Yerba: el consumo interno y las exportaciones siguen en alza a pesar de un paréntesis en agosto
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
En el periodo enero–agosto, la salida de molinos con destino al mercado local y las exportaciones totalizaron 218.585.147 kilos, lo que representa un crecimiento del 10,42% respecto al mismo periodo del 2024, cuando se habían registrado 197.948.611 kilos.
En agosto, las salidas de molino hacia el mercado interno alcanzaron 22.010.358 kilos, lo que implicó una caída mensual del -6,7% y un retroceso interanual con relación a agosto de 2024, del -12,51%.
Sin embargo, el acumulado anual mantiene un comportamiento firme. Entre enero y agosto se despacharon 183.883.842 kilos, lo que representa un crecimiento del 8,41% respecto al mismo período de 2024, cuando el registro había sido de 169.638.732 kilos.
El movimiento de yerba mate a salida de molino constituye el indicador más cercano al comportamiento de la yerba en góndola, ya que refleja tanto el volumen que las empresas destinan a sus centros de distribución como las compras de mayoristas, supermercados e hipermercados.
Durante agosto, las exportaciones de yerba mate alcanzaron los 3.850.680 kilos, lo que significó una caída mensual del -41,33% y un retroceso interanual del -27,18%.
A pesar de ese freno coyuntural, el acumulado anual muestra un panorama positivo: entre enero y agosto de 2025, los embarques al mercado internacional sumaron 34.701.305 kilos, lo que representa un incremento del 22,57% en comparación con el mismo período de 2024, cuando se habían despachado 28.309.879 kilos.
Este desempeño refleja que, si bien el comercio exterior atraviesa altibajos mensuales, la yerba mate argentina consolida su posicionamiento en los principales destinos internacionales, manteniendo una demanda sostenida en mercados clave.
Cosecha: retracción del 11,5% en el acumulado
El ingreso de materia prima a los secaderos durante agosto fue de 146.593.222 kilos de hoja verde. En el acumulado de enero a agosto, el registro llegó a 786.913.710 kilos, lo que representa una caída del -11,54% en comparación con el mismo período de 2024.
Este retroceso se da en el marco de la zafra gruesa, que concentra la mayor parte de la recolección entre abril y septiembre. A partir de octubre se abre el período de suspensión de cosecha, que se extenderá hasta noviembre, para luego dar paso a la zafriña o cosecha de verano, entre diciembre y marzo.
