El aumento sostenido de los precios en Argentina está empujando a las personas a comparar opciones y evaluar cambios, y la cobertura médica no es la excepción. En este contexto, pese a la presión sobre los ingresos, la mayoría de los usuarios no está dispuesta a resignar prestaciones médicas ni a reducir el nivel de cobertura.
Según un relevamiento de MiObraSocial.com.ar, el portal comparador de prepagas y obras sociales, el 61,2% de los usuarios de medicina prepaga buscó o comparó alternativas más económicas en los últimos meses.
El proceso de búsqueda no implica necesariamente aceptar planes más básicos. Por el contrario, muchos afiliados priorizan mantener el mismo nivel de atención médica, aunque eso implique cambiar de empresa.
De hecho, entre quienes evalúan cambios, el 69,8% preferiría contratar un plan completo en otra prepaga antes que pasar a un plan con copagos o prestaciones reducidas dentro de su empresa actual.
El estudio también muestra que el 57,4% descarta directamente los planes parciales, lo que refleja que la prioridad sigue siendo mantener una cobertura médica integral, incluso en un contexto económico desafiante.
“El afiliado hoy busca pagar menos, pero no pagar menos por menos. La cobertura médica completa y de calidad sigue siendo una prioridad incluso en contextos de presión económica”, explica Mariana Di Franco, socia fundadora de MiObraSocial, el primer sitio especializado en obras sociales y medicina prepaga de Argentina.
La preocupación por el costo convive con un fuerte nivel de fidelidad histórica en el sistema. Según el relevamiento, el 70,8% de los usuarios mantiene la misma prepaga desde hace más de cinco años, lo que muestra que los cambios de empresa suelen evaluarse con cautela.
Al mismo tiempo, el 70,6% reconoce que afrontar el pago mensual implica un esfuerzo alto o muy alto dentro de su economía personal, una señal de la creciente presión que enfrentan los hogares para sostener la cobertura privada de salud.
“Lo que estamos viendo es que muchos usuarios empiezan a comparar opciones o evaluar cambios, pero la decisión final sigue muy condicionada por el nivel de prestaciones médicas que reciben. Nadie quiere perder acceso a clínicas, especialistas o estudios que considera importantes”, agregan desde la compañía.
El fenómeno refleja una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: los consumidores ajustan gastos en distintos rubros del hogar, pero la cobertura de salud continúa siendo uno de los servicios que más intentan preservar, incluso cuando eso implica reorganizar otras partidas del presupuesto.
En ese contexto, los comparadores de planes y coberturas empiezan a ganar protagonismo como herramientas para analizar alternativas dentro del sistema sin resignar prestaciones médicas.
Fue un fin de semana con múltiples actividades conmemorativas por el 50° aniversario del 24 de marzo. Los turistas eligieron destinos cercanos, en parte por el encarecimiento del combustible, pero también porque el lunes fue no laborable (no feriado). Si bien muchos argentinos eligieron viajar a países vecinos, sorprendió la cantidad de turistas internacionales circulando en muchas ciudades.
l De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el segundo fin de semana largo del año fue muy tranquilo, con un turista que priorizó escapadas cortas, de cercanía y que cuidó el nivel de gastos. Viajaron 1.012.000 turistas por el país, que dejaron un impacto económico directo de $ 231.084 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras diversas.
l Si se compara con 2025, que fue un fin de semana largo tradicional de tres días y de muy bajo movimiento, este año creció un 48,8% la cantidad de viajeros. Esta suba se explica, en parte, por la mayor extensión del fin de semana y por una mejor predisposición a realizar escapadas, aunque de menor duración.
l El gasto promedio diario fue de $ 103.793, un 7% menor al gasto del feriado de Carnaval de febrero último. Esto se explica a partir de que los turistas eligieron destinos más cercanos y también porque entre los gastos recreativos no existió la oferta del Carnaval. En cambio, prevalecieron actividades culturales y conmemorativas por el 24 de marzo, casi todas de acceso gratuito. También fue un 1,6% menor al feriado de la Memoria del año pasado, comparado a precios reales.
l La estancia promedio fue corta para un fin de semana de cuatro días, de sólo 2,2 noches. Esto reflejó tanto la elección de destinos cercanos como la fragmentación de los viajes y las restricciones laborales del lunes.
l Si bien fue un fin de semana de cuatro días, el promedio de noches de hospedaje se equiparó con el de un fin de semana de tres días. Sin embargo, en el promedio viajaron más personas. Posiblemente el mismo turista viajó dos veces, un viaje más extenso (dos noches) y luego uno más corto (lunes o martes).
l El clima fue muy inestable. Hubo sol y temperaturas agradables, pero también lluvias y momentos de mucho viento.
l El movimiento turístico se caracterizó por una fuerte dispersión territorial y una dinámica sin picos marcados, donde convivieron propuestas culturales, eventos locales y actividades al aire libre. Las ciudades mantuvieron un buen nivel de circulación, especialmente en espacios gastronómicos, ferias y actividades nocturnas, mientras que los destinos tradicionales de descanso mostraron un ritmo más moderado.
l En términos cualitativos se consolidó un perfil de viaje austero, donde primaron las experiencias antes que el consumo intensivo. Aun así, la presencia de turistas internacionales en varios destinos aportó dinamismo en centros urbanos y polos turísticos consolidados, en un contexto donde el turismo interno sigue adaptándose a nuevas condiciones económicas y de calendario.
Los números del feriado de la Memoria
Fuente: Confederación Argentina de la Mediana Empresa sobre datos aportados por las cámaras de comercio, de turismo y federaciones asociadas a CAME de todo el país y las direcciones y agencias de turismo regionales
l Entre los destinos más elegidos se destacaron la Ciudad de Buenos Aires, Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata y Ushuaia, junto con localidades de la provincia de Buenos Aires como Tigre, San Antonio de Areco y Tandil. También tuvieron buen nivel de actividad destinos de la Patagonia y del norte argentino, con una demanda distribuida y sin grandes concentraciones.
l En lo que va del año hubo dos fines de semanas largo en los que viajaron 4.022.000 turistas y gastaron $ 1.238.877 millones.
Fuente: Confederación Argentina de la Mediana Empresa sobre datos aportados por las cámaras de comercio, de turismo y federaciones asociadas a CAME de todo el país y las direcciones y agencias de turismo regionales
Destacados del fin de semana
l Antesala de Semana Santa. El fin de semana largo funcionó como una antesala de Semana Santa, lo que derivó en un movimiento turístico más moderado y distribuido. La cercanía entre ambos períodos llevó a que muchos viajeros optaran por postergar escapadas más extensas, privilegiando salidas cortas.
l Clima heterogéneo. El clima mostró comportamientos muy distintos según la región, con lluvias e inestabilidad en algunos destinos –especialmente en la Costa Atlántica– y mejores condiciones en el norte y zonas cordilleranas, lo que incidió en la ocupación y en las decisiones de viaje.
l Agenda por la Memoria.La conmemoración por el Día de la Memoria atravesó la agenda en todo el país, con fuerte presencia de actividades culturales, marchas y propuestas de reflexión. Se destacaron especialmente la Ciudad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba.
l Noches y gastronomía. Se registró una alta actividad en bares, pubs y espacios gastronómicos, impulsada por eventos temáticos que convocaron a residentes y turistas en distintos centros urbanos.
l Turismo internacional activo. A pesar de un tipo de cambio que encarece a la Argentina en dólares, sorprendió la presencia de turistas internacionales en varios destinos, particularmente en grandes ciudades y en polos turísticos consolidados.
l Escapadas cortas. El carácter no laborable del lunes, sin ser feriado, favoreció un perfil de viaje más flexible, con predominio de escapadas breves, turismo de cercanía y una mayor distribución de los flujos a lo largo del fin de semana.
l Viajes fragmentados. Se observó una fuerte fragmentación en los patrones de viaje, con múltiples combinaciones de días según la situación laboral y los ingresos. Convivieron turistas que aprovecharon los cuatro días completos con otros que realizaron escapadas más cortas, de viernes a lunes, de lunes a martes o incluso de uno o dos días, lo que contribuyó a una mayor dispersión del movimiento turístico.
Consideraciones generales
1) Provincia de Buenos Aires. La provincia tuvo un desempeño estable, con propuestas para todos los gustos y presupuestos, y un turismo apoyado en la naturaleza, la cultura, tradiciones y gastronomía. En la Costa Atlántica, destinos como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar y Necochea registraron un movimiento turístico moderado, condicionado por el clima y la cercanía con el próximo fin de semana largo de Pascuas. En Mar del Plata la ocupación alcanzó el 42%, con estadías cortas y una demanda distribuida durante los cuatro días. En el interior de la provincia entre los puntos más elegidos se destacaron Tigre, San Antonio de Areco, Tandil y Chascomús, que ofrecieron propuestas vinculadas al Delta, al turismo rural y a los entornos de laguna. La agenda de actividades fue amplia y federal, con fiestas populares y eventos en distintos municipios. Se destacaron la Fiesta del Tambero en Navarro, la Fiesta del Ferroviario en Bragado (localidad de Mechita), la Fiesta Nacional de la Papa en General Alvarado (Otamendi), la Fiesta del Hospital Zonal en Las Flores, la Fiesta del Arraigo en Mercedes, la Fiesta Nacional de la Federación en San Miguel del Monte y las cabalgatas en Saavedra y Pigüé. En La Plata se desarrollaron múltiples actividades en el marco del Mes de la Memoria, con intervenciones artísticas, muestras, charlas, recorridos guiados y movilizaciones que convocaron a vecinos y visitantes.
2) Ciudad de Buenos Aires. La ciudad registró un buen nivel de actividad durante el fin de semana largo, con mucho turismo internacional y consolidándose como una de las principales ciudades turísticas del país. La ocupación hotelera fue cercana al 70% y una agenda intensa de propuestas culturales, gastronómicas y de entretenimiento que colmaron los espacios públicos y privados porteños. El movimiento estuvo impulsado por grandes eventos que convocaron a miles de personas, como el recital de AC/DC en el estadio de Estadio Más Monumental, además de exposiciones y ferias de escala internacional en La Rural, como la Tattoo Expo y la muestra “Nuestros Caballos”. La agenda cultural y gastronómica también tuvo un rol destacado, con ferias como Sabe la Tierra y la Feria Francesa en Recoleta, conciertos, intervenciones artísticas y actividades en espacios públicos. A esto se sumaron los clásicos atractivos turísticos como el Obelisco de Buenos Aires, el barrio de La Boca con Caminito, los paseos en catamarán desde Puerto Madero y el bus turístico.
3) Catamarca. La provincia registró un buen nivel de actividad durante el fin de semana, con una ocupación hotelera que tuvo picos del 75% y una estadía promedio de tres noches. En la capital, la ocupación fue moderada, ubicándose alrededor del 40%, reflejando una mayor dispersión de la demanda hacia destinos del interior y propuestas de naturaleza. El movimiento estuvo vinculado principalmente al turismo interno y regional, con fuerte presencia en circuitos naturales y culturales característicos de la provincia. En la ciudad capital, la actividad se sostuvo a partir de una agenda cultural diversa que incluyó ferias de artesanos, música en vivo, talleres folklóricos y propuestas gastronómicas regionales, además de actividades al aire libre y visitas guiadas en sitios emblemáticos como el Pueblo Perdido de la Quebrada. La combinación de identidad cultural, gastronomía y paisajes naturales sostuvo un flujo constante de visitantes durante los cuatro días.
4) Córdoba. La provincia presentó un desempeño turístico heterogéneo, con menores niveles de arribos de los esperados. A pesar de esta tendencia, los principales destinos serranos continuaron concentrando la mayor actividad, con los valles de Punilla, Calamuchita y Traslasierra como los más elegidos, registrando altos niveles de ocupación en localidades como Villa Carlos Paz y Santa Rosa. También se destacó la región de Ansenuza (Miramar), con una ocupación que superó el 90%, mientras que la ciudad de Córdoba mantuvo niveles más moderados, que promediaron el 50%. El movimiento estuvo marcado por un comportamiento más cauteloso de la demanda, con decisiones de viajes tomadas sobre la fecha y estadías cortas. Aun así, la provincia logró atraer a turistas y excursionistas a recorrer su naturaleza y disfrutar de la diversidad de propuestas urbanas.
5) Chaco. El movimiento turístico fue moderado, con una ocupación hotelera promedio del 25% a nivel provincial, mostrando diferencias entre regiones: el Impenetrable alcanzó el 35%, la región Litoral el 29% y el Centro-Sudoeste el 11%. La estadía promedio fue de tres días, con un gasto estimado por turista de $ 75.000 diarios, incluyendo consumos básicos y traslados. La actividad estuvo acompañada por una agenda cultural y de naturaleza distribuida en distintos puntos de la provincia. Entre los eventos destacados se realizaron la muestra “Raíces de Mujer” en Villa Ángela, el Encuentro Nacional de Reservas Naturales Privadas en Resistencia, y propuestas culturales como ferias regionales, celebraciones por el Día del Artesano y actividades gastronómicas como el Festival de San Patricio.
6) Chubut. Turistas de todo el país recorrieron la naturaleza cordillerana durante el fin de semana. Localidades como Esquel, El Hoyo y Lago Puelo, junto con los principales centros de la costa atlántica, continuaron siendo los puntos más elegidos, ofreciendo propuestas de paisaje, actividades al aire libre y experiencias vinculadas al mar y la montaña. La dinámica general reflejó escapadas cortas, con predominio de visitantes regionales y una agenda distribuida en distintos puntos del territorio. En Puerto Madryn la ocupación hotelera y parahotelera se ubicó en el 20%, con una estadía promedio de tres noches y un gasto diario estimado entre $ 70.000 y $ 120.000. A pesar del nivel moderado de ocupación, la ciudad sostuvo la actividad a partir de una agenda cultural, deportiva y conmemorativa vinculada al Día de la Memoria. Se destacaron eventos como la XIX edición de la Copa de las Ballenas en el Golfo Nuevo, actividades culturales en museos y espacios públicos, torneos deportivos, intervenciones artísticas y propuestas musicales, además del acto central y la tradicional marcha.
7) Corrientes. Con un movimiento turístico sostenido, los mayores niveles de reservas se encontraron en los corredores vinculados al Paraná Sur, Paraná Norte y los Esteros del Iberá, consolidando a estos destinos como los principales puntos de atracción. El flujo estuvo impulsado principalmente por el turismo regional y escapadas de corta estadía. En la capital provincial la actividad se apoyó en una agenda intensa de propuestas recreativas, deportivas y culturales organizadas en espacios públicos. Se destacaron eventos como el Festival de San Patricio, la primera fecha de las Maratones Barriales y una amplia oferta de actividades gratuitas en playas y costaneras, incluyendo clases deportivas, torneos en arena, ferias de emprendedores y circuitos turísticos guiados. La diversidad de actividades, con fuerte impronta local y acceso libre, no les quitaron espacio a las actividades conmemorativas del 24 de marzo.
8) Entre Ríos. Con un nivel de ocupación promedio del 44% a lo largo del fin de semana largo, las ciudades de la provincia recibieron 101.248 turistas y otros 69.861 excursionistas. La dinámica estuvo impulsada principalmente por escapadas de cercanía, con fuerte presencia de turismo regional que se distribuyó en los principales destinos termales, ciudades ribereñas y localidades con oferta de naturaleza y bienestar. El gasto promedio por turista se ubicó en $ 103.224 diarios, mientras que los excursionistas registraron un gasto de $ 67.805, generando un movimiento económico total estimado en casi $ 14.500 millones. La agenda de actividades acompañó este movimiento con propuestas culturales y festividades en distintos puntos del territorio. Se destacaron el VIII Festival de Teatro en Larroque, eventos gastronómicos y recreativos en Gualeguaychú como el Día de San Patricio en la Vieja Terminal, y celebraciones tradicionales como la 48° Fiesta Provincial del Yeso en Hernandarias y la Fiesta Nacional de la Apicultura en Maciá. También hubo actividades comunitarias como la fiesta en Pueblo El Brillante (departamento Colón), junto a propuestas culturales vinculadas a la memoria en toda la provincia, con charlas, muestras y espacios de reflexión.
9) Formosa. El desempeño turístico fue estable, con un flujo apoyado en la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y los grandes atractivos ambientales de la provincia, posicionando a Formosa como un destino emergente dentro del turismo de naturaleza. La actividad se concentró en propuestas de naturaleza y turismo de cercanía, con eje en espacios como el Parque Nacional Río Pilcomayo y el Bañado La Estrella, uno de los humedales más grandes de Sudamérica, que atrajo visitantes interesados en la observación de fauna, paisajes únicos y experiencias de turismo natural. En la ciudad de Formosa, la costanera y los espacios públicos funcionaron como puntos de encuentro para residentes y turistas, complementados por ferias, propuestas gastronómicas y actividades culturales de escala local. También se registró movimiento hacia localidades del interior, con turismo rural y experiencias vinculadas a la identidad del norte argentino.
10) Jujuy. La ocupación hotelera alcanzó el 60,6%, con una estadía promedio de 2,7 días y un gasto diario por turista estimado en $ 123.708. El movimiento estuvo impulsado principalmente por turismo nacional y regional, con predominio de escapadas cortas. La demanda se concentró en los principales destinos turísticos de la provincia, especialmente en la Quebrada de Humahuaca, donde localidades como Purmamarca, Tilcara y Humahuaca continuaron siendo los puntos más elegidos por su atractivo paisajístico y cultural. También se registró movimiento constante en los Valles, con San Salvador de Jujuy como nodo urbano, y en la región de Yungas, que ofreció alternativas vinculadas a la naturaleza y el ecoturismo. La agenda cultural aportó lo suyo, con propuestas como la Vendimia de El Bayeh, desarrollada en escenarios de la Quebrada, que combinó vino, gastronomía, música y experiencias en bodegas. Entre las actividades se incluyeron recorridos por viñedos, degustaciones, propuestas gastronómicas de alto nivel, ferias de vinos y espectáculos musicales y folklóricos.
11) La Pampa. El movimiento del fin de semana fue muy tranquilo, sostenido principalmente por visitantes regionales que optaron por escapadas cortas y turistas de paso. La actividad se concentró en propuestas de naturaleza y turismo rural, con eje en espacios emblemáticos como el Parque Luro, uno de los principales atractivos provinciales, que combina monte de caldén, fauna autóctona, patrimonio histórico y ofrece alternativas recreativas para los amantes de la naturaleza y los deportes pasivos al aire libre. También hubo movimiento en localidades como Santa Rosa y General Pico, donde la oferta gastronómica, los espacios verdes y las actividades culturales complementaron la experiencia. Turistas y residentes pasearon por el Camino de las Artesanías, que permitió recorrer el oeste pampeano a través de talleres y espacios de producción local, con tejidos en telar, artesanías en madera de caldén, platería, cerámica y trabajos en cuero. O por el corredor turístico de la Ruta Nacional 188, que integró propuestas rurales y culturales en el norte provincial, siguiendo antiguas huellas de la trashumancia y poniendo en valor la identidad histórica de la zona.
12) La Rioja. Turistas de toda la región recorrieron la provincia desde el viernes, en un contexto de escapadas cortas y movimiento principalmente interno. La capital provincial concentró parte de la actividad con propuestas culturales y recreativas que ayudaron a sostener el movimiento del fin de semana. La elección de La Rioja como destino se apoyó en la diversidad de propuestas ofrecidas, destacándose el Parque Nacional Talampaya, la Ruta del Vino Riojano y los circuitos de naturaleza y aventura en Chilecito, que volvió a posicionarse como uno de los puntos más dinámicos con propuestas de trekking, bus turístico y experiencias al aire libre.
13) Mendoza. La ocupación hotelera alcanzó el 68%, con un total de 55.146 turistas y un impacto económico estimado en $ 15.330 millones, considerando una estadía promedio de tres días y un gasto diario de $ 94.249 por persona. Según datos del EMTUR provincial, el Gran Mendoza concentró el mayor volumen de visitantes (29.700 turistas) con una ocupación del 71% y un impacto económico de $ 7.726 millones. El segundo destino más destacado fue la ciudad de San Rafael, con un 70% de ocupación (6.500 turistas) y un gasto total de $ 1.828 millones. Mientras que en las zonas aledañas (Villas de San Rafael) la ocupación fue del 75% (5.735 turistas) y un gasto total de $ 1.754 millones. Entre los destinos con mejor desempeño relativo se ubicaron Ruta 82 y Cacheuta, con niveles de ocupación del 77%, consolidándose como uno de los puntos más dinámicos del período. El movimiento estuvo impulsado por una combinación de turismo urbano, enoturismo y escapadas de naturaleza, con fuerte presencia en el Valle de Uco, la zona de montaña y los corredores termales. La diversidad de propuestas, que incluyó visitas a bodegas, actividades al aire libre y experiencias gastronómicas, posibilitó niveles de ocupación elevados en la mayoría de los destinos.
14) Misiones. Puerto Iguazú volvió a posicionarse como el principal punto turístico de la provincia, concentrando buena parte del flujo de visitantes durante el fin de semana largo, impulsado por el atractivo internacional de las Cataratas del Iguazú y la conectividad aérea. En el resto de la provincia el desempeño fue dispar. En Alem la ocupación hotelera fue del 50%, con una estadía promedio de tres noches y un gasto diario estimado en $ 230.000. En Oberá, los niveles de ocupación oscilaron entre el 60% y el 100% según el día, impulsados principalmente por eventos como la Convención de Iglesias Evangélicas y una competencia deportiva en General Alvear, con una estadía promedio de dos noches. Eldorado, en tanto, registró una ocupación promedio del 72%, con picos cercanos al 85%, una estadía de 2,6 noches y un gasto diario de aproximadamente $ 48.000, sostenido por ferias, actividades culturales y eventos deportivos. En la capital provincial, Posadas, la ocupación fue más moderada, ubicándose entre el 30% y el 35%, con estadías de entre una y dos noches. Sin embargo, la ciudad logró dinamizar el movimiento a través de eventos como el Campeonato Argentino de Wakeboard y la Fiesta de San José, que sumaron propuestas culturales, deportivas y gastronómicas.
15) Neuquén.La provincia registró un movimiento turístico moderado durante el fin de semana largo, con niveles de ocupación del 40% en la ciudad capital y una dinámica sostenida principalmente por el turismo regional. La propuesta se apoyó en una agenda variada que combinó naturaleza, recreación y actividades vinculadas a la memoria, en el marco del feriado. En la ciudad capital se destacaron iniciativas como flotadas por el río Limay, circuitos de agroturismo con visitas a chacras productivas y degustaciones, además de recorridos guiados por sitios históricos. También funcionaron con buena demanda el bus turístico gratuito y los circuitos costeros, consolidando una oferta accesible y diversa. Destinos como San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Villa La Angostura complementaron el movimiento con propuestas de naturaleza, lagos y actividades al aire libre, que mantuvieron el interés de visitantes pese a tratarse de un fin de semana intermedio.
16) Río Negro. La provincia registró un buen nivel de movimiento turístico, impulsado por la demanda en destinos consolidados y la fluida conectividad aérea. San Carlos de Bariloche se destacó como uno de los puntos más elegidos a nivel nacional, con una ocupación elevada y un flujo sostenido de arribos. La ciudad combinó propuestas de naturaleza, gastronomía y actividades urbanas. Su agenda cultural sumó atractivo con actividades como presentaciones musicales de artistas locales y propuestas vinculadas a la memoria, como el ciclo de Teatro x la Identidad en espacios públicos, que reforzaron la oferta y acompañaron el alto nivel de visitantes. En la costa rionegrina el turismo accedió a propuestas diversificadas. En Viedma se destacaron los paseos por la costanera, actividades náuticas y circuitos culturales, mientras que El Cóndor atrajo visitantes por sus acantilados y la colonia de loros barranqueros. Más al sur, Las Grutas concentró propuestas de turismo aventura y gastronomía, con excursiones 4×4, salidas a las Salinas del Gualicho y experiencias frente al mar. En San Antonio Oeste, en tanto, predominó un turismo más tranquilo, vinculado al descanso, las playas y la gastronomía local.
17) Salta. Aunque el movimiento durante el feriado fue tranquilo, la provincia se mantuvo como uno de los destinos más elegidos del norte argentino. Los turistas visitaron principalmente Salta capital, Cafayate, San Antonio de los Cobres y Cachi, donde la combinación de paisajes, cultura y gastronomía sostuvo el flujo de visitantes durante todo el período. En la capital provincial, la agenda cultural y recreativa tuvo un rol destacado. Se realizaron ciclos como “Cine por la Memoria” en la Usina Cultural, con proyección de películas y documentales vinculados a la historia reciente. A eso se sumaron actividades musicales y gastronómicas. Entre ellas, el San Patricio Fest en el Distrito Cultural Dino Saluzzi, que reunió a residentes y turistas con bandas en vivo, cerveza artesanal y una variada oferta gastronómica, consolidándose como uno de los eventos más convocantes del fin de semana. Destinos como Cafayate mantuvieron su atractivo con el turismo enológico y experiencias entre viñedos, mientras que Cachi y la Puna salteña ofrecieron propuestas de naturaleza, cultura y turismo de aventura.
18)San Juan. El movimiento turístico del fin de semana estuvo impulsado por una agenda intensa de eventos deportivos que traccionaron la demanda en distintas ciudades. La estrategia de posicionarse como sede de competencias nacionales e internacionales se reflejó en altos niveles de ocupación, con picos que superaron el 80% en departamentos del interior. El flujo no se concentró únicamente en la capital. En Calingasta y en Iglesia se registró una fuerte afluencia de visitantes, especialmente vinculada a eventos como el certamen de kitesurf en el Dique Cuesta del Viento, reconocido a nivel internacional para la práctica de este deporte. Estas propuestas consolidaron a la provincia como un destino atractivo para el turismo deportivo y de naturaleza. En el Gran San Juan la actividad estuvo marcada por competencias acuáticas, como los campeonatos argentinos máster de natación, tanto en pileta como en aguas abiertas, y el Torneo Triásico de Waterpolo en el Dique Punta Negra. Estos eventos convocaron a cientos de atletas de todo el país, generando un impacto positivo en la ocupación y el consumo turístico.
19) San Luis. La actividad turística mostró un desempeño heterogéneo según destino el fin de semana, con localidades que alcanzaron niveles de ocupación plena, como Balde, San Gerónimo, Luján y Villa Larca (100%), mientras que otras como Quines registraron un 90% y San Francisco un 71%. En contraste, destinos más tradicionales como Villa de Merlo (50%) y Potrero de los Funes (45%) presentaron niveles más moderados. El gasto promedio diario se ubicó en $ 85.585 por persona, con una estadía media de 1,5 días, reflejando un perfil de escapadas cortas. El movimiento estuvo impulsado por la realización de eventos deportivos y culturales, que generaron picos de demanda en distintas localidades. Se destacaron el Rally de Luján, el Woman Riders World Relay en Quines y el Desafío del Indio en Villa Larca, que explicaron los altos niveles de ocupación en esos destinos. A su vez, una agenda variada de festivales, peñas, actividades culturales y propuestas recreativas en toda la provincia contribuyeron a atraer a turistas y excursionistas.
20) Santa Cruz. Con una dinámica sostenida en sus principales destinos de naturaleza y paisajes emblemáticos, El Calafate se destacó como el principal polo de atracción, impulsado por el interés en el Glaciar Perito Moreno y el entorno del Parque Nacional Los Glaciares. Fue uno de los destinos más elegidos de la Patagonia. También se registró actividad en localidades como El Chaltén, con propuestas de trekking y turismo activo, y en Río Gallegos, que funcionó como nodo urbano y cultural. La agenda cultural acompañó el movimiento con actividades vinculadas a la memoria y la reflexión. En Río Gallegos se inauguró la muestra fotográfica “Memoria en Imágenes” en el Complejo Cultural Santa Cruz, en conmemoración de los 50 años del golpe militar, que reunió fotografías, documentos y material histórico, convocando a residentes y visitantes en un espacio de reflexión colectiva. También se desarrollaron propuestas recreativas y ferias en distintos puntos de la provincia que dinamizaron la actividad, con encuentros de emprendedores, actividades de bienestar, música en vivo y exposiciones.
21) Santa Fe. La ocupación promedio provincial se ubicó en el 54%, con una estadía media de dos días y un gasto diario estimado en $ 94.100 por turista, lo que generó un impacto económico total cercano a los $ 18.006 millones. El movimiento estuvo condicionado por factores climáticos, con precipitaciones intermitentes, y una dinámica de consumo más cauta asociada al cierre de mes y a la cercanía con Semana Santa, lo que moderó los niveles habituales de desplazamiento. A pesar de este contexto, la actividad se sostuvo a partir del turismo de cercanía y por una agenda de eventos con fuerte capacidad de convocatoria. En el sur provincial, Rosario y su área metropolitana concentraron los mayores flujos, impulsados por propuestas masivas como el Salón del Automóvil en Funes y la Fiesta Nacional del Helado Artesanal. En la región centro se destacaron eventos gastronómicos y musicales como la Fiesta de la Empanada de Pescado de Río y espectáculos en la capital provincial, mientras que el norte mantuvo su dinámica vinculada al turismo de naturaleza y actividades comunitarias. En la ciudad de Santa Fe, específicamente, según datos del Observatorio Turístico local, la actividad mostró un desempeño heterogéneo según categoría, con reservas del 55% en hoteles 4 estrellas (con picos de hasta el 90%) y niveles más moderados en el segmento 3 estrellas, mientras que los hoteles boutique alcanzaron el 52%, con momentos de plena ocupación. El gasto diario estimado por visitante se ubicó en $ 260.000, traccionado por alojamiento, gastronomía y consumo en espectáculos. La agenda de eventos, con recitales, propuestas culturales y encuentros profesionales, como el Congreso de Recursos Humanos y shows musicales, contribuyeron a sostener el movimiento, principalmente con turistas de cercanía dentro de un radio de hasta 300 km
22) Santiago del Estero. La actividad turística mostró niveles moderados el fin de semana, con reservas que arrancaron en el 40% en el aglomerado Santiago-La Banda y en Termas de Río Hondo, pero que se fueron incrementando hacia el viernes con la llega del turista espontáneo. En Termas, los niveles de ocupación fueron más altos en los hoteles de mayor categoría, alcanzando el 55% en establecimientos de 4 y 5 estrellas. El gasto promedio diario se estimó en $ 100.000 por persona, con una estadía media de dos noches y un impacto económico cercano a los $ 1.500 millones. En contraste, algunos destinos emergentes del interior provincial registraron niveles de ocupación plena. Localidades como Villa Ojo de Agua y Sumampa alcanzaron el 100%, impulsadas por su oferta de turismo de naturaleza y cercanía. La agenda de actividades incluyó ferias artesanales, propuestas culturales y eventos tradicionales, que contribuyeron a sostener el movimiento, principalmente con visitantes nacionales y regionales.
23) Tierra del Fuego. La provincia registró un buen nivel de actividad el fin de semana largo, impulsada por el turismo nacional y la llegada de visitantes atraídos por los paisajes australes. Ushuaia fue el destino más visitado, aunque también se observó movimiento en Río Grande y en Tolhuin, este último con creciente protagonismo como punto intermedio para el turismo de naturaleza y escapadas cortas. En Ushuaia la ocupación hotelera y parahotelera alcanzaron el 75%, con una estadía promedio de cuatro días y un gasto diario estimado en $ 200.000 por persona. La actividad estuvo acompañada por una agenda cultural y deportiva vinculada al Día de la Memoria, con conversatorios, muestras y la tradicional vigilia, además de eventos destacados como la competencia de trail running “Valhöll Fin del Mundo 2026”.
24) Tucumán. La provincia tuvo un fin de semana largo tranquilo, sin picos destacados de ocupación. La actividad se distribuyó entre sus principales destinos, con San Miguel de Tucumán como centro urbano y cultural, junto a localidades como Tafí del Valle, San Pedro de Colalao y Villa Nougués, que mantuvieron un flujo sostenido vinculado a escapadas de descanso, turismo religioso y naturaleza. En este contexto, la agenda cultural tuvo un rol importante, con propuestas en San Miguel de Tucumán y en Tafí Viejo que incluyeron proyecciones audiovisuales, intervenciones artísticas, espectáculos musicales, ferias, obras de teatro y charlas en el marco del Día de la Memoria. También se sumaron paseos guiados, actividades en espacios públicos y recorridos turísticos urbanos. En paralelo, destinos de montaña y naturaleza ofrecieron alternativas más tranquilas, como el Puesto La Lagunita, en las cumbres de Raco, que atrajo visitantes por sus paisajes y experiencias al aire libre. Asimismo, en San Pedro de Colalao se desarrollaron ferias de emprendedores y propuestas gastronómicas que complementaron la oferta local.
Casi seis de cada 10 hogares argentinos toma deuda para gastos cotidianos, pagar la tarjeta de crédito, cancelar otras deudas, abonar servicios, comprar bienes para el hogar o pagar el alquiler, entre otros. De esta manera, se reconfigura el mapa del endeudamiento familiar: de herramienta financiera a mecanismo de subsistencia. En este escenario crece la desaprobación del Gobierno nacional.
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de marzo mostró que el endeudamiento de los hogares se consolidó como la principal respuesta frente al deterioro de los ingresos: el 56,4% tomó crédito en los últimos seis meses y, dentro de ese grupo, casi 9 de cada 10 ya presentó dificultades para pagarlo. Lejos de estar asociado a decisiones de inversión, el crédito se orientó mayormente a cubrir gastos básicos, en un contexto donde el 83,9% afirmó que su salario no le gana a la inflación y más de la mitad de la población no logra llegar al 20 de cada mes. El fenómeno describe un cambio en la función de la deuda: deja de ser una herramienta financiera y pasa a convertirse en un mecanismo de subsistencia.
Este comportamiento no aparece de manera aislada, sino que se inserta en una percepción social más amplia de fragilidad. Más del 53% de la población se representa como clase baja no sólo como una definición identitaria, sino como la expresión de una experiencia económica concreta, que también se refleja en la evaluación del contexto general: cerca de 6 de cada 10 consideran que la situación del país es mala o muy mala. En ese marco, las decisiones económicas de los hogares se reorganizan bajo una lógica defensiva, donde el objetivo deja de ser mejorar la posición económica y pasa a ser sostener niveles mínimos de consumo.
El endeudamiento se vuelve entonces parte de la dinámica cotidiana. No aparece como un evento excepcional, sino como un recurso recurrente para compensar la pérdida de poder adquisitivo. Cuando el ingreso no alcanza, el crédito completa lo que falta. Y cuando el crédito se acumula comienzan las dificultades para pagarlo. Esta secuencia, que se repite de manera extendida, explica por qué el nivel de problemas de repago es tan elevado: no responde a un shock puntual, sino a un uso sistemático del endeudamiento como sustituto del ingreso corriente.
La información sobre el destino de esos créditos refuerza esta lectura. Los principales usos están concentrados en gastos cotidianos, pago de tarjetas y cancelación de otras deudas, lo que indica que el financiamiento no se orienta a generar ingresos futuros, sino a cubrir necesidades presentes. En términos sociales, esto implica que los hogares no sólo enfrentan restricciones en el presente, sino que además trasladan esas tensiones hacia adelante, comprometiendo ingresos futuros para resolver consumos actuales.
En conjunto, los datos describen un mecanismo de ajuste a nivel de los hogares que se articula en cuatro etapas: caída del poder adquisitivo; dificultad para sostener el consumo mensual; recurso al endeudamiento para cubrir esa brecha, y creciente incapacidad para cumplir con esas obligaciones. Este circuito no es marginal, sino mayoritario, y define una forma específica de funcionamiento económico en la que el crédito reemplaza parcialmente al ingreso como fuente de equilibrio. El resultado no es sólo financiero, sino también social: una economía donde la vulnerabilidad deja de ser una condición transitoria y comienza a estructurar las decisiones cotidianas de una parte significativa de la población.
En paralelo al deterioro de los ingresos y al avance del endeudamiento como mecanismo de subsistencia, también crece la distancia entre la experiencia económica cotidiana y las estadísticas oficiales. En marzo, el 65,8% de la población consideró que el dato de inflación publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) no reflejó adecuadamente la variación de precios que percibió en su vida diaria. No se trata sólo de una discusión técnica sobre índices, sino de una brecha cada vez más visible entre el número oficial y la economía vivida en los hogares.
En el marco de la celebración por sus 80 años, se reconoce la trayectoria de Eugenio Kasalaba, referente histórico del movimiento agrario en Misiones y uno de los impulsores fundamentales de las ferias francas, espacios que transformaron la forma de producir, comercializar y vincularse en el territorio.
A lo largo de su vida, Kasalaba ha sido un defensor incansable de la agricultura familiar, promoviendo un modelo basado en el arraigo, la producción local y el fortalecimiento de las comunidades rurales. Su compromiso se expresó no solo en sus palabras, sino principalmente en su accionar cotidiano, acompañando a productores y productoras en momentos clave.
Su mirada se sintetiza en una frase que atraviesa su recorrido y mantiene plena vigencia:
“Toda lucha se gana asegurando la comida.”
Esta idea refleja una convicción profunda: no hay desarrollo posible sin alimentos, ni justicia social sin acceso a la comida. En ese sentido, su legado trasciende generaciones y continúa siendo guía para las políticas públicas que promueven la soberanía alimentaria y el fortalecimiento de las economías regionales.
Desde la Secretaría de Agricultura Familiar se destaca especialmente su aporte a la construcción de una visión que reconoce el valor estratégico de las chacras, las ferias y las familias agricultoras en el desarrollo provincial.
Asimismo, se resalta su rol como formador y referente cercano, que ha sabido inspirar a nuevas generaciones a comprometerse con el territorio y con una forma de producir que pone en el centro a las personas.
A sus 80 años, Eugenio Kasalaba representa no solo una historia de lucha, sino también un presente activo y un horizonte que sigue marcando el camino.
Irán lanzó este martes una nueva serie de misiles contra Israel, un día después de que Donald Trump hablara de conversaciones “muy buenas y productivas” para encauzar una salida al conflicto. La ofensiva, reportada mientras Estados Unidos mantenía ataques sobre objetivos militares iraníes, volvió a correr el eje desde la diplomacia hacia la guerra abierta y reactivó el impacto inmediato sobre los mercados: el Brent subió hasta US$101,77 por barril, con el estrecho de Ormuz todavía bajo fuerte disrupción. En esa secuencia, el dato político ya no es solo la escalada militar, sino la fragilidad del relato de desescalada que intentaba instalar Washington.
La relevancia del episodio excede el frente bélico. Lo que quedó expuesto es una tensión de poder más profunda: mientras Trump busca mostrar margen de negociación, Irán niega que exista una vía real de diálogo y responde con misiles. Esa contradicción no solo complica cualquier intento de alto el fuego, también refuerza la percepción de que la guerra entró en una fase donde las señales políticas pesan menos que los hechos militares sobre el terreno.
La ofensiva iraní desmiente el clima de tregua
Según reportó Reuters, Irán lanzó oleadas de misiles sobre Israel apenas un día después de que Trump hablara públicamente de avances diplomáticos. Al mismo tiempo, el Mando Central de Estados Unidos dejó en claro que sus fuerzas seguían atacando “agresivamente” objetivos militares iraníes con munición de precisión, con una pausa limitada solo a ciertos blancos energéticos. La secuencia dibuja un cuadro nítido: no hubo cese de hostilidades, ni siquiera una moderación operativa que permitiera hablar de tregua en ciernes.
En ese marco, la ofensiva iraní funcionó también como mensaje político. No solo respondió a los ataques de Estados Unidos e Israel, sino que desacreditó la narrativa de una negociación inminente. Reuters consignó que Irán rechazó la versión de conversaciones con Washington y calificó esas referencias como falsas. Esa desmentida no es menor: cuando una parte niega el canal de diálogo y al mismo tiempo sostiene la presión militar, el margen de mediación se achica y el conflicto gana autonomía propia.
Ormuz, el cuello de botella que ya golpea a la economía global
La otra dimensión del conflicto se juega en la energía. El estrecho de Ormuz sigue severamente afectado y eso mantiene bajo presión a los mercados internacionales. Reuters informó que alrededor del 20% de los embarques globales de petróleo y gas natural licuado a través de ese corredor continúan perturbados, una cifra suficiente para convertir cada declaración cruzada en un shock de precios. El Brent escaló este martes hasta US$101,77, después de haber retrocedido el día anterior ante la expectativa de una distensión que no se concretó.
La dinámica del crudo muestra algo más que nerviosismo financiero. Expone que el mercado dejó de leer la crisis como un episodio puntual y empezó a incorporarla como una amenaza persistente sobre la oferta. Reuters también reportó que ejecutivos del sector y gobiernos energéticos advierten por daños de largo plazo en la cadena global de suministro, mientras distintas potencias intentan amortiguar la crisis con liberación de reservas estratégicas. Hasta ahora, ese colchón no alcanza para disipar el riesgo.
La correlación de fuerzas se endurece y la diplomacia pierde centralidad
En términos de poder, la nueva ofensiva de Irán endurece a todos los actores. Israel mantiene su línea de continuidad operativa y Estados Unidos no retiró la presión militar, aun cuando la Casa Blanca busca sostener una ventana política para negociar. Del otro lado, la respuesta iraní y la negativa a reconocer conversaciones con Washington refuerzan a los sectores que apuestan a resistir antes que conceder. El resultado es un escenario donde ningún jugador parece en condiciones de retroceder sin pagar un costo interno.
La escalada también reordena prioridades fuera de la región. La crisis en Ormuz reintroduce el factor energético en el centro de la agenda global y aumenta la presión sobre economías dependientes del petróleo y del GNL. No es un dato lateral: cuando el conflicto empieza a trasladarse al precio de la energía, deja de ser solo una guerra regional y pasa a tener consecuencias directas sobre inflación, logística y crecimiento.
Un conflicto sin tregua visible y con impacto abierto
Lo que habrá que seguir en los próximos días es si aparece algún canal diplomático verificable o si la política seguirá corriendo detrás de la dinámica militar. También será clave observar qué ocurre con el estrecho de Ormuz: mientras esa vía continúe bajo disrupción, el petróleo seguirá funcionando como termómetro de la guerra y amplificador de sus efectos económicos. Reuters advirtió incluso que, si la interrupción persiste, el Brent podría escalar mucho más allá de los niveles actuales.
Por ahora, la secuencia es menos ambigua de lo que sugieren los discursos. Hubo anuncios de diálogo, pero también nuevos ataques. Hubo gestos de pausa parcial, pero no un freno real a las operaciones. Y hubo una reacción inmediata del mercado, que volvió a leer el conflicto no como una crisis contenida, sino como una inestabilidad que todavía está lejos de encontrar un cauce claro.