Cerró la empresa que construyó las pasarelas de las Cataratas del Iguazú y despidió a todos sus empleados
La empresa metalúrgica José Cascasi y Cía, reconocida por su participación en la construcción de las pasarelas de las Cataratas del Iguazú, anunció el cierre definitivo de su planta en Rincón de Milberg, en el partido de Tigre, y el despido de todos sus operarios.
La firma había llegado a emplear a más de 30 personas en sus años de mayor actividad, pero durante el último año había comenzado a reducir su plantilla de manera progresiva. Antes de comunicar el cierre total ya había desvinculado a la mitad de los trabajadores.
Cascasi fue la responsable de la construcción de todas las pasarelas del circuito turístico de las Cataratas del Iguazú, incluido el reconocido acceso a la Garganta del Diablo. Este último debió ser reconstruido en varias oportunidades debido a la fuerza del caudal del río, por lo que la firma intervino en distintas etapas durante los últmos años.
Además, la compañía trabajó como proveedora para grandes petroleras y grupos industriales del país, entre ellos Degremont, Bautec, Sinopec, Lockwood y Volkswagen.
Actualmente, la empresa está atravesando la última parte de su concurso de acreedores, de manera que, según el propio Cascasi, pueda “liquidar todo para pagarles a los acreedores y cerrar definitivamente por falta de trabajo desde hace varios meses”.
A fines de 2024, la empresa había realizado una inversión para dinamizar su actividad. Por ese entonces, inauguró una cabina de pintura en la planta de Tigre, que incluso recibió el respaldo público del intendente Julio Zamora. Sin embargo, poco más de un año después, la empresa terminó cerrando sin margen para continuar operando ni sostener a su personal.
Según relataron los trabajadores y confirmó el propio dueño, la empresa ofreció pagar el 50% de las indemnizaciones y hacerlo en cuotas. La propuesta generó preocupación entre los operarios, que ya venían atravesando meses de caída en la actividad y menor carga de trabajo.
La empresa proporcionaba prácticas profesionales a alumnos de tres escuelas técnicas del partido de Tigre a través de su inscripción en el Consejo Provincial de Educación y Trabajo (Copret). Además, había firmado convenios con el municipio para dictar cursos gratuitos vinculados a la industria metalúrgica.
Entre esas capacitaciones se encontraban el curso de Fabricación de Estructuras Metálicas Pesadas, con una duración de 30 horas, y el de Seguridad e Higiene en Plantas Industriales, que se extendía durante 25 horas. Para muchos estudiantes de escuelas técnicas, la planta funcionaba como el primer contacto directo con el mundo del trabajo.
El cierre de Cascasi se suma a un escenario cada vez más complejo para la metalurgia argentina. Según el informe correspondiente a febrero de 2026 de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) la actividad metalúrgica registró una caída interanual del 10,3% y acumuló un retroceso del 8,2% en el primer bimestre del año. Además, la utilización de la capacidad instalada descendió al 40,2%, el nivel más bajo de los últimos cuatro años.
La crisis también impacta directamente en el empleo. De acuerdo con el relevamiento, el sector registró una caída interanual del 1,8% en los puestos de trabajo, en un contexto marcado por la retracción del mercado interno y la falta de señales claras de recuperación en el corto plazo.
El presidente de Adimra, Elio Del Re, advirtió en un comunicado que la “fuerte retracción del consumo interno estaba afectando de manera directa a la producción y deteriorando la rentabilidad de muchas empresas metalúrgicas”. También sostuvo que la demanda “sigue en caída libre” y que cada vez más firmas estaban trabajando muy por debajo de su capacidad.
El propio relevamiento mostró, a su vez, que seis de cada 10 empresas del sector no esperan una mejora en la producción durante los próximos tres meses.
En tanto, Del Re subrayó que el sector seguirá profundizando su tendencia negativa en los primeros meses de 2026, con niveles de capacidad ociosa críticos y sin señales concretas de recuperación en el corto plazo.

