Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

Aprender

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Los primeros datos oficiales del operativo Aprender 2017 permiten visualizar los efectos de largo plazo de la aplicación de recursos y una política de Estado que tiene a  la educación como prioridad. No se trata de analizar los números en particular, en los se advierten mejoras paulatinas y constantes, sino de trazar una evolución en la transformación educativa que, coinciden todos los sectores políticos, es clave para el desarrollo de la provincia.
Misiones viene de ser durante años, una de las provincias con peores resultados educativos, bajos salarios y carencia de infraestructura. En los 90 llegó a ocupar los últimos resultados y la explosión de la crisis en 2001 obligó a pensar en la urgencia de escuelas que, por lo menos, den de comer a los alumnos. No había tiempo para mirar más allá. Llegaron a funcionar mil comedores, para asistir a 180 mil chicos, “lo que dificulta la discusión sobre la calidad de la educación”, reconocía en 2004 el entonces ministro de Educación, Hugo Passalacqua, en un reportaje concedido al diario El Territorio. “Tenemos que tener conciencia que las inversiones en educación de hoy recién verán sus frutos dentro de 20 años y que hacemos todo cuanto podemos. Es que resolver los problemas de la educación, que se iniciaron hace dos décadas cuando Misiones comenzó a tener un crecimiento exponencial, es un deber del Estado, pero también una responsabilidad de todos”, argumentaba el hoy gobernador. Por entonces comenzaron a germinar las primeras semillas de transformación. Eran pequeños brotes. Se hablaba de equipar 33 escuelas con salas informáticas. Hoy Misiones hace punta con una escuela de Robótica y los resultados de calidad educativa están en mejora permanente, a tono con el promedio del país e incluso mejor en algunos aspectos.
Una de las claves fue el crecimiento exponencial de las salas de tres años, soñados por aquellos años. Los mejores resultados se observan en aquellos niños con una trayectoria educativa más extensa. Tiene la mayor cobertura del NEA en salas de cuatro y cinco años –en la de tres todavía está lejos de la universalización- . Si se agrega el NOA, solo Catamarca tiene mejores indicadores, pero con una población mucho más baja. En 2008 había solo 9.603 chicos en salas de cuatro años. El año pasado estaban incluidos 20.812.
En Misiones, el 80 por ciento de los chicos asiste a instituciones estatales y en la primaria se observan los primeros resultados. No hay diferencias sustanciales entre la calidad de la escuela pública y la privada, aunque se notan diferencias fuertes entre los niveles socioeconómicos. Los chicos de familias de menores recursos, tienen los resultados más flojos.
Pero hubo una transformación a partir de una decisión política, que se sostiene aún en época de arcas más magras. No se cerraron. Se multiplicaron las escuelas. El presupuesto está a la cabeza del reparto de los recursos estatales y los docentes discuten algo más que salarios. Por eso es clave la continuidad de las políticas. Un recorte de hoy se sentirá en la próxima década, como hoy se sienten los resultados de los últimos quince años.
Los resultados de las políticas se ven recién a largo plazo. Misiones es hoy una provincia con verde para mostrar como principal atractivo turístico gracias al sostenimiento de una política de Estado que ya lleva más de tres décadas y que fue impulsada por el entonces gobernador radical Ricardo Barrios Arrechea, recientemente reconocido por el Colegio de Ingenieros Forestales y la Universidad Nacional de Misiones en un acto que contó con varios de los funcionarios que ocuparon el ministerio de Ecología, pionero en el país.
Bien vale aprender de las decisiones tomadas y sus consecuencias. Mirar los errores y evitar repetirlos.
La mesa yerbatera, que tuvo su primer encuentro en Buenos Aires este lunes, marcó también un aprendizaje. La idea de desregular el mercado, que deslizó el ministro de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere y que respaldan algunos sectores industriales y medios de la cadena, fue rechazada por la UATRE y los pequeños productores. El presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Alberto Ré, sumó ante Economis, su visión: “Creo que tiene que haber una regulación, es importante. Y si fuera una desregulación no podría ser abrupta porque ya tuvimos la experiencia de los 90 que ha sido nefasta”.
Por eso preocupa que algunas políticas económicas lleven destino ineludible de la crisis que resultó de aquellos años. La deuda externa ha crecido 21,8 por ciento en el último trimestre del año pasado y alcanzó los U$S 305.708 millones, 50 mil millones más que en 2016 y la cuenta sigue subiendo.
 “El país está dando pasos hacia una crisis como la de 2001”, definió el ex secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.
Ese año marcó el inicio de la más profunda crisis económica y fue el epílogo de un modelo de endeudamiento que compite en velocidad con estos años. El desempleo y la pobreza se fueron por las nubes y el Estado se redujo a su mínima expresión.
Hoy se está lejos de una crisis similar, coinciden economistas de diversas extracciones, pero advierten que sostener un ritmo de endeudamiento como el actual, no es viable en el mediano plazo. En algún momento se cierra el grifo y habrá que empezar a devolver. O, retornar al sometimiento de políticas decididas en el despacho de algún organismo financiero que, casi nunca benefician al que menos tiene.  
Es deuda para financiar el gradualismo, explican en el Gobierno para defender el modelo que, sin embargo, no ofrece resultados alentadores, especialmente en la inflación, que sigue tan alta como en las postrimerías del kircherismo.
Hoy el desempleo se mantiene a la baja. Pero la pobreza todavía alcanza a un treinta por ciento de la sociedad. Llegar a cero es casi una quimera si el empleo que se genera es mayormente informal o con salarios que no le ganan a la inflación.
El Gobierno de Macri sufre una crisis de desilusión”, define el consultor político Gustavo Córdoba. El relato ya no es tan creíble. La inflación baja en el discurso, pero no en las góndolas, donde cada vez se consigue menos con el mismo billete.
Sin embargo, no hay quien capitalice esa desilusión. El votante que se recostó en Cambiemos –no aquel fiel al PRO- se corrió de la alianza, pero no encuentra un espacio que lo contenga.

La oposición deberá aprender a convivir con una Alianza que no es la misma que aquella y que ya tiene un objetivo de corto plazo. La reelección de Macri es más que un deseo. El peronismo todavía no tiene un liderazgo claro y la centralidad que mantiene Cristina, obliga a repensar estrategias si quiere recuperar el poder.
Por eso el Gobierno lanzó el operativo reelección. Es mejor hablar de política que de economía y el fantasma de Cristina ayuda a sostener la mística electoral.
Sin embargo, la economía influye en el humor social. Queda claro que las decisiones macro terminan impactando en el bolsillo y que provincias como Misiones no perciben lo positivo del cambio. Las asimetrías agobian al comercio y la inflación al consumidor.
El pobre nivel de respuestas a las demandas de los misioneros se hace cada vez más injustificable para los propios dirigentes de Cambiemos.
La caída del ITC diferenciado ha sido el último quite a una economía misionera que se sostiene a su suerte y con el respaldo del Estado provincial para incentivar el consumo golpeado por las asimetrías.
No es casual que en Cambiemos comiencen sutilmente a presionar por unificar la fecha de las elecciones en Misiones. Es que advierten que sin el arrastre de Cambiemos tendrán poco para ofrecer si van en soledad, por más que se muestren altivos en medios y redes sociales.
El radicalismo es el que más reclama romper lanzas con el Gobierno provincial. Desprecian el acuerdo institucional de gobernabilidad y piden que se acentúen las diferencias políticas.  
La guerra fría entre el PRO y los radicales que exigen ser más duros con la Provincia se hace evidente. El tridente radical Gustavo González, Germán Bordón y “Chiquitin” Molina es el más insistente. Las quejas llegaron incluso al titular del plan Belgrano, Carlos Vignolo, -también radical- a quien Hernán Damiani le pidió apoyo. “La Provincia es autónoma y en los temas de gestión debemos trabajar juntos”, les espetó el funcionario nacional.
En el radicalismo creen que cuanto peor (para la Provincia) mejor para su estrategia.
El PRO prefiere mantener la buena sintonía, aunque no deja de machacar que irá por el triunfo, para despejar cualquier duda de sus socios de ocasión. “Sea cual sea la fecha, que en su derecho, el oficialismo provincial convoque a las elecciones en 2019, tenemos reales posibilidades de ganar y ser gobierno”, dijo Alfredo Schiavoni.
Hay algunos que sueñan con una fórmula del PRO pura. Otros ya dan por seguro el tándem Schiavoni (Humberto) y Luis Pastori. Pero nadie garantiza mucho espacio más para el radicalismo.
En el Gobierno, por el contrario, sostienen que sostener la institucionalidad es fundamental. La lógica es clara. Peleados sería peor.
Una muestra de que el diálogo es permanente es que Hacienda mantiene el teléfono abierto con el ministerio del Interior para recuperar el combustible más barato, mientras que en el Congreso se gestiona una compensación con energía eléctrica. Los que rechazan el ITC diferenciado son Nicolás Dujovne y Juan José Aranguren. En las oficinas de Rogelio Frigerio insisten en que hay que cumplir los acuerdos políticos.   

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En off side

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Marcos Peña dejó en off side a la alianza Cambiemos en Misiones. Durante su exposición en el Congreso, el jefe de Gabinete de Mauricio Macri, confirmó sorpresivamente que el ITC Diferenciado para los combustibles en Posadas no volverá y sugirió que las asimetrías dejaron de existir por la suba del dólar en las últimas semanas.
Peña describió una realidad paralela a la que se vive en la capital misionera, donde la fila de vehículos para cruzar a Paraguay es permanentemente extensa y lo fue mucho más en los días previos al inicio de clases. “Nos dejó en off side”, admitió el radical Luis Pastori, uno de los principales promotores del artículo 10 de la ley Pymes, en “mora” inexplicable por parte del Gobierno nacional.
El ITC diferenciado había sido uno de los puntos reclamados por los empresarios misioneros para mitigar las asimetrías fronterizas que crecieron exponencialmente desde 2015. Pero desde entonces y a dos años de la sanción de la ley Pymes, no se avanzó en ninguno de los otros elementos que podrían darle algo de competitividad -palabra favorita del Gobierno- a la economía misionera.
La suba del dólar, como deslizó Peña, favorece al sector exportador, ya aliviado por la rebaja de impuestos. Pero como la devaluación se trasladó a los precios, como reconoció el propio Banco Central, para el resto de la economía, la volatilidad del dólar se licúa con la inflación. Es decir, no soluciona los problemas de fondo de la economía misionera cuya posición geográfica obliga a una mirada mucho más profunda. “Que le avisen a la gente que sigue yendo a Encarnación que se terminaron las asimetrías”, se quejaron en la Municipalidad de Posadas. Los datos oficiales hablan de una sangría diaria de 25 millones de pesos que se mudan a los comercios de la vecina orilla.
La caída del ITC diferenciado aporta otro dato: serán necesarios 31 millones de pesos más para cargar los mismos litros de combustible que hasta el 1 de marzo. Son 31 millones de pesos que se esfuman del alicaído circuito comercial. En el peor de los casos, también cruzarán la orilla, donde la nafta vale hoy ocho pesos menos.
Muchos de los empresarios que esperaban alguna señal del Gobierno nacional ahora se miran con desesperanza, incluso aquellos que son simpatizantes del cambio. No encuentran un interlocutor que entienda el contexto y que sea ejecutivo. Reuniones hubo muchas, pero, se quejan, cada una es como un volver a empezar y así pasa el tiempo sin ningún avance real. La demanda por la reglamentación del artículo 10 viene desde 2016 y el año pasado la propia alianza oficialista hizo campaña prometiendo una inmediata resolución. Las reuniones irresolutas se repiten en el sector forestal, donde lo firmado no se ratifica en terreno. La deuda por la ley de bosques implantados ya acumula, solo en Misiones, más de 270 millones de pesos.
Este lunes la yerba mate se sumará a esa dinámica. El ministro de la Sociedad Rural, Luis María Etchevehere convocó a una mesa yerbatera para analizar la problemática del sector. Pero nadie sabe demasiado bien qué se va a discutir y si Etchevehere demandará una explicación desde los brotes verdes hasta los precios en los supermercados, algo que largamente se debate en el seno del Instituto Nacional de la Yerba Mate, como nunca desdibujado, pese a que lo conduce Alberto Ré, un radical de la propia tropa de Cambiemos. Si la mesa toma decisiones sobre los eslabones de la cadena productiva, el INYM perderá (la poca) legitimidad para incidir en el mercado.
Pero productores, Gobierno provincial e incluso algunos representantes de Corrientes, temen que Etchevehere haya convocado a la mesa yerbatera para atender una idea que comenzó a germinar a fines del año pasado entre un grupo de industriales: liberar el mercado yerbatero. Que sea la mano invisible la que ordene jugadores y pague a cada quien por su esfuerzo. La idea no es nueva. Durante los 90 ya se puso en práctica con resultados desastrosos y una explosión de protesta en 2001, con el Tractorazo que hizo parir al INYM. Las chacras habían quedado abandonadas y el oro verde valía menos que una limosna. Con esa traumática experiencia, nadie quiere ser la cara visible de una nueva desregulación por lo que sus promotores deslizan parches compensadores, como un precio garantizado para pequeños productores -incluso a través de los denostados subsidios- y una libre competencia para los más grandes. Pocos confían en que esa fórmula funcione, pero para las industrias es prioridad mejorar su rentabilidad y no encuentran otra salida.
En el Gobierno provincial advierten que no puede haber atajos mágicos que evadan el texto de la ley del INYM, especialmente en cuanto a la fijación de precios. “Se puede discutir una nueva ley pero eso es otro tema”, señalan en la Rosadita. Aunque por ahora prefieren escuchar a Etchevehere, deslizan que liberar precio es jugar para el equipo de los grandes y dejar en el desamparo a los más chicos.
Etchevehere pertenece a otra concepción de la producción. El “campo” es eso que se exhibió en la ExpoRural, donde los patrones van con sus mejores galas y el peón arrea al mejor ganado. Se hicieron negocios por 20 mil millones en un escenario en el que fueron invitados de honor el presidente Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. Hasta los popes de la Unión Industrial van a hacer sociales, mientras sus asociados sufren por la apertura de importaciones.

El “campo” misionero, mira de lejos esa realidad.
El propio Peña quedó en off side durante su exposición en el Congreso. Insistía en que la inflación está en baja al mismo tiempo que el Indec anunciaba una suba de precios del 2,4 por ciento en febrero -4,2 acumulado en el bimestre y 25,4 en los últimos doce meses- y de 2,1 en la inflación núcleo, el porcentaje más elevado de los últimos diez meses. Esos datos destruyen la meta recalibrada del 15 por ciento. Las estimaciones más optimistas hablan de una inflación del 23 por ciento, lo que lesiona la credibilidad del Banco Central y del programa económico. Hasta ahora, lo único que se contuvo para ayudar a las metas, fueron los salarios.
Pero el “gradualismo” fue elogiado por la presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, quien vino a supervisar los avances del plan económico. La nueva dama de hierro de las finanzas se cuidó de mostrar una imagen mucho más suavizada que la de sus antecesores cuando venían a inspeccionar el estado de las cuentas en la Argentina. Lagarde paseó con su marido por la Recoleta porteña y después vino a conocer las Cataratas del Iguazú, destino ineludible del turismo en el país. Muy distendida, mantuvo una reunión con el gobernador Hugo Passalacqua por casi una hora, en la que hablaron de los beneficios del turismo y de la importancia de los consensos para definir rumbos económicos. No hubo ni oferta ni pedido de créditos. En cambio, Lagarde resaltó la amabilidad del misionero, carta de presentación en el turismo.


Desde 2005, cuando Néstor Kirchner canceló la deuda con el Fondo, no venía una misión como la actual. Pero Lagarde aclaró que por ahora para Argentina no hay préstamos ni programas a los que someterse.
Misiones es un buen ejemplo de que se puede vivir sin pedir prestado. La consultora Moody’s volvió a ponderar los resultados financieros de la Provincia en un contexto en el que buena parte de los gobernadores eligió el camino del endeudamiento.
En un informe difundido el 19 de febrero último, Moody´s destacó que Misiones no se endeudó -como hizo Nación y una docena de provincias-, y también la prudencia para contener el aumento del gasto. Al mismo tiempo, elogió cuatro pilares de la recuperación de las cuentas fiscales, a saber:
#Uno: revirtió el déficit y volvió al superávit
Misiones logró revertir el déficit corriente en el que había incurrido en 2016 por primera vez en años, en un superávit corriente en 2017.
#Dos: “Copa” y recaudación Rentas, en ascensor; gastos, por escalera
Desde el año pasado los ingresos subieron más que los gastos. La provincia logró administrar las erogaciones con prudencia.
#Tres: Menos dependencia de la “Copa” 
Misiones es más independiente que el promedio de las provincias por su robusta recaudación propia (Rentas).
Cuatro: la deuda es casi toda en pesos
Misiones -que no tomó deuda hasta ahora- tiene un bajo endeudamiento en relación a sus ingresos. Además, la mayoría de la deuda es en pesos. Con lo cual, no hay riesgo de “descalce” de moneda, como se conoce en la jerga financiera al peligro de que el dólar se dispare y una empresa o estado se vea endeudado en moneda dura con ingresos en moneda local.
El dato negativo: déficit financiero
En la columna del haber, Misiones tiene un déficit financiero. Esto significa que luego de computar los intereses de la deuda, Misiones tiene un rojo que por ahora, va refinanciando en sucesivos acuerdos con Nación, que es el principal acreedor de la provincia. Esto último también se considera una ventaja en el perfil crediticio. Pero no es lo mismo tener una deuda con bonistas internacionales (fondos de pensión, bancos de inversión, inversores) que compraron títulos de la deuda, que contraer un pasivo con el Gobierno Nacional.
Misiones es un punto de referencia para hablar del buen manejo de las cuentas públicas. Passalacqua también estuvo en la agenda política después de una reunión con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti. Aunque la excusa fue trabajar en equipo para potenciar el turismo, hubo tiempo para hablar del escenario nacional y del rol de la Liga de Gobernadores de cara a 2019.
Schiaretti es uno de los que suena como potenciales candidatos de la oposición. “Por su trayectoria y capacidad de gestión, Schiaretti es nuestro referente entre los gobernadores”, dijo el misionero. “Tengo un diálogo permanente con los gobernadores, con el objetivo de fortalecer las gestiones”, le bajó el tono el cordobés, quien mantiene permanentes contactos con sus pares.
“Argentina necesita que sea la hora del federalismo, la hora de las provincias”, dijo Schiaretti. “Nunca antes los gobernadores nos juntamos y defendimos el federalismo, sin esperar que nos digan desde Buenos Aires cómo hacer para que progrese nuestra provincia”, enfatizó.
Está claro que el progreso de las provincias depende cada vez menos de las decisiones que toma el país central. Cada una debe generar las condiciones para atraer inversiones.
Misiones asoma todavía tímidamente en ese mapa. Pero de a poco se consolidan algunas señales de que hay condiciones para el desembarco de los grandes jugadores. Luis y Mario Pagani, los dueños de Arcor, ahora controlante de Papel Misionero, vinieron hasta Misiones y le ratificaron al gobernador Hugo Passalacqua su plan de inversiones para robustecer la producción papelera. La industria forestal, beneficiada por la rebaja impositiva, espera despegar.
El Estado presente marca la diferencia en la sinergia con el privado. El turismo es permanente generador de inversiones con el incentivo de políticas públicas. Para inyectar energía al sector maderero, el Gobierno asumió una deuda de 200 millones con el Banco Macro para la instalación de una fábrica de viviendas de madera en Posadas. Esa sinergia también sirve para pelearle a las asimetrías que, según Peña, se hicieron invisibles. El entusiasmo de los comerciantes por una nueva edición de El Reventón que alimente al consumo, confirma que siguen estando presentes.

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Con clase

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El pequeño municipio de Itacaruaré fue protagonista, esta vez, de un hecho que se repite desde hace más de una década: el ciclo lectivo de Misiones se inició en fecha y sin conflictos. El primer dato saliente en un mapa argentino donde solo nueve provincias lograron sellar un acuerdo salarial con los docentes y eludir las medidas de fuerza.
El segundo dato es la relevancia que le asigna el Estado provincial a la educación. A la cabeza del presupuesto y con una mesa de negociaciones abierta durante todo el año, en la que se discuten muchas más cosas que el salario. “El diálogo es la clave”, destacó el gobernador Hugo Passalacqua al culminar el acto oficial, acompañado por el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, buena parte del gabinete y dirigentes del principal gremio educativo.
Para un Gobierno sensible y presente como el nuestro, no hay prioridades, sino que estamos haciendo todo en la medida de lo posible”, completó, después, Rovira, al inaugurar el ciclo lectivo de la escuela de Robótica, que podría replicarse en otros puntos de la provincia. “No es casualidad que tengamos un robot Da Vinci en la salud pública, donde se atienden incluso los hermanos paraguayos, a los que no vamos a arancelar ni cobrar“, deslizó Rovira en un sutil contraste con la bandera que comenzó a enarbolar Cambiemos, de cobrarles por la salud y la educación a los ciudadanos extranjeros.
Esa visión misionera tuvo sus simientes hace tiempo. Javier Firpo, especialista en Educación, desarrollo humano y tecnologías e integrante del directorio de Virtual Educa, recordó que vino a Misiones en 2003 a traer la idea de repartir computadoras en las escuelas, cuando el problema central a resolver era la explosión de pobreza heredada de la década de los 90. Tomaron su propuesta.  Passalacqua era ministro de Educación y Rovira gobernador. “¿Dónde estará Misiones en 2035 si se mantiene esta visión?”, se preguntó Firpo, invitado especial para la apertura del segundo ciclo de la escuela de Robótica.
El filósofo Alejandro Piscitelli, quien evaluará los avances de la Escuela de Robótica, destacó la iniciativa, inédita en el país, de que un Estado genere las condiciones para una formación en nuevas tecnologías. “Es la única de la Argentina y una de las pocas de Latinoamérica”, elogió. Y sostuvo que Misiones demuestra que “en estos ciclo(ne)s económicos  se puede construir escuelas y esto es una semilla en el sistema que tanto cuesta cambiar”.   
No es casualidad que la Educación esté entre los puntos más altos en la valoración de la sociedad misionera, junto a las políticas de Seguridad y Turismo. La mira puesta en el combate al narcotráfico está dando resultados en toneladas de droga secuestrada, pero también en una tranquilidad de la sociedad al ver a la Policía activa, incluso puesta como ejemplo ante otras fuerzas provinciales. La seguridad es un valor intangible, pero que también impacta en otras áreas, como el turismo, que cada vez recibe a más visitantes, atraídos por nuevos vuelos y mejores servicios, especialmente en las Cataratas del Iguazú, donde se concentran varios jugadores fuertes en el mercado internacional, con millonarias inversiones en infraestructura y servicios. El Casino Iguazú, por caso, invertirá este año más de 60 millones de pesos en la remodelación de los dos hoteles que opera en la ciudad de las Cataratas –el Grand y el Panoramic-, lo que revela la potencia de la actividad que compite para atraer al visitante más exigente, pero que no deja de lado al turista misionero.  
El otro punto alto valorado por la sociedad misionera es la garantía de gobernabilidad que ofrece Misiones a la Nación.
Se entiende que no es momento de poner palos en la rueda, pese a que la percepción es que la situación económica empeoró por las decisiones que toma la Nación.
En paralelo, se mantiene en alza la imagen del gobernador Passalacqua y de la conducción política de la Renovación. Incluso, se pondera el manejo de los recursos públicos y los acuerdos salariales con los gremios estatales.
En contrapartida, un sondeo nacional de la consultora Gustavo Córdoba & Asociados revela que la preocupación de los argentinos se concentra en la inflación, la pobreza y la inseguridad, los tres ejes de las promesas de campaña de Cambiemos. Más de la mitad de los entrevistados desaprueba la gestión y la imagen presidencial es mala para el 49,4 por ciento, el nivel más alto en los últimos meses. También se registra un fuerte rechazo a las principales líneas del discurso del Gobierno. El más alto indica que el 74,4 por ciento está en desacuerdo con la idea de que en el último año el salario le ganó a la inflación.  
 

La percepción social contrasta con el endurecimiento de las políticas de Gobierno, pese a que las recetas no han dado resultado, especialmente para contener la inflación.
El respaldo de Passalacqua, como el de otros gobernadores, es clave para sostener el timón del Gobierno nacional en momentos en que las medidas económicas no parecen ser más que pequeñas dosis de aspirinas para curar una enfermedad severa. La inflación está lejos de controlarse -la meta recalibrada de un techo del 15 por ciento, que se usó para limitar las paritarias, está siendo transformada en apenas una “orientación”– y el dólar se escapa todos los días un poco más, obligando al Banco Central a intervenir para frenar las minicorridas.
En los próximos días además vendrá al país Christine Lagarde, la titular del Fondo Monetario Internacional a participar de una de las precumbres del G20 y a reunirse con el presidente Mauricio Macri. Aunque no está prevista una evaluación oficial, seguramente Lagarde aprovechará la visita para recordar algunos consejos del FMI.
La última vez que un presidente del FMI estuvo en la Argentina fue en 2007, cuando Dominique Strauss Kahn vino al país y se reunió con Cristina Fernández de Kirchner. El encuentro fue tras el pago de una vez de los casi u$s 10.000 millones que se adeudaban al organismo a fines de 2005, con los que el Gobierno había buscado tomar distancia del organismo multilateral, dentro de la cual se prohibió la realización de revisiones de la economía argentina. Antes, en 2003, Néstor Kirchner prácticamente había roto relaciones con el organismo presidido entonces por Horst Köhler. El santacruceño responsabilizó al banco por la crisis que derivó en la salida de la Convertibilidad y comenzó la guerra fría que derivó en el pago total de la deuda.  Hoy se retomó la senda del endeudamiento y también la de aceptar los consejos del Fondo.
En realidad, hay una tendencia a repetir recetas que ya se aplicaron a fines del siglo pasado, con resultados conocidos.
El ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere confirmó algo que había anticipado Economis a fines del año pasado. Se estudia liberar el precio de la yerba mate. Se dijo que en diciembre estaba el decreto firmado por el flamante ministro, que fue cajoneado por el reclamo agónico de los propios dirigentes de Cambiemos de Misiones. Ahora se “discutirá” todo en una mesa yerbatera, similar a la que ya pusieron en marcha con el sector forestal.
Habrá que prepararse y tener paciencia. En la mesa forestal hubo mucho diálogo pero pocas nueces. Los pequeños forestadores misioneros reclaman una deuda de más de 270 millones (500 millones en todo el país) por la ley de Incentivo de Bosques Implantados que todavía no tiene fecha de pago. En Eldorado, los dirigentes de Cambiemos recibieron el reclamo solapado de los empresarios a los que pretendieron seducir en una mesa forestal paralela, a la que no estaba invitado nadie del Gobierno provincial. Quedó en el aire la sensación de que fue más un mitín político que un escenario para discutir políticas forestales. El senador Humberto Schiavoni dejó en claro que la gobernabilidad se agradece, pero que en Misiones quieren ganar en todas las categorías.
Pero los empresarios no quedaron muy contentos con las renovadas promesas de encontrar soluciones. Es que se viene hablando desde hace un buen tiempo pero los resultados no se ven, pese a que el propio Macri encabezó las mesas de negociaciones en dos oportunidades.
Enviados del ministerio de Producción completaron el periplo de la madera en un encuentro en Posadas. Después de varios minutos de exposición “técnica”, directivos de una de las entidades madereras los pararon en seco: “Mucha charla pero lo que se firma no se concreta”, fue el reto en reclamo por aquel acuerdo -firmado en septiembre del año pasado- para utilizar madera en el diez por ciento de las viviendas que se construyan en el país. Hasta ahora no se hizo ninguna.
En cambio, la Provincia ya puso en marcha el plan de construir 60 mil viviendas en la próxima década. Ya están en proceso de construcción las primeras dos mil, según confirmaron desde el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional.
Los propios socios de Cambiemos admiten su preocupación por los escasos éxitos para mostrar, pese a que ya lanzaron la campaña Macri 2019. El presidente del bloque PRO en Diputados, Nicolás Massot admitió –sin saber que estaba en vivo en un programa de televisión- que el peronismo sucederá a Macri, dejando sin oportunidades a los radicales, socios menores en la alianza.

La UCR prefirió el silencio, pero el misionero Luis Pastori retrucó: “En Cambiemos saben lo que aporta el radicalismo y lo que es en la coalición. Hoy el radicalismo tiene tres gobernadores y con expectativas de tener por lo menos 3 o 4 más en las próximas elecciones en base a los resultados anteriores”.
Es notable el esfuerzo del radicalismo para ser parte. El propio Pastori pasó calores al intentar explicar la economía en la era Cambiemos. La culpa de la herencia ya no seduce y aparecen firuletes como “externalidades” para justificar los tropezones económicos. Los principales argumentos de la pesada herencia se caen como un castillo de naipes. Esta semana Guillermo Moreno fue sobreseído por la Justicia que no encontró ninguna prueba de la “intervención” del Indec que tanto se utilizó para cuestionar los datos económicos del Gobierno anterior. Mucho relato pero ninguna prueba. 
El radical misionero también se lamentó por las escasas respuestas del Gobierno a sus planteos. Apuntó a la falta de reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes, que él mismo fomentaba, y aseguró que acompaña el reclamo por recuperar el precio diferenciado para los combustibles para las zonas de frontera, beneficio que cayó por la entrada en vigencia de la reforma tributaria. El ITC diferenciado fue “olvidado” pese a que apenas diez días antes Macri había firmado su extensión “hasta que se solucionen” las causas que generan las distorsiones de precios con las fronteras paraguayas.
Seguramente serán temas a discutir durante la visita de Macri a Puerto Iguazú el lunes y martes próximo. Habrá una cumbre y varias reuniones en un elegante hotel de la ciudad de las Cataratas.

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Invisibles

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El mensaje estuvo lleno de optimismo y datos cuidadosamente seleccionados de los escasos brotes verdes. En la apertura de las sesiones en el Congreso, el presidente Mauricio Macri cosechó elogios solo de la tribuna propia. La autoconvencida de que todo marcha bien y que solo es cuestión de tiempo para que el aplauso sea generalizado.
Crecimiento invisible”, definió el Presidente. Está, pero nadie lo ve. Como los cimientos de un edificio, comparó. “Lo peor ya pasó y ahora vienen los años en que vamos a crecer”, reiteró, como en 2016 y como el año pasado.
“Ya sobrepasamos la cantidad de personas empleadas en 2015. Y los salarios le ganaron a la inflación”, celebró entusiasmado el Presidente.
Los buenos deseos, sin embargo, contrastan con los datos de la realidad. Si bien es cierto que creció el porcentaje de empleo registrado, lo hizo en igual modo el empleo informal y, dentro de lo formal la mayor suba se dio en los monotributistas (9,3 por ciento) y los monotributistas sociales (18,3 por ciento), mientras que los asalariados privados crecieron 0,3 por ciento, por debajo del crecimiento poblacional.
Aunque se festeja una baja de la inflación, lo cierto es que los aumentos siguen golpeando el poder adquisitivo de los salarios que hace tiempo perdieron la carrera y la última suba del dólar se trasladó directamente a los precios. La recomposición de 2017 ni siquiera alcanza para recuperar el poder adquisitivo perdido en el primer año de Cambiemos. Según los datos del ministerio de Trabajo, dentro de los catorce grandes sectores empleadores de la actividad privada los salarios le ganaron a la inflación solo en ocho de ellos; se estancó en uno y cayó en cinco.
De cualquier modo, el Presidente ratificó el rumbo y recreó un segundo semestre, esta vez difuso en el espacio temporal. “Tenemos metas para bajar la inflación, para reducir el déficit fiscal. Y ¿Cómo las vamos a cumplir? Vamos a dejar de endeudarnos y se van a multiplicar las inversiones en un país confiable”, prometió antes de firmar nuevos decretos de emisión de deuda en dólares.
Habrá que tener paciencia para poder ver los frutos de la invisible siembra. Mientras tanto, se discute cómo cobrarles por la salud y la educación a extranjeros o si se despenaliza el aborto, discusiones oportunas ambas, pero que tienen cimientos endebles. En promedio, apenas el sistema de la salud pública argentina asiste a uno por ciento de extranjeros. Debate estéril, si se agrega que la salud es responsabilidad de las provincias y no del Estado nacional.
En el año del centenario de la Reforma Universitaria, ni siquiera todos en la alianza Cambiemos bancan una posición tan radical: el diputado Mario Negri, presidente del interbloque oficialista, advirtió que “no hay que hacer demagogia ni alentar la xenofobia”. El diputado radical tiró los datos sobre la mesa, ya que de 1.600.000 estudiantes en la Universidad pública, 37.000 son extranjeros y de ellos el 80 por ciento es residente (hay otros 20.000 en las universidades privadas). En total son el 2%. 
La despenalización del aborto, en tanto, es una discusión que difícilmente llegue al recinto ante los mensajes a “favor de la vida” del Presidente y sus principales laderos.  
La realidad exige que las respuestas sean más rápidas. El humor social, cambiante, comienza a contarle las costillas a un gabinete que no suele dar buenas noticias e integrantes con demasiados grises difíciles de explicar. Triaca, Caputo, Arribas, nuevamente en el ojo de la tormenta por el escándalo de Odebrecht, son ejemplos de acciones reñidas con la tan prometida transparencia. El ministro de Finanzas, orgullo del Gobierno, esconde su participación en off shores y se beneficia con la compra de la misma deuda que emite. El nuevo titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, un hombre de Caputo, sigue la línea y tiene todo su patrimonio fuera del país. Lo curioso es que la Justicia ahora solicitó a la AFIP información impositiva del propio Caputo, en el marco de la investigación por la omisión que hizo el ministro respecto de sus cuentas offshore en las Islas Caimán. Ahora será su mano derecha el encargado de dar los datos pedidos. Será raro que el encargado de velar por que se paguen los impuestos para sostener el Estado, tenga toda su riqueza en el exterior.
Cada uno de los ministros cuestionados es respaldado ciegamente por el Gobierno.
“Jugaba la Champions League, no jugaba en Aldosivi, no jugaba en la B. Deja todo para venir a jugársela por su país”, dijo Marcos Peña sobre Caputo. “Es un error, no algo que tenga que costarle el cargo”, había justificado a Triaca envuelto en el escándalo de su empleada en negro. “Respaldamos plenamente a Arribas”, completó sin tanto énfasis sobre el Señor 5, mientras Elisa Carrió ingresaba un pedido en la Justicia para que sea investigado. La Policía brasileña lo acusa de haber cobrado una coima de 850 mil dólares.  
El malestar social se traslada a las encuestas, que marcan la caída en la imagen positiva del Presidente y especialmente de su gestión. Ya no se trata de kirchneristas en desgracia, sino que los estratos más favorables a Cambiemos muestran su disgusto. El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, se quejó en público de los empresarios que no hacen la danza de la lluvia. “Hay que tener una agenda positiva y dejarse de llorar”, le enrostró al equipo de los amigos.
Los empresarios dudan de que lo peor haya pasado. Lo mismo sucede en el Gobierno provincial, que respalda con firmeza la gobernabilidad, pero advierte que hoy Misiones pierde recursos por el Pacto Fiscal y no se percibe que haya comenzado un efecto derrame, baja de precios o la reinversión de utilidades. El viernes, durante una reunión con el director de Asuntos Forestales de la Nación, el misionero Nicolás Laharrague, los empresarios madereros pudieron escuchar de boca de los ministros del Agro, José Luis Garay y de Hacienda, Adolfo Safrán, que la asistencia financiera o la posibilidad de otorgar subsidios, se ve ahora limitada por la escasez de recursos.
En ningún sector económico se registró inversiones salientes o creación de puestos de trabajo. El forestal, sin embargo, es uno de los más beneficiados por la reforma fiscal que impulsó el Gobierno de Macri.
Misiones resigna casi tres mil millones de pesos con el Pacto Fiscal y la rebaja de impuestos al sector privado. Queda en evidencia lo que el Gobierno dijo mientras se debatía la reforma: bajar impuestos no implica que haya reinversión ni creación de empleo. Hasta ahora, el ahorro fiscal fue solo para las empresas, muchas de las cuáles, es cierto, venían en mala racha, como las yerbateras, con precios bajos y aumento de tasas de las deudas financieras, que dificultaban la inversión.  
El sector empresario advierte que la economía no repunta y se sorprende con los “errores” de gestión del gobierno nacional. Hace apenas dos semanas, el Presidente firmó el decreto de extensión del ITC diferenciado para los combustibles en Posadas y Clorinda, “hasta tanto se subsane” el desequilibrio que da lugar a la diferencia de precios con la frontera. El 1 de marzo, en medio de una confusión generalizada incluso entre los estacioneros, el ITC dejó de existir por la entrada en vigencia de la reforma fiscal. La reforma unifica en todo el país el impuesto a los combustibles y alguien olvidó de actualizar la reglamentación. Ahora, paciencia y a pagar cerca de 30 pesos el litro de nafta.
Lejos de amilanarse por las críticas, Cambiemos inició una especie de tanteo electoral este sábado, cuando en Eldorado se presentó la plana mayor de la alianza con la excusa de hablar del sector forestal de la mano de Laharrague. Solo hubo elogios para el discurso presidencial y algunas miradas de sorpresa entre los empresarios invitados.
En el mitin tuvieron que admitir que el promocionado plan Belgrano no tiene demasiado que mostrar y que la prometida vuelta del tren sigue siendo una quimera como el gasoducto. Ahora la gran apuesta es al uso de la hidrovía. Llamativamente, los funcionarios nacionales se apropiaron del llamado a una nueva licitación del puerto de Posadas, como si fuera una obra nacional.
La falta de reactivación se siente en el bolsillo de los misioneros a los que ir al supermercado cada vez les cuesta más. Encarnación es una válvula de escape que, aunque agobia a los comerciantes, alivia la economía familiar.  
Es el Estado misionero, aún con recursos menguantes, el que pone inventiva para salir del paso. El Ahora Misiones Escolar, vigente hasta el inicio de las clases, y otros programas de alquimia financiera, inyectaron consumo a los comercios y movieron la economía. La prioridad es espantar a la crisis.
Por eso, el gobernador Hugo Passalacqua pidió a su equipo enfocarse y priorizar lo social. Después de una reunión de gabinete en la que sonaron fuertes algunas palabras, los ministros recogieron el guante. Se los vio trabajando en forma individual y en conjunto. Esa es la premisa política del momento, cuando Misiones respalda la gobernabilidad de Macri, pero a la distancia necesaria para poder marcar las fallas del modelo.
Misiones es por lejos un ejemplo de buena administración. Ha sido la primera en garantizar el inicio de las clases con el mismo porcentaje de aumentos que fue rechazado en otras provincias ¿La clave? Haber mantenido abierta la mesa de negociación con los gremios desde el año pasado y aún en receso. La negociación incluyó varios ítems además del sueldo, aunque el salario tendrá importantes incrementos en blanco. La Provincia también absorbe de desde este año el 50 por ciento del adicional compensador que paulatinamente deja de pagar la Nación garantía del piso mínimo salarial. Ese porcentaje se irá sumando al blanco, lo que redundará en un incremento secundario.
La muestra de respaldo a la política educativa provincial se dio en la semana, durante un multitudinario congreso docente que tuvo al Gobernador como principal orador.
El inicio del ciclo lectivo estuvo garantizado desde el principio, salvo, como siempre, algunos focos de conflicto con los sindicalistas más radicalizados. Lo curioso es que, en el caso de la Unión de Docentes Argentinos, que aquí hará el tradicional paro, prometió negociaciones con María Eugenia Vidal “con los chicos en las aulas”. La Unión de Docentes de la Provincia de Misiones, que lleva adelante las discusiones salariales más serias, se sumará a la protesta nacional del  lunes y martes, pero trabajará con normalidad en la provincia.
Sea como fuere, en el Gobierno se fortaleció la idea de que no habrá conversaciones paralelas con los díscolos. La mesa de negociación sigue abierta para quien quiera sentarse.

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El caracú de la política

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El mensaje no dejó lugar a ambigüedades. Trabajar en equipo y enfocarse en la contención social en momentos en que la crisis demanda mayor atención. El gobernador Hugo Passalacqua reunió a de gabinete en lo que fue una especie de tirón de orejas para algunos ministros y la ratificación de que no es tiempo de ahondar la grieta, sino de, desde la oposición, trabajar codo a codo con el Gobierno nacional, para superar el clima adverso.
El rumbo marcado en la reunión de gabinete del miércoles por la noche sirvió para limar algunas asperezas entre funcionarios y advertirles a todos que no es tiempo de la politiquería individual. El caracú, palabra elegida por Passalacqua, de la política, es brindarse a la sociedad. “La gente quiere vivir bien, decentemente, tener un trabajo. No sabe si la respuesta le va a venir del ministerio tal o cual. Ahí es donde radica una de las piedras angulares de la política, de quién es el sujeto de la política: es la gente”, expuso, tajante.
Después, ratificó las metas a cumplir durante el año. No son muchas, pero si fundamentales. Estar cerca de la sociedad es la premisa y ponerle fin a la grieta. Sin ambages, Passalacqua advirtió: “Al que no le gusta, ahí está la puerta. Esto es para guapos, hacerlo requiere un trabajo de orfebrería, de ir y poner la jeta, creer en lo que uno está haciendo. Acá se dijo varias veces nosotros nos gustará más o menos el Presidente, nosotros somos un espacio distinto, de otro color político, pero esa concepción de unicidad el pueblo lo tiene que ver también, y el pueblo lo ve, lo dicen las encuestas. La gente no se rasga las vestiduras ni por la Renovación ni por el PRO ni por nada, se rasga las vestiduras para poder comer al final del día y que el hijo vaya a estudiar,  por eso sí se rasga las vestiduras”, detalló Passalacqua, según confiaron varios asistentes.
El Gobernador valoró aquella decisión prematura de Carlos Rovira el 11 de diciembre de 2015, cuando anticipó que habría, desde Misiones, un total respaldo a la gobernabilidad de Mauricio Macri. “Gobernabilidad con gobernabilidad se paga. Nosotros vamos a ayudar a Nación para que pueda gobernar nuestro país y también pedimos que nos ayuden. Y más o menos se está cumpliendo”, explicó.
Los ministros pudieron aportar sus miradas sobre la gestión y las necesidades de cada cartera. Passalacqua cerró la noche y dejó un reto en el aire. “Una palabra que no escuché y que me gusta mucho: humildad. Saber que el lugar donde estamos nosotros no es nuestro. Eso es vital entenderlo porque la gente intuye, ve y observa con mucha claridad si la arrogancia aparece y aflora, si a alguno se le suben los humos a la cabeza, eso la gente inmediatamente lo percibe y ligamos todos por uno. Así que humildad”.
“Yo tuve que dejar todos los libros de los sueños de Hugo Passalacqua que tenía en mente y volver a agarrar con velocidad el nuevo libro de Hugo, mucho más cortito, de ocho reglones. Los sueños se achicaron, pero no las convicciones. Les pido ponerle más emoción y romanticismo a las cosas, respetar la política fiscal que es muy compleja, saber que estamos muy atados, no podemos gastar más de lo que ingresa y no podemos gastar más que la inflación. Y eso nos puso un corsé muy grande”, graficó Passalacqua.
Finalmente, resaltó que la Renovación tiene generosidad para atender al ser político central que “es la gente y dentro de la gente, los que menos tienen”. “La Renovación vino a transformar, no vinimos a hacer continuismo, simplemente hicimos una ruptura con el viejo paradigma anquilosado”.
Como epílogo, el Gobernador destacó que Misiones es una de las pocas provincias que puede exhibir sus cuentas en orden y avances concretos en materia económica sin haber recurrido al endeudamiento y habiendo alcanzado acuerdos salariales que son envidia de otras provincias.
El mensaje, casi una arenga, del Gobernador llega en un momento clave. Misiones es, por estas horas la única provincia que pudo acordar con los docentes y garantizar el inicio de las clases el próximo 7 de marzo. Ya anunció aumentos salariales para las otras áreas del Estado. No es tiempo de divisiones internas ni de patriadas personales.  
El acuerdo misionero con los docentes no se pudo replicar en las otras provincias y los gobernadores presionaron, sin suerte, a la Nación para flexibilizar los términos del pacto fiscal que le puso un techo a las negociaciones salariales. La desesperación del equipo económico nacional por encontrar algún mecanismo que permita contener la inflación, hace inamovibles las condiciones del acuerdo.
La insistencia de Passalacqua en sostener el acuerdo de gobernabilidad también es una señal clara que hoy cobra otra dimensión. La Nación requiere más que nunca de sectores aliados que le den aire para sortear la tormenta. Hasta el radicalismo, en su retiro espiritual en soledad, despotrica contra el rumbo, aunque no tiene intenciones de abandonar los cargos. La UCR sabe lo que endeble  que puede ser un gobierno si los socios rompen la alianza. No parece ser la intención.  
La falta de resultados se hace cada día más evidente y el miércoles, mismo día de la reunión de gabinete, al Gobierno de Cambiemos le surgió un nuevo rival de fuste. La movilización convocada por el camionero Hugo Moyano mostró un enorme despliegue de 200 mil almas unidas por el espanto ante el modelo. Ya no son el cristinismo en soledad ni sectores de la izquierda nostálgica, sino una amalgama difusa con un mismo rival. El camionero, zorro viejo, alguna vez aliado, demostró astucia y picardía. No quemó las naves ni apuró los tiempos: pero puso como objetivo, derrotar al Gobierno en 2019. Hoy no hay peronismo unido ni candidato visible. Pero la voluntad de unión parece crecer como reacción a la inflación y las políticas de ajuste.
Moyano se erige así en un rival duro. Si es detenido por las sospechas de corrupción, será una víctima. Si sigue en libertad, se colocó estratégicamente como un elector dentro de la oposición. La paradoja es que fue el propio Moyano el que ayudó a Macri a llegar al poder con las marchas en contra de Cristina en reclamo por Ganancias. Hoy la vuelta a las calles es por motivos mucho más acordes con la labor sindical: la defensa de los puestos de trabajo y aumentos salariales que emparden la suba de precios. Hubo un tiempo en que hasta Macri se peronizó con el camionero al lado en varios actos de campaña. La complicidad de entonces, se transformó en distante frialdad.  

Es que hasta ahora, Macri no ha podido cumplir sus principales metas. Recurre entonces a una estrategia que también supo utilizar el kirchnerismo. La guerra de guerrillas, permanentes focos de conflicto que ocupen la atención. La cacería de sindicalistas corruptos, con Moyano a la cabeza, parte de esa lógica. El camionero supo ser un aliado valioso. Hoy es el urgente enemigo a rendir. El debate por la despenalización del aborto llega, también, en momento oportuno. O un nuevo giro al escándalo por la denuncia del fiscal Alberto Nisman, que es exacerbado por el fuego amigo.   
Mientras tanto, la política económica sigue generando pingues beneficios para el sector financiero, como contracara de la extensa sequía que sufre el sector productivo.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne fue a buscar a inversores a España, a la que intentó seducir con la promesa de profundizar relaciones, pero pasó calores incómodos cuando lo apuraron en público. Un economista –argentino- de la universidad Complutense de Madrid le hizo una sencilla reflexión: “¿Cómo espera que vayan las inversiones a la Argentina si usted mantiene su patrimonio en offshore?”. El titubeo del ministro fue evidente y no pudo responder. Recurrió al manual de echarle la culpa de todo al kirchnerismo  y volvió a fracasar al confundir cifras de pobreza del Indec intervenido con las de la Universidad Católica Argentina, que releva también los indicadores sociales. No fue la única gaffe. “Tenemos muy pocas herramientas para derrotar a la inflación, pero una voluntad enorme”, confesó, voluntarioso, el ministro del Gobierno que había prometido en campaña, terminar con la inflación en un abrir y cerrar de ojos.
Dujovne dejó claro que la imaginación es escasa para probar otras recetas y ratificó que habrá un pico de deuda hasta 2020 para sostener la baja “progresiva del déficit”.
Si no hay cambios en la política económica nacional, Misiones debe estar preparada para esa transición. Por eso, la insistencia del Gobernador en trabajar en sintonía, sin perder la identidad. Por eso, la obstinación en que la política se debe hacer cerca de la gente, cada uno en su área.
La dinámica económica impone esa línea. Empresarios que apostaron por el cambio e hicieron campaña por el Gobierno nacional hoy se recuestan en la Provincia para lograr alguna ayuda que los saque del ahogo. Para peor, parece haber un empecinamiento en extender la brecha entre las economías del centro del país y de la “periferia”. Las demandas “técnicas” de algunos organismos no hacen más que favorecer a la economía pampeana y pone contra las cuerdas a algunos sectores de la economía local, como la incipiente ganadería y la industria de los frigoríficos.
Empresarios nucleados en la Confederación Económica de Misiones expusieron su desazón ante  la Coordinadora de Gestión de Políticas Productivas Provinciales del Ministerio de la Producción de Nación, Aixa Granara. La funcionaria se llevó una lista de reclamos apenas más extensa que su cargo.  Aspectos vinculados con la energía, comunicación, combustibles, beneficios impositivos para recuperar la competitividad en la región y en el país y el pedido de celeridad en la ejecución de políticas nacionales, fueron incorporados en la agenda que  remitirá la funcionaria a las áreas competentes a los fines de alcanzar mayor efectividad.
La continuidad del ITC diferenciado para Posadas es una medida que trae algo de agua al sediento. Pero en el fondo, subyace que el decreto presidencial, sin fecha tope, anticipa que las condiciones que generan las asimetrías, seguirán existiendo.
De cualquier modo, Misiones sigue siendo ejemplo a imitar en la ejecución de políticas públicas. En todos los ámbitos. El inicio de las clases marca un tópico, pero las otras carteras también tienen motivos para distinguirse. El ministro de Turismo, José María Arrúa, asumirá la presidencia del Ente del litoral de Turismo. “La idea es liderar a la región en más acciones conjuntas de promoción sobre todo en la Ferias internacionales con Misiones como eje”, celebró el ministro.
Vialidad Provincial también mostró un resultado que sobrecumplió las metas: del plan 500 cuadras de asfalto sobre empedrado, se terminaron 751, con 527 mil metros cuadrados de asfalto.

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