El Banco Central (BCRA) cerró la rueda de hoy con un saldo negativo de US$139 millones y en la semana vendió US$554 millones.
En el mercado de divisas, el dólar minorista cerró hoy a $210,53 promedio, con un incremento de 32 centavos respecto al último registro, y de esta forma, marcó un avance semanal de $2,57, equivalente a una suba de 1,23%.
Por su parte, el denominado dólar “blue” o informal se negoció sin cambios, en $383 por unidad y con respecto al viernes pasado avanzó $10.
En tanto, en el segmento bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) registra un incremento de 0,8%, a $403,97; mientras que el MEP sube 0,6%, a $390,90, en el tramo final de la rueda.
En el mercado mayorista, la divisa estadounidense finalizó con un incremento de 40 centavos respecto al cierre previo, en un promedio de $203,34, mientras que en la semana mostró un incremento acumulado de $2,61 (+1,30%).
Asimismo, el dólar con el recargo de 30% -contemplado en el impuesto País- promedió $273,69 por unidad; y con el anticipo a cuenta del Impuesto a las Ganancias de 35% sobre la compra de divisas, el valor promedio fue de $347,37.
El dólar destinado al turismo en el exterior -y que cuenta con una alícuota de 45%- se ubicó en $368,43, mientras que para compras superiores a US$ 300 -que posee un impuesto adicional de 25%-, se posicionó en $421,06.
El volumen operado en el segmento de contado fue de US$ 357 millones, en el sector de futuros del Mercado Abierto Electrónico (MAE) se registraron operaciones por US$ 12 millones y en el mercado de futuros Rofex US$ 636 millones.
Este jueves 16 de marzo, el Banco Central (BCRA) llevó a cabo el correspondiente ajuste de tasas con el fin de hacerle frente a la imparable inflación.
Por la inflación y el impacto de la sequía, la crisis del BCRA se profundiza pese a cualquier tipo de ayuda que pueda dar el FMI en sus reservas. Tras el 6,6% que confirmó el INDEC respecto a febrero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) salió hoy, jueves 16 de marzo, a elevar la tasa de LELIQs al 78% tasa nominal anual -TNA- y, dejando una tasa efectiva anual -TEA- del 113%.
Desde el Palacio de Hacienda habían dejado trascender que esperaban una tasa de inflación del 5,9% al 6,1% para evitar ajuste de tipos pero el 6,6% no está dejando más opción que tener que retocar por la tendencia alcista. La interanual está en 102,5%.
Sobre todo, lo que obligó a pensar en esta decisión es el IPC núcleo del 7,7% -contra el 5,4% en enero- por la inercia que genera. El Secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein, comentó: “El dato de inflación de febrero es sin duda muy malo. En particular, en febrero resultó muy fuerte el impacto de la carne, que subió un 19,5% por efecto de la grave sequía que estamos atravesando”.
“En tanto las condiciones climáticas están impactando en la producción y precios de los alimentos, seguimos trabajando en políticas fiscales y monetarias que sean consistentes con tasas de inflación mucho más bajas, junto a políticas de ingresos (acuerdos con empresas y otras), que coadyuven a frenar los aspectos inerciales de las altas tasas de inflación”, señaló.
Si bien en un momento hubo resistencia, desde el Directorio de la autoridad monetaria dejaron trascender que hay un consenso para la suba de tasas. Hacienda explica que el gran problema fue la actualización del precio de la carne, pero la falta de dólares en el BCRA no permite nivelarlo a la baja con importaciones desde Uruguay, Brasil y Paraguay, por lo que hoy el equipo económico está atado de pies y manos para aplicar políticas que contengan la situación.
Lo más preocupante tiene que ver con la histórica sequía: los informes desde el campo sobre US$20.000 millones menos generan una expectativa de ingreso de dólares por el piso, aunque en el Palacio de Hacienda esperan que para junio esté operativo el primer tramo gasoducto de Vaca Muerta (Tratayén-)Salliqueló), que permitirá ahorrar más de US $2.900 millones al año entre sustitución de importación de combustibles y reducción de subsidios.
También esperan que el fin del fenómeno climático La Niña y las buenas perspectivas de lluvias para el resto del año generen una buena cosecha fina para terminar el 2023.
El punto ahora es que las consultoras privadas prevén para marzo un promedio de inflación cercano al 7%, ahora impulsado además por las paritarias y la puesta en marcha de fuertes aumentos como cada año.
El BCRA, aun sin la liquidación del agro, está sufriendo fuertes pérdidas todos los días, en esta oportunidad, la entidad monetaria tuvo que desprenderse de US$ 96 millones para atender la demanda en el mercado. Ventas que, en el agregado, genera que: En marzo lleve vendidos unos US$ 736 millones
Mariano Maisterrena, CEO de HeirloomDAO, la plataforma que permite a compañías y usuarios crear y adquirir licencias de productos digitales en forma de NFTs, analizó las causas que llevaron a la caída de la stablecoin USDC y al colapso del banco SVB, dos hechos que están vinculados y que generan preocupación en el mundo de las inversiones cripto.
La moneda USDC, vinculada al dólar estadounidense y atada a él con una paridad de 1 a 1, puso en alerta al ecosistema de las finanzas digitales al caer su cotización este sábado por debajo de los 90 centavos de dólar.
“Se descubrió que Circle, la empresa detrás de USDC, tenía depósitos en dólares que utilizaba como colateral de la criptomoneda en el Silicon Valley Bank (SVB), el banco que sufrió amplias pérdidas la semana pasada y del que se sospecha insolvencia. Este hecho generó miedo en los mercados cripto, ya que los tenedores de USDC se enteraron de que la moneda podría no estar respaldada en un 100% con depósitos en dólares, como es costumbre. La consecuencia fue que miles de usuarios vendieron la moneda a cambio de otras stablecoins como USDT o similares”, explicó Mariano Maisterrena.
En este contexto, este fin de semana también perdió su paridad con el dólar y cayó debajo de los u$s0,90 la moneda estable DAI, otra de gran difusión entre los usuarios argentinos. “Esto se explica en que una porción importante de los colaterales de DAI se encuentran en USDC, entre otras monedas. Debido a esta interrelación, se dio una suerte de efecto dominó”, señaló Maisterrena.
¿Qué tan grave es la caída de USDC?
Circle planteó que las reservas en efectivo que tenía como colateral para sostener la paridad de USDC con el dólar estaban repartidas en 6 instituciones financieras, entre las que se encontraba Silicon Valley Bank.
“Aún no se conoce de manera exacta el impacto que tiene SVB sobre las reservas de Circle, pero la empresa afirma que solamente u$s3.300 millones, de una base de valor total de u$s40.000 millones, se vieron afectados. Pero otras fuentes dicen que, en realidad, serían u$s9.000 millones los comprometidos”, detalla el CEO de HeirloomDAO. Y agrega: “Sin embargo, por más de que esto suene terrible y haya generado muchos temores, que Circle haya tenido esos depósitos en SVB no implica que estén perdidos. Ahora, el banco está intervenido por autoridades del gobierno de Estados Unidos, que -en busca de tranquilizar al mercado- ya comunicó que los depositantes de SVB tienen acceso a todos sus fondos a partir de este mismo lunes. Claro que también se comenzará un proceso lento y largo de auditoría para determinar qué pasó realmente con las cuentas del banco”.
Mariano Maisterrena subraya que, además de Circle, USDC está respaldada por varias empresas importantes en la industria de las criptomonedas, entre las que se encuentra el exchange Coinbase. Además, los usuarios pueden verificar la cantidad de dólares que respaldan los tokens USDC en circulación en cualquier momento a través de la transparencia proporcionada por el sistema. Por lo pronto, este lunes, tras conocerse que EE.UU. garantiza los retiros de los clientes de SVB, tanto USDC como DAI recuperaron valor.
El desplome de SVB, raíz de la crisis de las stablecoins
Silicon Valley Bank es reconocido por su enfoque en proporcionar servicios financieros a empresas y emprendedores de tecnologías, entre otros sectores innovadores. De hecho, desde su fundación en 1983 apoyó a muchas startups en Silicon Valley y se expandió globalmente, con oficinas en el Reino Unido, China, India e Israel, entre otros países. “Por eso, no es raro que los responsables de USDC decidieran resguardar allí una parte de los colaterales de la stablecoin”, subraya el CEO de HeirloomDAO.
En años recientes, las reservas de SVB fueron creciendo, lo que permitió al banco tener una posición financiera sólida. Utilizó una buena parte de los fondos para comprar bonos del tesoro de Estados Unidos y obtener réditos con el interés. Sin embargo, por los movimientos del mercado, clientes del banco necesitaron mayor cantidad de efectivo y comenzaron a retirar dinero de sus cuentas.
Como consecuencia, y en busca de liquidez para poder atender la demanda de los clientes, SVB decidió vender los bonos que había comprado. Pero como tuvo que venderlos antes del vencimiento, debió aceptar un valor menor y cierto nivel de pérdida.
Estas pérdidas se agravaron, ya que la Reserva Federal de Estados Unidos subió la tasa de interés de forma un poco agresiva y dejó en una mala posición a los bonos que poseía SVB, que reducían su valor. Al ver que la tasa seguiría subiendo y no poder compensar la pérdida, al banco no le quedó más que vender el portafolio y aceptar un rojo que se estima en 1.800 millones de dólares.
“El resto de la historia se desencadenó de forma trágica. El pasado 9 de marzo, las acciones de SVB Financial se desplomaron más del 62% después de que la compañía propusiera una venta de acciones para fortalecer su balance. Sin embargo, el golpe final llegó cuando inversores de Silicon Valley, como Union Square Ventures y Coateu Management, advirtieron a todas las empresas en las que tenían participación que retiraran los fondos de SVB de forma inmediata. Esto generó una corrida bancaria que terminó destruyendo los balances del banco y generó mayores caídas en sus acciones”, dijo Mariano Maisterrena, quien concluyó: “Finalmente, y para sorpresa de nadie, el gobierno de Estados Unidos intervino el banco, congeló la acción y garantizó que los ahorristas podrán retirar todos sus depósitos. Ahora, queda la lenta tarea de descifrar cuántos fondos existen en SVB”.
Sergio Massa, ministro de economía, consiguió cerrar con el FMI el desembolso de US$ 5.300 millones y flexibilización en las metas. Aquí el comunicado oficial del FMI tras el acuerdo:
El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegan a un acuerdo a nivel del personal técnico sobre la cuarta revisión en el marco del acuerdo del Servicio Ampliado del FMI
Las autoridades argentinas y el personal técnico del FMI han llegado a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre la cuarta revisión en el marco del acuerdo del FEP de 30 meses de Argentina. El acuerdo está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera que se reúna en las próximas semanas. Una vez concluida la revisión, Argentina tendrá acceso a unos US$5.3 millones (DEG 4.0 millones).
La gestión macroeconómica prudente en la segunda mitad de 2022 respaldó la estabilidad y ayudó a asegurar los objetivos del programa hasta fines de 2022 con cierto margen.
En un contexto económico más difícil, en particular la sequía cada vez más grave, se necesitan medidas de política más sólidas para salvaguardar la estabilidad, abordar el aumento de la inflación y los retrocesos de las políticas, y mantener el papel de anclaje del programa. En este contexto, se solicitan revisiones de los objetivos de reserva para 2023.
Un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), dirigido por Luis Cubeddu, diputado Director del Departamento del Hemisferio Occidental y Ashvin Ahuja, Misión Jefe para Argentina, realizó reuniones presenciales y virtuales con el Autoridades argentinas discutirán políticas sobre la cuarta revisión de la acuerdo ampliado en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAP). [1] El Sr. Cubeddu y el Sr. Ahuja emitieron la siguiente declaración en Washington, D.C. hoy, al concluir estas reuniones:
“Las autoridades argentinas y el personal técnico del FMI llegaron a un acuerdo a nivel de personal técnico sobre un marco macroeconómico actualizado y las políticas conexas necesarias para completar el cuarto examen en el marco del acuerdo de la Argentina. Este acuerdo es sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera que se reúna en las próximas semanas. La finalización de la revisión dará acceso a la Argentina a alrededor de US$ 5.3 millones (DEG 4.0 millones).
“En el contexto de un entorno económico más complejo, la revisión se centró en evaluar el progreso en la implementación del programa, actualizar la macroeconomía marco, y llegar a entendimientos sobre un paquete de políticas sólido para Abordar de forma duradera los desequilibrios macroeconómicos al tiempo que limita el futuro Vulnerabilidades.
“Se cumplieron todos los criterios cuantitativos de rendimiento hasta finales de diciembre de 2022. con cierto margen. El déficit fiscal primario de 2022 alcanzó el 2,3 por ciento de PIB (en comparación con un objetivo del 2,5 por ciento), en particular debido a la continuación de un fuerte control del gasto y medidas para mejorar la focalización de los gastos de subsidios y asistencia social. Al mismo tiempo, neta internacional las reservas (TIN) aumentaron en US$5.4 millones (por encima del objetivo de US$5.0 millones), debido a las mejoras en la balanza comercial y la considerable apoyo. El PIB real se expandió un 5,4 por ciento en 2022 y al final del período anual La inflación alcanzó el 94,8 por ciento.
“Contra los desafíos de una sequía cada vez más severa, una sequía más fuerte El paquete de políticas es necesario para salvaguardar la estabilidad macroeconómica, abordar el aumento de la inflación y los recientes reveses de política, así como garantizar el logro de los objetivos subyacentes del programa. Tales políticas deben ser firmes y implementado consistentemente. Se llegó a entendimientos en la siguiente clave Áreas:
Política fiscal . Las autoridades se comprometen a lograr el déficit fiscal primario del 1,9% del PIB en 2023 mediante controles continuos del gasto, una mejor focalización de los subsidios energéticos y la asistencia social, y Mejor priorización del gasto de capital, al tiempo que se protege la prioridad Gasto social y de infraestructura. Cumplir con los objetivos de reducción del déficit y Fortalecer la progresividad de los subsidios energéticos, planean las autoridades Continuar implementando el esquema de segmentación acordado, eliminando subsidios para usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y usuarios comerciales para finales de 2023. Se tomarán medidas tempranas y decididas abordar de manera sostenible los costos fiscales de la aprobación imprevista de la moratoria de las pensiones para asegurar objetivos fiscales para este año y más allá de.
Monetary and FX policy . To address continued inflation pressures, which have picked up in recent months, the authorities intend to keep policy interest rates positive in real terms. Meanwhile, efforts will continue to secure external competitiveness and strengthen reserve coverage, which the authorities plan to complement through the timely rationalization of FX policy. They are also committed not to use international reserves or issue short-term external debt instruments to intervene in the parallel FX markets.
Financing strategy . A proactive market-based domestic debt management strategy is being cautiously implemented and well communicated. This is helping to manage forthcoming domestic maturities, especially in the second and third quarters, mobilize domestic financing, and improve bond and FX market functioning, without adding to vulnerabilities down the road. The authorities continue mobilizing official financing from multilateral and bilateral sources, including by finalizing bilateral understandings with the few remaining Paris Club creditors. These efforts will help keep direct monetary financing of the fiscal deficit to at most 0.6 percent of GDP in 2023, in line with program targets.
“Si bien se fortalecen las políticas macroeconómicas y se realizan esfuerzos para movilizar financiamiento. se espera que mejoren la cobertura de reservas y reviertan las pérdidas recientes de reservas, Una modificación del objetivo de acumulación neta de reservas internacionales para 2023 es siendo solicitado. Esto acomodará parcialmente el impacto de la sequía cada vez más severa, teniendo en cuenta también la compensación los efectos de los precios más bajos de importación de energía y las medidas de política acordadas. El Se solicita que la mayor parte del alojamiento tenga lugar a principios de 2023, en consonancia con el impacto anticipado de la sequía.
“En el futuro, será esencial mantener políticas sólidas y adaptarse según sea necesario para la evolución de las condiciones externas e internas. Temporal Las medidas administrativas en materia de divisas no deben sustituir a las medidas sólidas política macroeconómica.
“Agradecemos a las autoridades argentinas por su continua apertura y debates constructivos y acogen con satisfacción su compromiso continuo de abordar desequilibrios macroeconómicos y salvaguardar la estabilidad”.
[1] Acuerdo EFF de Argentina, con acceso a DEG 31.914 millones (equivalente a US $ 44 mil millones, o alrededor del 1000 por ciento de la cuota), se aprobó en marzo 25, 2022.
El análisis de la consultora Ecolatina sobre la política económica del Gobierno argentino hace foco en que el BCRA aún contaría con argumentos para sostener el actual nivel de tasa, pero que si la inflación persiste en niveles por encima del 6% mensual presionará al BCRA a acelerar el crawling peg para evitar una mayor apreciación cambiaria, yconvalidar un nuevo incremento en la tasa para volver a mostrar rendimientos reales positivos y evitar la fuga de pesos hacia los dólares alternativos
La tasa de interés es la variable por excelencia para hacer política monetaria alrededor del mundo. Con la llegada de Batakis y la posterior asunción de Massa al frente de la cartera económica, las autoridades reforzaron el rol de la tasa de interés dentro de su set de política económica, con el norte de tender hacia los rendimientos reales positivos acordados con el FMI, contener las presiones inflacionarias y evitar un salto discreto del tipo de cambio oficial.
En nuestros informes venimos haciendo foco en que en 2023 el Gobierno se enfrenta simultáneamente a tres principales factores potencialmente desestabilizantes:el “Frente de los Pesos”, el “Frente de los Dólares” y la necesidad de evitar una nueva disparada en la inflación, no sólo para intentar recuperar algo de “capital político” de cara a las elecciones, sino porque una aceleración inflacionaria genera mayores presiones a acelerar el crawling peg y a subir las tasas de interés, volviendo más inestable al escenario.
En este sentido, la aceleración de la inflación a principios de 2023 sembró dudas sobre la estrategia planteada por el BCRA y reinstauró el interrogante sobre si debería convalidar una nueva suba tasas ante la escalada de la nominalidad.
¿Cuál fue la dinámica reciente de la tasa en términos reales? ¿qué tanto margen tiene el BCRA para subirla? ¿cuáles son las ventajas y los riesgos de hacerlo? ¿qué relación existe entre estos movimientos y el ritmo del crawling peg?
Dinámica reciente de la tasa real y la importancia de la inflación núcleo
Luego de mantener intacta la Tasa de Política Monetaria (TPM) durante prácticamente 2 años (2020 y 2021), el BCRA inició a principios del 2022 un sendero ascendente en las tasas de interés que hiló 9 subas mensuales consecutivas y encontró su actual techo en septiembre pasado (75% TNA – 6,3% TEM), acumulando un incremento de 3.700 puntos básicos (38% TNA en diciembre del 2021).
Frente a la necesidad de recuperar reputación, el notable giro en el comportamiento del BCRA estuvo motivado por la aceleración inflacionaria iniciada a fines de 2021 y potenciada a inicios de 2022, las distorsiones generadas en el MULC ante las elevadas expectativas de devaluación, la búsqueda por mantener contenida la brecha cambiaria y el compromiso asumido con el FMI de apuntar a rendimientos reales positivos.
Si bien a fines de 2022 la TPM mostró rendimientos reales positivos (ex post) ante la baja transitoria en la inflación, tal dinámica encontró un punto de inflexión en los primeros meses de 2023 ante la nueva aceleración en los precios. Entre enero y agosto del 2022, la TPM se ubicó -en promedio- 1,5 p.p. por debajo de la inflación mensual. Posteriormente, en septiembre-octubre la TPM empató a la evolución mensual de los precios, para luego evidenciar rendimientos positivos en noviembre-diciembre (1,2 p.p. por encima de la inflación), cuando incluso se barajó la posibilidad de una baja en la tasa ante la marcada desaceleración de la inflación. No obstante, con el reciente recalentamiento de los precios la tasa quedó apenas por encima de la inflación en enero y, de acuerdo con nuestro relevamiento de precios, habría sucedido algo similar en febrero.
¿Tasa real ex ante o ex post? Pese a que la tasa real ex ante (comparación contra la inflación esperada para el mes siguiente según el REM) y la ex post (comparación contra la inflación observada en el mes) suelen compartir una misma tendencia, sus dinámicas mensuales muestran diferencias significativas.
Los elevados niveles de nominalidad, el impacto de shocks exógenos (guerra en Europa, sequía, etc.) y la distorsión de precios relativos generaron una considerable volatilidad en la dinámica de la inflación mensual, que se trasladó al comportamiento de la tasa de interés real ex post. Como resultado, la dinámica de la tasa real ex ante pareciera ser mucho más estable que la de la tasa ex post, pese a los reiterados cambios en las expectativas de inflación. En este sentido, más allá del comportamiento reactivo del BCRA ante un eventual “mal dato” de inflación, la tasa ex ante sería a priori un mejor indicador para analizar los rendimientos reales, dado que es la que guía en gran medida las decisiones de inversión.
A su vez, al momento de tomar una decisión en materia de política monetaria, el BCRA parecería priorizar la dinámica de la inflación núcleo por sobre la general, buscando aislar cualquier tipo de impacto provocado por una suba estacional, un shock transitorio o una decisión política en torno a los precios regulados. En este sentido, la tasa real ex post considerando la inflación núcleo hiló ya 5 meses consecutivos de rendimiento positivo hasta enero, mientras que la tasa ex ante habría incluso sido positiva en febrero, de acuerdo con la expectativa inflacionaria que refleja el último REM para marzo.
Entonces, dependiendo de la inflación que incorporemos al análisis, algunas métricas de tasa real muestran que el BCRA cuenta (por ahora) con cierto margen para mantener la tasa en los niveles actuales sin resignar un rendimiento real positivo. Sin embargo, la historia podría cambiar al conocerse los datos de febrero y marzo.
Un corredor cada vez más ancho: margen para el BCRA
Luego de la crisis de deuda que se desató en junio del 2022, el BCRA y el Ministerio de Economía acordaron establecer un corredor de tasas de interés. Puntualmente, se estableció como límite inferior la tasa de pases del BCRA y como límite superior la tasa de las Letras del Tesoro (LEDES). Desde ya, más allá de los eventuales beneficios que trae la mayor coordinación de las autoridades, el principal objetivo fue asegurarles un spread positivo a las tasas convalidadas por el Tesoro en las licitaciones de deuda, buscando canalizar la liquidez excedente hacia tales instrumentos, incrementar el financiamiento neto y quitarle presión al elevado stock de pasivos remunerados del BCRA.
Si bien hasta septiembre la tasa de las LELIQ se ubicó levemente por debajo del rendimiento de las LEDES, esa brecha comenzó a estirarse paulatinamente desde octubre ante la necesidad de incrementar el financiamiento y reducir la utilización de instrumentos indexados. Como resultado, la brecha superó los 12 puntos porcentuales en febrero, lo que le brinda un amplio margen de maniobra al BCRA en caso de que decida convalidar una nueva suba de tasas, sin atentar demasiado contra “el frente de los Pesos”.
Juntos a la par: el vínculo con el crawling peg
Las decisiones que toma el BCRA en materia de tasas no impactan únicamente en el “frente de los Pesos”, sino que también lo hacen sobre el “frente de los Dólares”. Mantener el nivel de las tasas de interés en sintonía o por encima de la devaluación mensual resulta crucial para fortalecer la demanda por moneda local, a fin de reducir el exceso de demanda de dólares y quitarle presión tanto al mercado oficial como a los paralelos: si el crawling peg se ubica por encima de la tasa de interés, los importadores tendrán incentivos a adelantar importaciones y los exportadores a acumular stocks. Veamos. Un costo bajo de endeudamiento en pesos incentiva la toma de crédito para financiar gastos corrientes, postergando la decisión de liquidar divisas de los exportadores. A su vez, si se espera que el dólar oficial o los alternativos se incrementen a una mayor velocidad, el sector privado claramente direccionará su excedente de liquidez hacia la demanda de dólares, ejerciendo presión sobre sus cotizaciones.
Por tal motivo, una tasa de interés que se sitúe sostenidamente por encima de la devaluación mensual tiende a desincentivar este tipo de prácticas. En este sentido, la tasa de interés funciona como una especie de “techo” para la devaluación del dólar oficial.
Ahora bien, ¿qué puede pasar con el crawling peg? El dato negativo de inflación en enero, la tendencia inflacionaria que exponen las mediciones privadas para febrero-marzo y las dificultades que muestra el BCRA para hacerse de divisas en el MULC impulsan a acercar el crawling peg a la zona del 6% mensual, luego de la desaceleración que se observó a principios de año. En este sentido, mantener el deslizamiento cambiario en línea con las expectativas inflacionarias es un indicio de que, al menos por el momento, el Gobierno no busca aplicar la tradicional receta electoral de atrasar el tipo de cambio real. No obstante, como venimos señalando, no prevemos que se busque desandar el atraso cambiario, sino administrarlo.
En este marco, si la inflación se acelera, el actual set de política económica se encuentra ante una nueva ronda de presión: si la respuesta del Gobierno fuera imprimirle una mayor velocidad al ritmo de devaluación, retroalimentaría la dinámica de precios y el escenario ganaría inestabilidad; pero, por otra parte, convalidar un mayor atraso cambiario dificultaría aún más la capacidad de defender la paridad oficial y pondría en jaque la necesidad de acumular Reservas.
El otro lado de la moneda: riesgos y costos de una nueva suba
Si bien una nueva suba de tasas ayudaría a contener presiones cambiarias y a combatir las elevadas expectativas de inflación, no todo es color de rosas. De hecho, los idas y vueltas que se dieron en la “novela de pases” a fines de enero fueron un claro ejemplo de que el BCRA estaba buscando generar los mismos beneficios en el esquema cambiario-monetario pero sin instrumentar una nueva suba de la TPM. ¿A qué efectos negativos nos referimos?
1) Impacto cuasifiscal. Si bien un incremento en la TPM induciría una mayor absorción de la liquidez, paralelamente aceleraría la emisión asociada a intereses de LELIQ y Pases, e incrementaría el nivel de unos pasivos remunerados del BCRA que se encuentran en niveles sumamente elevados, aunque no aún con una dinámica explosiva. En números, el pago de intereses acumulado en 2022 representó el 65% de la base monetaria a fin de periodo y más de la mitad de la expansión monetaria bruta en todo el año.
2) Encarecimiento del crédito al sector privado. Un mayor nivel de tasas encarece el crédito y desincentiva el consumo, atentando contra el nivel de actividad económica. Un punto no menor es que el elevado nivel actual de las tasas podría ser uno de los factores que explican el desplazamiento del crédito al sector privado por el financiamiento al sector público, dado que este último está dispuesto a asumir un costo elevado para cubrir sus necesidades de financiamiento. Sin embargo, la poca profundidad financiera de la economía argentina limita los efectos por este canal sobre la economía real.
La clave pasa por las expectativas
En este marco, ¿qué alternativas se abren frente a los distintos escenarios de inflación de cara a los próximos meses? Luego de la reciente aceleración inflacionaria a la zona del 6%, y frente a una inflación mensual que probablemente se mantenga elevada en marzo por cuestiones estacionales, el objetivo de que perfore el 4% en abril luce prácticamente imposible de alcanzar. Ante este escenario, con una TPM situada en un 6,3% mensual (TEM) y un crawling peg levemente por debajo del 6% en las últimas semanas, estimamos que la intención del Gobierno será contener la inflación mensual en abril para luego reducir paulatinamente la nominalidad de la economía en los meses más próximos a las elecciones.
En este sentido, salvo que se produzca un sorpresivo dato negativo de inflación, el BCRA aún contaría con argumentos para sostener el actual nivel de tasa, señalando que la aceleración inflacionaria reciente se explicaría por motivos estacionales o puntuales (como el caso de la carne y las tarifas). De hecho, dar un paso en falso y convalidar una suba temprana en la tasa de interés podría ser interpretada por el mercado como una mayor expectativa de inflación oficial para lo que resta del año, al mismo tiempo que le quitaría a la autoridad monetaria un “as bajo la manga” (una sobrerreacción de la tasa) de cara a los meses subsiguientes.
En conclusión, más allá de la suba que podría observarse en marzo, la dinámica de los precios del 2T será una bisagra para lo que reste del año: si la inflación persiste en niveles por encima del 6% mensual presionará al BCRA a 1) acelerar el crawling peg para evitar una mayor apreciación cambiaria, y 2) convalidar un nuevo incremento en la tasa para volver a mostrar rendimientos reales positivos y evitar la fuga de pesos hacia los dólares alternativos. Bienvenidos al juego de la tasa: el que se equivoca, pierde.