Lara López Calvo: “El sector yerbatero tiene que aumentar su productividad”
Reconocida economista advierte que es fundamental un cambio de mentalidad para abrirse a nuevos mercados. En julio, la exportación de yerba creció. A nivel nacional, siguen las fluctuaciones del consumo y la producción de hoja verde.
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Buenos Aires. La economista Lara López Calvo subrayó que el sector yerbatero tiene la necesidad de aumentar su productividad para competir en un mercado global cada vez más exigente. Sus palabras resuenan con especial fuerza al analizar las últimas estadísticas del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que revelan un crecimiento récord en las exportaciones durante julio de 2025. Al mismo tiempo exponen las tensiones y fluctuaciones del consumo nacional y la producción de hoja verde.
En una entrevista con Economis, López Calvo fue enfática: “Hay que ser más productivo y eficiente”. La economista advirtió que la competencia ya no es solo interna, sino global, lo que demanda un “cambio de mentalidad” y la capacidad de “saber abrirse al mundo” con mejor precio y calidad.
Los datos del INYM confirman que esta apertura está en marcha. En julio de 2025, las exportaciones de yerba mate alcanzaron los 6.562.989 kilos, una cifra muy superior a los 2.270.591 kilos del mismo mes en 2024. Se trata de la más alta registrada para un mes de julio en los últimos cinco años. El acumulado de enero a julio de 2025 suma 30.850.626 kilos, mostrando una trayectoria sólida.
El panorama de la cosecha y producción
La base de este potencial exportador es la producción de materia prima. Según el INYM, el ingreso de hoja verde a los secaderos entre enero y julio de 2025 totalizó 639.898.404 kilos. Si bien esta cifra representa una disminución en comparación con los 739.880.832 kilos del mismo período en 2024, es importante notar que julio de 2025 marcó un pico histórico de cosecha para ese mes, con 190.032.380 kilos procesados. Este volumen supera ampliamente los registros de julio de los cuatro años anteriores, lo que demuestra la capacidad productiva del sector en momentos clave de la zafra.
La producción, sin embargo, no es homogénea. Las zonas Centro (203,9 millones de kilos) y Noreste (171,8 millones de kilos) lideran la cosecha en lo que va del 2025.
Economías regionales: ¿realidad o concepto?
En la octava edición del Congreso Internacional de CONINAGRO 2025, la economista abordó el debate sobre las economías regionales en el panel que compartió con su colega Juan Carlos De Pablo, quien señaló que “las economías regionales no existen”.
Sin embargo, López Calvo consideró que son distintas formas de ver la realidad y aclaró que respeta las posturas de otros colegas sobre la teorización macroeconómica.
Según López Calvo, quien también es columnista LA+ y Radio Mitre, sí existen las economías regionales y son un recurso para trabajar en conjunto. Mencionó ejemplos como productores de yerba, vino o maíz. Y aseguró que el trabajo colaborativo es muy positivo para las distintas regiones del país, ya que en algunos casos son complementarias.
Semáforo en rojo para la yerba mate
Durante el Congreso también se analizó el Semáforo de Economías Regionales. En julio de 2025, esta herramienta registró cierta estabilidad. Se contabilizaron cuatro actividades en verde, nueve en amarillo y seis en rojo. En comparación con el mes anterior, no se observaron traspasos de actividades entre categorías. Esto refleja una continuidad en la situación productiva y comercial de las economías analizadas.

El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. El último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Las actividades en rojo incluyen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y mandioca. El principal factor de que estas economías están en rojo es que sigue dañado el componente negocio de su actividad. Es que los precios, en muchos casos bajaron o se retrasaron significativamente respecto a la inflación y a la suba de sus costos.
Desagregado de la yerba mate:
– Componente de negocio: la tonelada de hoja verde se pagó al productor alrededor de $300.000 por tonelada puesta en secadero. Se mantiene estable en la comparación mensual y registra un incremento interanual del 7% frente a los $280.000 de un año atrás.
– Componente productivo: el área cultivada se expandió un 10%, que pasó de 209 mil a 230 mil hectáreas. En los últimos doce meses, la producción alcanzó 886,6 mil toneladas, lo que representó una caída del 11% respecto al período anterior (991 mil toneladas).
– Componente de mercado: el consumo interno se mantiene en torno a los 6 kg por habitante al año. En el comercio exterior, las exportaciones generaron ingresos por 109 millones de dólares, un incremento del 37%, mientras que las importaciones sumaron 22,5 millones de dólares, con una baja del 5% interanual.
Incertidumbre macroeconómica: el dólar y el futuro postelectoral
El análisis de López Calvo trasciende al sector yerbatero y se adentra en el panorama macroeconómico que condicionará su futuro. La economista advirtió sobre las “inconsistencias” del esquema cambiario actual, que considera insostenible después de las elecciones del 26 de octubre. “El esquema deberá cambiar”, afirmó, para evitar que el Banco Central continúe perdiendo reservas. Estas medidas son fundamentales para el pago de la deuda.
Según López Calvo, el resultado electoral será determinante. Un desenlace favorable podría calmar los mercados y relajar la presión sobre el dólar, mientras que un resultado adverso para el Gobierno, obligaría a una salida más abrupta del esquema actual. Este contexto de inestabilidad, que calificó como “el peor período” por las elecciones legislativas, genera incertidumbre para todos los sectores productivos.
A pesar de la coyuntura, la economista proyecta un horizonte más claro a mediano plazo. “Tras las elecciones, se esperan dos años positivos”, en los que se corregirán variables estructurales. Cree que se avanzará hacia una economía sin cepo cambiario y un Banco Central con un balance saneado, lo que iniciará un proceso de desinflación sostenido. Para el sector yerbatero, como para el resto de las economías regionales, este escenario futuro será clave para capitalizar las oportunidades y consolidar su competitividad a nivel global.
