LA CHACRA

Productora de Puerto Leoni rescata 23 variedades de “tomates reliquia” y multiplica semillas propias

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En una chacra de Puerto Leoni, Nancy Borges, sostiene junto a su familia, una experiencia poco común en Misiones: el cultivo de tomates “reliquia”, variedades antiguas de polinización abierta que se multiplican todos los años a partir de semillas conservadas por la propia productora.

Los frutos se distinguen por formas, colores y sabores intensos, y recuperan un modo de producir donde la semilla no es un insumo descartable sino un patrimonio vivo.

Los tomates “reliquia” son variedades antiguas, a diferencia de las semillas comerciales estandarizadas, conservan la diversidad genética, tienen distintas formas y colores, y suelen destacarse por sus sabores más intensos. Guardar y reproducir semillas propias permite que el cultivo se adapte al suelo y al clima local, fortaleciendo la autonomía productiva.
“Creo que en Misiones no hay nadie que produzca este tipo de tomates que son los más antiguos. Actualmente trabajamos con 23 variedades, priorizando la diversidad y selección temporada tras temporada”, señaló la productora, mientras mostraba su plantación.

A diferencia del modelo industrial que tiende a uniformar los productos, los tomates “reliquia” conservan variación genética, y permiten reproducir semillas en la chacra. En ese proceso, Nancy dio el paso clave de dejar atrás la dependencia de semillas externas.

“Los colores y formas son muy llamativos, éstas ya no son semillas de intercambio sino que son propias, porque durante el año pasado estuvimos cultivando”, explicó.

La práctica de producir esos tomates requiere observación constante: elegir frutos, conservar semillas, planificar siembras y volver a reproducir. Además, en cada ciclo las plantas se adaptan al suelo y al clima local, fortaleciendo la estabilidad del cultivo.

Soberanía alimentaria que nace desde la tierra

“La experiencia en Puerto Leoni también se fortalece con acompañamiento técnico, productivo y la presencia territorial del Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), que incluye provisión de insumos y articulación para que las semillas puedan replicarse y circular. Por eso sumamos la entrega de media sombra y apoyo para mejorar las condiciones de cultivo y proteger la producción”, señaló el dirigente Martín Sereno.

Sobre el trabajo territorial expresó que “acompañar es estar, no es un discurso. Al trabajo de Nancy le aportamos insumos, y articulamos para que haya réplica e intercambio de semillas. También acercamos maíz caiano blanco y colorado producido en San Pedro, convencidos que cuidar y multiplicar las semillas es cuidar el futuro”, destacó Sereno.

Agregó que además de insumos y acompañamiento, se impulsa a replicar e intercambiar semillas como herramientas concretas para preservar las variedades y sostener la autonomía productiva.

En un contexto, donde pocas empresas concentran el control de semillas comerciales, estas prácticas vuelven estratégico el acto de conservar, reproducir e intercambiar. “Los tomates `reliquia´ no sólo aportan sabor y calidad, también expresan una decisión productiva y cultural ligada a la soberanía alimentaria, al cuidado de la biodiversidad y a la defensa de los saberes campesinos”, señaló el dirigente.

Con su trabajo, Nancy Borges muestra que el futuro de la producción no depende únicamente de grandes escalas, sino también de experiencias que combinan esfuerzo cotidiano, conocimiento, apoyo concreto e intercambio. 

“Guardar semillas es pensar no sólo en el presente sino en lo que se viene”, resumió la productora, mientras mostraba sus plantas que crecen distintas y hablan de identidad, territorio y alimento con raíces.
“Estos no son tomates pensados para rendir más en una góndola, tienen historia, sabor e identidad, cada semilla guardada es la decisión de no depender, no resignar diversidad, ni perder saberes. Acompañar estas experiencias es fortalecer la producción local, cuidar la biodiversidad y construir soberanía alimentaria desde abajo, con las manos en la tierra y en comunidad”, remarcó Sereno.

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Biofábrica ajusta su estrategia productiva para la campaña hortícola 2026

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Misiones prepara la campaña hortícola 2026 con foco en innovación, sanidad vegetal y transferencia tecnológica

Mientras atraviesa el período de receso productivo, Misiones avanza en la planificación técnica y operativa de la campaña hortícola 2026. En el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas se intensifican durante el verano las tareas de mantenimiento, acondicionamiento de infraestructura y preparación de suelos, con el objetivo de garantizar sistemas productivos eficientes, sanitariamente controlados y con tecnologías validadas para su posterior adopción por parte de los productores de la provincia.

La estrategia se inscribe en una lógica de planificación anticipada que busca fortalecer la producción hortícola misionera, mejorar rendimientos y reducir riesgos sanitarios, en un contexto donde la innovación aplicada y la adaptación a las condiciones locales resultan determinantes para la sostenibilidad del sector.

Preparación de suelos, sanidad y tecnología como base productiva

Durante los meses estivales, el Centro concentra prácticas consideradas clave para el éxito de la próxima campaña. Entre ellas se destacan el mantenimiento general de la infraestructura productiva, la preparación y acondicionamiento de suelos, la incorporación de materia orgánica, la solarización de invernaderos y superficies productivas, y la desinfección integral para reducir la presencia de plagas y posibles inóculos de enfermedades.

Estas acciones apuntan a mejorar la sanidad vegetal y el rendimiento de los cultivos, minimizando contingencias al inicio del ciclo productivo. En ese marco, el presidente de Biofábrica Misiones, Federico Miravet, subrayó la importancia estratégica de esta etapa: “Esta etapa de preparación es clave para garantizar sistemas productivos eficientes y tecnologías que luego puedan ser transferidas con confianza a los productores. Buscamos aumentar la producción para llegar a más chacras de la provincia”.

El enfoque combina validación técnica, eficiencia productiva y una fuerte orientación a la transferencia de conocimientos, pilares centrales del modelo de trabajo que Biofábrica impulsa junto a otros organismos provinciales.

Inicio de la campaña 2026: tomate injertado, pimiento y cultivos de invierno

La campaña productiva 2026 está prevista para comenzar en febrero, con la implantación de tomate injertado en diferentes tipos e híbridos —entre ellos platense, cherry y otros— y pimiento. Posteriormente, el cronograma contempla la incorporación de sandía y melón, con el objetivo de alcanzar cosechas durante el invierno.

El esquema productivo no se limita a la generación de volumen, sino que funciona como una “vidriera tecnológica” donde se evalúan distintos manejos productivos. La comparación entre injertos, híbridos y estrategias de conducción y manejo permite generar información adaptada a las condiciones agroecológicas de Misiones, que luego se traslada al sector productivo.

Esta metodología busca reducir la brecha entre el desarrollo tecnológico y su aplicación en las chacras, aportando evidencia concreta sobre rendimientos, sanidad y viabilidad económica de cada sistema.

Frutilla, sistemas semi hidropónicos y evaluación de largo plazo

En paralelo, el sistema de frutilla atraviesa un período de descanso relativo, aunque mantiene una cosecha parcial. Según el cronograma técnico, en febrero se realizará la limpieza del cultivo y en marzo se retomará plenamente la producción.

Uno de los ejes centrales es el inicio del tercer año de evaluación del sistema de frutilla en semi hidroponía. El objetivo es analizar el rendimiento sostenido del cultivo utilizando la misma inversión inicial y determinar si, a partir de 2027, será necesaria la renovación del sistema productivo.

La gerente de Biofábrica Misiones, Luciana Imbrogno, explicó el valor estratégico de estos ensayos prolongados: “Estos ensayos de varios años nos permiten medir la viabilidad real de las tecnologías y ofrecer recomendaciones basadas en resultados locales”. El enfoque de evaluación a mediano plazo resulta clave para evitar adopciones prematuras de tecnologías que no se adapten a las condiciones productivas de la provincia.

Capacitación técnica y articulación institucional

Durante las recorridas técnicas también se avanzó en la planificación del programa de capacitaciones 2026, que se desarrollará de manera articulada entre Biofábrica Misiones y el Ministerio del Agro y la Producción. El esquema contempla jornadas abiertas y espacios de formación técnica orientados a productores, técnicos y actores del sector.

Entre las capacitaciones previstas se destacan las jornadas sobre cultivo de tomate —manejo de injertos, conducción a dos y cuatro tallos y comparación de pies y copas—; producción de frutilla en semi hidroponía, con foco en manejo nutricional y sanitario; control del clima en invernaderos ante bajas temperaturas, incluyendo estufas, ventilación y doble techo; instalación de sistemas de riego y cosecha de agua; y cultivo de pimiento bajo Buenas Prácticas Agrícolas, con énfasis en manejo de suelo y solarización.

Estas instancias buscan fortalecer capacidades locales y mejorar la toma de decisiones productivas en un escenario de creciente exigencia técnica y sanitaria.

Ensayos de café y diversificación productiva

Finalmente, se constató el avance del ensayo de café, un cultivo que despierta un interés creciente en Misiones. Si bien su abordaje técnico será desarrollado en una instancia específica posterior, el seguimiento del ensayo se inscribe dentro de una estrategia más amplia de diversificación productiva y exploración de nuevas alternativas para el sector agropecuario provincial.

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El té misionero suma turismo, ciencia e identidad

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La producción de té en Misiones vive un proceso de revalorización que combina territorio, calidad e innovación. En ese camino se consolida el Misiones Tour de Té, una propuesta turística que invita a recorrer el universo tealero desde el cultivo hasta la taza, y que ahora incorpora al INTA Cerro Azul como espacio clave del circuito.

La iniciativa articula plantaciones, elaboradores de té artesanal y experiencias de degustación, permitiendo conocer todo el proceso productivo. La participación del INTA suma el componente científico y tecnológico, mostrando el trabajo de investigación, mejoramiento genético y transferencia que sostiene la calidad y la sustentabilidad del sector.

Las visitas se realizan durante la zafra, entre octubre y abril, y ofrecen un recorrido por las condiciones naturales que hacen de Misiones una región ideal para el cultivo del té. El circuito incluye el banco de germoplasma y el microsecadero del INTA, donde se elaboran tés a pequeña escala para evaluar cultivares y procesos, generando información clave para mejorar el producto final.

Este trabajo se potencia en un contexto histórico para la actividad, marcado por la Indicación Geográfica del Té Argentino, que reconoce su origen en Misiones y el nordeste de Corrientes. Además, el INTA participa como auditor técnico del sello y acompaña al sector en el desarrollo de nuevos materiales con mayor calidad y adaptación.

En paralelo, el té gourmet o artesanal crece como alternativa de valor agregado. Talleres de evaluación sensorial, premios internacionales y el trabajo conjunto con productores muestran que el té misionero no solo se produce: también se investiga, se disfruta y se comparte.

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Tras años de sequía, el agro proyecta la mayor producción de granos de la historia

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Tras varios años marcados por sequías, heladas tardías y olas de calor, el agro argentino enfrenta un cambio de escenario. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anticipa que la campaña 2025/26 podría cerrar con una producción total de 154,8 millones de toneladas, el mayor volumen de la historia, impulsada por un invierno excepcionalmente lluvioso y buenas condiciones hídricas acumuladas desde el otoño.

El relevamiento, elaborado por Tomás Rodríguez Zurro y Emilce Terré, destaca que, de no mediar eventos climáticos disruptivos, el nuevo ciclo permitiría superar el récord previo de 141,5 Mt alcanzado en la campaña 2018/19, consolidando al agro como el principal generador de divisas genuinas para la economía argentina.

Producción: trigo y cebada récord y un fuerte rebote del maíz

La campaña 2025/26 se diferencia de los últimos ciclos por un factor clave: la continuidad de las precipitaciones desde el otoño, el invierno y el inicio del verano. Esa acumulación de humedad permitió un arranque sólido de los cultivos de invierno y sostiene las expectativas para la cosecha gruesa.

En ese marco, la cosecha fina alcanzó niveles históricos. La producción de trigo se estima en 27,7 millones de toneladas, mientras que la de cebada llegaría a 5,6 Mt, ambos máximos para el país. El récord triguero anterior, de 23 Mt, había sido registrado en la campaña 2021/22, aunque en aquel entonces la sequía afectó severamente a los cultivos de verano, situación que por ahora no se replica en el actual ciclo.

Para la cosecha gruesa, el maíz emerge como el principal impulsor del crecimiento productivo. Con un rebote del área sembrada tras la caída del ciclo previo —afectado por la chicharrita— y una mayor adopción de variedades tempranas, la producción maicera se proyecta en 61 Mt, un incremento interanual del 22%, que marcaría un nuevo récord histórico.

La soja, en cambio, muestra una contracción de superficie. El área sembrada se reduciría en 1,4 millones de hectáreas, hasta 16,4 Mha, con una producción estimada en 47 Mt, un 5% menos que en la campaña actual. En sentido inverso, el girasol consolida su recuperación: el área crecería 13%, hasta 2,7 Mha, el nivel más alto del siglo, con una producción superior a 5,5 Mt.

Otros cultivos muestran retrocesos. El sorgo caería a 0,9 Mha, con una producción proyectada de 2,4 Mt, mientras que el maní reduciría su superficie a 450.000 hectáreas, con una cosecha estimada en 1,6 Mt.

En conjunto, la producción total de granos alcanzaría 154,8 Mt, un 12% más que en la campaña previa, aunque el informe aclara que los rindes definitivos dependerán del comportamiento climático durante el verano.

Exportaciones: 110 millones de toneladas y US$ 36.800 millones en ventas externas

El salto productivo proyectado se traduce en un fuerte desempeño exportador. Para la campaña 2025/26, la BCR estima exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 millones de toneladas, el mayor volumen histórico, 7,5 Mt por encima del ciclo actual.

En términos de valor, las exportaciones agroindustriales aportarían US$ 36.800 millones, unos US$ 600 millones más que en la campaña 2024/25. El incremento es acotado debido a la caída de los precios internacionales de los commodities, que absorbe buena parte del efecto volumen.

El maíz se posiciona como el principal grano de exportación, con 40 Mt, seguido por el trigo, que alcanzaría despachos récord de 17 Mt. La soja, en contraste, reduciría sus exportaciones de poroto a 5,5 Mt, frente a las 12,2 Mt estimadas para la campaña actual, aunque el informe señala que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China podría abrir oportunidades para Argentina, sujetas a la evolución de las negociaciones bilaterales.

En subproductos, se proyecta un leve aumento en los envíos de harinas y pellets (+400.000 toneladas) y de aceites (+100.000 toneladas), impulsado por un mayor procesamiento de girasol. El crush de esta oleaginosa alcanzaría 5 Mt, el mayor volumen del siglo.

Por complejos, el sojero lideraría nuevamente las exportaciones, con más de US$ 19.500 millones, seguido por el maíz, con US$ 8.200 millones, y el trigo, con US$ 3.750 millones. El complejo girasol aportaría US$ 2.500 millones, superando incluso el registro de la campaña 2021/22.

Divisas y Mercado Libre de Cambios: menor liquidación en 2026

Pese al aumento proyectado en producción y exportaciones, la oferta de dólares del agro en el Mercado Libre de Cambios (MLC) mostraría una leve baja en 2026. Según datos del BCRA, la liquidación total del sector oleaginoso–cerealero en 2025 se estima en US$ 36.500 millones, el tercer valor más alto de la historia, detrás de los picos de 2021 y 2022.

Para 2026, la proyección cae a US$ 33.600 millones, un 8% menos, debido al adelantamiento de exportaciones generado por la eliminación temporaria de derechos de exportación aplicada a fines de septiembre de 2025. Ese esquema derivó en una liquidación superior a US$ 8.000 millones en ese mes —el segundo mayor registro mensual histórico— y, como contracara, en el menor volumen acumulado de octubre y noviembre desde 2005.

Derechos de Exportación: el agro aportaría US$ 4.830 millones en 2026

En base a los volúmenes y precios proyectados, el informe estima que la recaudación por Derechos de Exportación (DEX) de los principales complejos alcanzaría US$ 4.830 millones en 2026, un 4% más que en 2025.

El complejo soja concentraría US$ 3.670 millones, prácticamente sin variaciones interanuales, mientras que el maíz mostraría el mayor crecimiento relativo, con US$ 725 millones (+32%). El trigo aportaría US$ 248 millones y el girasol US$ 95 millones, con una suba del 18%, explicada por el mayor volumen exportado.

Renovado optimismo para la Cosecha 2025-26 by CristianMilciades

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Misiones impulsa la restauración de los agroecosistemas yerbateros

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En el marco del Programa de Asistencia Técnica para el Manejo y Restauración de Agroecosistemas Yerbateros, el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones avanza en el desarrollo de estrategias orientadas a una producción sustentable y al fortalecimiento de la competitividad del sector yerbatero, promoviendo la transición hacia sistemas agroforestales complejos y el aumento de la biodiversidad. Durante el año 2025, la iniciativa llevó adelante capacitaciones y acciones de asistencia técnica en conjunto con el Instituto Misionero del Suelo, alcanzando a 400 productores y 20 técnicos en 15 municipios de la provincia: Eldorado, Comandante Andresito, San Pedro, San Vicente, El Soberbio, Dos de Mayo, Salto Encantado, Aristóbulo del Valle, Campo Grande, Los Helechos, Colonia Alberdi, Apóstoles, Santa María, Concepción de la Sierra y Azara.

Las capacitaciones abordaron temas clave para el manejo sustentable de la yerba mate, como sistematización y preparación de suelos, plantación, cubiertas verdes y arborización, cosecha y manejo poscosecha, manejo integrado de plagas, elaboración de compost y mantenimiento de caminos. En varias de estas instancias se realizó además la entrega de árboles nativos producidos en Biofábrica Misiones, fortaleciendo la restauración ambiental y la diversificación de los sistemas productivos.

En relación con el enfoque del programa, el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, afirmó que “integra producción y conservación, porque entendemos que la sostenibilidad tiene una relación directa con el aumento en la competitividad del sector”.

Por su parte, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, destacó que “las capacitaciones y la asistencia técnica permiten acompañar a productores y técnicos en la incorporación de prácticas sustentables, fortaleciendo la transición hacia sistemas productivos más diversificados y resilientes”.

Como parte de las acciones 2025, también se desarrollaron capacitaciones en Agrotech dirigidas a técnicos del Ministerio del Agro y la Producción, con el objetivo de incorporar herramientas tecnológicas aplicadas al acompañamiento técnico y a la gestión territorial.

Articulación interinstitucional y valorización del trabajo yerbatero

El trabajo interinstitucional tuvo un rol central a lo largo del año. El Ministerio del Agro y la Producción participó en las Jornadas de Agua y Suelo, organizadas junto a la UNAU y el municipio de San Vicente, donde se abordaron contenidos vinculados a la conservación del suelo y el manejo del agua en sistemas yerbateros.

Asimismo, en el marco de la 47° Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, el Ministerio participó en la organización de distintas actividades. En la ciudad de Apóstoles se realizó la 2ª edición del Concurso de Cosecha de Yerba Mate, que puso en valor el trabajo, la destreza y el conocimiento de los tareferos, actores fundamentales de la cadena productiva.

El concurso contó con la participación de 60 tareferos y tareferas de distintas localidades de la provincia, quienes demostraron técnicas de cosecha, eficiencia y cuidado de la planta, priorizando prácticas que contribuyen a la sustentabilidad del cultivo y a la calidad de la materia prima. La actividad fue organizada de manera conjunta por el Ministerio del Agro y la Producción, el municipio de Apóstoles, la Comisión Organizadora de la Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, el INTA y el INYM.

En ese mismo marco, se desarrolló la Jornada Tecnológica de la Yerba Mate, donde se presentaron avances y experiencias vinculadas al manejo sustentable de los yerbales, la innovación tecnológica aplicada a la producción y la mejora de la calidad productiva. Allí, el Ministerio del Agro y la Producción presentó la Evolución de la Producción Orgánica en Misiones y la Check List Orgánica “¿Qué tan cerca estás de certificar tu producción?”.

Esta herramienta permite a los productores realizar un autodiagnóstico de su establecimiento, identificar el grado de cumplimiento de los requisitos establecidos por la Norma Orgánica Argentina y reconocer los principales aspectos a mejorar para avanzar hacia la certificación, consolidándose como un primer paso para agregar valor, acceder a mercados diferenciados y fortalecer la sustentabilidad ambiental, social y económica del sistema productivo.

Durante el almuerzo de la familia yerbatera, también en el marco de la Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, se realizó una nueva entrega de la Orden del Mate, reconociendo al establecimiento Anna Park, dedicado a la producción, elaboración y comercialización de yerba mate orgánica, y a la bioquímica Ana Eugenia Thea, investigadora en calidad e inocuidad de yerba mate.

Producción, ambiente y trabajo: un enfoque integral

El programa se basa en la integración entre producción y conservación. La incorporación de árboles y cubiertas verdes, junto con la sistematización de suelos y caminos, permite mejorar la regulación del microclima, reducir temperaturas extremas y heladas, disminuir el estrés hídrico, favorecer una mayor estabilidad productiva y proteger el suelo frente a la erosión, mejorando su estructura, infiltración y contenido de materia orgánica.

Además, el aumento de la biodiversidad contribuye a una menor presión de plagas y enfermedades, reduciendo la dependencia de insumos externos, fortaleciendo la conectividad del paisaje, la captura de carbono y la mitigación del cambio climático.

Estas prácticas también impactan positivamente en las condiciones laborales, generando más sombra, menor exposición al sol, reducción del estrés térmico durante la cosecha, menos riesgos asociados a altas temperaturas, menor uso de agroquímicos y un entorno de trabajo más saludable y seguro.

En ese sentido, el coordinador del Instituto Misionero del Suelo, Guillermo Reutemann, recalcó que “la restauración de los agroecosistemas yerbateros mejora la estructura del suelo, reduce la erosión y permite sostener la productividad en el tiempo, cuidando el ambiente y a los trabajadores”.

De esta manera, el Gobierno de Misiones, a través de la cartera agraria, consolida una política pública que acompaña al sector yerbatero con una mirada integral, territorial y sustentable, fortaleciendo uno de los pilares productivos e identitarios de la provincia.

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