Economis Redacción

Fritzler hizo historia en Posadas: le dio a Mercedes-Benz su primer triunfo en el Turismo Carretera

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Otto Fritzler escribió una página histórica en el autódromo Rosamonte de Posadas. El piloto del Prestige Auto Racing Team se quedó con la final de la octava fecha del Turismo Carretera y le otorgó a Mercedes-Benz su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo argentino.

El joven bonaerense construyó un triunfo sólido tras superar primero a Christian Ledesma y luego ejecutar una maniobra decisiva sobre Nicolás Bonelli en un relanzamiento para adueñarse definitivamente de la punta. Bonelli finalizó segundo, mientras que Julián Santero completó el podio tras otra destacada actuación, permitiendo que las nuevas marcas incorporadas este año al TC ocuparan dos de los tres escalones del podio.

La victoria tuvo un doble valor para Fritzler. Además de darle a Mercedes-Benz su primer festejo en la categoría, el piloto consiguió su tercer triunfo en 52 finales disputadas en el Turismo Carretera y lo hizo con una particularidad: cada una de sus victorias fue con una marca y un equipo diferente. En 2023 ganó con Ford, en Posadas 2025 lo hizo con Toyota y ahora repitió en el trazado misionero con Mercedes-Benz.

Una carrera intensa desde la largada

La competencia comenzó con Bonelli defendiendo con autoridad la posición de privilegio frente al ataque de Christian Ledesma. Detrás, Fritzler aprovechó los primeros metros para superar a Julián Santero y ubicarse tercero. En el pelotón también hubo movimientos importantes: Jeremías Olmedo avanzó sobre Hernán Palazzo y Mauricio Lambiris hizo lo propio con Agustín Canapino.

Los primeros incidentes no tardaron en aparecer. Un despiste múltiple que involucró a Thomás Ricciardi, Josito Di Palma, Andrés Jakos y Sebastián Abella no dejó consecuencias mayores, aunque poco después el ingreso del auto de seguridad fue inevitable tras quedar detenidos los autos de Abella y Jakos. Antes de la neutralización, Marcos Castro había protagonizado un toque con Juan Pablo Gianini.

En el relanzamiento la pelea por la punta continuó sin cambios, aunque Mariano Werner logró avanzar una posición tras un roce con Jonatan Castellano.

Con el ritmo del Mercedes-Benz creciendo vuelta tras vuelta, Fritzler encontró el momento justo para superar a Ledesma con una maniobra al límite y convertirse en el principal perseguidor de Bonelli.

La segunda neutralización llegó luego del fuerte despiste de Augusto Carinelli y terminó siendo decisiva para la carrera. En la reanudación, Fritzler sorprendió por el sector externo, tomó la punta y dejó atrás a Bonelli. En simultáneo, Santero superó a Ledesma para instalarse en el tercer escalón del podio.

La prueba volvió a interrumpirse por el despiste de Joaquín Ochoa en la zona del Carrusel. En el último relanzamiento, Fritzler defendió con firmeza el liderazgo y administró la diferencia hasta la bandera a cuadros, sin darle opciones a Bonelli.

Con autoridad, el piloto del Prestige Auto Racing Team selló así su tercera victoria en el Turismo Carretera y la primera para Mercedes-Benz, que se convirtió en la octava marca en ganar una competencia dentro de la historia de la categoría.

Detrás del podio integrado por Fritzler, Bonelli y Santero, completaron los diez primeros Nicolás Trosset, Christian Ledesma, Mariano Werner, Facundo Ardusso, Jonatan Castellano, Jeremías Scialchi e Ignacio Faín.

Bonelli volvió al podio después de casi 11 años

Más allá de no poder sostener el liderazgo, Nicolás Bonelli completó el mejor fin de semana de su trayectoria reciente en el Turismo Carretera. El entrerriano consiguió su primera victoria en una serie y regresó al podio luego de casi once años. Su anterior presencia entre los tres mejores había sido en el Desafío de las Estrellas de Olavarría, en 2015.

Santero, por su parte, volvió a mostrarse competitivo con el BMW M4. El mendocino consiguió su segundo podio de la temporada y quedó muy cerca de ingresar a la zona de clasificación para la Copa de Oro.

Así quedó el campeonato

El triunfo permitió que Fritzler diera un salto decisivo en la pelea por el campeonato. El piloto de Mercedes-Benz avanzó hasta el segundo puesto y desplazó a José Manuel Urcera, quedando a solo 16 puntos del líder Jonatan Castellano, quien finalizó octavo en Posadas.

El líder del certamen suma 232,5 puntos, seguido por Fritzler con 216,5, quien además ya cuenta con la victoria obligatoria para pelear el título y acceder a los ocho puntos bonus que entrega la Copa de Oro.

Detrás aparecen José Manuel Urcera (202), Mauricio Lambiris (199,5), Agustín Canapino (195,5), Hernán Palazzo (186), Facundo Chapur (183,5), Mariano Werner (182,5), Marcos Landa (178,5), Christian Ledesma (175), Matías Rossi (175) e Ignacio Faín (168,5), quienes hoy ocupan las doce posiciones de clasificación al play-off.

Fuera de ese grupo quedó Julián Santero, que ascendió al 14º puesto con 155,5 unidades y continúa siendo el mejor representante de BMW. La marca alemana es, por ahora, la única que todavía no tiene pilotos dentro de la zona de clasificación para la Copa de Oro.

Entre las distintas marcas, Mauricio Lambiris es el mejor representante de Ford Mustang; Agustín Canapino lidera entre los Chevrolet Camaro; Hernán Palazzo es el piloto mejor ubicado con Toyota Camry y Facundo Chapur encabeza a Torino.

Cómo fueron las series

La actividad del domingo había comenzado con las tres baterías clasificatorias. Fritzler ratificó el gran potencial mostrado desde la clasificación y ganó la primera serie. Christian Ledesma se quedó con la segunda, mientras que Nicolás Bonelli conquistó la tercera batería, la más veloz de la mañana, resultado que le permitió largar desde la pole position la final.

La novena fecha del Turismo Carretera será el tradicional Desafío de las Estrellas, que se disputará el 2 de agosto en el circuito San Juan-Villicum.

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Argentina sufrió para vencer a Suiza, pero está en semifinales del Mundial y enfrentará a Inglaterra

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La Selección argentina tuvo que esforzarse al máximo para superar a Suiza por 3 a 1 en el Kansas City Stadium y selló su clasificación a las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra por un lugar en la gran final.

El equipo de Lionel Scaloni se puso en ventaja temprano gracias a un cabezazo de Alexis Mac Allister, pero nunca logró dominar el desarrollo del partido. Suiza manejó durante largos pasajes la posesión de la pelota, encontró el empate en el complemento y obligó a la Albiceleste a definir la serie en el tiempo suplementario.

El primer golpe argentino llegó a los 10 minutos de la etapa inicial. Lionel Messi ejecutó un preciso tiro de esquina que encontró la cabeza de Mac Allister para el 1-0. Sin embargo, la ventaja no modificó el trámite. El conjunto suizo mantuvo el control del balón, movió la pelota con criterio y puso a prueba la solidez defensiva argentina, aunque sin generar demasiadas situaciones claras.

Argentina mostró dificultades para recuperar el protagonismo y se sostuvo gracias a la firme tarea de Lisandro Martínez en el fondo y al sacrificio de Julián Álvarez en la presión. Emiliano “Dibu” Martínez respondió con seguridad cuando fue exigido, especialmente ante un remate de media distancia de Granit Xhaka.

En la segunda parte, Suiza encontró el premio a su insistencia. A los 22 minutos, Dan Ndoye culminó una buena jugada colectiva con un remate rasante que se escurrió por debajo del cuerpo de Emiliano Martínez para establecer el empate.

El encuentro dio un giro pocos minutos después. Breel Embolo recibió la segunda tarjeta amarilla por simular una infracción y dejó a Suiza con diez futbolistas a los 27 minutos del complemento.

Con superioridad numérica, Scaloni renovó el ataque con los ingresos de Lautaro Martínez, Nicolás González, Gonzalo Montiel y, posteriormente, Thiago Almada. Argentina monopolizó la posesión, aunque chocó una y otra vez contra la firme defensa suiza y la seguridad del arquero Gregor Kobel. Messi estuvo cerca con un remate cruzado y Lisandro Martínez también tuvo su oportunidad de cabeza, pero el empate persistió y el partido se fue al alargue.

En el tiempo suplementario, la Albiceleste asumió definitivamente el protagonismo. Almada avisó con un disparo desde afuera del área y Suiza respondió con otro intento lejano de Xhaka.

El desequilibrio llegó en el segundo tiempo del alargue. A los siete minutos, Julián Álvarez sacó un potente remate que se clavó en el ángulo para devolverle la ventaja a Argentina y desatar el festejo de los miles de hinchas presentes en Kansas City.

Con Suiza lanzada en busca del empate, el conjunto argentino aprovechó los espacios. A los 30 minutos, Lautaro Martínez culminó un rápido contraataque para marcar el 3-1 definitivo y sellar el pasaje a las semifinales.

Ahora, el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni buscará un lugar en la final cuando enfrente a Inglaterra en Atlanta.

Síntesis

Mundial 2026 – Cuartos de final
Argentina 3-1 Suiza
Estadio: Kansas City Stadium.
Árbitro: João Pinheiro (Portugal).
VAR: Michael Barwegen (Canadá).

Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi y Julián Álvarez. DT: Lionel Scaloni.

Suiza: Gregor Kobel; Deni Zakaria, Nico Elvedi, Manuel Akanji, Ricardo Rodríguez; Remo Freuler, Granit Xhaka; Fabian Rieder, Djibril Sow, Dan Ndoye; Breel Embolo. DT: Murat Yakin.

Goles: Alexis Mac Allister (10′ PT); Dan Ndoye (22′ ST); Julián Álvarez (7′ ST del alargue); Lautaro Martínez (30′ ST del alargue).

Expulsado: Breel Embolo (27′ ST).

Próximo partido: Argentina enfrentará a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026.

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Andresito pierde $64.800 millones por año por el derrumbe del precio de la yerba

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La crisis que atraviesa la producción yerbatera ya no se refleja únicamente en los ingresos de los productores. En Comandante Andresito, uno de los principales polos yerbateros del país, el derrumbe del precio de la hoja verde comienza a medirse en términos de desarrollo local, actividad económica y capacidad de generación de riqueza.

Un informe elaborado por el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones revela que la diferencia entre los aproximadamente $250 por kilo que actualmente reciben los productores y los $700 por kilo que el organismo considera necesarios para cubrir costos y garantizar la sustentabilidad de la actividad provoca una pérdida anual de $64.800 millones para la economía de Andresito.

La magnitud del número adquiere otra dimensión cuando se lo compara con las finanzas públicas del municipio: equivale a casi 14 presupuestos municipales completos que cada año dejan de circular dentro de la localidad.

Una economía que deja de girar

El análisis toma como referencia las cerca de 18.000 hectáreas cultivadas con yerba mate en Comandante Andresito, cuya producción ronda los 144 millones de kilos de hoja verde anuales.

Con el precio actual, esos volúmenes generan ingresos por alrededor de $36.000 millones. Sin embargo, si la materia prima se comercializara a $700 por kilo, el ingreso anual ascendería a $100.800 millones.

La diferencia, de $64.800 millones, representa recursos que hoy no llegan a los productores ni se vuelcan al circuito económico local.

Para una localidad cuya actividad gira en torno a la producción primaria, semejante caída tiene un efecto multiplicador sobre prácticamente todos los sectores.

El impacto supera ampliamente a las chacras

Desde el Ministerio del Agro advierten que la pérdida no termina en el productor.

Menores ingresos implican menos contratación de tareferos, menor demanda de servicios rurales, reducción en la compra de fertilizantes, agroquímicos, combustible y maquinaria, además de una caída del movimiento comercial en talleres mecánicos, estaciones de servicio, corralones, supermercados y pequeños comercios.

Cada peso que deja de percibir un productor es un peso que tampoco circula en la economía de Andresito.

El fenómeno termina afectando el consumo, la inversión privada y también la recaudación de distintos niveles del Estado, profundizando el deterioro económico de una región cuya matriz productiva depende fuertemente de la yerba mate.

Una pérdida que se replica en toda Misiones

El informe también amplía la mirada hacia el conjunto de la provincia.

Tomando una producción anual cercana a los 900 millones de kilos de hoja verde, la diferencia entre el precio actualmente percibido y el valor considerado necesario para sostener la actividad implica que Misiones deja de incorporar alrededor de $405.000 millones por año a su economía.

Ese dinero, sostienen desde la cartera agraria, podría traducirse en mayor inversión productiva, más empleo rural, mayor consumo interno y una mayor capacidad de crecimiento para las economías regionales.

La desregulación, en el centro del debate

El estudio fue difundido en un contexto de fuerte tensión dentro de la cadena yerbatera.

Desde la entrada en vigencia del DNU 70/2023, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) perdió la facultad de fijar precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada, modificando el esquema de regulación que había funcionado durante más de dos décadas.

La desregulación derivó en una fuerte dispersión de valores pagados a los productores y profundizó el conflicto entre los distintos eslabones de la cadena.

Mientras el Gobierno nacional sostiene que el mercado debe definir los precios, el Gobierno de Misiones, cooperativas, asociaciones de productores y trabajadores rurales vienen reclamando mecanismos que permitan recomponer el valor de la materia prima y evitar el deterioro de las economías regionales.

Para el Ministerio del Agro, el caso de Andresito muestra con claridad que la discusión excede al sector yerbatero: el precio de la hoja verde termina definiendo el nivel de actividad económica de localidades enteras.

Cuando el ingreso del productor cae, también se resiente el empleo, el comercio, los servicios y la inversión. En municipios cuya economía depende casi exclusivamente de la yerba mate, el precio de la materia prima deja de ser un dato sectorial para convertirse en un factor determinante del desarrollo local.

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Victoria Szychowski, la mujer que heredó un siglo de yerba, familia y frontera

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La historia de Victoria Szychowski no empieza en un despacho ni en una sala de directorio. Empieza mucho antes, en 1900, cuando sus bisabuelos llegaron a Apóstoles desde aquella Europa partida por imperios, pasaportes cruzados y hambre de futuro. Misiones todavía no era provincia. Era territorio nacional, frontera viva, tierra por poblar y por defender. Allí, sobre el arroyo Chimiray, la familia eligió una chacra de 25 hectáreas con una intuición que hoy parece extraordinaria: algún día, para crecer, haría falta energía.

De esa mirada nació La Cachuera. Primero fue un molino. Después, arroz y maíz. Más tarde, en 1917, llegaron las primeras plantaciones de yerba mate. Y con ellas comenzó una historia que atraviesa más de un siglo y que hoy tiene a Amanda como una de las marcas más vendidas del país y a La Cachuera como la principal exportadora argentina de yerba mate.

Victoria habla de esa historia sin grandilocuencia. Como quien sabe que administra algo más delicado que una empresa: una herencia. Pero no una herencia quieta, de museo y bronce, sino una tradición que debe probar todos los días que todavía está viva.

¿Cómo se conduce una compañía familiar centenaria sin quedar prisionera del apellido? ¿Cómo se honra a los pioneros sin repetirlos? ¿Cómo se sostiene una marca histórica en un mercado donde cada generación exige otro lenguaje?

La respuesta de Victoria tiene más gestión que nostalgia. La tercera generación, dice, tiene un desafío enorme: profesionalizar. Abrir la mesa. Incorporar miradas externas. Escuchar al consumidor. Entender que la marca no puede vivir eternamente de la frase “la yerba que tomaba mi abuela”. Amanda debe seguir siendo memoria, sí, pero también presente.

Ese equilibrio parece ordenar toda su conducción.

La empresa que hoy exporta al mundo estuvo, alguna vez, al borde de desaparecer. En 1966, La Cachuera estaba fundida. Fue entonces cuando su padre, Juan Alfredo “Pancho” Szychowski, volvió para hacerse cargo. Preguntó cuánto se debía, midió el tamaño del problema y reconstruyó la compañía desde adentro. Una tía vendió su casa en Quilmes para aportar capital y se mudó al campo. La familia entera entendió que salvar la empresa no era solamente salvar un negocio: era salvar una forma de vida.

Pancho fue el gran refundador. Un hombre duro, trabajador, visionario. Victoria lo recuerda como alguien exigente, pero justo: nunca pedía más de lo que él mismo estaba dispuesto a dar. También fue quien vio antes que muchos que la yerba mate podía cruzar fronteras. Mientras el producto seguía atado al consumo argentino, él miró hacia Medio Oriente. Viajó, recorrió mercados, convenció clientes y abrió una ruta comercial que todavía hoy sostiene buena parte del liderazgo exportador de La Cachuera.

Siria y el Líbano no aparecen en esta historia como simples destinos comerciales. Aparecen como capítulos de una trama cultural inesperada: inmigrantes árabes que habían vivido en la Argentina, que volvieron a sus países con el hábito del mate y que convirtieron a la yerba en una costumbre propia. Allí, Amanda encontró un mercado. Y también una prueba de que lo profundamente local puede volverse universal.

Victoria llegó a la empresa en 1990. No empezó arriba. Pasó por tareas administrativas, acompañó reuniones, tomó notas, escuchó. Fue secretaria del directorio y, sin proponérselo, absorbió la empresa como una esponja. Producción, secaderos, ventas, finanzas, proveedores, familia, conflictos, decisiones. Todo pasaba por esa mesa.

Cuando asumió la presidencia en 2016, no fue en un momento luminoso. El día de la asamblea murió su madre. Poco después falleció el presidente de la compañía. En medio del duelo, Victoria tuvo que tomar el mando. Reconoce que hubo meses nublados, casi sin memoria. La sostuvieron su familia, su esposo y el equipo de trabajo.

“Hay noches en las que no dormís”, admite en diálogo con La Fábrica del Podcast. No lo dice como queja, sino como parte del oficio. Dirigir una empresa de este tamaño no es administrar una marca desde lejos. Es cargar con empleados, productores, proveedores, mercados externos, consumidores y una comunidad entera que mira a La Cachuera como parte de su propia identidad.

Por eso, cuando habla de liderazgo, Victoria no habla de autoridad sino de escucha. Un buen líder, dice, debe aceptar que no sabe todo. Debe rodearse bien. Debe tener sentido común. Debe poder decir: me equivoqué. En una empresa familiar, esa condición es todavía más importante, porque las rencillas domésticas pueden entrar al negocio si no existen reglas, profesionalismo y distancia.

Amanda compite hoy en un mercado mucho más complejo que el de sus abuelos. Hay nuevas marcas, blends, influencers, venta digital, discursos sobre lo orgánico y consumidores cada vez más atentos. Victoria mira ese fenómeno con una mezcla de curiosidad y advertencia. No todo lo que se vende como natural u orgánico lo es. La certificación importa. La trazabilidad importa. La confianza importa.

Allí ubica uno de los diferenciales de Amanda: controlar el proceso. La empresa posee secaderos propios, trabaja con proveedores históricos auditados y busca garantizar que el paquete que llega a la góndola tenga la misma identidad que el consumidor espera. No es sencillo. La yerba mate es un producto vegetal, sensible al clima, al secado, al estacionamiento y al blend. Cada paquete debe parecerse al anterior, aunque la naturaleza nunca produzca dos cosechas iguales.

Esa tensión entre industria y naturaleza está en el centro del negocio yerbatero. También explica la crisis reciente del sector. Victoria evita las explicaciones fáciles. Sostiene que la caída de precios no puede atribuirse únicamente a la desregulación impulsada por Javier Milei. Hubo, dice, una combinación de factores: tres años de sequía, faltante de materia prima, precios altos, expansión de plantaciones, recuperación de los yerbales con las lluvias y luego una oferta abundante frente a una demanda que no creció al mismo ritmo. La consecuencia fue conocida: márgenes mínimos en toda la cadena.

¿Dónde queda una empresa líder en ese escenario? En el lugar más incómodo: debe defender calidad, sostener mercados, cuidar costos y, al mismo tiempo, pensar en el largo plazo.

Quizás por eso Victoria vuelve tanto al museo familiar. Allí está el viejo molino. Las máquinas adaptadas. Las herramientas construidas por prueba y error. La evidencia material de que todo comenzó con muy poco y con una voluntad enorme.

Cuando camina por ese lugar, no encuentra sólo recuerdos. Encuentra una pregunta: si ellos pudieron, ¿cómo no vamos a poder nosotros?

Esa parece ser la clave de su presidencia. No administrar la nostalgia, sino convertirla en método. No repetir a los fundadores, sino estar a la altura de su audacia.

En el fondo, Victoria Szychowski conduce una empresa que se parece mucho a Misiones: hija de inmigrantes, de frontera, de monte, de trabajo familiar, de industria nacida lejos de los grandes centros de poder. Amanda es una marca nacional, pero su raíz sigue clavada en Apóstoles, donde un arroyo, una represa y una familia decidieron que la yerba mate podía ser mucho más que una hoja.

Al final, cuando habla de su padre, Victoria resume el legado con una frase sencilla: poder caminar por la calle con la frente alta. No hay balance más exigente que ese.

La principal exportadora de yerba mate argentina no se explica sólo por toneladas, mercados o facturación. Se explica también por esa ética antigua, casi austera, que todavía ordena la vida de muchas empresas familiares del interior: trabajar mucho, deber poco, honrar la palabra y dejar algo mejor de lo que se recibió.

Victoria Szychowski parece haber entendido que su tarea no es cuidar una marca congelada en el tiempo, sino lograr que Amanda siga siendo Amanda, incluso cuando el mundo cambia.

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La UNaM resiste con menos recursos: más estudiantes, más docentes y ciencia en riesgo por el ajuste nacional

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La Universidad Nacional de Misiones acaba de publicar su Informe Final de Autoevaluación Institucional, un documento de casi 300 páginas que, más allá de su carácter técnico, termina convirtiéndose en un diagnóstico político y económico sobre el presente de la educación superior argentina.

Leído en perspectiva, el trabajo muestra una universidad que continúa creciendo en oferta académica, investigación y presencia territorial, pero que lo hace con una ecuación financiera cada vez más exigente. En un contexto nacional marcado por el ajuste del gasto público impulsado desde diciembre de 2023 por el presidente Javier Milei, la UNaM expone con números propios una realidad compartida por prácticamente todas las universidades nacionales: la necesidad de sostener el sistema con recursos que pierden poder frente a la inflación y con una creciente dependencia de ingresos extraordinarios.

La paradoja es evidente. Mientras la Universidad amplía carreras, incrementa la cantidad de docentes con doctorado, fortalece la investigación y mantiene una fuerte inserción territorial, el financiamiento estructural por estudiante continúa ubicándose muy por debajo del promedio del sistema universitario argentino.

UNaM: radiografía del ajuste

Menos presupuesto por alumno, fuerte presión social sobre los estudiantes y ciencia local amenazada por el recorte nacional.

$397.812 Presupuesto por alumno en 2024
45% menos Que el promedio nacional en 2023
27.682 Estudiantes de pregrado y grado
82,3% Ingresantes misioneros
55,4% Retención en primer año
4 de cada 10 Se desgranan al inicio
2.124 Cargos docentes
227 Docentes con doctorado
40% Caída del poder adquisitivo en becas
400 Becas posdoctorales en riesgo
La UNaM sostiene una universidad territorial con menos recursos por estudiante. El ajuste golpea la permanencia, la investigación y la formación científica.
Fuente: Informe Final de Autoevaluación Institucional 2025 de la UNaM. Elaboración: Economis.

El dato que resume toda la historia

Hay una cifra que sintetiza mejor que cualquier discurso la situación de la UNaM.

En 2023, el presupuesto de ley por estudiante fue de 391.462 pesos, mientras que el promedio de las universidades nacionales alcanzó 713.720 pesos.

Es decir, la Universidad Nacional de Misiones funcionó con un 45% menos de recursos por alumno que el promedio del sistema universitario argentino.

En 2024 el presupuesto de ley apenas se incrementó hasta 397.812 pesos por estudiante, una mejora insignificante frente a la inflación acumulada.

La universidad logró cerrar el año con un presupuesto ejecutado mucho mayor -48.347 millones de pesos- gracias a ampliaciones presupuestarias y otras fuentes de financiamiento, pero el problema de fondo permanece: el presupuesto estructural sigue mostrando un retraso significativo.

En otras palabras, la UNaM continúa funcionando gracias a una permanente búsqueda de recursos adicionales para compensar un financiamiento de base insuficiente.

¿Dónde pega la motosierra?

El ajuste nacional no se agota en una planilla: baja por toda la cadena universitaria y científica hasta golpear el desarrollo de Misiones.

Presupuesto universitario
Salarios docentes
Becas de investigación
Laboratorios e insumos
Proyectos científicos
Fuga de cerebros
Menos desarrollo para Misiones !
La paradoja: el Estado formó durante años a sus científicos, pero el ajuste empuja a muchos de ellos a abandonar el sistema o emigrar.
Fuente: Informe Final de Autoevaluación Institucional 2025 de la UNaM, testimonios de investigadores y comunicados del sistema científico. Elaboración: Economis.

Una universidad enorme para una provincia joven

La magnitud de la institución explica buena parte de esa presión financiera.

Actualmente la UNaM posee:

  • 6 facultades.
  • 2 escuelas.
  • 3 regionales.
  • 50 carreras de grado.
  • 30 carreras de pregrado.
  • 47 carreras de posgrado.
  • extensiones áulicas distribuidas en gran parte del territorio provincial e incluso en Corrientes.

Más del 82% de sus ingresantes son misioneros, lo que confirma que sigue siendo la principal puerta de acceso a la educación superior pública de la provincia.

Durante los últimos ocho años ingresaron en promedio 7.785 estudiantes por año, mientras que en 2024 la matrícula alcanzó 27.682 alumnos.

No existe un problema de demanda. El problema aparece después.

La UNaM reconoce que la principal dificultad institucional continúa siendo la permanencia estudiantil. La retención durante el primer año apenas alcanza el 55,4%, prácticamente igual al promedio nacional.

Eso significa que cuatro de cada diez estudiantes abandonan durante el primer año.

La propia universidad vincula este fenómeno con la realidad socioeconómica de Misiones. Más de la mitad de los estudiantes provienen de familias donde los padres no completaron el secundario y una proporción importante de los ingresantes trabaja mientras estudia.

Según el informe, el 31,2% de los nuevos estudiantes ya tenía empleo al ingresar, un dato que condiciona directamente la permanencia universitaria.

Paradójicamente, el documento también muestra un dato muy alentador.

Entre quienes logran atravesar los primeros años, la universidad obtiene mejores resultados que muchas instituciones del país.

El 26% de los graduados termina la carrera dentro del tiempo teórico previsto, contra un promedio nacional cercano al 19%. Es decir, el principal cuello de botella no está en el final del recorrido, sino en lograr que los estudiantes permanezcan.

Más docentes, más investigadores y mejor formación

Lejos de una universidad estancada, el informe muestra un crecimiento importante de la planta académica.

Entre 2014 y 2024 los cargos docentes aumentaron casi 36%, alcanzando 2.124 docentes, mientras que los profesores con doctorado prácticamente se duplicaron.

Hoy la UNaM posee 227 docentes con título de doctor, cuando hace una década apenas superaban el centenar.

También creció la cantidad de investigadores, laboratorios, institutos de doble dependencia con CONICET y producción científica. Todo ello con recursos que, según admite la propia institución, continúan siendo insuficientes.

Pero el panorama se vuelve todavía más delicado cuando se observa qué ocurre después del título universitario.

Para quienes logran graduarse y deciden dedicar su vida a la investigación científica, el horizonte aparece marcado por la incertidumbre.

El sistema científico argentino atraviesa uno de los momentos más críticos desde la recuperación democrática.

En Misiones, investigadores y becarios del CONICET vienen denunciando un proceso de desfinanciamiento que amenaza la continuidad de numerosos proyectos.

La docente y becaria doctoral Belén Giménez explicó recientemente que alrededor de 400 becas posdoctorales enfrentan vencimientos sin certezas sobre su continuidad.

Al mismo tiempo, los estipendios perdieron alrededor del 40% de su poder adquisitivo, mientras se deterioró también la cobertura médica de los becarios.

La situación presenta además una paradoja jurídica: muchos investigadores trabajan con dedicación exclusiva, pero no son considerados formalmente trabajadores, lo que los deja sin protección laboral cuando finalizan sus becas.

El impacto del ajuste excede el drama individual. La investigación desarrollada en Misiones no estudia problemas abstractos.

Estudia yerba mate, biodiversidad, enfermedades tropicales, recursos forestales, conservación ambiental, agricultura subtropical, industria maderera, bioeconomía y desarrollo regional.

Si esos grupos desaparecen por falta de financiamiento, también desaparece conocimiento estratégico para la provincia. La consecuencia es doble. Por un lado, se frenan investigaciones que tardaron años en construirse. Por otro, el territorio pasa a depender de tecnologías desarrolladas en otros países, muchas veces alejadas de la realidad productiva local.

La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales advirtió recientemente sobre una “grave fuga de cerebros” provocada por la interrupción de ingresos al CONICET, la no renovación de contratos en organismos científicos y el deterioro salarial.

Su vicepresidente, Galo Soler Illia, estimó que unos 2.000 investigadores jóvenes abandonaron el sistema entre renuncias y licencias desde el cambio de gobierno.

Según explicó, los salarios científicos perdieron entre 40% y 45% de su poder adquisitivo respecto de noviembre de 2023 y muchos investigadores jóvenes hoy perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza, pese a haber invertido entre diez y quince años en su formación.

La entidad también cuestionó la interrupción de nuevas incorporaciones al sistema científico y expresó preocupación por los episodios de represión registrados durante protestas en la Comisión Nacional de Energía Atómica.

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