Se aprobó la readecuación del contrato de Termas de la Selva de Oberá
Oberá dio el primer paso para intentar recuperar uno de los activos con mayor potencial para ampliar su oferta turística. El Concejo Deliberante autorizó al Ejecutivo municipal a renegociar con la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) el contrato que dio origen al Consorcio Termas de la Selva, una condición necesaria para avanzar posteriormente hacia una licitación que permita incorporar inversión privada al complejo.
La decisión fue aprobada por seis votos contra tres durante la 26° Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante y puede marcar un punto de inflexión para un proyecto que, por sus características, excede al propio parque termal. La recuperación de Termas de la Selva permitiría a Oberá sumar un producto capaz de complementar su oferta cultural y de naturaleza, generar nuevas razones para extender la estadía de los visitantes y movilizar actividades vinculadas con hotelería, gastronomía, comercio y servicios.
La Ordenanza impulsada por el intendente Pablo Hassan, faculta al Departamento Ejecutivo Municipal a negociar con la CELO una reformulación del contrato constitutivo del Consorcio, aprobado originalmente mediante la Ordenanza N° 033/2008. El cambio contractual es el paso previo para diseñar un esquema que permita convocar capital privado para recuperar, poner en funcionamiento y desarrollar el complejo.
El modelo contemplado abre la posibilidad de otorgar total o parcialmente a terceros la explotación, administración, mantenimiento y prestación de servicios turísticos de Termas de la Selva. Para ello deberá realizarse una licitación pública nacional o internacional, con un plazo determinado y condiciones específicas en materia de inversiones, mantenimiento, canon, controles y mecanismos de revisión.
La búsqueda de un operador privado aparece como una pieza central de la estrategia. No solamente por los recursos necesarios para recuperar las instalaciones, sino también por la posibilidad de incorporar capacidad de gestión, comercialización y desarrollo turístico a un complejo que necesita volver a posicionarse dentro de la oferta de destinos de Misiones.
Uno de los puntos más relevantes es la inversión necesaria para garantizar el propio recurso termal. La norma prevé que el futuro concesionario pueda asumir total o parcialmente las obras requeridas para recuperar la infraestructura existente y realizar una nueva perforación termal, considerada prioritaria para asegurar el abastecimiento del complejo.
Ese componente resulta decisivo para cualquier proyecto de largo plazo: antes de pensar en nuevos servicios, alojamiento, gastronomía o experiencias complementarias, Termas de la Selva necesita garantizar la disponibilidad del recurso sobre el cual se construye su propuesta turística.
Concesión, pero sin venta del patrimonio
La Ordenanza establece que el mecanismo proyectado no supone la privatización del complejo ni la transferencia del dominio de los inmuebles. Los activos continuarán bajo la estructura patrimonial existente, mientras que la participación privada se instrumentaría mediante una concesión sujeta a obligaciones de inversión, operación y mantenimiento.
El objetivo declarado es preservar las inversiones realizadas, sumar capacidad técnica y financiera privada y evitar que la recuperación del parque requiera recursos presupuestarios municipales extraordinarios.
Al mismo tiempo, el esquema incorpora una dimensión económica local: se establece como objetivo priorizar la contratación de trabajadores de Oberá y la adquisición de bienes y servicios en la ciudad. Si finalmente se concreta la inversión, el impacto esperado no quedaría limitado al predio termal, sino que podría extenderse hacia proveedores, construcción, gastronomía, alojamiento y otros servicios vinculados con el movimiento turístico.
Durante el tratamiento, el concejal Maximilian Binder remarcó que la decisión adoptada por el Concejo constituye apenas el comienzo del proceso.
“Lo que hoy aprobamos es el inicio, darle la posibilidad al Ejecutivo para que se reúna con los representantes de la CELO para modificar ese contrato firmado en 2008. Y una vez que lo modifiquen, vuelve a pasar por el Concejo para nuestro control”, explicó.
Binder vinculó directamente la modificación contractual con la posibilidad de atraer inversiones.
“Esa es la única posibilidad para poder avanzar a que un privado pueda invertir a través de una licitación pública, que es transparente y el método más idóneo para lograr los objetivos de volver a poner en funcionamiento el Parque Termal”, sostuvo.
Un activo para ampliar la economía turística de Oberá
Para Oberá, recuperar Termas de la Selva tiene una importancia que va más allá de volver a abrir un atractivo. El turismo termal tiene la particularidad de poder funcionar como producto durante buena parte del año y complementar otros segmentos, desde escapadas de fin de semana hasta turismo de bienestar, naturaleza y eventos.
En una ciudad que ya cuenta con una identidad turística asociada al Parque de las Naciones, la Fiesta Nacional del Inmigrante y su ubicación estratégica en la Zona Centro, disponer nuevamente de un complejo termal operativo permitiría diversificar la oferta y, especialmente, trabajar sobre una de las variables más importantes de la economía turística: aumentar la permanencia y el gasto del visitante en destino.
Todavía, sin embargo, no existe una concesión otorgada ni un inversor seleccionado. La Ordenanza aprobada no autoriza ninguna adjudicación. Primero deberán el municipio y la CELO reformular el acuerdo vigente; esa modificación tendrá que regresar al Concejo Deliberante para su control y recién después podrá abrirse el proceso licitatorio correspondiente.
El movimiento aprobado esta semana, por lo tanto, no resuelve el futuro de Termas de la Selva. Pero destraba el camino institucional para buscar capital y gestión privada con un objetivo concreto: recuperar un activo que Oberá necesita volver a incorporar a su circuito económico y turístico.





