Rome, Italy 14.12.2024: Argentine president Javier Milei speaks during the political event organized by the governing party Fratelli D'Italia called Atreju 2024 at the Circo Massimo in Rome
Cambios en Seguridad y Defensa: Milei anuncia a Alejandra Monteoliva y al Teniente General Presti como nuevos ministros
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En un movimiento político de alto impacto institucional, el Presidente Javier Milei anunció este 22 de noviembre de 2025 cambios estratégicos en el gabinete nacional. Alejandra Monteoliva reemplazará a Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad, mientras que el Teniente General Carlos Alberto Presti —actual Jefe del Estado Mayor General del Ejército— será el nuevo ministro de Defensa. Ambos asumirán sus funciones el 10 de diciembre.
El Gobierno enmarca estas designaciones como un paso hacia la “continuidad del rumbo” iniciado el 10 de diciembre de 2023, reforzando la política de seguridad, el paradigma de la “Doctrina Bullrich” y la conducción militar profesionalizada.
Reconfiguración del gabinete: continuidad política y giro institucional
En el comunicado oficial difundido por la Oficina del Presidente desde Buenos Aires, Milei agradeció los servicios prestados por Patricia Bullrich y Luis Petri, quienes —según el documento— “iniciarán una nueva etapa impulsando las ideas de la libertad desde el Senado y la Cámara de Diputados, respectivamente”.
El anuncio central recayó en la designación de Alejandra Monteoliva, actual Secretaria de Seguridad, quien asumirá como nueva Ministra de Seguridad Nacional. El comunicado destaca su rol dentro de la denominada “Doctrina Bullrich”, caracterizada por: la “lucha frontal contra el narcoterrorismo”, el combate a las organizaciones criminales, y la defensa del “imperio de la ley y el orden en las calles de la República Argentina”.
La Casa Rosada subraya que Monteoliva fue una “pieza fundamental” del esquema de seguridad aplicado desde diciembre de 2023, indicando que su ascenso representa una decisión orientada a asegurar continuidad operativa y profundización de la línea política.
En paralelo, el Gobierno confirmó que Carlos Alberto Presti dejará su cargo como Jefe del Estado Mayor General del Ejército para asumir como ministro de Defensa. El comunicado resalta un dato institucional significativo: “Por primera vez desde el regreso de la democracia, una persona con intachable carrera militar que ha llegado al más alto rango en su escalafón estará al frente del Ministerio”.
El Poder Ejecutivo enmarca esta designación como el inicio de “una tradición” que busca poner fin a lo que denomina “la demonización de nuestros oficiales, suboficiales y soldados”.

Implicancias para Seguridad y Defensa: señales internas y externas
Las designaciones del 10 de diciembre proyectan efectos tanto hacia adentro del gabinete como hacia las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas. El Gobierno sostiene que ambos nombramientos implican “una continuidad del rumbo” impulsado desde 2023.
Especialmente en: Seguridad Interior: consolidación de mecanismos de control territorial, despliegue federal y ampliación de capacidades para enfrentar delitos complejos. Defensa: profesionalización, modernización y despolitización de las Fuerzas Armadas.
La narrativa oficial subraya que la “Argentina potencia que todos soñamos”, ratificada —según el texto— “en las urnas el pasado 26 de octubre”, requiere “Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas firmes, profesionales y despolitizadas, bajo la conducción de expertos”.
Actores y tensiones
El relevo simultáneo de Bullrich y Petri implica un giro de peso en dos carteras sensibles: Bullrich y Petri se mantendrán activos desde el Congreso, lo que refuerza la presencia política del oficialismo dentro de ambas cámaras. Monteoliva representará la continuidad operativa del modelo de seguridad implementado por Bullrich. Presti, por su origen castrense y la mención explícita a una nueva etapa de relación civil-militar, abre un escenario de cambio en el Ministerio de Defensa que será observado con atención por organismos de derechos humanos, bloques legislativos opositores y actores internacionales.
Reacciones esperadas
Si bien el comunicado no menciona reacciones políticas, la magnitud de los cambios anticipa: debates legislativos por la llegada de un militar activo al frente del Ministerio de Defensa, respaldo de sectores alineados con la política de seguridad del Gobierno, críticas de organizaciones que analizan el impacto institucional sobre la conducción civil de las Fuerzas Armadas.


