenía, y le iba aun peor (Marcos 5: 25-34 RVR).

Esta hemorragia había devastado la vida de esta mujer, pues no podía tocar a su marido. En cuanto a la maternidad, no podía tener hijos. En cuanto al trabajo, todo lo que tocaba se consideraba impuro. En cuanto a lo espiritual, no podía entrar en el Templo. Y a pesar de estar físicamente y emocionalmente agotada y socialmente aislada, se atrevió a pensar: Si solamente puedo tocar a Jesús, seré sanada. Esto es fe de verdad.

Se aplica para la fe, la maravillosa palabra del Salvador: ¡donde está tu tesoro estará tu corazón! 

Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” Mateo 6:21 RVR. 

Si Dios es nuestro tesoro y todo lo que proviene de Él es valioso para nosotros, entonces es allí donde estarán enfocados nuestros pensamientos, emociones, esfuerzos y ánimos. 

Una fe que se activa es una fe que se esfuerza y marcha hacia adelante. Una fe activada va a movilizar la obra de Dios, y la obra de Dios es siempre sobrenatural. 

Que Dios te bendiga, te guarde de todo mal y tengas una semana de completa victoria!

Pastor Guillermo Decena

Centro Familiar Cristiano Eldorado

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