La Ruta de la Yerba Mate consolida su impacto cultural y económico en Misiones y Corrientes
La Ruta de la Yerba Mate (RYM) se afianza como una política cultural y productiva de alcance internacional que trasciende el turismo tradicional. Elegida por operadores líderes de Francia y Canadá, la iniciativa articula identidad, economía circular y conservación ambiental en Misiones y el norte de Corrientes, con más de 250 empresas y emprendimientos integrados en torno a un símbolo central de la cultura argentina: la yerba mate.
Identidad, historia y territorio: la yerba mate como eje integrador
La relación entre las comunidades del nordeste argentino y la yerba mate antecede a la conformación del Estado nacional. Mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles, los pueblos guaraníes —primera nación cuyo territorio se extendía desde el Amazonas hasta el Río de la Plata— ya elaboraban infusiones con la planta, integrándola a su vida cotidiana y espiritual.
Con el paso de los siglos, la yerba mate se transformó en un símbolo profundamente arraigado en la identidad argentina, asociado al ritual diario del encuentro y el compartir. Sobre esa base histórica y cultural se estructura la Ruta de la Yerba Mate, que propone una inmersión en el territorio y en los modos de producción, consumo y vida asociados al cultivo.
Hoy, esa herencia cultural se transforma en una narrativa territorial organizada. Bajo la conducción de Alejandro Gruber, director de la Ruta y referente de la Asociación Ruta de la Yerba Mate Argentina (ARYM), el proyecto logró articular más de 250 empresas, productores, estancias, agroindustrias y emprendimientos culturales, sumando iniciativas locales e internacionales. El objetivo es claro: convertir al mate en un eje de identidad compartida que ordena el desarrollo turístico, productivo y social.
Desde esa perspectiva, la RYM se presenta como una plataforma de integración regional que pone en valor la historia, la cultura y el paisaje, sin fragmentar la experiencia por límites administrativos. Como sintetizó Gruber: “El mate crece, sin preocuparse por los límites, donde hay amor”.

Un recorrido vivo por Misiones y Corrientes, con impacto económico real
El trazado de la Ruta atraviesa las provincias de Misiones y Corrientes, principales productoras de yerba mate en Argentina, conectando destinos emblemáticos como las Cataratas del Iguazú, los Esteros del Iberá, la Biósfera Yabotí, el área de Salto del Moconá, estancias misioneras y comunidades rurales vinculadas a la producción yerbatera.
Lejos de concentrarse en un único municipio, la experiencia fue diseñada para derramar beneficios en todo el territorio, integrando zonas rurales, productores familiares, comunidades guaraníes y emprendimientos turísticos. Este enfoque territorial fue uno de los factores determinantes para que Village Monde, operador internacional especializado en destinos rurales con impacto en economía circular y conservación ambiental, eligiera la Ruta de la Yerba Mate como experiencia representativa de Sudamérica.
Durante las visitas de delegaciones de Francia y Canadá, los operadores recorrieron distintos puntos del circuito: desde experiencias de mate guaraní, mate criollo, producción en altura y selva, hasta estancias del sur misionero. El recorrido incluyó contacto directo con productores, comunidades rurales y espacios naturales protegidos, validando en territorio el modelo propuesto por la ARYM.
Según explicó Gruber, el interés de Village Monde se basa en que la Ruta genera beneficios económicos concretos en comunidades rurales, promueve prácticas de economía circular, fortalece la identidad cultural y contribuye a la conservación del ambiente, ejes centrales para el turismo responsable de escala internacional.

Proyección global y comunidad del mate sin fronteras
La elección de la Ruta de la Yerba Mate por parte de operadores de Francia y Canadá no responde solo a su atractivo paisajístico, sino a su modelo de gobernanza territorial. La experiencia fue concebida como una red que integra a todos los municipios participantes de Misiones y el norte de Corrientes, evitando concentraciones y promoviendo una distribución equitativa de los flujos turísticos y económicos.
Este enfoque permitió que la RYM se posicionara como una identidad que une, se distingue y representa a Sudamérica, tal como destacaron desde Village Monde. La experiencia ya fue documentada en contenidos en francés, inglés y español, y se encuentra en proceso de nuevas publicaciones internacionales, ampliando su visibilidad y su impacto reputacional.
Desde la ARYM remarcan que el objetivo estratégico no es atraer turismo masivo, sino consolidar una comunidad global del mate, donde el producto, la historia y las personas sean protagonistas. En ese sentido, la Ruta funciona como un dispositivo de diplomacia cultural, capaz de conectar territorios, saberes y economías locales con audiencias globales.
Para quienes buscan vivir la experiencia completa, la propuesta exige tiempo, curiosidad y apertura. El recorrido no es lineal ni rígido: se construye a partir de encuentros, paisajes y prácticas culturales, con la yerba mate como hilo conductor permanente y como símbolo de unión.



Un modelo replicable de desarrollo con identidad
La Ruta de la Yerba Mate se consolida así como un caso testigo de desarrollo territorial con identidad, donde turismo, producción, cultura y ambiente se integran en una misma estrategia. Su validación por operadores internacionales refuerza su valor como herramienta económica y social, capaz de generar ingresos, fortalecer comunidades rurales y posicionar a Misiones y Corrientes en el mapa global del turismo responsable.
Más información para organizar la experiencia está disponible en rutadelayerbamate.org.ar y rutadelayerbamate.com.ar.

