Escribe Ariel Camus* – El paso de la era industrial a la digital
Desde hace algunos años ya veníamos siendo testigos de cómo muchas empresas implementaban la automatización de sus procesos y en esa mutación, se suplantaban operarios por máquinas. Así fue como empezamos a adentrarnos en un futuro con puestos de trabajo ocupados, en un gran porcentaje, por robots y cada vez menos por humanos.
En ese contexto, lo que no podíamos vislumbrar -todavía- era que las empresas podían funcionar de manera remota, sin un espacio físico con escritorios y computadoras, una recepción, una máquina de café y/o un cartel.
Los cambios que vivimos a nivel mundial a partir de los primeros meses del 2020, ya sea que hayan sido planificados, o efectivamente el resultado de la conjunción de una serie de hechos fortuitos, trajeron aparejado un cambio de paradigma: la precipitación de la era del trabajo remoto.
El que no se adapta queda obsoleto y desaparece del mercado laboral
Si bien algunos sectores ya estaban relativamente preparados, la necesidad, por un lado, y la incertidumbre del desenlace por otro, obligaron a la sociedad a la implementación de una serie de herramientas digitales con las que desempeñarse en diferentes ámbitos. A partir de entonces se requiere de nuevos métodos de comunicación eficiente y de trabajo, que dieron como resultado una nueva forma de interacción.
Por un lado, empleados que producen desde sus hogares y logran complementar su vida personal/familiar con la laboral, y por otro, empresarios que cambiaron sus costos fijos de alquileres, servicios y demás, por una inversión económica en tecnología, viajes de equipo, plataformas y herramientas. Esta nueva normalidad demostró que resulta viable un modo asincrónico de trabajo entre las distintas personas involucradas en cada proyecto.
El trabajo asincrónico llegó para quedarse
En el mundo actual, un equipo de trabajadores puede desempeñarse a distancia, con distinto huso horario y continuar siendo funcional y productivo. Tanto las empresas como los empleados encontraron en esta nueva dinámica, situaciones gananciales para cada parte. Además, la fuerza laboral de los países con las economías menos favorecidas, encontraron una posibilidad antes impensada de desarrollarse: trabajar para firmas extranjeras generando ingresos en monedas más fuertes y sin la necesidad de desarraigo. A su vez, las empresas suman la posibilidad de contar con mano de obra calificada, disponible en distintos países y a menor costo para ellos, sumado a la posibilidad de armar equipos diversos que aporten perspectiva a los productos que ofrecen.
Del yuppie al nómade digital
Para muchos trabajadores se vislumbró la posibilidad de mantener el trabajo en forma remota desde cualquier punto del planeta, y esto dio como resultado un número cada vez más alto de personas que viven viajando y están permanentemente desplazándose.
En este nuevo escenario hay áreas y profesiones que corren con cierta ventaja, como el caso de los desarrolladores de software, quienes previo a la pandemia ya solían preferir la modalidad de trabajo remota. Y en este contexto, empresas como Microverse adquieren gran importancia en lo que respecta a la preparación y capacitación de desarrolladores de software, pero principalmente en el desarrollo de habilidades necesarias para una correcta integración en equipos de trabajo distribuidos.
Acerca de Microverse
Microverse es una escuela en línea de Silicon Valley para personas que quieren trabajar en desarrollo de software en empresas internacionales, donde los estudiantes no pagan por su formación hasta que ganan al menos USD 1,000 por mes en un trabajo IT. Creemos que el lugar donde nacen las personas no debe determinar sus oportunidades en la vida y brindamos acceso a oportunidades globales al ofrecer educación de clase mundial. En Microverse, los estudiantes aprenden a trabajar de forma remota con personas de todo el mundo. Más de 1600 estudiantes de 140 países han pasado por nuestro programa desde nuestro lanzamiento. Después del programa, nuestros graduados aumentan su salario en un 300% en promedio. Microverse cuenta con el respaldo de increíbles inversores globales, incluidos Northzone, Y Combinator, General Catalyst e inversores ángeles de clase mundial como Paul Graham, Paul Buchheit (creador de Gmail) y Kevin Hartz (fundador de Eventbrite).
Escribe Prof. Norberto Ovando* – Se espera que la Tierra alcance los 8 mil millones de habitantes, el día 15 de noviembre de 2022, según estimaciones hechas por Naciones Unidas.
Si bien es imposible realizar un seguimiento de las cifras en tiempo real de nacimientos y muertes en todo el mundo, los demógrafos o estadísticos calculan la población mundial sumando las estimaciones de las poblaciones regionales. Según las Naciones Unidas el mundo está a días de alcanzar los 8.000 millones de habitantes, tal y como advertían con precisión las proyecciones de la ONU de 1987.
El término “población mundial” se refiere a la población humana (el número total de humanos que actualmente viven) del mundo. Para que la cifra de 7.000 millones de personas se convierta en 8.000 millones, se han necesitado una década aproximadamente, el mismo tiempo que para pasar de 6.000 millones a 7.000 millones.
Diez países han contribuido en más de la mitad del crecimiento demográfico al octavo millardo. La India ha sido, con mucha diferencia, el país que más ha contribuido, seguido de China y Nigeria.
Según el informe World Population Prospects 2022, que publicó el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, la población mundial ascenderá a un total de 8.000 millones de personas el 15 de noviembre de 2022. El hecho de alcanzar esta cifra es tanto un motivo de celebración como un toque de atención para que la humanidad encuentre soluciones a los desafíos a los que nos enfrentamos.
La proyección del Departamento de Economía y Asuntos Sociales de la ONU dice que la población mundial está creciendo en su ritmo más lento desde 1950 Naciones Unidas argumentó que la actual tasa de crecimiento es la más lenta desde la década de los años 50.
Ese hito poblacional “es un recordatorio de nuestra responsabilidad compartida de cuidar nuestro planeta y un momento para reflexionar sobre dónde estamos en deuda con nuestros compromisos mutuos”, afirmó el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres.
Y añadió: “El rápido crecimiento de la población hace más difícil la erradicación de la pobreza, la lucha contra el hambre y la desnutrición, y la expansión de la cobertura de los sistemas de salud y educación. Por otra parte, el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con la salud, la educación y la igualdad de género, contribuirá a reducir los niveles de fecundidad y a desacelerar el crecimiento de la población mundial”.
Invertir en las personas, en sus derechos y en sus opciones vitales propicia sociedades más pacíficas, prósperas y sostenibles.
Los seres humanos estamos experimentando el crecimiento más rápido de la historia, ya que el número de personas en la Tierra se incrementa en aproximadamente 140 millones cada año. Esto equivale a 267 nuevos bebés nacidos cada minuto.
América Latina y el Caribe
La población de América Latina y el Caribe (ALC), que se ha cuadruplicado entre 1950 y 2022, se prevé que alcance un máximo de 752 millones de habitantes en 2056. Sin embargo, ALC fue la región con el segundo nivel más alto de `fecundidad adolescente, con 53 nacimientos por cada 1000 mujeres de 15 a 19 años.
Muchos científicos dicen que la Tierra ya ha superado su biocapacidad y nos instan a considerar la superpoblación como una crisis que debemos solucionar inmediatamente.
Por último, tener proyecciones precisas de la población mundial es importante para comprender cómo las personas utilizarán los recursos finitos del planeta.
Crecimiento poblacional en poco más de 200 años
8 mil millones: 2022 7 mil millones: 2011 6 mil millones: 1999 5 mil millones: 1987 4 mil millones: 1974 3 mil millones: 1960 2 mil millones: 1930 1 mil millones: 1804 Ver crecimiento Población Mundial Actual en el siguiente link ttps://www.worldometers.info/es/poblacion-mundial/ Fuente ONU/AAPN
Profesor *Norberto Ovando . Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y, Educación y Comunicación (CEC) Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)
Los hinchas en Qatar se rinden a los pies de Lionel Messi
El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi, centralizó la atención de fanáticos árabes durante su primer entrenamiento con el equipo en la ciudad de Abu Dhabi, a la que llegó a primera hora para ultimar la preparación del Mundial Qatar 2022.
Messi lideró el grupo de 14 futbolistas que realizaron una práctica liviana y abierta a un fervoroso público en el estadio Al Nahyan.
El rosarino participó a la par del grupo y cuando se cumplió una hora de trabajo se sacó los botines y se sentó en el campo de juego a observar los tiros al arco de sus compañeros para no exigir su físico luego del desgaste por el vuelo desde París.
Messi, relajado y sonriente, fue la principal atracción de los hinchas, que cubrieron gran parte del aforo disponible (15.000 localidades). Los fanáticos celebraron cada toque del astro y sus goles en los ejercicios de definición como si fueran de un partido oficial.
Antes del inicio todavía se vendían entradas para el evento que iban desde los 210 dírham (57 dólares) hasta los 26.25 (7 dólares) con una opción intermedia de 78.75 (21 dólares).
Al menos cinco personas quisieron ingresar al campo de juego para acercarse a Messi, lo que obligó la intervención de los efectivos de seguridad que participaron del operativo.
Las entradas para el amistoso frente a Emiratos Árabes ya están agotadas Para el amistoso del miércoles sí se agotaron los tickets y el estadio Mohammed Bin Zayed estará repleto con 40 mil espectadores.
La agenda del seleccionado continuará este martes con otro entrenamiento, pero a puertas cerradas, ya con los 26 integrantes del plantel, y una conferencia de prensa de Lionel Scaloni (a las 9 de Argentina).
El miércoles a las 12.30 (siempre de Argentina) será el amistoso contra Emiratos Árabes, dirigido por el argentino Rodolfo Arruabarrena, que será el último antes del debut del 22 de noviembre contra Arabia Saudita en Lusail por el Grupo C del Mundial de Qatar.
La canción habla de cómo el tiempo causa estragos en la pareja y con el paso de los años el amor deja de ser.
Luego del exitoso estreno mundial de LOS MONTANER, RICARDO dio a conocer su nuevo single “Te Echo De Menos”, una balada pop que llega al corazón.
”Te Echo De Menos”, es una canción que hace emerger las emociones más profundas de quienes la escuchan, invitándolos a hacerla propia. Desde los primeros acordes, el oyente queda cautivado por el sentimiento intenso que late en todo el tema, donde hay rasgos de tristeza, pero a la vez de mucho amor e implícita esperanza.
Este single es un anticipo del próximo álbum que RicardoMontaner lanzaráen 2023.
Dirigido por Marlene Montaner y producido por Diego Tucci, el videoclip nos transporta a un lugar en el que muchas parejas han estado; porque a veces, entre conversaciones de medianoche, tazas de café y desencuentros, nos damos cuenta que el tiempo causa estragos y que con cada minuto que pasa, el amor deja de ser.
“Te Echo De Menos” ya está disponible en todas las plataformas digitales.
Escribe Tais Gadea Lara* – Mientras todos están expectantes por el inicio del Mundial de Fútbol, otro evento internacional se está desarrollando y exige que pongamos nuestra mirada sobre él. Porque si en este evento no se avanza en acción climática ambiciosa, sostenida y justa, no habrá próximo mundial de fútbol que sea posible. Desde Sharm El-Sheikh, Egipto, he aquí un repaso por lo más destacado que dejó esta primera semana de conferencia climática.
Es sábado en la tarde en Sharm El-Sheikh, parece mentira pero ya estamos en la mitad de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la COP27. Siento que fue ayer que les empecé a hablar de las expectativas para esta conferencia y aquí estamos, ya en la mitad del evento internacional anual más importante de acción climática. Porque en definitiva aquí se busca -o se debe buscar- eso: avanzar en una implementación ambiciosa y justa del Acuerdo de París para actuar ante el cambio climático.
Ya pasó eso que más llama la atención: el evento de alto nivel donde los jefes de Estado dan discursos sobre lo maravillosas que son sus políticas climáticas y sobre los reclamos o pedidos que tienen para la acción climática. Fueron dos días con mayor presencia de jefes de Estado de países africanos, con una escasa participación latinoamericana y con algo de presencia de los de Europa. Después de eso vino lo más importante: las negociaciones per sé. De eso se tratan las COP, de negociar.
¿Y cómo viene eso? Lento, con el conocimiento de que la próxima semana muchas diferencias van a surgir sobre la mesa, muchos temas van a explotar y muchas horas en la noche pasaremos en el predio esperando por definiciones. Y el tema que puede significar todo eso es ese sobre el cual los países más vulnerables quieren llevarse resultados concretos, y no cualquier resultado: financiamiento para pérdidas y daños.
“Esta no es una COP africana, es una COP de pérdidas y daños”. Escuché decir a alguien en los pasillos de la conferencia. A cualquier persona que le preguntes, te dirá que EL tema en conversación, disputa y debate es pérdidas y daños. El propio representante de la presidencia de la COP, el embajador Ambassador Wael Aboulmagd, lo calificó como uno de los temas más complejos de las negociaciones. Y complejo en las negociaciones significa una cosa: hay posturas muy distintas y no se están llegando a poner de acuerdo.
Ya en la previa a la conferencia, habíamos profundizado en una edición especial sobre lo importante que este tema sería en Sharm El-Sheikh. Pérdidas y daños fue el tema con el que los países más vulnerables salieron disgustados, disconformes, dolidos de Glasgow. Pérdidas y daños es el tema que vienen reclamando hace años. Pérdidas y daños es, ni más ni menos, que la consecuencia de no haber reducido las emisiones lo necesario, de no destinar dinero a más y mejores políticas de adaptación a los impactos del cambio climático. Pérdidas y daños son la cara más visible de la crisis climática, pero que venía siendo invisibilizada por algunos (pocos) en la esfera de la política internacional.
Bueno, la COP27 empezó con algo histórico. El tema fue incluido como un ítem en la agenda de trabajo para estas dos semanas. Ello, claro, no se realizó de forma tan sencilla, fue el resultado de más de 40 horas de discusiones. La agenda de temas sobre la cual las Partes están trabajando estas dos semanas, dice expresamente trabajar en:
“Cuestiones relacionadas con arreglos de financiación que respondan a pérdidas y daños asociados con los efectos adversos del cambio climático, incluido un enfoque para abordar pérdidas y daños”
¡Bien! El tema está siendo trabajado y discutido en la conferencia climática. Ahora bien, con eso no se acaba la cuestión. El propio secretario general de la CMNUCC, Simon Stiell, expresó en lo que es su primera COP en el cargo: “El hecho de que el tema esté en la agenda demuestra que hubo progreso y una actitud constructiva de la Partes. Lo que espero ahora es que las Partes continúen con ese espíritu. Cómo se resuelva el tema dependerá de la calidad de las discusiones. Es un tema complejo, muy complejo”.
Y esa complejidad viene, en parte, porque quiénes se rehusan a avanzar en un financiamiento específico para pérdidas y daños. El protagonista en este sentido es quien Harjeet Singh, jefe de Estrategia Política Global de CAN International, describe como el país no sólo más emisor históricamente, sino también el que históricamente ha bloqueado las negociaciones en pérdidas y daños: “Estados Unidos intentó matar el mecanismo de pérdidas y daños muchas veces. Ha sido un obstáculo siempre. Hemos visto negación, retraso, decepción. Lo he visto yo mismo bloqueando históricamente. Es tiempo de que Estados Unidos cambie el curso de su postura”.
¿Y la cambiará?
Esa fue la pregunta que nos hicimos todos ayer ante el discurso del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Incluso nos preguntábamos si, dada la histórica postura, llegaría a mencionar siquiera el tema. Bueno, ¡surprise! Biden mencionó, a su modo, las pérdidas y los daños: “Amigos, también estamos apoyando el Global Shield, una iniciativa del G7 para proteger mejor a los países vulnerables en todo el mundo de las pérdidas relacionadas con el clima y responder rápidamente a los daños relacionados con el clima”.
Al escucharlo, lo primero que pensé fue cómo hablar del tema que están hablando todos sin mencionarlo porque no nos gusta, no? Ahora bien, ¿lo que dijo Biden significa que apoya lo que reclaman los países más vulnerables? No precisamente…
Los países más vulnerables exigen la conformación de un mecanismo que, bajo el paraguas de de la CMNUCC, destine financiamiento exclusivamente a pérdidas y daños para todo país que lo necesite. Los países desarrollados están trayendo sobre la mesa una propuesta de una suerte de “mosaico de soluciones” que integre distintas iniciativas de recursos económicos para las pérdidas y los daños. Una de esas iniciativas sería el Global Shield mencionado por Biden y ahora apoyado por Estados Unidos. Se trata de una creación de Alemania que, con el apoyo del G7 y en cooperación con una red de países vulnerables, busca responder a los riesgos climáticos a través de, por ejemplo, seguros.
Los países vulnerables no se oponen a ello, les parece que son iniciativas necesarias. Pero lo que ellos están reclamando es otra cosa. Es un mecanismo que no dependa de países, sino que estén bajo el marco de la Convención; que no sea una posibilidad para quienes pueden pagar un seguro, sino que esté accesible a todo aquel que lo necesite; que sirva para diversificar las fuentes de financiamiento incluso impulsando nuevas innovadoras fuentes.
En conferencia de prensa hoy el enviado especial para el Clima de Biden, John Kerry, dijo que “nadie sabe lo que el mecanismo de financiamiento sería, qué forma tendría. Ningún país firmaría sobre algo que está definido”. Llevé estos dichos a la conferencia de la sociedad civil y se mostraron contundentes.
Eddy Pérez, director de Diplomacia Climática Internacional de CAN Canadá, fue claro: “Estados Unidos siempre ha sido el bloqueador sobre este tema. No tenemos que esperar a que nos diga lo que tenemos que hacer. Hemos ya resuelto algunas preguntas sobre el mecanismo. Hemos resuelto el por qué lo necesitamosy el qué de los cambios en las instituciones. Los países desarrollados, especialmente Estados Unidos, siempre quieren hablar del quién paga. Acá se trata del cómo, de tener una visión. La Convención también debe ser adecuada a su propósito, tiene que tener un espacio equitativo para pérdidas y daños, a fin de que tampoco los países tengan que depender de iniciativas externas. Lo único que están pidiendo los países es que el sistema responda. Kerry es parte de un sistema que, hasta el momento, no respondió a los países vulnerables cuando se trata de abordar las pérdidas y los daños”.
Las negociaciones sobre pérdidas y daños tienen una semana por delante para definir una respuesta consensuada de abordaje de las pérdidas y los daños que se ajuste a las necesidades de los países más vulnerables y no a las imposiciones de los países más emisores. El hecho de que todos estén hablando de pérdidas y daños, incluso aquellos que no querían hablar, creo que es un enorme logro de los países que sufren los impactos del cambio climático de la peor forma.
Laurente Taubiana, arquitecta del Acuerdo de París, contextualiza el debate: “La discusión hoy es diferente porque la crisis climática impacta también lo económico. No hay suficiente presupuesto en los países desarrollados. Hay una discusión entre lo que hay que hacer y en el darse cuenta que la economía no puede responder. Por eso es que estamos hablando de hacer cambios en la arquitectura financiera, en el modo en que trabajan los bancos multilaterales, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial”.
Todo esto no es sólo de interés y necesidad para África, sino también para América Latina…
“Miren lo bien que actúa África como bloque, ¿por qué no hacemos lo mismo?”. Probablemente éste fue el interrogante que muchos representantes latinoamericanos se hicieron al ver cómo los países del continente africano trabajan en conjunto en las negociaciones, mientras ellos -por múltiples y complejas diferencias históricas, ideológicas, políticas- están en distintos grupos y hasta se pelean entre ellos. Bueno, esta COP27 dio algunas primeras señalas positivas de lo que podría ser la unión de América Latina y el Caribe como un bloque único en las negociaciones.
Uno de los primeros pasos lo dieron los países de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) al presentar una posición común en la necesidad de recibir financiamiento para acelerar la acción climática en sus territorios. El documento incluye el pedido de cumplimiento de las promesas financieras hechas, pero no cumplidas por los países desarrollados (hola US$100.000 millones) y nuevos apoyos económicos para eso que conversábamos antes, pérdidas y daños. En el documento está, además, un pedido que vienen haciendo algunos países de la región y que resonó aún más aquí en Sharm: el canje de deuda financiera por acción climática.
Entre corridas, seguridad y fotos con activistas, le pregunté al recientemente electo presidente de Colombia, Gustavo Petro, qué posibilidades había de un trabajo conjunto en la región para ese pedido de canje y esto respondió: “Tiene que haber una posición unificada. En estos eventos, estamos solitarios. Se escucha, pero no se entiende. Sólo la unificación de grandes bloques mundiales puede permitir transformar la inercia que hoy existe alrededor del tema climático. América Latina tiene que unirse, cruzada por intereses diferentes, por economías que dependen mucho de la economía fósil del mundo, no ha sido lo suficientemente vanguardia alrededor de la humanidad para que las acciones alrededor del cambio climático se vuelvan realidad. Creo que América Latina tienen que juntarse en una sola voz. Y uno de los temas de consenso que podría unificarnos, incluso con África y con parte del Asia, es el canje de deuda por acción climática, por políticas financiadas de adaptación y mitigación de nuestros propios presupuestos si liberamos espacios que hoy se dedican a pagar deuda. Y el Fondo Monetario Internacional tiene ahí un papel que cumplir. No necesitamos que nos regalen dinero de los presupuestos de los países ricos, necesitamos que se libere del pago de deuda a muchos de los países pobres, a todos los países en desarrollo para que ese dinero que hoy va al sector financiero vaya a la acción climática”.
En línea con el presidente colombiano, la secretaria de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación del Ministerio de Ambiente argentino, Cecilia Nicolini, ve con buenos ojos la posibilidad y la necesidad de una unificación de la región. Esto me dijo aquí en Sharm El-Sheikh: “Es una propuesta que venimos hablando. Cómo podemos traducir eso que tiene África a la hora de negociar, que nos va a beneficiar para ser más potentes, nos va a beneficiar porque nuestras delegaciones también a la hora de negociar somos menos. Es un desafío que tenemos, pero una oportunidad sobre la cual estamos dando la discusión”.
Siendo América Latina y el Caribe una de las regiones más ricas en biodiversidad en recursos, más atractivas para los intereses extractivistas, más vulnerables a los impactos del cambio climático, resultaría un paso enorme si los gobiernos de sus países comienzan a trabajar en conjunto con la acción climática como la agenda en común. La presencia del recientemente elegido presidente de Brasil, Lula da Silva, la próxima semana aquí en la COP27 quizás sume algo más de esperanza sobre este tema.
Un punteo sobre otras cositas de esta semana. Mucho, pero mucho ocurre en cada edición de las COPs y saben que luego volveré a muchas de ellas y profundizaré en otras en las ediciones venideras de PLANETA. ¿O acaso creen que no conversaremos sobre cambio climático durante el Mundial? Aquí les dejo algunas cosas que tengo también marcadas en mi cuaderno de cobertura como interesantes.
No todas las negociaciones son sobre pérdidas y daños. Los países discuten distintos elementos para avanzar en la implementación del Acuerdo de París. Las conversaciones de Koronivia sobre agricultura y las de mercados de carbono del artículo 6 se están poniendo tensas y extendiéndose más horas incluso que las de pérdidas y daños. Volveremos sobre ellas en la próxima edición.
Un montón de reportes se presentan durante cada COP. El que me resultó más interesante en esta semana fue el de Naciones Unidas que busca que haya transparencia en los compromisos de carbono neutralidad de entidades no estatales. Esto incluye al sector privado, las instituciones financieras, las ciudades, las regiones. En pocas palabras, lo que busca es que un compromiso de carbono neutralidad sea cierto. Realizado por un grupo de 17 expertos independientes, ofrece 10 recomendaciones prácticas para mejores estándares y criterios en los compromisos. También da advertencias para evitar el greenwashing. La que más me gustó: greenwashing es decir que sos carbono neutral y sigues invirtiendo en combustibles fósiles. Se puede acceder al reporte, en inglés, aquí.
¿A qué estar atentos esta segunda semana de COP27? Definitivamente a cómo se resuelva pérdidas y daños, pero también es importante cómo el texto de Decisión Final de la conferencia representa las voces de todos los países, especialmente la de los países más vulnerables. Como nos dijo hace unos meses la ex secretaria ejecutiva de la CMNUCC; Patricia Espinosa: “El ritmo de las negociaciones climáticas tiene que acelerarse para que haya una correspondencia con el sentido de urgencia”. Y esta COP27 no puede perder tiempo…
En siete COPs que cubrí, ésta es la primera en que la movilización climática de la sociedad civil no se puede realizar, en la que las limitaciones a la libertad de expresión se hacen sentir, en la que hay un miedo previo a las escasas garantías de seguridad. Las voces de la sociedad civil no pudieron hacer eco en las calles, pero encontraron en una autorización de Naciones Unidas el terreno para movilizarse dentro del predio. Así que hoy sábado marcharon en un espacio de Naciones Unidas en suelo egipcio para exigir acción climática con justicia. La marcha la encabezó Sanaa Sief, hermana del activista egipcio preso político Alana Abdel-Fattah.
Detrás de ellas, el tradicional cántico que se repetirá hasta que se haga realidad.
¿Qué queremos? Justicia climática. ¿Cuándo la queremos? Ahora.