Con el objetivo puesto en la recuperación global del Turismo, comenzó el evento más importante del sector, que se extenderá hasta el 7 de diciembre, con la participación de más de 40 países.
Luego de un año de ausencia por la pandemia del coronavirus, el predio de la Rural Buenos Aires, vuelve a reunir a los principales actores del sector a nivel mundial.
“Nos tocó pasar un momento muy difícil, que nos obligó a dar un gran golpe de timón. El sector necesitaba volver a trabajar. Frente a esto, me he encontrado durante estos dos años con un sector que crece, que invierte y genera empleos”, destacó el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, durante el acto inaugural.
También se refirió a las estrategias desarrolladas para impulsar la reactivación del sector. “Desde su lanzamiento en octubre del 2020, el programa Pre Viajes ha quintuplicado los números de su primera edición, lo que significó una inyección anímica muy importante”, sostuvo.
Respecto al programa de desarrollo impulsado por el plan 50 Destinos, le dedicó un párrafo a Misiones: “Un ejemplo de desarrollo de este plan fueron las obras realizadas en Moconá, una de las bellezas más lindas que tiene la Argentina”.
“El efecto Cataratas” será el argumento distintivo para exhibir las maravillas de la tierra colorada, como el gran corredor verde que sorprende a los viajeros que llegan de distintos países al destino buscando la maravilla natural del mundo.
“Esta época de pandemia es un momento de grandes oportunidades para la provincia. Tenemos que salir a vender el Destino Misiones no solo en Argentina sino también en el mundo”, remarcó el gobernador de la provincia, Oscar Herrera Ahuad, presente en el acto de apertura de la FIT.
En cuanto a la mención especial que hizo Lammens sobre las obras de Moconá, señaló que “nuestro destino no ha perdido vigencia durante la pandemia. Misiones ha sido una de las provincias que ha dado cumplimiento cabal en materia de fortalecimiento de los destinos”
En este sentido, detalló que “se trabajó en el desarrollo de Saltos del Tabay, de Posadas, de los campings, saltos y cascadas de nuestra provincia. Esto nos ha dejado una estructura muy importante que hoy es central para el disfrute del turismo local. Tenemos el gran desafío del Desarrollo Moconá en los próximos años, trabajando en proyectos que ya son una realidad como la traza de la línea eléctrica para llevar energía a los Saltos; y la obra de infraestructura vial para elevar el puente sobre el arroyo, que dotará de mayor comodidad para el ingreso de turistas”.
Con un stand propio de poco más de 300 metros cuadrados, dentro del sector Litoral, Misiones desplegará durante cuatro días, todo su potencial turístico, con más que sobradas excusas para ser, una vez más, predilecta dentro de los destinos de naturaleza del mundo.
“Somos uno de los destinos de naturaleza más importantes del mundo. El efecto Cataratas nos ha convertido en el aspiracional de vida de los viajeros del mundo. Somos un destino sustentable. Tenemos políticas de Estado que nos garantizan seguir fortaleciendo todas estas virtudes. Con todos estos elementos armamos las valijas para esta edición de FIT”, resaltó el ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa.
También estuvieron presentes en la ceremonia, el vicepresidente de FIT, Mario Ijelman; el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; el ministro de Turismo Uruguay, Tabaré Viera Duarte; el director de Ferias Argentinas, Gonzalo Páez; la presidenta de CFT, Claudia Grynszpan; la Secretaria de Promoción Turística Yanina Martínez.
El Soberbio Capital Nacional de las Esencias y Portal de la Biosfera Yaboti, participa de la mayor Feria Internacional de Turismo de Latinoamérica. Promocionado su bioma, atractivos, producción y cultura. Acompañado y reforzando información en los principales destinos emisores de turistas (Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y Bs As entre otros). Destacando la oferta de alojamientos, gastronomía, actividades y acontecimientos programados (Ultra Maratón Yaboty, Fiesta Nacional de las Esencias, y la Fiesta Provincial de la Biodiversidad). Entre los días 04/12 al 07/12 agenda ajustada para posicionar El Soberbio y al Alto Uruguay en la Provincia de Misiones
En el marco de la 25º edición de la FIT (Feria Internacional del Turismo), el Intendente de Puerto Iguazú, Claudio Filippa y Marisol Martínez Presidente Red DTI-Ar, firmaron la adhesión del destino Iguazú a la Red Argentina de Destinos Turísticos Inteligentes. Las autoridades estuvieron acompañadas por el Presidente del Iguazú Turismo Ente Municipal Lic. Leopoldo Lucas, Oscar Bustos Navarta y Andrés Ziperovich Co- directores de la Red DTI-Ar.
Un DTI es un destino que gestiona adecuada y coordinadamente la información, particularmente en los procesos de recolección, ordenamiento, priorización, utilización y apertura de datos, para la planificación, gestión, gobernanza y monitoreo de las estrategias que mejoren su sostenibilidad, accesibilidad y resiliencia, impactando directamente en la calidad de vida de los ciudadanos y en la experiencia turística de los visitantes
“La pandemia nos llevó a que las ciudades busquen recuperar la confianza de los turistas, promoviendo mediante nuevas tecnologías, destinos turísticos seguros que garanticen el distanciamiento social, las reservas anticipadas, el control de aforos evitando al máximo el contacto”.
“Gracias a la tecnología se puede lograr experiencias de viaje personalizadas en lugares seguros, que a su vez, nos vayan generando información para retroalimentar y mejorar la experiencia de los turistas en el destino”.
En un DTI se considera el concepto de “inteligencia” como la capacidad de gestionar datos y generar información y conocimiento para la toma de decisiones de un destino turístico, sean de los municipios, de organizaciones no gubernamentales y académicas, de empresas y cámaras, entre otros actores.
La “Red Argentina de Destinos Turísticos Inteligentes” (Red DTI- Ar) es un espacio de intercambio de experiencias y conocimientos con la finalidad impulsar los destinos turísticos inteligentes de Argentina. La Red DTI-Ar se encuentra constituida por gobiernos municipales, participando también diferentes organismos nacionales y provinciales, instituciones académicas, organizaciones de bien público y representantes del sector privado.
Leo Rangel se asentó en El Soberbio, Misiones, cuando el turismo no llegaba y todavía no había muchas rutas asfaltadas. Ahora, una buena parte de su chacra, muy cerca de los saltos del Moconá, es un gran reservorio de plantas nativas y un lugar cada vez más buscado
Por Guido Piotrkowski – Podríamos decir que el guardaparque uruguayo Leo Rangel fue un visionario. Hace treinta años, cuando llegó a El Soberbio desde su Montevideo natal, quedó cautivado por la naturaleza en estado salvaje de este paraje ubicado en el centro-este de la provincia de Misiones, en el que deslumbran los Saltos del Moconá.
El Soberbio está ubicado a 280 kilómetros de Puerto Iguazú, y 230 de Posadas, a la vera del río Uruguay, frente a la localidad brasileña de Porto Soberbio. Es un vergel protegido por las 250 mil hectáreas que tiene la Reserva de Biosfera Yabotí, dentro de las cuales están las mil hectáreas del Parque Provincial Moconá.
“Viajé para conocer, pero me encantó y me vine a vivir”, cuenta hoy Rangel, que tiene 51 años. En los primeros tiempos puso un bar frente a las Ruinas de San Ignacio, a 250 kilómetros de acá, hasta que en 2006 entró a trabajar como guardaparque en el Parque Provincial Saltos del Moconá. Fue en aquellos tiempos que compró esta porción de tierra, que era una chacra desmontada de catorce hectáreas a la vera de la ruta 2, un camino de tierra en aquellas épocas. Hoy, la chacra que adquirió a precio de ganga es un vergel impresionante de 38 hectáreas a mitad de camino entre el casco urbano y el parque provincial, en una ruta que ahora está asfaltada.
“Los primeros años viví solo acá”, recuerda ahora este hombre que formó su familia y echo raíces en estos pagos donde vive con su esposa Adriana y sus tres pequeños hijos, Silvestre, León y Mora. Ahora pasa una semana en su emprendimiento-hogar, y una semana en el parque.
Rangel llamó a su pequeña porción de paraíso Yasí Yateré, una palabra que en guaraní tiene dos acepciones. Por un lado encarna un ser de la mitología nativa que es el guardián justiciero de la selva. La otra corresponde al nombre de un pájaro “escurridizo”, según define el propio Rangel, que es autor del libro La selva por dentro, una guía de aves y especies vegetales de la exuberante jungla local.
Yasí Yateré, con más de 1000 plantas
Seis de las treinta y ocho hectáreas son las que destina para las dos confortables cabañas que tiene como alojamiento – y una más en construcción- y para la actividad productivo– turística. El resto lo conserva como una reserva intangible. La idea de Rangel es mostrar al visitante la selva misionera, que aprenda sobre especies vegetales, que pueda olerlas, palparlas, degustarlas. En total hay por acá cerca de mil plantas productivas, algunas de fibra como el agave y la rafia, unas trescientas aromáticas y otras tantas comestibles.
“Solo en frutales tenemos más de trecientas variedades entre nativas y exóticas”, detalla el guardaparque, mientras recorremos su propio paraíso. Azaleas, pitangas, ananás y lichis; té, yerba, mate, café y tabaco cubano; frambuesa tropical, limón mandarina y zarzamora; cedrón, menta y burrito; cilantro, orégano y artemisa. Hay también especies tan exóticas como el urucum, una planta que utilizan los indígenas del Amazonas para pintarse la cara, que les sirve como protector solar, repelente y camuflaje. Y así podríamos seguir infinitamente.
Durante el recorrido, machete en mano, Leo ofrece probar los frutos que recolecta en el momento, cultivados agroecológicamente. “Respetando la naturaleza”, tal como subraya en medio del recorrido, que dura cerca de una hora.
“El Soberbio es la capital de las esencias, y nosotros trabajamos sobre los aromas. Los aromas y sabores tienen que ver con el subconsciente -explica Rangel-. Te conectan con situaciones de tu infancia, como un dejá vú. Lo mismo ocurre con los sabores de las frutas. La mayor cantidad de nuestros visitantes son de la ciudad, y este es un momento de conexión con la naturaleza”.
El sendero de plantas de cultivo y exóticas se conecta a través de un puentecito de madera sobre un arroyo con otro sendero demarcado en medio de una abundante porción de selva. Al lado del puente está una de las cabañas de madera para alojarse. Este sendero es el Jardín Botánico y atesora una buena muestra de lo que es la selva misionera, entre ellos la mayoría de helechos que hay en la provincia. El camino desemboca en un mirador precioso al río Uruguay. Hacia abajo, se ve un salto de agua, al que en verano se puede acceder por otra senda que cada temporada Rangel tiene que volver a abrir a fuerza de machete.
Al terminar el recorrido, Leo y Adriana invitan a los visitantes a degustar un té, mate o café, que son elaborados con esos mismos frutos de cosecha propia, acompañados de los dulces que también producen, como el de mamón o guayaba y que se pueden comprar en la tienda de Yasí Yateré para llevar a casa.
Frente a Brasil
El Soberbio es una de esas ciudades pequeñas, que es más ciudad por cantidad de habitantes que por espíritu. Una ciudad con cadencia de pueblo en la que no hay mucho para hacer más que acercarse a contemplar el atardecer en la costanera del río Uruguay, frente a Brasil. El atractivo, en todo caso, está en derredor. En el parque y sus saltos, en los miradores en la ruta, en los pequeños emprendimientos, y en los ecolodges, que ofrecen alojamiento de alto nivel y actividades de ecoturismo en medio de un entorno fantástico
Como bien indica su nombre es un sitio que cautiva a quien lo visita por su singular belleza y exuberancia, un paraje ubicado en medio de los caminos de tierra colorada y selva esmeralda, a la vera de un gran río y donde proliferan cascadas y arroyos. Se suele contar que aquel nombre proviene de la frase de una de las primeras personas que llegó al arroyo Guarambocá, quien habría dicho: “¡Qué soberbio lugar!”.
El pueblo se fundó hace 75 años Su población ingresó en mayor medida desde Brasil, como los jangaderos, que eran los encargados de maniobrar río abajo las grandes balsas de troncos llamadas jangadas. Algunos de estos jangaderos, como el primer colonizador Don Arturo Henn y el primer docente Fenocchio, fueron quienes con el paso de los años forjaron el asentamiento y fundaron el pueblo. Tan cerca de Brasil está, son tantos los migrantes del país vecino que fueron poblando este lugar, que el portuñol, o hasta el castellano con acento portugués, es moneda corriente por acá.
Los saltos del Moconá
El Soberbio es la selva misionera en su máxima expresión. Aún con la tala y los desmontes, la Reserva Yabotí (tortuga en guaraní) dentro de la cual está el Parque Provincial Moconá, es un reservorio de jungla virgen. “Es la mayor expresión en la Argentina de la selva paranaense, uno de los pulmones más grandes del país”, afirma Victor Mota, director de Turismo local. “El único lugar donde no se toca un pelo es el Parque Moconá. En la reserva de biósfera se puede extraer madera, pero hay un plan de manejo. Las madereras se pueden sacar, pero tienen que reforestar las nativas”, completa Mota.
El mayor atractivo del parque es el paseo en lancha por el río Uruguay para poder apreciar los saltos, que a diferencia de otros, corren paralelos al curso del río, y a lo largo de unos 1800 metros. En un buen día, pueden llegar a tener diez metros de alto, siempre y cuando el caudal del río este bajo. Cuanto más agua tiene el río, mas bajos serán los saltos, y viceversa. El caudal depende tanto de las lluvias, un factor que no se pude controlar, como de la represa del lado brasileño. Más allá de las vicisitudes climáticas, los fines de semana y los días lunes son los mejores para verlos, ya que es durante esos días que las represas vecinas, luego de un acuerdo con las autoridades locales, no suelen generar energía, y entonces el río tiende a bajar.
De todos modos, si no toca en suerte una de esas jornadas que se pueden ver los Saltos del Moconá en su máximo esplendor, la visita no será en vano, porque conocer el parque vale la pena.
Antes de la creación del parque provincial en 1988, eran muy pocos los que se atrevían a entrar. “Yo tenía una camioneta y venía casi todos los días a traer gente. ¡No había asfalto, y la camioneta patinaba de acá para allá! Se podía pasar los saltos caminando por arriba, era la única manera de verlos. Había un trilho (sendero en portuñol) marcado. Era más espontáneo todo. Nadie se animaba a entrar a los saltos”, rememora y se jacta José Pires, que fue guía baquiano durante muchos años y hoy trabaja en la municipalidad.
El parque tiene tres senderos selva adentro en los que se puede ver una enorme cantidad de árboles nativos: guayubira, chachí, jabuticaba, grapia, cedro, yacaratiá, la madera comestible; o la ultrarresistente liana cipó, una enredadera que abraza los árboles, entre un sinfín de especies arbóreas nativas que habitan esta selva fantástica. Pires, nacido y criado en estas tierras, conoce de árboles como pocos. Los distingue incluso a lo lejos y en medio de esta mata verde, donde para un ojo inexperto todo puede ser similar. Donde todo es verde. Cada vez que ve un ejemplar con alguna singularidad, se entusiasma como un niño con juguete nuevo. Los abraza, los toca, piensa que se podría hacer con esa madera.
Los tres senderos son de baja dificultad, pero bien agrestes. El sendero de La Gruta desemboca en una cascada preciosa, y tiene un kilómetro y medio de largo aproximadamente. En tanto, el sendero Chachí, que es el más extenso, tiene unos dos kilómetros y al final desemboca en un mirador con una gran vista al río Uruguay. Mientras que el sendero Mítico es el más simple, ideal para caminar con niños o personas con poca movilidad. Se trata de un recorrido temático que aborda las leyendas locales.
El Soberbio es entonces un reservorio de selva virgen, el último tramo de esta jungla que viene perdiendo terreno antes los desmontes y el avance de las ciudades. La selva paranaense en su plenitud. “Yo disfruto mucho cuando estoy en el Parque – retoma Leo Rangel – En Moconá la selva no fue tocada. De noche veo animales, y hay una lianas gigantescas. ¡Y eso no se ve en Iguazú!”.
El empresario Sebastián Cantero reflexionó sobre las mejores zonas para invertir en inmuebles y cuál es el piso ideal para vivir en un edificio. También opinó sobre la polémica ley de alquileres.
Para Cantero, “Villa Crespo reviste un potencial enorme. En los últimos años, el barrio que inspiró a Alberto Vacarezza se vio beneficiado por las propuestas comerciales y gastronómicas de su vecino Palermo”.
“Las casas chorizo inspiran a los arquitectos y se reciclan, se refuncionalizan, más que nada para uso comercial. La estratégica ubicación es propicia para la instalación de bodegones, casas de té, cervecerías, espacios de coworking y hasta maisons de alta costura”, añadió.
A la hora de invertir en propiedad horizontal, consideró que “hay diferencias sustanciales entre los primeros y últimos pisos, en primer lugar en lo que respecta a iluminación”.
“Las vistas son la otra variable influyente a la hora de la elección. Los últimos pisos brindan cierta e indescriptible sensación de libertad para los habitantes. La vista abierta permite disfrutar más del entorno. Además, se le da mucho uso a la terraza por una cuestión de cercanía”, comentó.
Sin embargo, el empresario dijo que “si los amenities están en la parte superior hay que tener en cuenta el tema de los ruidos”. Además, Cantero confirmó que “los primeros pisos tienen el problema de los ruidos provenientes de la calle”.
Y resaltó que a la hora de elegir, “lo único que no es negociable es la calidad de construcción”.
Sobre la ley de alquileres, opinó que “la norma fue poco amigable porque ha retirado del mercado a los inversores rentistas originales”.
“Unos años atrás, las rentas de los departamentos rondaban el 1% mensual, y hoy son apenas un 2,5% anual”, precisó Cantero.
“Entonces, por el nivel de inversión que hay que hacer, con los impuestos y las tasas que se pagan, la renta es insuficiente y los propietarios pierden dinero si destinan sus inmuebles para alquilar”, indicó el titular de TBSA Toro Brokers.
“Además, no nos olvidemos que los argentinos se volcaron históricamente a los inmuebles como resguardo de valor pero hoy una propiedad tiene costos muy elevados”, finalizó
De la mano de la Cámara de Comercio de Villa Devoto, Devoto consolida el desarrollo de su actividad comercial y es artífice del quinto distrito de la Ciudad de Buenos Aires: el “Distrito del Vino” que se suma a otros de la ciudad, como el Tecnológico, el Audiovisual, el de las Artes, el del Diseño y el del Deporte.
Este pasado sábado 30 de octubre se inauguró oficialmente “Devoto Vid” la nueva vidriera de marca país “Vino Argentino” y el KM 0 de una nueva ruta del vino, que convierte a Devoto en sede de unos de los productos más federales.
Esta iniciativa impulsada por la Cámara de Comercio de Villa Devoto, nace con el objetivo de promover y mostrar las propuestas y alternativas vinculadas al mundo del vino en general que ofrecerá el barrio de Villa Devoto a lo largo de todo el año.
Con motivo del inicio de este proyecto se llevó a cabo este sábado 30 de octubre una feria de vinos que reunió a más de 400 personas, sommeliers, especialistas y profesionales del sector que fueron parte del comienzo de esta nueva ruta del vino. La “Feria de Vinos Devoto VID” contó con la participación de las ocho vinotecas devotenses: La Casa de los Vinos, Vinoteca Devoto, La Bodega de Borbore, Barrica Uno, Tiempo de Sabores, Bodega Amparo, Pámpano Wine Bar, Delito Wines y cada una de ellas convocó a bodegas como Zuccardi, Catena Zapata, y unas 30 más, que ofrecieron degustaciones de diferentes etiquetas y experiencias donde el vino fue el protagonista. En el evento se presentaron dos shows de artistas locales. Abrió la sesión el guitarrista Lucas Giacometti, y ya al anochecer hizo su presentación la cantante Sofía Macchi. En el predio también se pudo apreciar una exposición de cuadros de la artista devotense Lucía Berliner. El evento contó con el apoyo institucional de la Federación de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Vinotecas, Bodegas de Argentinas y de BA Capital Gastronómica, un programa del gobierno que busca posicionar a la Ciudad de Buenos Aires como la capital gastronómica de América Latina.
La idea de crear el Distrito del Vino nació a propuesta de la Cámara de Comercio de Villa Devoto, de la mano de su Presidente Jorge Mesturini, que desde hace años viene realizando en el barrio eventos ligados a la bebida nacional como la “Semana del Malbec”, la “Semana de las Vinotecas y la “Semana del Vino”. En el proyecto del legislador y vecino devotense Facundo Del Gaiso, que finalmente fue aprobado el pasado 2 de septiembre por la Legislatura Porteña, trabajaron en conjunto el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, los comerciantes y más de 20 bodegas de las más importantes del país.
Datos y números de Villa Devoto
– Actualmente hay 8 vinotecas en la zona.
– En Devoto está la vinoteca más antigua de la Capital, la Casa de los Vinos Tombetta, en Carlos Antonio Lopez y Avenida San Martín. Cumple en el 2022, 90 años.
– Hay 3 hoteles y en breve se inaugura un nuevo Days Inn en Avenida San Martín.
– Cuenta con 1 Shopping con 8 salas de cine, más de 80 locales y 120 marcas.
– El polo gastronómico se desarrolló en el Casco histórico del barrio, en los alrededores de la Plaza Arenales, nodo central del barrio.
– El casco histórico comenzó con emprendimientos de marcas propias y por lo general familiares. Hace unos 8 años atrás comenzaron a instalarse franquicias de marcas reconocidas de comida y café.
– Contó con la primera área peatonal en la Diagonal Fernández de Enciso para que los gastronómicos puedan sobrellevar las restricciones de la pandemia.
– Actualmente hay más de 35 propuestas gastronómicas activas en la zona y están llegando nuevas en breve.
– Donato de Santis tiene su local Cucina Paradiso y Damián Betular tendrá próximamente un emprendimiento de patisserie.
Para conocer más sobre “Devoto VID” se pueden visitar sus redes sociales @DevotoVID en Instagram, Facebook y TikToK.