El Gobierno de Misiones oficializó una actualización en la base tarifaria del servicio público de transporte de pasajeros por automotor de modalidad suburbana e interurbana, tanto de corta como de media distancia. La medida fue dispuesta por la Subsecretaría de Transporte, Puertos, Aeropuertos y Redes de Comunicación, y alcanza a todas las empresas cuyos vehículos estén matriculados en la provincia.
La normativa establece que las nuevas tarifas regirán para distintos tipos de servicios —comunes, directos, semi directos, expresos y diferenciales— y entrarán en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial.
Nuevos valores de referencia
Según el Anexo I de la disposición, la estructura tarifaria se organiza en función del tipo de servicio y de la infraestructura vial:
Servicio común (camino sin pavimento): $117,40 por kilómetro
Servicio común, semi directo o directo (camino con pavimento): $107,10 por kilómetro
Servicio directo expreso (camino con pavimento): $140,00 por kilómetro
Servicio directo diferencial (camino con pavimento): $150,10 por kilómetro
Derecho de terminal: $432,10
Tarifa mínima: $2.000,00
Encomiendas y exceso de equipaje: $711,10
Además, se estableció un mecanismo de redondeo automático para los valores tarifarios finales, en función de múltiplos de diez centavos.
Control y presentación obligatoria
Uno de los puntos centrales de la disposición es la obligación impuesta a las empresas de transporte de presentar, en un plazo de quince días hábiles, el cuadro tarifario actualizado conforme a los valores establecidos. Este documento deberá ser presentado ante la Subsecretaría con carácter de declaración jurada, quedando sujeto a control y aprobación oficial.
El incumplimiento de esta obligación podrá derivar en sanciones para las empresas prestadoras del servicio.
La medida fue comunicada formalmente a las principales entidades del sector, entre ellas la Asociación de Empresarios de Transporte Automotor Público de Pasajeros (AETAPP) y la Cámara de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros de Misiones (CAEMTAP), con el objetivo de garantizar su implementación en todo el sistema provincial.
Con esta actualización, el Gobierno busca ordenar la estructura de costos del transporte de pasajeros en un contexto de fuerte presión inflacionaria y variación de costos operativos, estableciendo parámetros homogéneos para el cálculo de tarifas en toda la provincia.
El costo mayorista de la energía eléctrica en Argentina registró un salto histórico durante 2024, con un incremento promedio del 525%, impulsado por una serie de resoluciones de la Secretaría de Energía que redefinieron los precios de referencia en el mercado administrado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), pero que impacta directamente en las tarifas finales que deben pagar los usuarios, aunque, como el caso de Misiones, no se trasladen todos los mayores costos. Se trata de la energía que compra Misiones para el suministro de hogares, comercio e industrias, clientes tanto de Energía de Misiones y las cooperativas.
El dato más contundente se observa en el precio de la potencia ($POTREF), que pasó de 80 pesos por kW-mes a 3.010,3 pesos, lo que representa un aumento superior al 3.600% en apenas un año. Esta suba respondió a un proceso de recomposición tarifaria que buscó reducir subsidios y acercar los precios mayoristas a niveles de cobertura de costos.
Durante ese año, las decisiones oficiales se materializaron en múltiples resoluciones. Entre las principales, la Resolución 7/2024 de CAMMESA, aplicó un incremento del 166,5% en febrero y un ajuste adicional en marzo. Luego, en junio, la Resolución 92/2024 sumó otro 63%, mientras que normativas posteriores -como las resoluciones 192, 234, 283 y la Resolución 19/2024- consolidaron una escalada sostenida del costo mayorista de la energía.
Sin embargo, este fuerte aumento no se trasladó de manera lineal a los usuarios finales, ya que el esquema de subsidios energéticos amortiguó parcialmente el impacto en las tarifas residenciales o fue absorbido por las provincias, como el caso de Energía de Misiones.
2025: menor suba general, pero mayor presión sobre usuarios con subsidios
En 2025, el incremento promedio del costo mayorista se desaceleró al 20%, aunque con un efecto más marcado en determinados segmentos de usuarios.
En particular, los hogares con subsidios enfrentaron aumentos significativamente mayores debido a la reducción de las bonificaciones:
Nivel 2 (ingresos bajos): +55%
Nivel 3 (ingresos medios): +35%
A su vez, el precio de la potencia volvió a escalar con fuerza, pasando de 3.010 a 8.181,8 pesos por kW-mes, lo que implica un incremento superior al 170%.
Este proceso estuvo respaldado por una batería de resoluciones nacionales (19/2024, 26/2024, 110/2025, 171/2025, 226/2025, 281/2025, 334/2025, 359/2025, 383/2025, 437/2025 y 488/2025), que consolidaron la política de actualización progresiva de los costos mayoristas.
2026: subas más moderadas, pero con continuidad del ajuste
En lo que va de 2026, el costo de compra de energía a CAMMESA acumula un incremento cercano al 10%, en línea con una estrategia de ajustes más graduales.
Las actualizaciones se definieron a través de resoluciones como la 604/2025, 36/2025, 22/2026 y 13/2026, en el marco del régimen de subsidios energéticos focalizados, que continúa segmentando el impacto según niveles de ingresos.
Un cambio estructural en el esquema energético
La evolución de los últimos tres años marca un cambio profundo en la estructura de costos del sistema eléctrico argentino. Tras años de tarifas fuertemente subsidiadas, el Gobierno nacional avanzó en una recomposición que trasladó una mayor proporción del costo real de la energía hacia usuarios y provincias.
En ese contexto, CAMMESA -como administradora del mercado eléctrico mayorista- se convirtió en el eje de una política energética que combina reducción de subsidios, segmentación tarifaria y actualización de precios, con impacto directo en las economías regionales y en el costo de vida.
En tiempos donde la política atraviesa una crisis de credibilidad sostenida y la conversación pública se fragmenta en múltiples pantallas, la comunicación dejó de ser un complemento para transformarse en una herramienta central del poder. Pero también en un terreno donde los errores se amplifican y quedan expuestos con mayor velocidad. Mariana Angerosa, comunicadora política y estratega digital, lo plantea sin rodeos: hay límites que ninguna estrategia puede atravesar y hay crisis que no se pueden esconder.
En diálogo con Open1017, en el marco de la presentación de su libro “¿Quién nos asesora?”, Angerosa propone mirar la política desde un lugar menos visible, ese detrás de escena donde se toman decisiones que muchas veces explican tanto los aciertos como los papelones públicos. “El libro son 20 historias de comunicación política… se cuentan desde el humor distintas situaciones del detrás de escena”, explicó, al tiempo que remarcó que esas dinámicas no son exclusivas de la política, sino que también atraviesan empresas, pymes y marcas personales.
La elección del humor como recurso no es casual. En un contexto de apatía social y saturación informativa, Angerosa encontró allí una forma de romper barreras y volver a conectar con la audiencia. “En un momento de tanto desánimo… encontré siempre en el humor una forma de vencer esa barrera y poder dar mi mensaje”, sostuvo.
Desde esa experiencia, su diagnóstico sobre la comunicación política actual es tan claro como incómodo. Muchas veces, explica, se intenta resolver con discurso lo que en realidad es un problema de gestión o de conducta. “Si vos hiciste una estafa, no hay comunicación que te pueda salvar”, afirmó, marcando un límite estructural que suele ignorarse. En esa misma línea, advierte que “hay cosas que la comunicación no puede sola”, una definición que desarma la idea de que todo puede corregirse con una buena estrategia.
Ese límite se vuelve especialmente visible en contextos de crisis, donde -según su mirada- los errores se potencian cuando no se reconoce el problema a tiempo. Al analizar el escenario del Gobierno nacional y el rol del vocero Manuel Adorni, Angerosa es directa: “Creo que lo primero que hay que definir… es que estaban en una crisis”. A partir de allí, cuestiona la forma en que se gestionó la exposición mediática: “No necesariamente tenía que salir Adorni a defenderse… lo expusieron en un montón de programas y creo que lo dejaron solo en ese momento”. Incluso la reacción posterior, con un respaldo generalizado del oficialismo, habría sido contraproducente: “Después salieron todos en tándem a bancarlo y creo que eso fue lo que lo debilitó más”.
El problema, según su lectura, es más profundo: la crisis no se cerró. “Que pase una semana y sigan los rumores… es una crisis que no se cerró bien”, señaló, al tiempo que dejó una definición clave para entender el fenómeno: “Las crisis no decide uno cuándo se cierran, lo deciden los medios o la sociedad”.
En ese mismo análisis aparece otro patrón recurrente: la negación como estrategia. “Es una de las pistas que te da que estás en crisis y que no la estás manejando bien”, sostuvo, en referencia a los intentos de minimizar conflictos o evitar reconocer errores. Y en el caso del gobierno libertario, agregó un elemento de mayor peso político: la ruptura de su narrativa original. “Se rompió el mito fundacional… que era ir contra la casta”, explicó, subrayando el impacto que tiene la incoherencia en la percepción social.
Sin embargo, Angerosa no se limita a la crítica. También reconoce experiencias exitosas en la política argentina. “El gobierno de Cristina fue impresionante la comunicación que tuvo, siempre marcando la agenda”, destacó, al recordar cómo atravesó crisis complejas como el conflicto con el campo o el caso Nisman. En la misma línea, valoró la estrategia del macrismo y del Frente de Todos en sus inicios: “El macrismo tuvo una muy buena comunicación… el Frente de Todos también al principio, hasta la foto de Olivos”. Pero vuelve a marcar el límite: “No hay nada que la comunicación pueda hacer si no lo hace la política”.
En el plano internacional, su mirada sobre Donald Trump permite entender otro modelo de comunicación: el de la saturación permanente. “Es que la agenda de los demás no tenga ni un segundo de descanso, estás todo el tiempo atacando”, explicó. Sin embargo, advierte que estos estilos no son replicables automáticamente. “Trump hay uno solo, Milei hay uno solo… estos liderazgos surgen cuando hay un caldo de cultivo que lo permite”, afirmó, desarmando la idea de que existe una fórmula universal. Incluso señala tensiones entre discurso y realidad: “Dice ‘ganamos la guerra’ y no está sucediendo en la realidad”, apuntó sobre el expresidente estadounidense.
Para explicar cómo se gestiona una crisis de manera más integral, Angerosa menciona el caso de la marca Balenciaga, que tras una campaña polémica debió combinar disculpas públicas con acciones concretas de reparación para recuperar legitimidad. El ejemplo refuerza su idea central: la comunicación por sí sola no alcanza si no hay hechos que la respalden.
En ese contexto, la dimensión emocional del voto aparece como un factor decisivo. “Si a vos no te mueve una fibra eso que estás comunicando, no le va a llegar a nadie”, explicó. Y fue más allá: “El voto racional es el voto duro… al indeciso lo movés con las emociones”. Una definición que conecta directamente con el escenario actual, donde la política disputa atención en entornos cada vez más fragmentados.
Las redes sociales, en ese sentido, imponen nuevas reglas. “La gente se pasa cuatro horas en redes… pero no se acuerda de nada”, reflexionó, graficando la dificultad de construir mensajes duraderos en un contexto de consumo fugaz. Por eso insiste en que el diferencial no está en copiar estilos, sino en construir identidad. “Nadie vota algo que no siente familiar y que no conoce”, sostuvo.
Esa lógica también atraviesa su forma de trabajar. Angerosa no oculta que selecciona los proyectos en los que participa y que prioriza perfiles con convicción. “No trabajo con políticos de relleno… quiero políticos que tengan ambición de poder porque creen en lo que quieren hacer”, afirmó, marcando una línea clara entre estrategia y contenido político.
En definitiva, “¿Quién nos asesora?” funciona como una radiografía del sistema político desde su dimensión menos visible. “Mostrar que del otro lado hay un montón de decisiones que se toman… algunas se ven y otras no”, resumió.
En un escenario donde la política compite por atención en medio del ruido digital, la advertencia de Angerosa es contundente: la comunicación puede amplificar, ordenar o incluso disimular, pero nunca reemplazar lo esencial. Porque, al final del día, la credibilidad no se construye con slogans ni con apariciones mediáticas, sino con algo mucho más básico -y mucho más difícil- que una estrategia: la coherencia entre lo que se dice y lo que efectivamente se hace.
El mercado internacional de la yerba mate en 2025 cerró con Argentina recuperando el primer puesto como exportador en volumen y valor, mientras Brasil mantuvo su peso estructural en el comercio global, aunque con menor volumen físico colocado y desafíos productivos aún pendientes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Argentina exportó 57.980.912 kilos, equivalentes a 57.981 toneladas, por un valor total de 116,34 millones de dólares, lo que arroja un precio promedio de 1.938,64 dólares por tonelada. Se trata del mayor registro histórico para el sector, en un contexto de crecimiento sostenido de las ventas externas. Ese desempeño se apoya en una base productiva también relevante: en 2025, el país elaboró 889.253.082 kilos de yerba mate (889.253 toneladas), lo que implica que aproximadamente el 6,5% de la producción se destinó a la exportación.
Del otro lado, Brasil registró en 2025 embarques por más de 48,6 mil toneladas, según datos del sistema ComexStat del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, equivalentes a unos 48,5 millones de kilos, con un valor total cercano a los 100–102 millones de dólares.
El principal destino de la yerba brasileña es Uruguay, que concentró 45,3% de las exportaciones y representa alrededor del 80% del consumo total de ese país, que no posee condiciones naturales para el cultivo. Además, Brasil mantiene una red de exportación diversificada que incluye mercados como Estados Unidos, Siria, Argentina, Alemania y Francia, entre otros.
Esta capilaridad comercial explica en buena medida su posicionamiento global: Brasil concentra el 46,5% de las exportaciones mundiales de yerba mate, lo que lo ubica como el principal actor del comercio internacional en términos de participación.
Sin embargo, esa fortaleza convive con limitaciones estructurales. A pesar de contar con una producción cercana a las 900.000 toneladas anuales -en línea con las series históricas del IBGE-, especialistas señalan que el potencial productivo y comercial de la yerba mate brasileña sigue subaprovechado. Los principales desafíos pasan por mejorar la eficiencia de los yerbales y diversificar los usos del producto más allá del consumo tradicional del chimarrão, condiciones consideradas clave para garantizar la sostenibilidad económica del productor y ampliar la competitividad internacional, un escenario que también se enfrenta de este lado de la frontera, donde se busca potenciar subproductos, como bebidas energizantes o usos para cosmética.
La comparación entre ambos países permite una lectura más profunda. Argentina, con niveles de producción similares a Brasil, logró exportar cerca de 9.500 toneladas más, además de generar un mayor ingreso de divisas. Brasil, en cambio, mantiene una estructura donde el consumo interno absorbe gran parte de la producción, limitando su volumen exportador, aunque compensando parcialmente con una mayor diversificación de destinos y una fuerte presencia en el comercio global.
El mercado de combustibles en Misiones atraviesa una doble tensión: subas casi diarias en los precios y una demanda que no logra recuperarse. Este jueves se registró un nuevo incremento -el cuarto consecutivo- con microajustes que rondan entre el 0,5% y el 1% en estaciones de YPF, pero con alzas más pronunciadas en otras petroleras, donde las subas llegan hasta los 100 pesos por litro.
En ese contexto, el sector describe una dinámica de ajuste permanente en las pizarras. “Está subiendo todos los días entre un 0,5 y el 1% de combustible a nivel general. Es un ajuste de unos 20 pesos promedio diarios”, explicó Martín Halty, de la estación de servicio DAPSA, al trazar el panorama actual del mercado.
La explicación de fondo remite al escenario global. El conflicto en Medio Oriente -por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán- impacta en la oferta internacional de petróleo, presionando al alza los precios del barril. En paralelo, la política del Gobierno nacional de alinear los valores locales a la cotización internacional acelera el traslado a surtidores.
“Hoy el conflicto en Irán genera una merma en la oferta de combustible y eso hace que suba el precio. Argentina acompaña el valor internacional del barril, entonces necesariamente sube también a nivel local”, sintetizó Halty.
Ante este escenario de aumentos constantes, comienza a observarse un cambio en la conducta de los consumidores. La estrategia defensiva predominante es cargar combustible antes de nuevas subas.
“Cuando la gente ve que sube todos los días, trata de cubrirse y mantener el tanque lleno como una forma de ahorro”, describió el empresario.
Sin embargo, este fenómeno no implica una recuperación genuina de la demanda. Por el contrario, el sector advierte que el consumo sigue deprimido en términos estructurales.
Los datos oficiales confirman esa tendencia. En febrero de 2026, las ventas de combustibles en Misiones totalizaron 32.554 metros cúbicos, lo que representa una caída interanual del 10,1%, la quinta consecutiva en ese tipo de medición. Se trata, además, del peor febrero desde 2021.
El retroceso fue más fuerte en el gasoil (-16,6%), especialmente en el segmento común (-23,2%), mientras que las naftas -que explican el 61% del consumo- cayeron 5,3% interanual.
El contexto económico aparece como el principal condicionante. “No hay obra pública, el consumidor tiene cada vez menos dinero y eso impacta directamente en el consumo. La demanda no se está reactivando”, advirtió Halty.
El deterioro del poder adquisitivo también se refleja en la dinámica laboral: “Los trabajadores no llegan a fin de mes, incluso con salarios ajustados por convenio. Es algo generalizado”, agregó.
Un salto de precios que profundiza la contracción
La caída del consumo se da en paralelo a un fuerte incremento acumulado en los precios desde el inicio del actual ciclo económico.
AUMENTO DE COMBUSTIBLES DESDE DICIEMBRE 2023
Tipo
Precio Dic-2023
Precio Actual
Variación
Nafta Súper
$485
$2.141
+341,44%
Nafta Premium (Infinia)
$583
$2.341
+301,54%
Gasoil
$619
$2.442
+278,35%
Este salto de precios -muy por encima de la evolución de los ingresos- ayuda a explicar la contracción del consumo, especialmente en segmentos sensibles como el transporte y las economías regionales.
Misiones lidera en volumen
A pesar de la caída, Misiones continúa siendo la principal provincia consumidora de combustibles del NEA, con el 32,6% del total regional. No obstante, su desempeño es negativo en términos comparativos: registró la segunda mayor caída de la región, solo por detrás de Corrientes (-13,5%).
A nivel nacional, la caída fue más moderada (-1,7%), con apenas cuatro provincias mostrando crecimiento. En el acumulado del primer bimestre de 2026, Misiones exhibe una baja del 8%, posicionándose entre las más afectadas del país.
El diagnóstico empresario es claro: sin recomposición del ingreso real ni reactivación de la economía, la demanda seguirá estancada.
“Al menos que suban los salarios o el ingreso de la gente, no vemos una recuperación. Hoy la demanda está planchada”, concluyó Halty.