Proteger la IA agéntica requiere un cambio hacia la gobernanza basada en el comportamiento
Identidades no humanas: El riesgo empresarial está pasando de la gestión de identidades humanas a la gobernanza de entidades autónomas no humanas. El navegador como espacio de trabajo desprotegido: Más del 40% de los usuarios empresariales han instalado extensiones de navegador impulsadas por IA, y el 25% de estas extensiones modifica sus permisos en un periodo de 12 meses. Interacciones con chatbots: Más del 6% de las conversaciones con chatbots contienen información sensible.
