El desafío que debe enfrentar hoy la Argentina es quizás uno de los más complejos que le tocó en largos años, con una multiplicidad de variables, heterogéneas entre sí y sin conexión alguna en las posibles soluciones a aplicar.
La crisis sanitaria del COVID-19 hizo que se plantee una dicotomía entre “la salud o la economía” que, si bien no debe ser visto como dos elementos excluyentes entre sí, es también cierto que es difícil de manejar ambas crisis cuando una de ellas, la economía, viene profundizando desde hace un par de años antes que la aparición de la crisis sanitaria.
El desafío no es solo del Gobierno nacional, sino también de las provincias y municipios, que con menos herramientas deben estar día a día enfrentando complejidades que hacen a la vida misma de sus territorios y que no pueden descuidar.
En este marco, justamente las provincias ven un panorama que nadie se imaginó hace tres meses atrás: si bien la situación económica era mala, era difícil pensar en que un factor externo, como el coronavirus, iba a aparecer para profundizar todos esos problemas.
La actividad económica, según el INDEC a través de la publicación del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica), había mostrado una nueva caída en enero 2020 (el último dato disponible) del 1,8% interanual y del 0,1% respecto a diciembre, y si bien esa es la caída más baja desde octubre 2018 (algo que alentaba a una lenta recuperación), la misma sufrirá un embate en marzo y abril que será de gran magnitud.
La baja de la actividad económica se traduce en la baja de la recaudación que, en el mes de marzo, donde ya se sintió fuertemente el impacto del parate económico producto de la crisis sanitaria, cayó en términos reales cayó más del 8%.
Esa caída de la recaudación, a su vez, impactó de lleno en las finanzas provinciales: en marzo, a Misiones le ingresaron $4.910 millones, creciendo apenas el 30,7% interanual frente a una inflación superior a los 50 puntos: esto significa una caída estimada de $740 millones en un mes.
A ello, se le suma el hecho de que los datos al mes de diciembre de 2019, publicados esta semana, indican que en el Gran Posadas hay veintidós mil pobres más que el año anterior, siendo del 41,3% en el aglomerado.
Una provincia como Misiones, además, tiene como una de las principales fortalezas económicas a la exportación, pero en 2019 la misma también mostró una caída del 11,3% respecto al 2018. En el contexto de esa caída, las ventas al exterior están frenadas por la pandemia, lo que va a generar un fuerte estrés en la economía provincial, en conjunto con la parálisis de industrias claves en la provincia, como por ejemplo la tabacalera, que esta semana hizo pública su preocupación por el escenario actual en una entrevista que el presidente de la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones, Omar Olsson dio a un medio chaqueño.
El Gobierno provincial no tiene mucho margen de acción ante esta situación, pero esta semana flexibilizará un poco la cuarentena obligatoria al habilitar a la industria foresto a retomar actividades, que será por supuesto en forma parcial.
Otro indicador del impacto en la economía local misionera se pudo conocer estos días: el patentamiento de automóviles cayó un 62,6% en la provincia, habiéndose patentados apenas 208 vehículos.
Abril no será mejor: por el contrario, las proyecciones, por ejemplo, de recursos por coparticipación, estiman una caída aún más grande. Por ende, los envíos a los municipios también caerán, a la vez que la recaudación propia tendrá su propio capítulo.
El Gobierno nacional tiene el desafío no solo de contener la situación sanitaria sino de apoyar a las provincias en la lucha contra el coronavirus y en el cumplimiento de obligaciones como la salarial.
Ante esto último, Misiones tiene una ventaja respecto a las provincias del NEA: un peso de deuda pública muy bajo y un superávit primario. Pero los impactos obligan a reformular casi de cero las prioridades del gasto. Primero, habrá que “pasar el invierno”, y luego, volver a afinar la lapicera.
En los últimos años, el empleo privado registrado en la Argentina pasó por procesos de estancamiento primero, y caída luego, convirtiéndose de esa manera en uno de los principales escollos a la hora de hablar de desarrollo y de mejora en la calidad de vida.
La situación es problemática para todas las provincias, pero en algunas, la crisis está mucho más profundizada.
Ello, en contexto de recesión económica: el país lleva más de dos años sin crecer, años de desequilibrios de las cuentas públicas, altos niveles de inflación y una perjudicial volatilidad del tipo de cambio. En este escenario, crear empleo privado fue, prácticamente, una utopía. Pero ahora, a todo ello se le suma una crisis sanitaria que impacta de lleno en la vida económica, que pone en jaque la estabilidad de empresas, y amenaza con destruir empleos. El COVID-19 no sólo acecha en todo el mundo desde el punto sanitario, sino que además vino a poner la llaga en los problemas que países como la Argentina ya tenía, y que ahora se consolidan.
¿Qué pasó con el empleo en Misiones?
Según el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, a diciembre de 2019 (último dato oficial disponible en este concepto), los asalariados registrados del sector privado en Misiones (en la serie desestacionalizada) totalizaban poco más de cien mil quinientos, cayendo un 2,5% comparado con el mismo mes del año anterior, siendo el decimoquinto mes consecutivo de caída.
Entre enero 2010 y diciembre de 2019 en Misiones solo hubo 35 meses (sobre un total de 120) con caídas en la cantidad de asalariados registrados del sector privado: treinta y cuatro fueron durante la administración Macri.
De hecho, de los 48 meses de gobierno de Cambiemos, en el 70,8% (34 meses) de ellos, cayó el empleo registrado en Misiones.
Gráfico 1. Variación % interanual de asalariados registrados en el sector privado. Provincia de Misiones. Meses de Junio y Diciembre, 2010 – 2019.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Gráfico 2. Variación % interanual de asalariados registrados en el sector privado. Provincia de Misiones. De diciembre 2017 a diciembre 2019
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Por rama de actividad
El Boletín Trimestral de empleo registrado por provincia, elaborado por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, nos permite observar la situación por rama de actividad, pero con datos actualizado solo hasta el II trimestre de 2019.
Sobre trece rubros, solo cuatro mostraron crecimientos interanuales en el II trimestre de 2019: el de “enseñanza” mostró el mayor incremento (+7,8%). Los otros nueve rubros tuvieron caídas de diferentes magnitudes, siendo la construcción la más fuerte (-13,8%).
Tabla 1. Variación % interanual de asalariados registrados en el sector privado por rama de actividad. Provincia de Misiones. II Trimestre 2019.
Rubro
Var % i.a
Enseñanza
7,8%
Electricidad, gas y agua
4,9%
Servicios Sociales y de Salud
3,7%
Agricultura, Ganadería, Caza y Slvicultura
1,8%
Intermediación Financiera y otros servicios financieros
-0,5%
Servicios Comunitarios, Sociales y Personales N.C.P
-2,1%
Total
-2,3%
Hotelería y restaurantes
-2,4%
Servicios Inmobiliarios, Empresariales y de Alquiler
-2,8%
Industria Manufacturera
-2,9%
Comercio al por mayor y menor
-3,6%
Servicios de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones
-6,3%
Explotación de minas y canteras
-13,2%
Construcción
-13,8%
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Si tomamos los tres mayores rubros (Industria Manufacturera, Comercio y Agricultura y Ganadería), podemos notar que hacia dentro de ellos hay cierta heterogeneidad en el comportamiento del último año.
La Industria Manufacturera incluye 17 actividades: de este total, “Metales Comunes” fue el que tuvo la mayor caída (-30,8%) en un año; del otro lado, “Aparatos electrónicos” fue el incremento más grande (+80%): sin embargo, es necesario aclarar que son dos actividades con menos de 50 asalariados.
Las tres actividades dentro de la Industria Manufacturera que tienen más asalariados registrados son Alimentos (10.520), Madera (5.995) y Papel (15.93). De esos tres, solo “papel” creció: +2,8%. Por su parte, “alimentos” cayó un 0,5% y madera un -2,8%.
En términos nominales, la actividad de calzado fue la que perdió más asalariados en el último año: 232, equivalente a una caída del 23,2%.
Gráfico 3. Asalariados registrados por rama de actividad en la Industria Manufacturera. Totales nominales y variación % interanual. Provincia de Misiones. II Trimestre 2019.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Por su parte, en lo referido al “Comercio al por mayor y al por menor”, el mismo está compuesto de solo tres actividades: el “comercio al por menor” es el que tiene el mayor nivel nominal de asalariados registrados con 11.422, sufriendo una baja de 491 respecto al año anterior (-41,1%), la más alta en la provincia.
Gráfico 4. Asalariados registrados por rama de actividad en “Comercio al por mayor y al por menor”. Totales nominales y variación % interanual. Provincia de Misiones. II Trimestre 2019.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Finalmente, “Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura” cuenta con dos actividades desagregadas: la de “agricultura y ganadería” tuvo un crecimiento nominal interanual de 490 asalariados (+3,5%); mientras que “Silvicultura, extracción de madera” cayó un 7,5% (193 a nivel nominal).
Gráfico 5. Asalariados registrados por rama de actividad en “Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura”. Totales nominales y variación % interanual. Provincia de Misiones. II Trimestre 2019.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación
Sobre el total de los asalariados registrados en Misiones, la actividad que concentra la mayor cantidad de ellos es la Industria Manufacturera (19,7%), seguida de cerca por el Comercio al por mayor y menor (18,3%). Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura completa el podio (14,9%).
Gráfico 6. Participación % por rama de actividad sobre el total de asalariados registrados del sector privado. Provincia de Misiones. II Trimestre 2019.
(*) Incluye “Intermediación Financiera y otros servicios Financieros”, “Electricidad, gas y agua” y “Explotación de minas y canteras”. Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación.
La serie histórica de estos datos nos permiten ver cual era el escenario 10 años atrás, y de eso modo, observar cómo varió la participación de las actividades en el total.
En el caso de la Industria Manufacturera, al II trimestre de 2009 tenía una participación de 22,7% sobre el total, cayendo al 19,7% del II trimestre 2019. Esto se debe a que, en el período, tuvo un crecimiento (9,6%) bastante por debajo del total provincial (+26,3%).
En segundo lugar, el rubro de Comercio al por y menor, en cambio, creció en su participación sobre el total: pasó del 17,1% al 18,3% de la actualidad, explicado por un crecimiento en el período del 35%.
La actividad de “Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura” es la tercera con mayor cantidad de asalariados registrados de Misiones. Al igual que pasó con Comercio, tuvo un crecimiento en su participación: pasó del 13,9% al 14,9%
El mayor incremento se ve en la actividad de Enseñanza: al II trimestre de 2009, registraba apenas 3.482 asalariados (3,9% sobre el total provincial); mientras que al II trimestre 2019, registró 10.646, equivalente al 9,4% del total provincial. El crecimiento de esta actividad en el período fue del 205,7%.
La otra cara de la moneda se observa en solo dos rubros: por un lado, Construcción. Esta actividad representaba el 11,5% del total de asalariados registrados del sector privado misiones en 2009, y cayó al 7,8% en 2019. En todo el período, tuvo una caída del 13,9%, la más importante de la provincia.
Del otro lado, los Servicios Inmobiliarios, Empresariales y de Alquiler también vieron una retracción de su actividad: entre 2009 y 2019, los asalariados registrados cayeron un 6,3%.
Gráfico 7. Participación % por rama de actividad sobre el total de asalariados registrados del sector privado. Provincia de Misiones. Comparación II Trimestre 2009 con II Trimestre 2019
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación.
Remuneraciones:
La remuneración general de los asalariados registrados del sector privado en Misiones se calcula en base a las detalladas por cada rama de actividad. Por tal motivo, al desagregar las remuneraciones encontramos brechas de considerables magnitudes: mientras que “Electricidad, Gas y Agua” tiene una remuneración promedio de $62.205, siendo así la más alta de Misiones, “Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura” tiene una remuneración de $16.965, la más baja misionera.
Tabla 2. Remuneraciones promedio de asalariados registrados en el sector privado por rama de actividad. Provincia de Misiones. A septiembre 2019.
Actividad
Remuneración
Electricidad, Gas y Agua
$ 62.205
Intermediación Financiera y otros servicios financieros
$ 61.684
Explotación de minas y canteras
$ 57.193
Servicios de Transporte, de Almacenamiento y de Comunicaciones
$ 47.135
Servicios Sociales y de Salud
$ 38.262
Comercio al por mayor y al por menor
$ 35.241
Servicios Comunitarios, Sociales y Personales N.C.P
$ 34.228
Total provincial
$ 31.685
Industria Manufacturera
$ 31.518
Construcción
$ 27.380
Servicios Inmobiliarios, Empresariales y de Alquiler
$ 24.708
Hotelería y Restaurantes
$ 23.877
Enseñanza
$ 22.043
Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
$ 16.965
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación.
Ahora bien, independientemente de los valores nominales, la remuneración total viene creciendo por debajo de la inflación desde junio 2018, con brechas que tocaron techos históricos de casi 20 puntos, y se acomodó en poco menos de 10 puntos a septiembre 2019.
La comparación del crecimiento interanual de las remuneraciones con el IPC interanual para la región del NEA se realiza desde diciembre 2017, ya que es el periodo donde se normalizó la medición de INDEC de inflación. Cualquier otra comparación que se haga tendrá alteraciones de tipo metodológico y por ello no se incluyen en este informe.
Gráfico 8. Evolución % interanual de las remuneraciones promedio de asalariados registrados del sector privado. Provincia de Misiones. De marzo 2019 a septiembre 2019, por trimestre.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación, e INDEC.
Si bien la brecha entre remuneración e inflación es alta, se puede ver mejor su comportamiento al analizarlo por rama de actividad. Sobre un total de 13 actividades, apenas 2 han logrado (a septiembre 2019) tener incrementos por encima del IPC. De las once restantes, seis crecieron por encima del total provincial, pero por debajo de la inflación, y otras cinco crecieron incluso por debajo del total provincial, llegando a encontrar incluso actividades con brechas de más de veinte puntos con el IPC.
La actividad de “Explotación de Minas y Canteras” ha tenido un incremento interanual del 108%, una cifra de alto impacto para tratarse de remuneraciones, pero también es de considerar que se trata de una actividad que cuenta, según los últimos datos oficiales, con menos de 200 asalariados registrados. La otra actividad con incremento remunerativo por encima del IPC fue la construcción, pero la brecha es de menos de tres puntos.
En el otro extremo, vemos el caso de la enseñanza: tal como se mencionó anteriormente, se trata de la actividad que más creció en términos de asalariados registrados (+7,8% interanual en la última medición y un 205,7% comparado con diez años atrás), pero en el último año, es la que tuvo el incremento de remuneración más bajo de toda la provincia: apenas un 32,6%, es decir, veintitrés puntos por debajo. En términos reales, se trata de una pérdida de poco más de nueve mil pesos.
Gráfico 9. Evolución % interanual de las remuneraciones de asalariados registrados del sector privado por rama de actividad. Provincia de Misiones e IPC NEA interanual. Septiembre 2019.
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS) de la Nación, e INDEC.
Conclusiones:
Hablando solo del empleo privado, se observa en Misiones una considerable caída no solo de los puestos de trabajo sino también de la remuneración, algo que impacta de lleno en la calidad de vida de los misioneros y genera una natural caída del consumo, impactando de lleno en todas las variables de la economía.
En el marco de una crisis sanitaria como la actual, el dato (si bien retrasado pero que puede proyectarse a la fecha, al no existir notorias diferencias) genera preocupación sobre todo en aquellos sectores que sufren más la parálisis de la actividad y que son justamente los que más asalariados registrados tienen: la industria y el comercio. Al mismo tiempo, esos dos sectores han tenido remuneraciones por debajo la inflación, sufriendo entonces un combo explosivo: menos trabajo, menos salario.
En paralelo a la realización de este informe, el INDEC publicó los datos del mercado de trabajo al 4º trimestre de 2019. Si bien la medición toma al aglomerado de Posadas y no a la provincia de Misiones, podemos tomar algunos datos de esa medición para cruzarlos con todo lo anteriormente expuesto:
La tasa de actividad en Posadas cayó, mostrando el menor nivel en todo 2019 y el más bajo desde el 2º trimestre de 2017.
La tasa de empleo también cayó, siendo la segunda más baja en los últimos diez trimestres.
La tasa de desocupación también cayó, pero sigue sin perforar los mínimos mostrados en los últimos tres años.
La tasa de ocupados demandantes de empleo cayó respecto al trimestre anterior, pero sigue teniendo altos niveles: desde hace dos años completos no logra bajar los dos dígitos.
La tasa de subocupación muestra un comportamiento similar: desde hace seis trimestres está en doble dígito. De los subocupados, a su vez, ocho de cada diez son demandantes de empleo.
Todos estos datos reflejan una realidad: la parálisis de la actividad, algo evidenciado en los datos señalados durante este informe.
Para reforzar la hipotesis de situación crítica del empleo en el marco de la crisis pandémica que atraviesa el mundo, Posadas tiene el segundo nivel de “no asalariados” más alto del país, solo detrás de Mar del Plata: esto significa una importante cantidad de cuentapropistas que no tienen un salario fijo a cobrar a fin de mes, al tiempo que el empleo informal es de alrededor del 33,6%.
Sin dudas, tal como afirmamos en el título de este informe, el coronavirus vino a poner el dedo en la muy lastimada llaga del empleo en la Argentina, y en este caso particular, de Misiones, y los impactos económicos, pese a las medidas ya anunciadas por los gobiernos, serán seguramente de una dimensión considerable y golpearán profundamente a la sociedad.
El empleo seguirá destruyéndose, y los salarios continuarán una senda de crecimiento por debajo de la inflación, que hoy esta contenida pero no hay que menospreciar los efectos que sobre ella pueden causar las medidas tomadas por el Presidente Alberto Fernández de poner mayor liquidez en las calles.
Tal como hemos ya mencionado en numerosas oportunidades, la prioridad numero uno en la Argentina (y en el mundo) de hoy es la de salvar vidas, erradicar el virus y de alguna manera, “volver a la normalidad”. Pero una vez que eso ocurra, descubriremos que la normalidad a la que volveremos, no tendrá absolutamente nada que ver con la normalidad a la que esperábamos volver.
El avance del coronavirus, que culminó en la declaración de cuarentena obligatoria en todo el territorio nacional, configura sin dudas una de las crisis sanitarias más importantes que ha vivido la Argentina moderna. La problemática se agrava además en un contexto donde, a la par, también debe contenerse el avance del dengue, que acecha en todo el país y, sobre todo, en provincias como Misiones por su posición fronteriza.
Previo a la llegada del Covid-19 al país, la agenda política del gobierno nacional estaba concentrada casi exclusivamente en la cuestión económica: una fuerte necesidad de reactivar el consumo y la obra pública, crear empleo genuino, y culminar de la mejor manera posible el proceso de negociación de la deuda pública.
Pero marzo fue el mes en el que la agenda política cambió, por necesidad y por urgencia, y comenzó a centrarse exclusivamente en la cuestión sanitaria, con la toma de medidas (de tardío inicio) progresivas, llegando a su máximo punto el jueves 19 de marzo con la declaración de cuarentena obligatoria.
En paralelo a la toma de decisiones de tipo sanitarias sociales, el frente económico sigue abierto, con una importancia que no debe ser para nada despreciable. Entiéndase: la primera prioridad de la Argentina de hoy es salvar vidas, evitar contagios y lograr erradicar la presencia del virus en el país. Pero, al mismo tiempo que intentamos eso, la economía sigue su marcha, y si no se la cuida, puede tener efectos devastadores en una Argentina que ya está debilitada. Por eso, lo primordial hoy esla salud, pero también es la economía, estúpido.
Los aspectos donde la economía argentina se verá resentida en este contexto son diversos: por un lado, el comercio exterior. Considerando que nuestro país tiene como principales socios exportadores a países como Estados Unidos, China y los pertenecientes a la Unión Europea, que equivalen a aproximadamente el 30% de las exportaciones, el cierre de las fronteras en dichos lugares ya está afectando las ventas, a lo que se suma además que el precio internacional de ciertos commodities vienen en caída en los últimos días.
El turismo, actividad clave también para el ingreso de divisas en el país y la movilización de la actividad económica, ya sufrió un duro golpe.
A la par, los precios de los bonos argentinos expresados en dólares también sufren descensos considerables, con paridades que se mueven entre el 23% (PARA) y el 27,8% (AY24). Esto, sumado a un escenario de importante alza del riesgo país que superó los cuatro mil básicos en la semana.
Todo lo mencionado anteriormente hace que ciertos estudios privados ya hablen de una mayor caída del producto bruto interno nacional para este año, estimada en cerca del 2%.
En el plano internacional, la situación es igual o aún más grave. La crisis pandémica generó que las principales bolsas del mundo hayan vivido los momentos más volátiles de, por lo menos los últimos veinte años, con excepción del crash del 2008. En este marco, algunas instituciones han tomado medidas relevantes como, por ejemplo, la Reserva Federal norteamericana, que bajó su tasa de interés e inyectó liquidez por más 700.000 millones de dólares, una medida sólo comparable a lo ocurrido en 2008.
Por su parte, países como España o Italia, entre otras cosas, determinaron la moratoria hipotecaria, es decir, no pagar las hipotecas durante un periodo de tiempo previamente establecido, o el no pago de servicios públicos esenciales (como luz y agua), como en el caso francés en particular.
El mundo se enfrenta a una situación de doble crisis: sanitaria y económica, un desafío totalmente nuevo para los estados modernos, que pone en jaque a industrias de gran peso en la actividad económica mundial, y ello repercute en el ciudadano de a pie: solo por tomar un ejemplo, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo calculó que las pérdidas estimadas para el sector será de aproximadamente 113.000 millones de dólares.
El mundo financiero, como ya mencionamos antes, también se ve sacudido: el Standard & Poor´s 500, uno de los índices bursátiles más importantes de Estados Unidos y considerado el más representativo de la situación real del mercado, tuvo en marzo su quinta mayor caída en bolsa (-11,5%) desde la segunda Guerra Mundial. El MSCI World (el índice antiguamente conocido como Morgan Stanley) cayó un 11,1%. Estas pérdidas se estiman en cerca de 10 billones de dólares.
¿Cuál es el principal aspecto de la crisis económica que va de la mano de la sanitaria? En este caso, el problema económico es, en realidad, el de la reducción de oferta: por medidas de aislamiento y cuarenta, se deja de producir. Ante esto, toda medida que tienda a estimular (o asegurar) el gasto, puede tener como consecuencia más grave un aumento del nivel de precios, pero a la vez, garantiza en el momento de mayor crisis el acceso de la población a bienes y servicios de primera necesidad.
¿Qué estamos haciendo en la Argentina?
Las medidas tomadas por el Gobierno nacional y algunas provincias, en materia económica ligada a la crisis sanitaria, tiene que ver con lo expresado anteriormente: garantizar liquidez, por un lado, y por el otro, abastecimiento suficiente de productos de primera necesidad.
Si pensamos en el ingreso de las personas, poco y nada se ha hecho para los no asalariados. Un sector de la población, cuentapropistas y profesionales que trabajan de manera autónoma, han expresado por diversos canales la situación perjudicial para su economía personal que traen las medidas tomadas por el Presidente Alberto Fernández.
Desde el punto de vista de las empresas, particularmente de las pymes, un parate en la producción y venta generarán un importante rojo en las cuentas que se traducen a la dificultad o incapacidad para afrontar pagos de salarios.
Ante esto, es fundamental que el próximo paso del Gobierno Nacional, de la mano de los gobiernos provinciales, sea atender esta situación. Nadie duda, ni mucho menos pone en tela de juicio, que la prioridad número uno en este contexto es la de atender la crisis sanitaria, pero no se puede desligar del aspecto económico.
En esta misma línea, las cuentas públicas también se verán seriamente resentidas, pero se observará el golpe en mayor medida en abril, producto de la baja de la recaudación.
Hasta el 20 de marzo inclusive, la provincia de Misiones captó de recursos tributarios de origen nacional un total de $2.674,3 millones un (para nada despreciable) 73,6% más que en el mismo período de 2019.
Este incremento está explicado por aumentos relevantes en impuestos a Bienes Personales (+521,2%), a los Combustibles (116%), IVA (85,8%) y Monotributo (72,7%). Estos tres últimos en particular, dada que surgen del consumo, no podrán sostener ese mismo comportamiento en las últimas semanas de marzo ni en abril, que impactará de lleno en los recursos del estado nacional y en la coparticipación a las provincias (y por ende a sus municipios).
El desafío de eliminar el Covid-19 de la Argentina nos tiene a todos como protagonistas imprescindibles. De nada servirá un gobierno con decisiones efectivas si la ciudadanía no hace su aporte. Pero a la par, ese mismo gobierno no puede descuidar su frente económico, porque en caso de hacerlo, sus consecuencias serán todavía más duras para los argentinos, particularmente para los sectores más desprotegidos.
La expansión del coronavirus y su declaración de pandemia se dan en un contexto en el que la Argentina no dispone de recursos necesarios para afrontar dicha situación, y las arcas públicas sufren la tensión a la hora de inyectar fondos que son imprescindibles para combatir la situación.
En ese marco, el esfuerzo financiero que deben hacer el Estado nacional y las provincias es no sólo fundamental, sino indispensable en este momento que requiere acciones concretas y urgentes, pero también es cierto que dicha inyección de recursos desequilibrará los ya delicados presupuestos, y que las provincias carecen, en su mayoría, de fondos anticíclicos necesarios para esta situación.
La región del NEA en particular tiene un doble problema de salud pública: el dengue, de fuerte presencia en la región por su posición fronteriza, y ahora el coronavirus, con su acelerada expansión.
Para mitigar los efectos de que producen ambas problemáticas (que incluso dentro de la región está teniendo efectos dispares) se requiere destinar importantes sumas de dinero en campañas de prevención, compra de insumos, equipamiento para afrontar la crisis y otros elementos.
Misiones, hasta el 13 de marzo inclusive, recibió $1.770 millones de transferencias automáticas de recursos nacionales, cifra que está atada a los gastos corrientes ordinarios de la provincia y que no podría usarse para la crisis sanitaria.
En en este punto entran en juego de manera considerable el aporte provincial, a partir de la recaudación propia, que también está muy atada a los gastos ordinarios, y a su vez, las partidas que el gobierno nacional destine de manera excepcional a las jurisdicciones provinciales para atender la problemática.
En este último punto, no hubo grandes anuncios desde la Casa Rosada para las provincias en particular y será tarea de las autoridades provinciales continuar las gestiones correspondientes, de manera tal de conformar un fondo anticíclico que pueda ser destinado al combate de la crisis, y al mismo tiempo, continuar cumpliendo los compromisos asumidos previamente en materia financiera.
La Argentina combate el coronavirus con un índice riesgo país que escala por las nubes, bonos expresado en dólares a la baja, y una reestructuración de la deuda pública aún sin definir.
En este contexto las prioridades agenda política y económica de la Administración Fernández tendrá el desafío de contener ambas variables: por un lado, la salud de la población como elemento fundamental y prioritario, y por otro las finanzas que permitan llevar adelante ese combate.
Tal como se informó en el decreto 196/2020, el Gobierno nacional anunció la postergación de la actualización del impuesto a los combustibles hasta abril, y ante ello, el sector podría tener un respiro que le permita tener un nuevo panorama para este año, y repuntar las ventas respecto al 2019, un año que fue para el olvido.
En ese año, las ventas totales tuvieron un incremento del 0,8% en Misiones, con un buen diciembre, cuando las ventas crecieron 9,6% interanual.
En enero 2020, según los datos del Ministerio de Desarrollo Productivo, el crecimiento interanual del total de ventas al público fue del 12,7%, con incrementos en todos los segmentos, principalmente en gasoil (+19,5% común y +13,2% en ultra).
Gasoil Grado 2 (Común)
Gasoil Grado 3 (Ultra)
Nafta Grado 2 (Súper)
Nafta Grado 3 (Ultra)
Total general
ene-19
9.476,00
4.380,00
15.752,00
3.533,00
33.141,00
ene-20
11.326,70
4.958,71
17.316,68
3.757,80
37.359,88
Variac. %
19,5%
13,2%
9,9%
6,4%
12,7%
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación
Sin embargo, el buen dato interanual se choca con la comparación realizada con diciembre: el inicio de año trajo una retracción de las ventas del 0,1%, con mayores caídas, justamente en el gasoil, y con un incremento más marcado en las naftas.
Gasoil Grado 2 (Común)
Gasoil Grado 3 (Ultra)
Nafta Grado 2 (Súper)
Nafta Grado 3 (Ultra)
Total general
dic-19
11.815,48
5.066,72
16.975,81
3.553,97
37.411,98
ene-20
11.326,70
4.958,71
17.316,68
3.757,80
37.359,88
Variac %
-4,1%
-2,1%
2,0%
5,7%
-0,1%
Fuente: Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación
De esta manera, se puede observar que en el inicio de 2020 las ventas se movilizaron en un mayor volumen en Misiones, alcanzando los 37.359 metros cúbicos frente a los 33.141 de enero de 2019; destacándose así un buen inicio de año en términos interanuales en la provincia; pero también deja en evidencia que enero no logró despegarse de diciembre (apenas 52 metros cúbicos por debajo).
En este marco, la postergación de la suba del impuesto a los combustibles líquidos ya tiene un antecedente: en el año 2019 el gobierno de Macri aplicó esa medida con prorroga durante varios meses, lo que que ayudó al sector a tener una caída un poco más moderada que la que hubiese tenido en caso de haber aplicado la actualización impositiva.
Con esta medida, el presidente Alberto Fernández busca ahora inyectarle más dinamismo a las ventas de combustible, y en Misiones en este punto en particular, de continuar una tendencia mostrada en los últimos meses de 2019 y principios de 2020, se puede pensar en un segundo semestre con una buena recuperación, pero se deberá pensar en medidas de mayor profundidad si se busca compensar de alguna forma los años de caída que acumuló el sector.