Día: 3 enero, 2026

Maduro desciende esposado del avión militar tras aterrizar en Nueva York

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El presidente venezolano, Nicolás Maduro, descendió este sábado esposado del avión militar Boeing 757 que lo trasladó a Nueva York en medio del amplio operativo de custodia que lo acompaña.

El mandatario venezolano arribó a la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar en Nueva York, donde decenas de agentes de distintas agencias federales, como el FBI o la Administración de Control de Drogas (DEA) le esperaban, a una temperatura de -2 grados bajo cero.

Se espera que Maduro sea primero trasladado al Metropolitan Detention Center (MDC), una prisión federal situada en el distrito de Brooklyn, según la cadena estadounidense CNN.

Maduro fue acusado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y este sábado se hizo pública una acusación sustitutiva en ese mismo tribunal que reitera cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas automáticas.

El presidente fue detenido en Miraflores, la residencia presidencial en Caracas, junto con su esposa, Cilia Flores, que también ha sido trasladada a Nueva York en el mismo avión.

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Salario mínimo 2026: listado de los más fuertes y débiles de Latinoamérica

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Países en América Latina como Brasil, México, Colombia, Argentina y Bolivia anunciaron aumentos al salario mínimo de cara al 2026 con miras a mantener el poder adquisitivo de su población a medida que persiste la lucha inflacionaria en la región.

Mientras Latinoamérica recorre la última milla de la batalla contra la inflación, los salarios mínimos resisten para no ceder ante el aumento de costos en la región.

En la región, persisten amplías brechas en estos ingresos entre las principales economías.

Los casos de Costa Rica, el país con el salario mínimo más alto en dólares en América Latina, y Venezuela, que es el más rezagado, son muestras de ello.

Según un reciente informe la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el salario mínimo en la región evidencia una mejora de su poder de compra.

Y si bien “persisten casos de estancamiento o deterioro, la mayor parte de los países ha logrado sostener o aumentar el valor real del salario mínimo, incluso en un contexto de bajo crecimiento económico”, dice el Panorama Laboral 2025, de la OIT.

De hecho, entre el primer semestre de 2024 y el de 2025, detalla que el salario mínimo real aumentó en 11 de los 17 países analizados, permaneció prácticamente constante en cuatro y disminuyó solo en dos.

“Entre los países que experimentaron crecimientos, las mejoras oscilaron entre el 2% y el 8%, destacando los incrementos registrados en Perú y México”, indicó.

La OIT también constató una la evolución reciente de los salarios medios por hora.

Los aumentos en la última década varían entre el 6 y el 10% de Uruguay y Costa Rica; alrededor del 18% en Brasil y Chile, y entre el 24 y el 30% en Colombia, México y República Dominicana.

De acuerdo a la OIT, los salarios mínimos en América Latina han registrado un incremento en su valor real que va del 10% al 60% desde 2012 y hasta 2025, según la misma OIT.

El valor real refleja el poder adquisitivo considerando el efecto de la inflación. La OIT indica que “en la gran mayoría de los países, el salario mínimo real de 2025 se ubica por encima del observado en 2012″, según el reporte sobre el Panorama Laboral 2025 de América Latina y el Caribe.

En Latinoamérica, el salario mínimo cumple un rol clave como referencia económica y social, pero su alcance real varía por la informalidad, la inflación y la presión fiscal en cada país. En este contexto, Bloomberg Línea presenta los cambios que se presentarán en los salarios mínimos de América Latina desde comienzos de 2026.

Salario mínimo 2026:

A continuación se presenta la evolución del salario mínimo de las principales economías regionales, comenzando por las dos mayores, Brasil y México, por su peso representativo.

Brasil

El salario mínimo tendrá un incremento de 6,79% y pasará a R$1.621 mensuales (US$295) desde enero de 2026. Para cubrir las necesidades básicas de un hogar de cuatro personas, en el país se requieren R$7.067,18 (US$1.285), de acuerdo al Departamento Intersindical de Estadísticas y Estudios Socioeconómicos (Dieese).

México

El Consejo de Representantes aprobó un incremento al salario mínimo general de 13% para 2026 hasta los MXN$315,04 diarios (US$17) a partir del 1 de enero de 2026. Así, desde este 2026 el salario mínimo general alcanza los MXN$9.582 mensuales (US$533).

Argentina

En Argentina, el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) se sitúa a partir de enero en los ARS$341.000 (US$233) para los trabajadores que cumplen la jornada legal completa, un aumento 1,85% frente al valor de diciembre.

Chile

A partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo aumenta de CLP$529.000 (US$586) a CLP$539.000 (US$597) para trabajadores entre 18 y 65 años, un avance del 1,9%.

Colombia

Colombia aumentó el salario mínimo mensual en un 23,8% para el 2026 hasta COP$1.746.882 (US$446). Incluyendo el denominado auxilio de transporte, el salario base mensual subirá a COP$2 millones (unos US$533) en 2026.

Perú

El sueldo mínimo, que no aumentaba desde mayo de 2022 durante el mandato de Pedro Castillo, pasó de S/1.025 (US$304) a S/1.130 (US$335) a partir de enero de 2025.

Ecuador

En Ecuador, después de casi una década, se logró un consenso entre el Gobierno, empleadores y trabajadores sobre el salario mínimo. Las partes acordaron fijar el Salario Básico Unificado de 2026 en US$482, un aumento de US$12 o 2,55%.

Uruguay

En Uruguay, el salario mínimo se incrementará un 7,54% en el 2026 hasta los UYU$25.383 (US$648). “En este contexto de una inflación bastante controlada es un salto cualitativo en relación con lo que fue el último aumento del salario mínimo, que rondó el 6% con una inflación más elevada. Nosotros con un escenario de inflación más controlada, en torno al 4%, estamos proyectando un 7,54% para todo el año”, dijo la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios.

Paraguay

En junio pasado, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, aprobó un reajuste del 3,6% del salario mínimo en el país hasta los Gs.2.899.048 mensuales (US$428).

Bolivia

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, decretó un aumento del 20% del salario mínimo, hasta los BOB$3.300 (US$344 al cambio paralelo)desde enero de 2026.

Venezuela

En la actualidad, el salario mínimo en Venezuela se ubica en solo 130,06 bolívares, insuficiente para cubrir los gastos básicos en un país agobiado por la inflación.

La canasta alimentaria se ubica en US$700 y el salario mínimo en US$0,44, según fuentes académicas.

Ajustes en Centroamérica y el Caribe

Estos son fueron los ajustes al salario mínimo en las principales economías de ambas subregiones:

Costa Rica

En octubre, el Consejo Nacional de Salarios (CNS), aprobó un aumento general de un 1,63% para todos los salarios mínimos del sector privado.

Según el Gobierno, este aumento entró a regir el 1 de enero de 2026 y será de aplicación obligatoria para todos los patronos de país. En el caso de los trabajadores en ocupación no calificada genérica pasó de CRC$367.108,55 (US$739) a ¢373.092,30 (US$751).

Panamá

El Gobierno de Panamá, el sector empresarial y los trabajadores llegaron a un acuerdo sobre el incremento al salario mínimo de 2026, que beneficiará a más de 400.000 empleados en unas 74 actividades económicas.

El aumento salarial irá de US$10 a US$15 a partir del 16 de enero de 2026.

El salario mínimo promedio en Panamá en 2025 es de US$636,80. La tasa más baja reglamentada es de US$341,12 y rige para las pequeñas empresas del sector agropecuario, mientras que la más alta es de US$1.015,03 y aplica para los mecánicos del sector aéreo.

La tabla detallada con los incrementos por actividad económica se publicará una vez el presidente firme y sancione el decreto correspondiente.

El Salvador

En El Salvador, el salario mínimo aumentó un 12% a partir del 1 de junio, según acordó por unanimidad el Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM).

Una particularidad en el país es que los diferentes sectores reciben salarios mínimos ajustados a la actividad.

En actividades como la recolección de café y el sector agropecuario, pesca y otros subió a US$272,53. Entre tanto, en industria y comercio y servicios llega a US$408,80.

Nicaragua

En Nicaragua, el salario mínimo promedio de los trabajadores se ajustó para este año a unos C$8.882,56 (US$241), lo que significó un aumento del 4% frente al anterior.

En el país, el salario mínimo varía por sectores desde las C$13.315,6 (US$362) que percibe el sector de la construcción, establecimientos financieros y seguros, hasta los C$5.950 (US$161) del sector agropecuario o el campo.

Guatemala

El salario mínimo aumentará entre el 4% (para las actividades exportadoras y de maquila) y el 7,5% (para el sector no agrícola) en el 2026 en el país.

El aumento será del 5,5% para el sector agrícola.

Con el ajuste que entró en vigor en enero, el salario mínimo para los trabajadores no vinculados a la agricultura aumentó a GTQ$4.252 quetzales (US$554).

En el caso del sector agrícola, el salario mínimo se fijó en GTQ$4.041 (unos US$527).

Para los trabajadores de la actividad exportadora y de maquila, el nuevo salario mínimo es de GTQ$3.659 mensuales (US$477).

Honduras

En Honduras, el ajuste de salario mínimo de 2025 fue acordado por la mesa tripartita entre representantes de empleadores, trabajadores y el gobierno del país. Va de HNL$9.053 (US$343) a HNL$18.036 (US$683) dependiendo la rama económica y el tamaño de las empresas. El salario mínimo promedio es de HNL$13.985 (US$530).

República Dominicana

El Comité Nacional de Salarios (CNS) estableció a comienzos de 2025 una nueva escala salarial para los trabajadores del sector privado no sectorizado de República Dominicana.

El aumento de 20% al salario mínimo fue fraccionado en dos partidas: un 12% a partir del 1 de abril de 2025 y un 8% el 1 de febrero de 2026.

Con el incremento, los trabajadores de empresas grandes que devenganun salario mínimo pasarán a recibir en febrero de 2026 RD$29.988 (US$475) y los de microempresas RD$16.993 (US$269).

Cuba

Con la reforma monetaria de 2021 en el país, conocida como Tarea Ordenamiento, se definió el monto del salario mínimo en los CUP$2.100.

Entre tanto, el salario medio hasta abril era de unos CUP$6.506 en Cuba.

En el mercado informal de cambio, el salario mínimo en Cuba en dólares apenas llega a los US$4,83 y el salario medio a unos US$14,96.

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Miles de venezolanos festejan en el Obelisco la caída de Maduro

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Miles de ciudadanos venezolanos residentes en Argentina se concentraron hoy en las inmediaciones del Obelisco, portando banderas, gorras tricolores y carteles con mensajes de alivio y esperanza, en lo que definieron como el día en que “por fin comenzará la libertad”.

La movilización, que se inició de forma espontánea por la mañana, estuvo marcada por la emoción de las familias que debieron exiliarse en los últimos años, no solo en la Argentina, sino en otro países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

“Llevo seis años esperando este momento para poder volver a abrazar a mi madre”, relató entre lágrimas uno de los manifestantes. Mientras los autos que circulaban por la Avenida 9 de Julio acompañaban con bocinazos, en la Plaza de la República se escuchaban los acordes del himno nacional venezolano y gritos de apoyo a la operación de Estados Unidos.

El Obelisco se iluminó con los colores de la bandera venezolana

En respuesta al acontecimiento, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso un refuerzo preventivo de seguridad en la zona y al caer la tarde, tanto el Obelisco como el Puente de la Mujer se iluminaron con los colores amarillo, azul y rojo, según supo la agencia Noticias Argentinas.

Además, se colocó una bandera de Venezuela en el Obelisco como gesto de acompañamiento. En el ámbito político local, diversos dirigentes celebraron el suceso, mientras que el Ministerio de Seguridad reforzó la protección de las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela ante posibles incidentes.

Casi al mismo tiempo de esa celebración, pero frente a la embajada estadounidense -ubicada en el barrio porteño de Palermo- agrupaciones de izquierda se manifestaron para expresar su repudio hacia el gobierno de Donald Trump, quien ordenó la captura de Nicolás Maduro, el mandatario del país caribeño, en una operación que conmocionó al mundo.

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¿Qué margen hay para crecer en 2026?

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Se fue nomás el 2025, un año que empezó con altas expectativas pero que fue, otra vez, presa de las propias inestabilidades políticas y económicas argentinas. En ese contexto, las provincias han sufrido nuevamente un escenario de caída de recursos, de discrecionalidades centralistas y de falta de apoyo traducido en fondos que condicionaron notablemente las gestiones presupuestarias en el territorio. Pero aún más: también sufrieron consecuencias de cambios normativos, totalmente inconsultos, que agravaron aún más esos problemas y que todo indica que seguirán haciéndolo.

Al cerrar diciembre, pudimos ver cómo fue el desempeño de los fondos nacionales que se reparten automáticamente a las provincias en el año. La performance del año fue pobre y solo estuvo parcialmente salvada por aspectos puntuales y no sostenibles. Veamos el caso Misiones: los recursos por coparticipación terminaron el 2025 con variación 0%; es decir, en pesos constantes, se recibió exactamente lo mismo que en 2024, un año donde había caído 9% contra el 2023. Por ende, estos fondos siguen muy retrasados y se dio lo que se temía: no se logró crecer contra un año que, a priori, debía ser un piso del cual rebotar. Por otro lado, el conjunto de Leyes Especiales, que hacia mitad de año mostraban una buena dinámica, cerraron el 2025 con una variación de apenas +0,2% contra 2024, año donde habían caído 16%. De nuevo: no se logró crecer contra lo que era un piso de reparto. ¿Qué fue lo que salvó el año? La Compensación del Consenso Fiscal, que creció 91,6%. Estos fondos representaron el 4,8% de los envíos automáticos a Misiones en el año, cuando en 2024 representaron el 2,6%.

¿En qué se basó esa suba? Para esto, recordemos que son las transferencias por compensación del Consenso Fiscal. Estos tienen su origen en los acuerdos fiscales firmados entre la Nación y las provincias a partir de 2017, en el marco del Consenso Fiscal, cuyo objetivo fue ordenar la relación tributaria interjurisdiccional y avanzar en la reducción gradual de impuestos distorsivos a nivel provincial. Como contrapartida a la pérdida de recursos que implicaban esos compromisos (principalmente la baja de Ingresos Brutos y Sellos), se establecieron mecanismos de compensación financiados con recursos nacionales, destinados a sostener los ingresos provinciales durante el período de transición.

Con el paso del tiempo, y tras sucesivas adendas y renovaciones de esos acuerdos, la compensación quedó institucionalizada como una transferencia automática y diaria, distribuida según cálculos teóricos administrados por la DNAP. De este modo, los fondos de Compensación del Consenso Fiscal pasaron a formar parte del esquema regular de transferencias automáticas. Pero estos fondos no surgen de la recaudación tributaria (a diferencia de la coparticipación y de las leyes especiales), sino que salen del Tesoro y se distribuyen según un cálculo preestablecido. Por ende, sus subas (o bajas) dependen de esos cálculos.

En sus inicios, estos fondos debían ser actualizados por inflación cada tres meses, pero eso no siempre se cumplió. Ello derivó en reclamos, algunos incluso judicializados, de provincias ante la Nación y quedó etiquetado como “deuda del Estado nacional a provincias”, lo que permitió que muchos distritos hayan compensado mutuamente pasivos incluyendo estos envíos. Pero a la par, este 2025 la Nación aplicó actualizaciones y permitió que crezcan de manera importante, al mismo tiempo que a una determinada cantidad de provincias se les haya transferido una porción significativamente mayor a la establecida justamente como cancelación parcial de deuda acumulada.

Entonces, hay dos cosas a destacar: en primer lugar, bienvenido que la Nación se “ponga al día” en este concepto; pero, en segundo lugar, que esto haya sido el motivo para que las transferencias automáticas hayan terminado con leve alza refleja la débil sostenibilidad de los fondos nacionales. Lo que las provincias necesitan es recomposición real de la coparticipación, que solo se dará por vía de mejora y expansión de la actividad económica.

Con esto en consideración, abrimos alertas para el 2026. La primera: la actividad seguirá mostrando heterogeneidades en su evolución. Esto es: la economía va a seguir creciendo, pero apoyada en sectores de bajo derrame como la minería y la energía. Esto no logrará impulsar el consumo, por ejemplo, y ante ello, el IVA no podrá mostrar una expansión muy significativa, lo que producirá que no haya más fondos para distribuir entre los estados subnacionales. 

Pero además, se suman otros dos problemas de tipo normativo: los cambios que propone el proyecto de Reforma Laboral y que impactan sobre fondos coparticipables. Primero: las alícuotas del impuesto a las Ganancias de empresas se reducirán en las escalas más altas: las que pagan el 30% bajarían a 27% y las que tributan el 35% pasarían a 31,5%. Esto va a impactar en la recaudación general del impuesto y, por ende, en su distribución a las provincias. 

Segundo: eliminación de Impuestos Internos, que también son parte de la masa coparticipable. Esto provocará una pérdida de casi 1,7 billones para las provincias; Misiones, en ese marco, dejaría de percibir unos 57 mil millones de pesos, según las proyecciones existentes.

Si bien las reformas tributarias y el alivio a empresas son necesarias para reactivar la actividad, el Gobierno nacional avanza de manera unilateral sin considerar sus impactos en las cajas provinciales: en caso de darse una pérdida de recursos como la detallada antes, estamos en las puertas de un 2026 donde las provincias van a volver a sufrir por menores ingresos y, por ende, más dificultad para aplicar políticas de desarrollo que colaboran con la expansión de la economía a nivel local.

El grado de desfinanciamiento a los subnacionales es fenomenal: pensemos solo en el caso misionero. En 2025, comparado con 2023, la provincia perdió unos 179 mil millones de pesos de recursos automáticos; además, perdió otros 188 mil millones de pesos por fondos no automáticos. Dicho de otro modo: en este año que acaba de terminar dispuso de 367 mil millones de pesos menos que en el año 2023, el equivalente a casi tres masas salariales mensuales.

Para 2026 ya se arranca con una alerta: la potencial merma de fondos por las reformas antes mencionadas, que pueden sumarse a otras cuando se presente la Reforma Tributaria, que posiblemente también recorte fondos a distribuir entre las provincias. Esto, y sin la garantía de que una eventual mejora de la actividad realmente impacte en las arcas nacionales y, por ende, en las provinciales, equivale a pensar en un nuevo año de pensar más en cómo “sobrevivir” que en desarrollarse y lograr avanzar en los desafíos pendientes.

¿Qué margen hay para crecer entonces? Desde el punto de vista subnacional, poco. Nuevamente, condicionado por una política centralista unilateral cuya única respuesta es “arréglenselas”. Bienvenido 2026, ojalá no seas lo que parece que vas a ser.

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Que no se tape el bosque

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La madrugada del primer sábado del año sorprendió al mundo con el inédito bombardeo ordenado por Donald Trump a Venezuela y la detención de su presidente Nicolás Maduro, en nombre del combate al “narcoterrorismo”. Un ataque inaudito que fue condenado por buena parte del mundo, salvo el presidente Javier Milei que celebró a su modo: “Viva la libertad carajo”. 

El ataque, sin embargo, pone en riesgo la libertad, ya no de un “dictador”, sino de las democracias no alineadas con el sheriff del mundo o el país poderoso del momento. 

El derecho internacional no admite una acción como la que emprendió Trump. Pero el problema no es Maduro, sino el precedente. Se trata de un poder militar extranjero utilizado para cambiar un Gobierno. Lo de dictador no deja de ser un adjetivo que puede o no ser compartido, pero desde el punto de vista jurídico, Nicolás Maduro goza de inmunidad personal absoluta mientras ejerza como jefe de Estado. Esta protección, conocida como inmunidad ratione personae, impide que sea arrestado o juzgado por tribunales extranjeros. Esta inmunidad no rige frente a tribunales internacionales como la Corte Penal Internacional, ni ante el Consejo de Seguridad si autoriza una intervención, cosa que no ha sucedido.

El derecho internacional no distingue entre presidentes “legítimos” o “ilegítimos” según criterios políticos: mientras ejerzan efectivamente el cargo, están protegidos por la inmunidad personal, aún cuando Trump opine que Maduro es el jefe de un cartel narco. 

“No existe base legal para que un Estado actúe como juez y policía global. Eso sería un retorno al derecho del más fuerte”, advierte el jurista Philippe Sands, profesor de Derecho Internacional en University College London.

La privación de libertad de un jefe de Estado protegido por inmunidad, realizada de forma coercitiva y sin base legal internacional, puede ser jurídicamente calificada como secuestro. Además, encuadra como detención arbitraria, prohibida por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y genera responsabilidad internacional del Estado que ejecuta la acción.

“La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda”, describió José Mario de la Garza Marroquín, abogado y presidente de la Asociación Perteneces Justicia e Igualdad. 

¿Puede Estados Unidos actuar unilateralmente con sus Delta Force? Desde el punto de vista jurídico, no. El único órgano con facultad para autorizar el uso de la fuerza es el Consejo de Seguridad de la ONU. Fuera de ese marco, una captura en territorio extranjero constituye una violación directa de la Carta de la ONU.

La fiscal general, Pam Bondi, afirma que el presidente venezolano ha sido imputado en un tribunal de Nueva York y advierte de que “enfrentará la ira de la Justicia estadounidense”. La ira. No el derecho ni la justicia. La ira.

Hoy es Venezuela, mañana puede ser Irán o cualquier país no alineado con Estados Unidos. Casualmente, es Donald Trump el que está con problemas de credibilidad en su propio país, donde arrecian las críticas por los escasos resultados económicos y una economía en pausa. En Hollywood recomendarían iniciar una guerra. 

El inicio del tercer año de Javier Milei en el poder, encuentra a la Argentina con escasos motivos para celebrar. La promesa de crecimiento acelerado quedó en eso y el Gobierno se abraza a la estabilización de la inflación como bandera, objetivo que se logró a costa de una economía paralizada y una ingente pérdida de poder adquisitivo. Se festejan datos mínimos que apenas disimulan la profundidad de los desajustes. Daniel Scioli, secretario de Turismo y vivaz defensor de las ideas libertarias, dio una pequeña muestra de celebraciones opacas. Como los datos del Indec revelaban un creciente déficit en la cuenta de turismo por la salida de argentinos, simplemente dejó de usar los datos del organismo oficial. El Banco Central armó otra estadística más favorable y el déficit “se achicó”: “Con base en esos resultados, nuestras estimaciones para todo 2025 nos indican que los egresos pasarían de ser US$13.350 millones con la vieja metodología a US$10.241 millones con la metodología nueva (un 23% menos)”, festejó Scioli. Los números que celebró el funcionario no parecen muy alentadores. Tras la intervención del Central, el rojo del saldo entre el ingreso y el egreso de divisas por turismo pasó de 9.983 millones a 6.935 millones de dólares. Entre enero y noviembre de 2025 salieron del país 11,19 millones de residentes e ingresaron 4,78 millones de turistas. El resultado fue un saldo neto negativo de 6,41 millones de personas.

Scioli no es el único que se esfuerza en ver el vaso medio lleno. La Federación Argentina de la Industria de la Madera destacó que el sector “comienza a mostrar signos de estabilización, con una leve recuperación respecto a los meses previos y oportunidades concretas vinculadas al comercio exterior”. 

En base a un estudio del consultor Gustavo Cetrángolo, la entidad admite que las altas tasas de interés, la restricción del consumo y la caída de la obra pública continúan condicionando el desempeño del mercado interno. “Los precios de la madera se mantienen prácticamente sin variaciones desde hace más de un año, con un fuerte nivel de competencia comercial que impacta en los márgenes de rentabilidad de las empresas, especialmente en las pymes”.

Pero basta ahondar un poco más en el documento para ver otros datos no tan estimulantes. “La industria foresto-industrial argentina, y en particular el complejo maderero, llega al cierre de 2025 en una situación de extrema fragilidad. Tras una leve mejora técnica en octubre, noviembre y lo que va de diciembre consolidaron una “meseta baja” de actividad: se vende algo más que en el peor momento de la recesión, pero no lo suficiente como para recomponer rentabilidad ni aliviar la asfixia financiera que atraviesan los aserraderos y fabricantes”, reseña.

El principal problema no es la falta total de operaciones, sino su calidad económica. Los precios de la madera se mantienen prácticamente sin cambios desde hace más de un año, pero en un contexto de costos que no dejaron de subir. Para cerrar ventas, muchas empresas se ven obligadas a aplicar descuentos sobre listas, extender plazos de pago y, en algunos casos, recurrir a esquemas informales. El resultado es una competencia feroz por colocar stock, con márgenes mínimos o directamente negativos”, detalla.

“La sobreoferta es otro rasgo del momento. Numerosos aserraderos arrastran altos inventarios de madera, lo que acelera la presión vendedora y empuja aún más los precios a la baja. El único segmento con algo más de dinamismo es el de pallets, aunque con pedidos de muy corto plazo, lo que vuelve al mercado extremadamente volátil e imprevisible”.

Este deterioro ya se refleja en la cadena de pagos. En las últimas semanas comenzó a observarse un aumento en los cheques rechazados dentro del sector, una señal temprana de estrés financiero. Aunque todavía no se trata de una crisis generalizada, complica el acceso al crédito en un contexto en el que financiarse es caro y escaso.

La raíz del problema es estructural. “En los últimos dos años, los ingresos del sector crecieron con fuerza en dólares, pero los costos lo hicieron mucho más rápido. La energía eléctrica -clave para aserraderos y secaderos- registró aumentos desproporcionados, al igual que los insumos, la logística y los costos laborales. La ecuación es simple: aun vendiendo más, muchas empresas ganan menos o directamente pierden dinero”, reseña Cetrángolo. El analista sugiere que la exportación es una “válvula de escape” para la madera. Asia es hoy el gran destino, con precios estables pero bajos, que obligan a resignar margen a cambio de asegurar cobranzas.

Estados Unidos, en cambio, sigue sin traccionar. La débil recuperación de su mercado inmobiliario limita la demanda de productos de mayor valor agregado, como las molduras de pino, cuyas exportaciones continúan en caída. El sector apuesta a una reactivación en 2026, pero por ahora no hay señales claras.

El Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones no es tan optimista y eleva una advertencia mucho más severa: la foresto-industria atraviesa una crisis estructural, con plantas operando a menos de la mitad de su capacidad, costos desbordados y pymes al borde del colapso. La diferencia de miradas revela un dilema central para provincias como Misiones: adaptación vía exportaciones o reconstrucción del sistema productivo con políticas públicas y planificación.

Según el Colegio, la foresto-industria opera hoy por debajo del 50% de su capacidad instalada y registra caídas de actividad cercanas al 40%, con reducción de turnos, vacaciones anticipadas, líneas paralizadas, riesgo de despidos y cierres de plantas. La paralización de la obra pública nacional aparece como uno de los golpes más duros sobre la demanda, pero el problema de fondo es el brutal descalce entre ingresos y costos.

Entre 2023 y 2025, señala el documento, los ingresos del sector crecieron 124% en dólares, pero los costos estructurales lo hicieron 249% y los costos energéticos más de 600%. La energía eléctrica, los insumos, la logística y los salarios aumentaron muy por encima de los precios de venta, que permanecen prácticamente estancados. 

La exportación es la válvula de escape, dice Faima. Y Misiones cerró el 2025 con un volumen récord o apenas por debajo del techo de exportaciones, con más de 500 millones de dólares. La yerba mate si batió récord en envíos al exterior, pero aún así la industria atraviesa, según sus principales ejecutivos, una complicada situación por los mismos motivos que el sector forestal: suba de costos muy por encima de la rentabilidad, aún con el desplome del valor de la materia prima que agobia al sector primario. La crisis yerbatera oprime al primer eslabón con una velocidad inusitada a diferencia de otras épocas desreguladas. 

No es errado apuntar a la industria como “la gran beneficiada” de la ola de desregulación, tampoco que el consumo interno está golpeado por la pérdida de poder adquisitivo. En noviembre se enviaron al mercado interno 17.860.938 kilos, el volumen más bajo del año y 18,65 por ciento menos que en octubre. La salida de molino fue 19,32 por ciento menor al mismo mes del año pasado. El 2025 seguramente terminará apenas por encima del 2024, pero debajo de los últimos cinco años y lejos del récord de 2023, con 285.430.373 kilos en el país. 

La crisis por la que atraviesan los principales sectores económicos tiene correlato en el empleo. Desde que asumió Milei hasta noviembre del año pasado -último dato disponible-, Misiones perdió 8.407 empleos privados registrados. En Argentina fueron casi 150 mil. Los que aún lo conservan fueron víctimas de una feroz depreciación del poder adquisitivo. Salvo los ministros de Milei que recibieron aumentos de hasta el 90 por ciento en sus salarios. Un ministro nacional, que percibía un sueldo bruto cercano a los $4.000.000, pasará a cobrar aproximadamente $7.600.000, un secretario de Estado verá su haber saltar de $3.500.000 a unos $6.650.000, mientras que un Subsecretario pasará de cobrar $3.000.000 a una cifra estimada de $5.700.000. Las paritarias no tienen techo para todos.

La fragmentación no es sólo salarial. Las provincias también se tienen que “adaptar” a la nueva realidad. Misiones hace esfuerzos por sostener la actividad económica y el empleo a través de diversas acciones, con inyección directa, como con los programas Ahora que rindieron más de cien mil millones en el último año o a través de quitas que alivian el bolsillo, como los planes para pagar patentes o inmuebles. 

“Para seguir cuidando el bolsillo de las familias misioneras más vulnerables, se prorroga la Tarifa Eléctrica Social Provincial desde el 1 de enero hasta el 30 de abril de 2026, tanto para Energía de Misiones como para las cooperativas de la provincia, garantizando el acceso a este servicio esencial mediante una tarifa bonificada para consumos mensuales de hasta 450 kWh”, anunció el gobernador Hugo Passalacqua. En contraste, Nación confirmó que el 2026 comenzará con aumentos en las tarifas de electricidad, gas y agua en todo el país. Las subas promedio irán del 2,5% al 4%, según resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, y aún no incorporan la quita de subsidios que el Gobierno tiene prevista y que podría empujar los incrementos, especialmente en el gas, a dos dígitos

En materia de combustibles, los precios en Misiones volvieron a ubicarse entre los principales motores del encarecimiento del costo de vida. Los combustibles registraron subas muy por encima de la inflación anual, que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central y los datos del INDEC cerraría el año en torno al 30 por ciento.

La Nafta Súper de YPF finalizó diciembre en 1.693 pesos por litro, tras un aumento mensual del 0,47 por ciento. En todo 2025 acumuló una suba del 40,61 por ciento, es decir, más de diez puntos porcentuales por encima de la inflación. El gasoil común fue aún más castigado: cerró el año en 1.749 pesos por litro y acumuló una suba del 42,89 por ciento, con un salto del 2,40 por ciento sólo en diciembre.

La Nafta Infinia, el producto premium de YPF, terminó el año en 1.938 pesos por litro, con una suba anual del 33,84 por ciento, también claramente superior al índice general de precios.

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