Desigualdad en Argentina: cae el índice de Gini, pero persiste una brecha de ingresos de 13 veces
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La desigualdad en Argentina bajó por tercer trimestre consecutivo, pero la brecha de ingresos sigue siendo de 13 veces. El coeficiente de Gini cayó a 0,430 en el cuarto trimestre de 2024, aunque persisten fuertes disparidades entre deciles, género y nivel de formalidad laboral
La desigualdad del ingreso en Argentina mostró una nueva mejora durante el cuarto trimestre de 2024, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El coeficiente de Gini, indicador clave para medir la distribución del ingreso, se redujo por tercer trimestre consecutivo y marcó 0,430 puntos. Si bien representa una mejora sostenida en el indicador, la distancia entre los ingresos más bajos y los más altos sigue siendo abismal: los hogares del decil superior ganan 13 veces más que los del decil más bajo.
Menor desigualdad, pero con diferencias estructurales persistentes
La medición oficial muestra que el coeficiente de Gini —que va de 0 (igualdad perfecta) a 1 (desigualdad total)— descendió desde 0,435 en el tercer trimestre hasta 0,430 en el cuarto. Se trata de la tercera caída consecutiva del índice, que había comenzado 2024 en 0,467 puntos. En comparación interanual, la mejora también es leve pero positiva: en el mismo trimestre de 2023, el indicador marcaba 0,435.
No obstante, la desigualdad estructural se mantiene: el ingreso mediano del decil más bajo fue de $93.009, mientras que en el decil más alto alcanzó los $1.220.000, lo que refleja una brecha de 13 veces. Esto, en un contexto de inflación que superó el 200% interanual y una economía en proceso de ajuste fiscal y monetario.
Ingreso per cápita y por estrato social: fuertes contrastes
El ingreso promedio per cápita familiar fue de $442.596 en el cuarto trimestre del año. Sin embargo, las diferencias entre estratos sociales fueron notorias:
- Estrato bajo: $164.354
- Estrato medio: $400.883
- Estrato alto: $1.082.641
Estos datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que releva el Indec y permiten trazar un mapa preciso del reparto de los ingresos en el país.
Género y mercado laboral: brechas que se sostienen
Entre quienes perciben ingresos (62,6% de la población relevada), el promedio individual fue de $701.865. Los hombres ganaron en promedio $821.496, mientras que las mujeres alcanzaron los $586.445. La brecha salarial, según la metodología del Indec, se ubicó en 26,2%.
Pese a que algunas fuentes del mercado laboral argumentan que parte de esta diferencia responde a que muchas mujeres trabajan menos horas o en sectores de menor remuneración, los datos muestran una desigualdad de base que persiste incluso entre puestos similares.
Empleo informal: una brecha de más de $500 mil
La mayor disparidad se registra entre los trabajadores formales e informales. El ingreso promedio mensual de los asalariados fue de $744.798, pero al segmentar según registración:
- Asalariados con descuento jubilatorio (formales): $925.994
- Asalariados sin descuento jubilatorio (informales): $415.730
La diferencia supera los $510.000. Y aunque los trabajadores informales tuvieron un aumento salarial del 189,6% en el último año —superior al 110% registrado por los formales—, siguen siendo el grupo más rezagado en términos de poder adquisitivo y acceso a derechos laborales.
¿Tendencia o espejismo estadístico?
La caída sostenida del coeficiente de Gini ofrece una señal alentadora desde el punto de vista estadístico, pero no alcanza para revertir las profundas desigualdades estructurales del mercado laboral argentino. La brecha entre deciles, la desigualdad de género y la precariedad del empleo informal siguen siendo desafíos centrales para cualquier política pública orientada a la inclusión económica y la equidad distributiva.
